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Nanuqsaurus, el Tyrannosaurus de Alaska

El Nanuqsaurus fue un enorme depredador prehistórico emparentado con el Tyrannosaurus, cuya gran peculiaridad es que era un animal carnívoro que vivió durante el período Cretácico tardío (hace 70 millones de años) en el norte de Alaska y la región polar, con un cuerpo adaptado perfectamente el frío para cazar a sus presas y sobrevivir en un entorno tan hostil.  

Nanuqsaurus, el Tyrannosaurus de Alaska
Se trata de una especie de dinosaurio terópodo en general bastante desconocida, ya que ha sido descubierta en los últimos años, y por tanto aún los científicos no tienen suficiente información más allá de la que ha arrojado los pocos restos fósiles encontrados en la formación Prince Creek de Alaska. 

Antes de que se realizara la descripción formal del Nanuqsaurus y los paleontólogos se dieran cuenta de que estaban ante una nueva especie, se habían encontrado varios dientes y colmillos en la zona de Prince Creek, sin embargo los investigadores pensaban que eran restos fósiles de Gorgosaurus, una especie emparentada que vivió en Norteamérica hace aproximadamente 75 millones de años durante el Cretácico. 

Tras investigar más detalladamente los fósiles descubrieron que tenían que ser más jóvenes, así que los atribuyeron, erróneamente de nuevo, a la especie Albertosaurus, también de la familia de los tiranosáuridos

Finalmente en 2006, en el condado de North Slope en Alaska, en una de las canteras de la formación Prince Creek, se hallaron fósiles del cráneo de un gran depredador desconocido, cuya datación arrojaba que había vivido en la zona durante el Cretácico tardío, hace entre 68 y 70 millones de años. Estos fósiles coincidían además con los dientes y colmillos anteriormente encontrados, por lo que no había dudas de que se trataba de una nueva especie desconocida hasta entonces de un gran carnívoro

Cráneo de Nanuqsaurus
La investigación de los restos llevaría varios años, hasta que en 2014, los paleontólogos Anthony R. Fiorillo y Ronald S. Tykoski, anunciaron y describieron esta nuevo género de tiranosáurido de Alaska con el nombre oficial de Nanuqsaurus

El nombre de Nanuqsaurus significa literalmente "lagarto oso polar", y la única especie conocida del género es el Nanuqsaurus hoglundi. Por sus características físicas y a la zona del planeta donde habitaba, en las regiones mas septentrionales de Alaska y la zona polar, habitualmente se le conoce también como el Tyrannosaurus de Alaska.  

Debido a la falta de datos y a la escasez de fósiles sobre este animal prehistórico, inicialmente se estimó que el Nanuqsaurus tenía una longitud de entre 5 y 6 metros y un peso de hasta 900 kilos. Se concluyó además, que el relativamente pequeño tamaño del Nanuqsaurus era debido a la adaptación del animal a su hábitat en regiones heladas y latitudes tan septentrionales. Cuando se conoció la noticia, los medios llegaron a otorgarle el apodo de "El Tyrannosaurus pigmeo". 

Por comparación, este tamaño sería aproximadamente la mitad de longitud que el conocido Tyrannosaurus Rex, sin embargo, todo los estudios e investigaciones posteriores indican que el tamaño del Nanuqsaurus era mucho mayor de lo que se estimó inicialmente. 

El análisis más detallado de los fósiles y los últimos estudios, apuntan a que el tamaño real del Nanuqsaurus era de entre 8 y 9 metros de longitud, una altura de 4 metros, y un peso estimado de 2 a 3 toneladas. Este además sería el tamaño lógico de la especie al estar estrechamente relacionado con otras especies de tiranosáuridos bien conocidas como el Albertosaurus y el Daspletosaurus.

Nanuqsaurus hoglundi de caza
El Nanuqsaurus era un animal perfectamente adaptado al frío y a las duras condiciones climáticas de la región. Tanto este gran depredador, como sus presas, no emigraban hacia el sur en invierno en busca de regiones más cálidas. Todas las evidencias señalan que habitaba en el Paleoártico durante todo el año, soportando hasta 120 días de oscuridad invernal todos los años, con una temperatura media de 10 ºC en los meses más cálidos y bajo cero en los meses más fríos.  

La región en la que habitaba el Nanuqsaurus se conocía por entonces como Laramidia, una isla continente separada de la actual Norteamérica por un mar interior. El hábitat del Nanuqsaurus se estableció en las zonas más septentrionales, en las regiones polares y en lo que actualmente es Alaska, sin embargo, el clima era algo más suave que en la actualidad. Se cree que este animal extinto ponía sus huevos en torno al mes de abril, cuando comenzaba un período de mayor luz solar durante el día y se podían incubar los huevos durante una época del año con temperaturas relativamente más altas. 

El verano era la época más abundante de caza, y el Nanuqsaurus poseía un gran olfato, de manera que probablemente rastreaba y cazaba posteriormente a sus presas gracias al olor que desprendían, de forma similar al Tyrannosaurus Rex. Para protegerse del frío, se cree que poseía una gruesa capa de plumas pequeñas, similares a un cuerpo cubierto de pelaje que cubría su cuello y su lomo. 

Lo cierto es que aún se sabe poco sobre este gran depredador prehistórico. Una incógnita por el momento para la Paleozoología que lo sitúan entre los grandes dinosaurios menos conocidos. Quizás con el tiempo y a medida que se descubran nuevos hallazgos fósiles en la zona, podamos conocer algo más sobre el Nanuqsaurus, el Tyrannosaurus de Alaska

Tamaño estimado del Nanuqsaurus hoglundi

Canis dirus, el lobo prehistórico gigante

Denominado habitualmente como Lobo gigante o Lobo terrible, la especie Canis dirus (Aenocyon dirus) fue uno de los mayores carnívoros de América durante el Pleistoceno tardío. Un impresionante y temible depredador prehistórico que pudo haber sido el verdadero animal que inspiró el mito de los lobos huargo

Canis dirus, el lobo prehistórico gigante
Si bien la especie Canis dirus es uno de los grandes candidatos al lobo más grande de la historia, a pesar de su nombre, el tamaño de este lobo prehistórico gigante no era en realidad mucho mayor que el de sus parientes actuales, el lobo común o lobo gris (Canis lupus). Sin embargo, era más pesado y mucho más robusto, tenía unos colmillos más largos y su fuerza de mordida era terrible, la mayor entre cualquier especie de cánido que haya existido.

Los primeros restos fósiles de la especie fueron descubiertos a mediados de la década de 1850. Por aquellos años, el paleontólogo estadounidense Joseph Leidy encontró diversos fósiles de grandes lobos prehistóricos en varias zonas de América del Norte. En 1857, mientras exploraba el río Niobrara en Nebraska, Leidy halló las vértebras fosilizadas de un gran ejemplar de lobo extinto que poco después clasificaría como Canis dirus

Durante las siguientes décadas apenas se encontraron nuevos restos de la especie, pero en 1908 el paleontólogo John Campbell Merriam comenzó a recuperar un gran número de fósiles y restos de esqueletos de este animal en los pozos de alquitrán de Rancho La Brea (cerca de Los Ángeles), lo que permitió estudiar en detalle a este impresionante lobo prehistórico

Merriam sugirió que se clasificara la especie como Aenocyon, de ainos (terrible) y cyon (perro o lobo), para llamarse científicamente Aenocyon dirus, sin embargo, no todos sus colegas estaban de acuerdo en que fuera una especie separada del género Canis, por lo que habitualmente se le denomina Canis dirus

El estudio de la especie durante décadas llevó también a que con el tiempo se reconocieran dos especies del género: el Canis dirus guildayi (Aenocyon dirus guildayi) para los especímenes encontrados principalmente en California y México que se caracterizaban por extremidades más cortas y dientes más largos; y Canis dirus dirus (Aenocyon dirus dirus) para los especímenes encontrados más al este y que mostraban extremidades más largas y dientes más cortos.

Cráneo y mandíbula de un lobo gigante (Canis dirus)
La mayoría de los esqueletos de Lobo terrible encontrados muestran que un macho adulto tenía de promedio un tamaño similar a los lobos gris modernos más grandes, sin embargo, su aspecto físico era algo diferente y algunos ejemplares podían ser notablemente mayores en tamaño. 

El género más grande de la especie, el Canis dirus dirus, tenía una altura promedio de hombros de aproximadamente un metro y una longitud corporal cercana a los dos metros. Su peso rondaba los 70 kilos, pero los machos más grandes de la especie probablemente superaron los 100 kilos de peso, superando con creces los 55 kilos del actual lobo gris. 

El lobo gigante tenía pies relativamente pequeños, pero su cabeza era muy masiva y podía superar los 31 centímetros de longitud. Su mandíbula era muy fuerte y aunque sus dientes y colmillos eran muy similares a los de los actuales lobos grises, eran generalmente más grandes. Gracias a la musculatura de la mandíbula y sus potentes dientes, este lobo prehistórico estaba perfectamente adaptado para luchar con presas grandes. Su fuerza de mordida era además temible, capaz de triturar huesos, por lo que es probablemente la mayor fuerza de mordida entre todas las especies de cánidos.  

La especie Canis dirus vivió durante el período del Pleistoceno tardío (hace entre 125.000 y 9.500 años) en una amplia variedad de hábitats, incluyendo las llanuras, praderas y zonas boscosas, principalmente de América del Norte, aunque también se han hallado restos fósiles de este animal en las sabanas de América del Sur y en las estepas del este de Asia. 

Eran animales sociables que cazaban en manada y, aunque eran unos depredadores muy eficaces, tuvieron que competir por las mismas presas con temibles felinos prehistóricos como el Smilodon o el león americano (Panthera atrox). Y no fueron los únicos rivales por el alimento. 

Lobo gigante prehistórico (Canis dirus) vs Smilodon
Entre la Megafauna del Pleistoceno se encontraban también otros grandes carnívoros como el puma moderno (Puma concolor), el coyote del Pleistoceno (Canis latrans), el lobo gris del Pleistoceno (una especie diferente al lobo gris actual y al Canis dirus) o el oso gigante norteamericano de cara corta (Arctodus simus), uno de los mayores osos que han existido. Muchos de ellos llegaron además a convivir y competir por cazar presas similares con otro gran depredador, el ser humano

Entre las presas habituales del lobo gigante (así como del resto de grandes depredadores de la época) se encontraban megaherbívoros del Pleistoceno tardío y mamíferos prehistóricos gigantescos, muchos de ellos también ya extintos, como mastodontes, perezosos terrestres (Paramylodon harlani), antiguos bisontes (Bison antiquus), caballos (Equus occidentalis) y camellos (Camelops hesternus). 
 
Hace aproximadamente 12.500 años, durante la extinción masiva de la Megafauna del Cuaternario (evento de extinción del Cuaternario tardío), la población de lobos gigantes prehistóricos comenzó lentamente a declinar, de forma similar al resto de grandes carnívoros y depredadores de la época, que acabaron extinguiéndose en un corto período de tiempo. 

Se cree que factores como el cambio climático tras la última glaciación, la gran competencia con otras especies, o la expansión del ser humano y sobreexplotación de la caza, llevó a esta extinción masiva de los grandes herbívoros y con ello también a la desaparición de los superdepredadores que dependían de estas presas para alimentarse.

Los últimos restos analizados de Canis dirus datados con radiocarbono indican que la especie se extinguió definitivamente hace tan solo 9.500 años, mientras que otras especies más pequeñas y adaptables, como los coyotes o los lobos grises, sobrevivieron hasta la actualidad. 

Como última curiosidad sobre este impresionante animal prehistórico, se cree que el lobo terrible o lobo gigante puede ser el animal que esté detrás del mito de los lobos huargo, una criatura fantástica de aspecto similar a los lobos pero más grande y fuerte. Los huargos son animales legendarios que se han popularizado enormemente entre los aficionados a la fantasía medieval al aparecer mencionados en la mitología vikinga, o en universos ficticios como la Tierra Media del escritor británico J.R.R. Tolkien y en la saga de novelas "Canción de hielo y fuego" de George R. R. Martin en la que se basa la popular serie Juego de Tronos

Tamaño Canis dirus - Lobo gigante prehistórico

La temible Megapiraña prehistórica

Las pirañas son los peces carnívoros más temibles que habitan en los ríos de Sudamérica. Un pez depredador de agua dulce que en ocasiones ataca a los humanos, y que puede llegar a alcanzar los 35 centímetros de tamaño.

La temible Megapiraña prehistóricaSin embargo este impresionante tamaño languidece si lo comparamos con su antepasado prehistórico. La Megapiraña (Megapiranha paranensis) es un género de piraña ya extinto que vivió durante el Mioceno tardío (hace entre 8 y 10 millones de años), que tenía el doble de tamaño que los ejemplares más grandes de pirañas actuales, superando los 70 centímetros de longitud.

La especie Megapiranha paranensis fue descubierta por primera vez a principios del siglo XIX, aunque no sería descrita por la ciencia primera vez hasta el año 2009, tras estudiar nuevos restos fósiles hallados de este gigantesco pez prehistórico en el norte de Argentina. Se cree que el hábitat de la Megapiraña era similar al de las pirañas de hoy en día, extendiéndose por ríos y cuencas de agua dulce de toda Sudamérica, principalmente por la zona del Amazonas.

Dentro de la familia de los Serrasalminae (nombre dado por la forma de su cola como con dientes de sierra) entre los que se incluyen las pirañas y sus antepasados extintos, existen también especies de pirañas omnívoras o herbívoras. Sin embargo, debido a su dentadura, la Megapiraña era muy probablemente un pez carnívoro además de un temible depredador de la época por su gran tamaño.

Mandíbula Megapiranha paranensisCasi todo lo que se sabe de esta especie es por los restos fósiles de sus dientes. La dentadura de la Megapiraña estaba formada por principalmente por dientes premaxilares distribuidos en la mandíbula en una especie de "zigzag". Eran dientes en forma triangular con bordes aserrados, algo habitual en los peces carnívoros.

Las investigaciones apuntan a que la dentadura de la especie Megapiranha paranensis se sitúa en realidad en un tipo de transición entre la hilera única de dientes presente en las mandíbulas de las pirañas modernas, y la dentadura de doble hilera vista en los pacus (Myleus pacu), un tipo de pez omnívoro nativo de Sudamérica.

En todo caso, la fuerza de la mordida de la Megapiraña era increíblemente alta, estimándose entre los 1.200 y 4.700 newtons de fuerza. Se trata de una de las mordidas más fuertes del reino animal en relación a su tamaño, tan potentes que eran capaces de triturar los caparazones de las tortugas que vivían en el mismo ecosistema. En comparación, un ser humano ejerce cerca de 900 newtons de fuerza para comer carne, mientras que el gran tiburón blanco puede superar los 15.000 newtons de fuerza con su poderosa mandíbula, pero es 100 veces más pesado.

Megapiraña prehistórica comparada en tamaño con una piraña actualEl tamaño medio de las pirañas comunes en la actualidad está en torno a los 20 centímetros de longitud, existiendo ejemplares documentados que han llegado a alcanzar los 35 centímetros. La Megapiraña prehistórica fácilmente la doblada en tamaño, estimándose su tamaño medio en 70 centímetros para un ejemplar adulto, aunque es posible que existieran animales más grandes que se acercaran al metro de longitud y pesar hasta 73 kilogramos.

Varios miembros del género Pygocentrus, conocida habitualmente como "Piraña roja", forman las especies de pirañas más grandes hoy en día, reportándose numerosos casos de ataques a humanos. Se trata de animales con un carácter muy agresivo, incluso entre sus congéneres, sin embargo los ataques a humanos se suelen producir como defensa si se siente amenazadas, o si encuentran algún estímulo que las atraiga como chapoteos en el agua, o si detectan sangre cerca ya que cuentan con agudo sentido del olfato.

La Megapiraña fue probablemente un temible superdepredador de la época en su particular hábitat de agua dulce, donde además tenía que competir con otros impresionantes depredadores como el Purussaurus, uno de los cocodrilos más grandes que han existido. Sin embargo, a diferencia de sus parientes actuales, nunca llegó a encontrarse con los seres humanos debido a que se extinguió millones de años antes.

Tamaño Megapiranha paranensis

Felinos prehistóricos

Antes de que el ser humano llegara a la cúspide de la cadena alimenticia, los felinos ya destacaban entre los depredadores más exitosos y poderosos en casi todo el planeta. Los primeras especies de felinos (félidos o felidae) surgieron durante el período Oligoceno, hace unos 25 millones de años, con la aparición de felinos primitivos como el Proailurus o el Pseudaelurus.

Felinos prehistóricosSe cree que los primeros felinos prehistóricos se originaron en Asia, y se extendieron desde este continente al resto del planeta, siendo probablemente todos las especies de felinos actuales descendientes de un ancestro común.

Conocidos por su gran sigilo cuando cazan, en la actualidad podemos encontrar 41 especies de felinos, aunque por desgracia muchas de estas especies se encuentran actualmente en un número reducido de individuos debido a factores como la destrucción de su hábitat o la caza. A pesar de ello, aún podemos contemplar algunos grandes felinos como leones, tigres, jaguares o leopardos, que siguen causando una gran admiración o incluso temor al ser humano. Grandes depredadores que pueden alcanzar un gran tamaño, pero que son eclipsados si los comparamos con sus antepasados ya extintos, los felinos prehistóricos.

Estos gigantescos mamíferos prehistóricos eran por lo general notablemente más fuertes y grandes que sus parientes actuales, llegando también en algunos casos incluso a convivir con el hombre. Los felinos prehistóricos eran superdepredadores de su época, tan impresionantes como letales, siendo probablemente los mayores felinos que han existido, con especies como el Smilodon (dientes de sable) o el león de las cavernas (Panthera leo atrox) considerados habitualmente los felinos más grandes de la historia.

Guepardo gigante


El guepardo gigante (Acinonyx pardinensis) pertenece a la misma especie de felinos que los actuales guepardos (Acinonyx) y era probablemente muy similar en aspecto, pero con un tamaño mucho mayor, siendo aproximadamente el doble de grande que sus parientes de la actualidad.

El guepardo gigante Acinonyx pardinensisEste mamífero carnívoro ya extinto vivió en Asia y Europa durante el Pleistoceno, habitando generalmente en bosques no muy frondosos donde podía cazar con facilidad. Su tamaño era considerable, ya que la altura y el tamaño del guepardo gigante era similar a la de un león africano, llegando a medir 90 centímetros hasta los hombros, cerca de dos metros de longitud (sin contar los 140 cm de cola) y un peso estimado de entre 120 y 150 kilos.

Debido a su tamaño, se discute si este guepardo prehistórico era capaz de ser tan rápido como el actual guepardo (Acinonyx jubatus), considerado el animal terrestre más veloz del mundo. Algunos investigadores apuntan que a pesar de tener un mayor peso, también contaba con ventajas considerables como patas más largas, o pulmones más grandes y un mayor corazón, por lo que estiman que el guepardo gigante podía superar los 115 km/h de velocidad máxima a la carrera.

Además, debido a las características de sus garras, no era un buen trepador, por lo que su método de caza se basaba por lo general en rápidas carreras hasta atrapar a la presa y darla muerte con sus poderosas mandíbulas.

Este gigantesco felino prehistórico se acabó extinguiendo durante la última Edad de Hielo (Glaciación Würm), debido probablemente la competencia existente con otros felinos como el leopardo, los jaguares o los guepardos actuales.

Comparación tamaño Guepardo gigante prehistórico con un guepardo actual

Machairodus kabir


El Machairodus es una gigantesca especie de felino dientes de sable que surgió a finales del Mioceno, hace aproximadamente 12 millones de años, y habitó en Europa, Norteamérica, Asia y África hasta su extinción durante el Plioceno, hace 200.000 años.

Mandíbula Machairodus kabirLa especie Machairodus kabir es probablemente uno de los mayores felinos que ha existido. Los restos fósiles de este animal encontrados en Chad, África, sugieren que podía llegar a superar los 400 kilogramos de peso, siendo casi del tamaño de un pequeño caballo.

Debido a su físico, un animal muy fuerte pero con patas cortas, no estaba acostumbrado a las persecuciones, por lo que su método de caza se basaba probablemente en las emboscadas, siendo un gran saltador. Perteneciendo a la familia "dientes de sable", los colmillos del Machairodus no eran especialmente largos, y podía cerrar la mandíbula con facilidad para atrapar a sus presas.

Entre sus víctimas se encontraban toda clase de herbívoros que habitaban en bosques abiertos, entre las que se incluyen caballos prehistóricos como el Hipparion, el curioso Aceratherium (un rinoceronte sin cuernos), mastodontes, o jirafas y antílopes prehistóricos.

Felino prehistórico Machairodus kabir

León de las cavernas


El león cavernario (Panthera leo spelaea) fue una gigantesca subespecie de león ya extinto, y uno de los mayores depredadores del continente europeo durante la época del Pleistoceno.

Panthera leo spelaea en pinturas rupestres de una cueva de FranciaEste felino prehistórico surgió hace aproximadamente 400.000 años, y se sabe que llegó a convivir con el hombre hasta su extinción durante la última Edad de hielo. El león de las cavernas era un carnívoro conocido por los hombres prehistóricos, ya que además de diversos fósiles, se han encontrado también en varias cuevas de Europa pinturas rupestres y estatuas de este formidable animal, por lo que se cree que el león cavernario era temido o incluso venerado por los humanos prehistóricos.

El tamaño del león de las cavernas podía superar los 2 metros de longitud (sin contar la cola), una altura de 1,2 metros hasta los hombros y un peso estimado de entre 320 y 360 kilogramos, siendo aproximadamente un 10% más grande que cualquier gran león macho moderno.

A pesar de ser considerado un animal de las cavernas, principalmente porque la mayoría de fósiles se han encontrado en cuevas, en realidad es poco probable que éste fuera su hábitat, ya que solía frecuentar las praderas o los bosques donde podía encontrar herbívoros para cazar más fácilmente. Su extinción se cree que se produjo durante la última Edad de Hielo, sin embargo se han encontrado indicios de que este felino prehistórico pudo haber sobrevivido hasta hace poco más de 2.000 años en algunos lugares de Europa.

León cavernario Panthera leo spelaea

Xenosmilus


El Xenosmilus hodsonae (literalmente "extraño puñal") es una especie extinta de felino dientes de sable emparentado con el conocido Smilodon. Su nombre científico es debido a sus dientes, ya que en lugar de ser largos como cuchillas, típicos de las especies dientes de sable, los colmillos del Xenosmilus eran cortos y más gruesos, con bordes dentados para cortar la carne.

Esqueleto Xenosmilus hodsonaeLa forma de caza del Xenosmilus era realmente brutal. En lugar de estrangular a sus presas como la mayoría de los grandes felinos, este depredador arrancaba un trozo de carne a su víctima de un mordisco y esperaba a que se desangrara.

Su tamaño era similar a los grandes leones y tigres macho actuales, pero mucho más robusto, con extremidades cortas y fuertes y un poderoso cuello. El Xenosmilus podía llegar a medir entre 1,7 y 1,8 metros, con un peso estimado de 230 kilogramos, aunque algunas estimaciones han llegado a dar a este animal hasta un peso cercano a los 400 kilos.

La especie vivió durante el Pleistoceno pero no se sabe con seguridad cuando se extinguió, si llegó a convivir con el hombre, o incluso si el ser humano fue una de sus presas.

Felino prehistórico Xenosmilus hodsonae

Jaguar gigante


Los jaguares actuales son felinos relativamente pequeños si los comparamos con otras especies como leones y tigres, ya que por lo general su peso promedio es de entre 60 y 100 kilos. En tiempos prehistóricos sin embargo, en América del Norte y América del Sur habitaban gigantescos jaguares pertenecientes a la misma especie que los jaguares de hoy (Panthera onca), pero mucho más grandes.

Panthera onca augustaExiste poca información sobre los jaguares gigantes prehistóricos ya que apenas se han encontrado restos fósiles. Se sabe que formaron dos especies distintas, la especie Panthera onca mesembrina que habitó principalmente en Sudamérica, y la especie Panthera onca augusta que vivió en Norteamérica.

Estos jaguares gigantes eran aproximadamente del tamaño de un tigre macho adulto actual, aunque probablemente más fuerte y con una mordida más poderosa. Su cola y sus extremidades eran también más largas que las de los jaguares actuales, y su hábitat se cree que eran las llanuras abiertas originalmente, sin embargo debido a la competencia con otros grandes felinos tuvieron que adaptarse a entornos más boscosos, desarrollando así su apariencia de patas cortas.

Ambas especies de jaguares gigantes prehistóricos surgieron hace aproximadamente 2 millones de años durante el Pleistoceno, y se extinguieron hace 11.000 años durante la última Edad de Hielo.

Comparación tamaño Jaguar gigante prehistórico

Homotherium


Conocido popularmente como "Felino de dientes de cimitarra", el Homotherium es probablemente el felino prehistórico más exitoso que habido, adaptándose a todo tipo de hábitats en América del Norte y del Sur, Europa, Asia y África, y logrando sobrevivir durante más de 4 millones de años.

Mandíbula HomotheriumA diferencia de otros felinos prehistóricos, el Homotherium no destacó por su tamaño, ya que tenía una altura aproximada de un metro y un peso cercano a los 200 kilos, similar al tamaño de un león actual. Sin embargo, su mandíbula era realmente poderosa, con dos grandes dientes de sable con los que podía perforar, levantar las presas y llevárselas. Sus patas delanteras eran muy largas, con dos patas traseras más cortas que le deban una apariencia más similar a las hienas que a los felinos.

Gracias a su gran adaptabilidad, el Homotherium se extendió por casi todo el planeta y la especie prosperó durante cuatro millones de años. Sin embargo con la llegada de la última glaciación, comenzó un rápido declive de este depredador cuando comenzaron a escasear las presas, incluyendo entre ellas el mamut, los mastodontes u otras especies de mamíferos prehistóricos gigantes.

Felino prehistórico Homotherium Serum

León americano


El león de las cavernas o león americano (Panthera leo atrox) fue una subespecie de león prehistórico que vivió en Norteamérica durante el Pleistoceno, hace entre 340.000 y 11.000 años. Es considerado habitualmente como el felino más grande de la historia, siendo aproximadamente un 25% más grande que un león macho adulto moderno.

León americano - Panthera leo atroxLas estimaciones del tamaño del león americano varían según los diferentes estudios y restos fósiles que se han analizado. Este gran depredador prehistórico medía entre 1,6 y 2,5 metros de longitud hasta la base de la cola, y podía llegar a superar los 1,2 metros de altura hasta los hombros. Su peso promedio estaba entre 250 y 350 kilogramos, aunque se han encontrado algunos ejemplares de macho adulto realmente enormes que podían llegado a alcanzar un peso de 470 kilos.

Habitó en gran parte del continente americano, distribuyéndose desde Alaska hasta Perú, siendo su hábitat natural las sabanas y grandes praderas, y utilizando probablemente las cuevas como refugio. Entre sus presas se encontraban grandes herbívoros prehistóricos como ciervos, caballos, camellos, tapires, bisontes americanos o mamuts.

El león de las cavernas americano fue probablemente el depredador dominante de su época, superando a otros grandes carnívoros como lobos gigantes (Canis dirus), otros felinos prehistóricos o incluso gigantescos animales como el oso de cara corta (Arctodus), uno de los mayores osos que han existido.

La especie se extinguió como la mayor parte de la megafauna del Pleistoceno, hace 11.000 años, durante el conocido como "Evento de extinción del Cuaternario". Debido a su apodo de león de las cavernas, la especie Panthera leo atrox es habitualmente confundida con su pariente europeo (Panthera leo spelaea), otro gran depredador prehistórico pero algo menor de tamaño.

Comparación tamaño Panthera leo atrox

Smilodon populator


La especie Smilodon (literalmente "dientes de cuchillo") es uno de los depredadores prehistóricos más populares y formidables, siendo también el género de dientes de sable por excelencia.

Existen tres especies conocidas de Smilodon que vivieron en América del Norte y América del Sur. La especie más pequeña, Smilodon gracilis, era aproximadamente del tamaño de un jaguar moderno, mientras que Smilodon fatalis era tan grande como un león. Sin embargo, el Smilodon populator de Sudamérica empequeñeció a ambos.

Fósil felino pregistórico Smilodon populatorEl Smilodon populator medía 1,15 metros de altura hasta los hombros, y pesaba de promedio 350 kilogramos, aunque un macho adulto totalmente desarrollado podía llegar a superar los 400 kilos, siendo por ello un claro candidato al honorífico título de "el mayor felino de la historia".

Debido a su peso y su tamaño, el Smilodon populator no era tan ágil como los felinos modernos, pero era mucho más fuerte y robusto. Contaba con unas largas garras para agarrar a su presas y unos enormes colmillos que podían alcanzar los 30 centímetros de longitud, idóneos para causar lesiones mortales a mamuts, perezosos terrestres y posiblemente a cualquier animal grande que tuviera la mala suerte de encontrarse con este superpredador.

Este felino prehistórico se extinguió hace 10.000 años, lo que significa que se encontró con humanos, siendo muy probablemente también una de sus presas en ocasiones (aunque también fue cazado por los humanos prehistóricos). Como uno de los depredadores supremos durante millones de años, el Smilodon populator comenzó a declinar cuando el nivel del mar bajó y América del Norte se conectó con Sudamérica durante el "Gran intercambio americano". Con la lenta desaparición de sus presas, el Smilodon fue incapaz de adaptarse para cazar presas más pequeñas debido a su robusto cuerpo, extinguiéndose debido a la falta de alimento.

Smilodon populator - Dientes de sable

Los mayores superdepredadores de la historia

Durante millones de años, el planeta ha sido el hogar de multitud de especies que han evolucionado y se han acabado extinguiendo por diferentes razones. Antes de la aparición del ser humano, el mayor depredador de la historia gracias a su inteligencia, la Tierra estaba dominada por algunos de los animales más grandes que han existido, destacando entre ellos los temibles superdepredadores que estaban en la parte más alta de la cadena alimentaria.

Especies de animales que no tenían apenas depredadores naturales debido a su enorme tamaño o su gran ferocidad (salvo otros ejemplares de la misma especie), y para los que no sería rival cualquiera de los grandes depredadores actuales como el león, el tigre, el oso polar, el gran tiburón blanco, las orcas o los cocodrilos.

Aunque se trata de animales ya extintos, estas especies fueron sin duda los grandes dominadores de su época. Hacemos un repaso por los mayores superdepredadores que han existido en la historia del planeta.

Megalodon


El Megalodonte (nombre científico Carcharodon megalodon), fue un enorme tiburón gigante que vivió hace entre 20 y 1,5 millones de años (aunque hay indicios de que se pudo extinguir más tarde). Fue el depredador supremo de los océanos del planeta durante el Mioceno y el Plioceno (hace entre 25 y 5 millones de años).

Megalodon - el mayor depredador marinoLos restos fósiles encontrados de este impresionante animal son varios colmillos, algunas vértebras y esqueletos parciales en el Caribe. Los dientes del Megalodón son en gran parte similares a los del tiburón blanco actual (Carcharodon carcharias), pero con un tamaño mucho mayor, pudiendo superar los 17,5 centímetros de largo (aproximadamente el triple que los dientes del gran tiburón blanco).

Era un depredador gigantesco y temible sin apenas rivales naturales, excepto otro Megalodon y algunos cachalotes prehistóricosLas estimaciones más prudentes sobre el tamaño del Megalodon, señalan que esta criatura podía medir entre los 12 y 15 metros, llegando a pesar hasta 30 toneladas. Sin embargo algunos de los fósiles de Megalodon encontrados indican que podría haber tenido un tamaño aún mayor, con ejemplares adultos de más de 20 metros y cincuenta toneladas de peso.

El Megalodon era sin duda una auténtico monstruo marino, siendo además de uno de los mayores peces que ha existido y uno de los depredadores más poderosos de la historia debido a su gran fuerza. El enfriamiento de los océanos o el declive de varias de sus presas fueron algunos de los factores de su extinción. Se cree que el Megalodón empezó a desaparecer hace 3 millones de años, produciéndose su total extinción hace aproximadamente 1,5 millones de años.

Mandíbula Megalodon

Spinosaurus


El Spinosaurus es probablemente el depredador terrestre mas grande que ha existido. Con unas medidas que se estiman de 12,6 a 18 metros de longitud y entre 7 y 20 toneladas de peso, este carnívoro vivió en el Norte de África hace aproximadamente 100 millones de años .

Spinosaurus - superdepredador terrestreSe sabe que el Spinosaurus habitó en lo que es hoy Egipto, donde se daban condiciones de pantanos y canales de agua con una flora de manglares compartiendo el territorio con otros grandes predadores como el bahariasaurio,o  el carcarodontosaurio, un gigante titanosauriano saurópodo.

Uno de los rasgos más distintivos del Spinosaurus era la especie de vela que tenía en su espalda. Las espinas distintivas de Spinosaurus, las cuales eran extensiones de la espinas vertebrales, crecían hasta 1,65 metros y probablemente estaban conectadas con piel, formando una estructura similar a una vela.

El Spinosaurus probablemente caminaba en dos patas la mayor parte del tiempo, pero ocasionalmente se pudo haber posado en las cuatro extremidades. Como muchos otros dinosaurios carnívoros, tenía una cabeza enorme, de más de 2 metros de longitud, unas poderosas mandíbulas y un temible juego de dientes, con una amenazadora hilera de dientes afilados recubriendo sus mandíbulas.

Su largo y musculoso cuerpo le convertía en un formidable cazador. Era de constitución ligera, a pesar de su tamaño, por lo que podía cazar una amplia variedad de presas. Las patas delanteras eran largas y fuertes, muy útiles para cazar, y sus dedos estaban rematados por fuertes garras curvas. Probablemente podía correr a gran velocidad en distancias cortas. Se cree que el Spinosaurus se pudo extinguir hace aproximadamente 90 millones de años, cuando las condiciones climáticas cambiaron, y no pudo adaptarse lo suficientemente rápido para sobrevivir.

Esqueleto Spinosaurus

Titanoboa


Con el nombre científico de Titanoboa cerrejonensis, en referencia a su tamaño y al lugar donde fueron hallados sus restos (en la mina del carbón del Cerrejón, Colombia), la Titanoboa es una especie de serpiente gigante ya extinta, considerada la mayor serpiente que ha existido.

Tamaño Titanoboa vs humanoCon un tamaño cercano a los 14 metros y un peso aproximado por encima de los 1.100 kilos, la Titanoboa era un superdepredador que vivió hace entre 58 y 60 millones de años en la actual Colombia y probablemente también en gran parte de Sudamérica. Su robusto cuerpo podía llegar al metro de ancho.

Al igual que las actuales serpientes, este gigantesco animal cazaba tanto en tierra como en el agua (donde pasaba la mayor parte de su tiempo). Su hábitat se cree que sería un gran bosque tropical similar en parte a las selvas actuales de Sudamérica aunque probablemente con una temperatura más elevada y un clima más húmedo.

Su aspecto era parecido al de las Boas constrictor actuales, sin embargo su comportamiento se asemejaba más al de las anacondas. Junto a los restos fósiles hallados de este animal, se encontraron también esqueletos fósiles de cocodrilos y tortugas gigantes, seguramente presas de la Titanoboa.

Titanoboa - superdepredador

Brontornis


El Brontornis Burmeisteri fue una especie de pájaro depredador gigante que habitó en la región de la Patagonia. Aunque se trata de un ave, este animal incapaz de volar, siendo incluido en el género de los Phorusrhacidae ("Pájaros de terror"), varias especies de enormes aves depredadoras terrestres que vivieron en Sudamérica durante la Era Cenozoica, hace entre 62 y 1,8 millones de años.

Tamaño Brontornis BurmeisteriPor los restos fósiles hallados, se ha estimado que el Brontornis podía llegar a medir hasta 2,8 metros de altura, con un peso de entre 350 y 400kg, siendo el mayor depredador de la época en la región. Debido a su gran tamaño y el volumen de su cuerpo, su estilo de caza era posiblemente mediante emboscadas, persiguiendo posteriormente a las presas durante una corta carrera y derribándola con su gran fuerza.

Se cree que el Brontornis era capaz de matar a animales tan grandes como el Astrapotherium, una especie de mamífero ya extinto de 2,5 metros de longitud y cerca de una tonelada de peso (un tamaño similar al de los rinocerontes actuales).

Si bien no se sabe con exactitud cuando se extinguió esta especie, se cree que el Brontornis se extinguiría probablemente durante el Mioceno, antes de la aparición del Argentavis, una gigantesca ave extinta que está entre las aves voladoras más grande todos los tiempos.

Brontornis Burmeisteri - ave gigante extinta

Dunkleosteus


El Dunkleosteus era un pez prehistórico que contaba con una robusta armadura plateada, y que podía llegar a medir hasta diez metros de longitud. Un temible monstruo de cuatro toneladas que aterrorizó a toda la vida marina del periodo Devónico, hace entre 415 y 360 millones de años.

Fósil de DunkleosteusSu cabeza estaba totalmente acorazada, provista de una fuerte mandíbula que lo convirtió en probablemente el primer superdepredador de los antiguos mares. Su cráneo, con el escudo torácico, medía 1,3 metros a su punto más amplio, y las placas de su armadura cinco centímetros de grosor.

A pesar de no tener auténticos dientes, disponía de dos largas cuchillas huesudas en la boca para romper y aplastar a cualquier criatura que se topara con él. Su mordedura era muy poderosa, se estima que podía llegar a los 5.000 kilos de fuerza, el doble de fuerza que el gran tiburón blanco y a la altura de los grandes depredadores como el Tyrannosaurus Rex.

Aunque este animal estaba en la cima de la cadena alimenticia como el mayor depredador de su tiempo, su reinado duró relativamente poco (cerca de 50 millones de años). Los motivos de su extinción siguen siendo desconocidos para los científicos, aunque probablemente coincidió con la extinción masiva del Devónico, considerada una de las cinco mayores ocurridas en la Tierra, hace 360 millones de años.

Tamaño Dunkleosteus

Tyrannosaurus Rex


Probablemente el animal extinto más popular y uno de los mayores depredadores que han existido jamás. El Tyrannosaurus Rex (T. Rex) era un enorme carnívoro de más de 12 metros de largo, 4 metros de altura y un peso entre 6 y 8 toneladas, un superdepredador que vivió en lo que hoy es Norteamérica hace 68 millones de años, durante el Cretácico.

Tyrannosaurus RexEl Tyrannosaurus Rex fue además de los últimos grandes dinosaurios en aparecer en el planeta antes de la extinción masiva del Cretácico-Terciario.

El tiranosaurio era un animal bípedo, con dos grandes y poderosas patas que terminaban en dedos con garras. Poseía un gran cráneo de metro y medio de longitud, muy pesado, que equilibraba con una musculosa y larga cola.

Su mandíbula era temible (de más de un metro), con una mordida muy potente, la más poderosa de todos los depredadores según algunos estudios y con unos dientes enormes y afilados, algunos llegaban a los 30 centímetros desde la raíz, los dientes de mayor tamaño de cualquier dinosaurio carnívoro encontrado hasta ahora.

Se han encontrado numerosos restos fósiles de Tyrannosaurus Rex por lo que es un animal muy estudiado. Los nuevos hallazgos e investigaciones han dado lugar a varios teorías, aún discutidas, sobre si en realidad este animal era un carroñero en vez de el temible depredador que se había creído hasta ahora.

Esqueleto Tyrannosaurus Rex

Liopleurodon


Liopleurodon ("dientes de caras lisas") es un género de plesiosaurio que vivió durante el Jurásico Medio (hace aproximadamente 160 y 155 millones de años), en lo que hoy es Europa .

Liopleurodon - Superdepredador marinoAunque las estimaciones de su tamaño varían , el Liopleurodon Ferox podía llegar a alcanzar los 10 metros de largo, incluso superar los 15 metros según algunos investigadores. Debido a ello, el Liopleurodon es considerado uno de los carnívoros más grandes que jamas han existido, el auténtico rey de los mares en tiempos prehistóricos.

Los liopleurodontes eran unos nadadores muy ágiles pese a su enorme tamaño, con un cuerpo musculoso e hidro-dinámico que contaba con cuatro aletas muy potentes. Era capaz de perseguir velozmente y por largos períodos a su presa, e incluso podía sumergirse a grandes profundidades sin problema.

Se sabe que su alimentación era carnívora y que cazaba a otros reptiles nadadores siendo un superdepredador de su tiempo. El registro fósil conserva también restos de las víctimas del Liopleurodon como Ictiosauros, y probablemente también se alimentaba de tiburones y de calamares.

Mandíbulas Liopleurodon

Cameroceras


El Cameroceras (Cuerno cámara) es un género de cefalópodo ya extinto que vivió durante el Paleozoico, hace aproximadamente 480 millones de años. Uno de los grandes depredadores anteriores a los dinosaurios que habitaron los mares y que llegaba a alcanzar entre 6 y 9 metros de largo. .

Ejemplar Cameroceras gigante

Fue también probablemente el animal de mayor tamaño del Paleozoico, siendo su hábitat las aguas profundas. Protegido por su dura concha, de su cabeza emergían tentáculos con los que agarraba a sus presas, llevándolas hasta su boca situada en el centro. Como un gran superdepredador de la época, se alimentaba principalmente de otros cefalópodos y de grandes trilobites. Esta especie de molusco prehistórico gigante comenzó a declinar durante el período Silúrico, y se acabó extinguiendo hace 425 millones de años.

Comparativa tamaño Cameroceras

Sarcosuchus Imperator


El cocodrilo emperador (Sarcosuchus imperator), es una especie extinta de cocodrilo gigante que vivió durante el período Cretácico, hace aproximadamente 110 millones de años, en la zona que actualmente comprende el desierto del Sáhara.

Sarcosuchus imperator
En esa época, esta zona era una región selvática y pantanosa poblada por dinosaurios y distintas especies de plantas y animales, incluidos los cocodrilos, que sobrevivían gracias a la afluencia de grandes ríos de la época.

Aunque no se han encontrado esqueletos completos del Sarcosuchus Imperator que permitan hacer una reconstrucción fiel de su aspecto físico, el análisis de sus cráneos (de hasta 1,80 m de longitud) y la poca evolución que han experimentado los cocodrilos desde su aparición, han permitido hacer una idea muy aproximada sobre su posible apariencia, basándose en comparaciones con el aspecto físico de los cocodrilos actuales.

La longitud total del cuerpo de un cocodrilo corresponde aproximadamente a 8 veces el largo de su cráneo. Siendo que el cráneo del Sarcosuchus imperator llegó a alcanzar hasta 1,80 m de longitud, se deduce que su tamaño total debió alcanzar aproximadamente entre los 11 y 12 metros de largo (les podía llevar entre 40 y 50 años alcanzar su tamaño final), con un peso de entre 8 y 10 toneladas. Tenía el tamaño de un autobús, el peso de una pequeña ballena y una mandíbula que deja en ridículo a la de sus parientes de hoy en día.

Gracias a su enorme fuerza, el Sarcosuchus Imperator podía atrapar y arrastrar bajo el agua a animales tan grandes como iguanodontos, ejemplares jóvenes de algunos tipos de saurópodos similares al Diplodocus, y terópodos parecidos al Tyrannosaurus Rex.

Sarcosuchus imperator

Arctotherium angustidens


El oso gigante de cara corta (Arctotherium angustidens) fue una enorme especie de úrsido que vivió durante el Pleistoceno, hace aproximadamente 1,5 millones de años, en el continente de América del Sur. Con un tamaño que podía alcanzar los 3,5 metros de altura y aproximadamente entre 1.500 y 1.800 kilos de peso, el Arctotherium angustidens es considerado habitualmente como el oso de mayor tamaño que se ha podido documentar. 

Arctotherium angustidens - El mayor oso de la historia
Este gigantesco mamífero prehistórico necesitaba comer más de 20 kg de carne al día debido a su enorme tamaño. El oso gigante de cara corta era un temible depredador que contaba con un rugido aterrador, que utilizaba junto a su gran fuerza para intimidar a otros cazadores como lobos o felinos, arrebatándolas así las presas. Para alimentarse, era capaz de recorrer grandes distancias, disponiendo de un agudo sentido del olfato que le permitía detectar el olor de la sangre a kilómetros de distancia.

El ejemplar de mayor tamaño de Arctotherium que se ha conseguido hallar, se encontró en 1935 en la ciudad de La Plata (Argentina). Este ejemplar pudo llegar a alcanzar un peso cercano a los 2.000 kilos, aunque se cree que el promedio de peso de estos animales estaba entre los 1.000 y los 1.500 kg.

Respecto a su altura, aunque no se ha determinado con exactitud, se cree que el Arctotherium podía superar fácilmente los 3 metros en posición erguida, y es muy probable que los ejemplares más grandes pudieran llegar a alcanzar incluso los 3,5 metros de altura, siendo considerado por ello el mayor oso que ha existido

Además de un gran depredador, el Arctotherium era un animal omnívoro que se alimentaba casi de cualquier cosa, desde los animales que cazaba, a carroña, insectos, plantas, frutas o miel. Su extinción se produjo hace aproximadamente 800.000 años, se cree que fue motivada por la desaparición en esa época de los grandes herbívoros que eran sus presas principales y la base de su alimentación.

Tamaño Arctotherium angustidens

Las mayores matanzas realizadas por animales

Gracias a su inteligencia, el ser humano es probablemente el mayor depredador que ha existido sobre la tierra. En el poco tiempo que lleva en el Planeta se ha impuesto sobre todas las demás especies de animales a pesar de no tener garras, grandes colmillos o una gran fuerza. Sin embargo, también ha sido víctima de otros animales cazadores, en algunos casos auténticas masacres llevadas a cabo por otros grandes depredadores.

Entre las mayores matanzas de seres humanos causadas por animales que se han podido documentar destacan dos: La Batalla en la Isla de Ramree en la que cerca de mil japoneses murieron en un manglar victimas principalmente de los cocodrilos; y los náufragos del USS Indianapolis, donde cientos de marineros acabaron comidos por los tiburones.

grupo de tiburones

El naufragio del USS Indianapolis


El crucero pesado de la clase Portland de la Armada de los Estados Unidos, USS Indianapolis, no se encontraba en Pearl Harbour cuando se produjo el ataque japonés y participó en algunas de las batallas más decisivas de la Segunda Guerra Mundial, como la Batalla de Iwo Jima, llegando a ser el buque insignia de la Quinta Flota de los Estados Unidos. En julio de 1945 fue usado por el Proyecto Manhattan para transportar Uranio-235, material y componentes que servirían para armas las bombas atómicas lanzadas poco después sobre Japón, el 6 de agosto de 1945 en Hiroshima y el 9 de agosto en Nagasaki.
USS Indianapolis

Tras depositar su carga, en la ruta que estaba haciendo entre Guam y Filipinas fue interceptado por un submarino japonés cerca de la medianoche del 30 de julio de 1945. Entre dos y tres torpedos lanzados por el submarino japonés de primera clase I-58 alcanzaron al USS Indianapolis destrozando el casco y hundiéndolo en pocos minutos. Más de 300 marinos perecieron casi al instante debido a los impactos de los torpedos o ahogados, 880 consiguieron abandonar el buque lanzándose al agua, la mayoría de ellos sin chaleco salvavidas. La rapidez del hundimiento hizo además que apenas se arriaran botes. Los japoneses emitieron por radio mensaje para informar, sin embargo ni el Alto Mando japonés ni la flota americana creyeron que fuera cierto y lo ignoraron.

Al amanecer del 31 de julio aparecieron los primeros tiburones. Los supervivientes se juntaron en varios grupos separados manteniéndose a flote como podían, usando los pocos chalecos salvavidas que había o los restos de balsas que flotaban. Tuvieron que soportar varios días de hambre, sed, un sol constante y los continuos ataques de tiburones que se iban sumando al festín. Al no tener agua potable, algunos marineros ingerían agua de mar, provocando en algunos casos alucinaciones y delirios, matando incluso a sus propios compañeros. Los tiburones se ocuparon también de los cadáveres.

Supervivientes del USS IndianapolisEl 2 de agosto fueron avistados por un avión que hacía labores de reconocimiento antisubmarino en la zona, tras dar el aviso, un hidroavión consiguió amerizar y rescatar a 56 marineros a pesar de que se le dio orden de no hacerlo. El piloto pudo ver desde su cabina como los tiburones estaban atacando a los náufragos y decidió arriesgarse.

Por la noche llegó al lugar el buque destructor USS Cecil J. Doyle, sacando del agua a los marineros que restaban, muchos de ellos rescatados entre los cuerpos de sus compañeros que se encontraban dispersos por todo el área. En total sobrevivieron al naufragio 316 hombres. Las pérdidas totales fueron de 883 marineros, de los cuales más de 400 fueron devorados por los tiburones. Probablemente la mayor matanza causada por tiburones de la historia.

Uno de los supervivientes fue el contralmirante McVay, a quien se le culpó de los hechos y se le hizo un consejo de Guerra, suicidándose en 1968. En el año 2000 el presidente Bill Clinton firmaba una ley por el que se le exoneraba de cualquier responsabilidad por el hundimiento del USS Indianapolis.

La Batalla en la Isla de Ramree


En enero de 1945, durante la Segunda Guerra Mundial, el ejército británico ataca a las tropas japonesas que han tomado la Isla de Ramree, cerca de Birmania, con el objetivo de recuperar la isla.
A pesar de la feroz resistencia japonesa, el gran despliegue de fuerzas británicas reforzadas con varias brigadas indias procedentes de su colonia hace que 900 soldados japoneses retrocedan para unirse a otro batallón mayor situado en otra parte de la isla. La ruta les hizo cruzar a través de una espesa vegetación cerca de 16 kilómetros de manglares infestados de insectos, escorpiones y miles de cocodrilos de agua salada, el mayor cocodrilo que existe actualmente pudiendo alcanzar los 7 metros de largo y más de 1500 kilos de peso.
ramree island massacre
Entre 600 y 1000 soldados japoneses murieron a causa de las enfermedades tropicales o devorados por cocodrilos en la Isla de Ramree. Los británicos tenían rodeada la zona y les instaron a los japoneses a rendirse, sin embargo no lo hicieron e intentaron resistir entre el barro a pesar de no tener agua potable. Cuando las tropas británicas finalmente se adentraron en el pantano solo consiguieron encontrar con vida a 20 soldados japoneses de los 900 que habían huido.

Bruce Stanley Wright, un soldado británico que participó en la batalla, narró en 1962 en el libro "Wildlife Sketches Near and Far" de lo que fue testigo en esa Isla en 1945:

"Esa noche (19 de febrero de 1945) fue la más horrible que cualquiera de la tripulación de la M.L. (Motor Launch) había experimentado. Entre el esporádico sonido de los disparos podían oírse los gritos de los hombres heridos, aplastados en las fauces de los enormes reptiles, y el vago, inquietante y alarmante sonido de los cocodrilos girando creaba una cacofonía infernal que rara vez se ha igualado en la Tierra. Al amanecer llegaron los buitres para limpiar lo que los cocodrilos habían dejado... Del alrededor de 1000 soldados japoneses que entraron en los pantanos de Ramree, sólo unos 20 fueron encontrados con vida."

Japoneses Isla de Ramree

Los habitantes de la isla de Ramree dudan de la veracidad de la historia de Wright y algunos investigadores como el historiador británico Frank McLynn señalan que es posible que el número de bajas causadas por los cocodrilos de la isla fuera mucho menor debido a que se necesitaría una gran cantidad de cocodrilos para realizar semejante matanza y el ecosistema de la isla no podría haber albergado tantos. Aunque el número de soldados japoneses muertos en los manglares está documentado y habría un buen número de víctimas causadas por los cocodrilos, la gran mayoría de ellos podrían haber muerto por enfermedades, falta de agua, picaduras de insectos y serpientes venenosas o por el fuego enemigo.

En todo caso, esta versión de McLynn no es aceptada por el resto de historiadores y esta masacre de la Isla de Ramree aparece registrado en el Libro Guinness de los Records como el mayor desastre de la historia provocado por animales.