Mostrando entradas con la etiqueta superdepredadores. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta superdepredadores. Mostrar todas las entradas

Titanoboa, la serpiente más grande de la historia

Titanoboa cerrejonensis es el nombre científico de una gigantesca serpiente prehistórica ya extinta, que vivió en Sudamérica durante el Paleoceno, hace aproximadamente 60 millones de años.

Titanoboa, la serpiente más grande de la historiaCon un colosal tamaño que podía llegar a alcanzar los 14 metros de longitud y un peso superior a una tonelada, la Titanoboa es considerada la serpiente más grande que ha existido jamás.

El nombre científico de la especie "Titanoboa" (literalmente "Boa Titánica")proviene de la familia de serpientes a la que pertenece, boas o boidos (Boidae), y el apelativo de "Titán" debido a su impresionante tamaño; mientras que "cerrejonensis" es por el lugar donde se encontraron los primeros fósiles de este animal, en el yacimiento de Cerrejón, una mina a cielo abierto situada en La Guajira, Colombia.

Esta especie de serpiente prehistórica había sido desconocida hasta el año 2009, cuando una expedición formada por un equipo de científicos internacionales encontró los fósiles de 28 ejemplares de Titanoboa cerrejonensis en las minas de carbón de Cerrejón, al norte de Colombia.

En los inicios del Paleógeno (hace 66 millones de años), durante el período conocido como Paleoceno, esta zona de Sudamérica era principalmente una área de pantanos cercanos a la costa, comenzando a desarrollarse el que fue probablemente el primer bosque tropical de América del Sur.

Fue en este ecosistema donde vivió esta enorme serpiente prehistórica hace aproximadamente entre 58 y 60 millones de años, conviviendo en su hábitat con grandes tortugas y cocodrilos prehistóricos (Crocodylomorpha). Aunque únicamente se han encontrado restos fósiles del animal en esta zona de Colombia, es probable que también habitara en otras zonas de Sudamérica.

Reconstrucción esqueleto Titanoboa cerrejonensisDesde su descubrimiento, el tamaño de la Titanoboa ha sido objeto de debate por parte de los investigadores. El primer estudio que se realizó en 2009 de las vértebras fosilizadas indicaban que la longitud total de la Titanoboa era de 12,8 metros y un peso estimado de 1.130 kilos. Sin embargo estudios posteriores realizados en 2013 indican que los ejemplares más grandes de la especie podían alcanzar los 14,6 metros de longitud, con un ancho de cuerpo superior a un metro.

Aunque las cifras varían entre los científicos, ninguno pone en duda de que la Titanobia es la serpiente más grande de la historia que se ha encontrado hasta la fecha. Por comparación, las especies más grandes de serpientes en la actualidad, boas, pitón o anacondas gigantes, alcanzan un tamaño máximo de 9 metros (hasta 10 metros en casos excepcionales) con un peso de 250 kilos.

Tampoco se sabe con exactitud la forma de alimentación de este impresionante animal prehistórico. Aunque tradicionalmente se ha considerado un cazador supremo de la época como uno de los mayores superdepredadores de la historia, el aspecto físico de la Titanoboa era más parecido al de las boas constrictor actuales, pero su comportamiento se cree que era similar al de las Anacondas. Por sus características, es posible que fuera principalmente piscívora, alimentándose predominantemente de peces.

La Titanoboa en su hábitat natural
El clima más cálido de la Tierra durante la época del Paleoceno permitió a las serpientes de sangre fría alcanzar tamaños mucho más grandes que las serpientes modernas, pero finalmente la Titanoboa cerrejonensis se extinguió hace aproximadamente 56 millones de años, siendo la hipótesis más probable que se debiera al cambio climático.

Aunque las serpientes son ectotérmicas (Ectotermia), el hábitat de la criatura debía tener una temperatura cálida para poder subsistir, sin embargo durante el Paleoceno Superior, hace 55,8 millones de años, se producía el denominado "Máximo térmico del Paleoceno-Eoceno", que elevó la temperatura media terrestre en 6 °C en unos pocos miles de años. Este brusco cambio climático causó la extinción a multitud de especies, y fue probablemente fatal para la Titanoboa, causando también su extinción.

Como uno de los animales prehistóricos más impresionantes que se han descubierto, la Titanoboa ha sido referenciada en diversas ocasiones en la cultura popular en documentales y programas de televisión. El más destacado de ellos es el documental "Titanoboa: Monster Snake" producido en 2012 por la Institución Smithsonian que cuenta con la participación de los científicos que hallaron los fósiles de la serpiente más grande del mundo.

Titanoboa cerrejonensis

La temible Megapiraña prehistórica

Las pirañas son los peces carnívoros más temibles que habitan en los ríos de Sudamérica. Un pez depredador de agua dulce que en ocasiones ataca a los humanos, y que puede llegar a alcanzar los 35 centímetros de tamaño.

La temible Megapiraña prehistóricaSin embargo este impresionante tamaño languidece si lo comparamos con su antepasado prehistórico. La Megapiraña (Megapiranha paranensis) es un género de piraña ya extinto que vivió durante el Mioceno tardío (hace entre 8 y 10 millones de años), que tenía el doble de tamaño que los ejemplares más grandes de pirañas actuales, superando los 70 centímetros de longitud.

La especie Megapiranha paranensis fue descubierta por primera vez a principios del siglo XIX, aunque no sería descrita por la ciencia primera vez hasta el año 2009, tras estudiar nuevos restos fósiles hallados de este gigantesco pez prehistórico en el norte de Argentina. Se cree que el hábitat de la Megapiraña era similar al de las pirañas de hoy en día, extendiéndose por ríos y cuencas de agua dulce de toda Sudamérica, principalmente por la zona del Amazonas.

Dentro de la familia de los Serrasalminae (nombre dado por la forma de su cola como con dientes de sierra) entre los que se incluyen las pirañas y sus antepasados extintos, existen también especies de pirañas omnívoras o herbívoras. Sin embargo, debido a su dentadura, la Megapiraña era muy probablemente un pez carnívoro además de un temible depredador de la época por su gran tamaño.

Mandíbula Megapiranha paranensisCasi todo lo que se sabe de esta especie es por los restos fósiles de sus dientes. La dentadura de la Megapiraña estaba formada por principalmente por dientes premaxilares distribuidos en la mandíbula en una especie de "zigzag". Eran dientes en forma triangular con bordes aserrados, algo habitual en los peces carnívoros.

Las investigaciones apuntan a que la dentadura de la especie Megapiranha paranensis se sitúa en realidad en un tipo de transición entre la hilera única de dientes presente en las mandíbulas de las pirañas modernas, y la dentadura de doble hilera vista en los pacus (Myleus pacu), un tipo de pez omnívoro nativo de Sudamérica.

En todo caso, la fuerza de la mordida de la Megapiraña era increíblemente alta, estimándose entre los 1.200 y 4.700 newtons de fuerza. Se trata de una de las mordidas más fuertes del reino animal en relación a su tamaño, tan potentes que eran capaces de triturar los caparazones de las tortugas que vivían en el mismo ecosistema. En comparación, un ser humano ejerce cerca de 900 newtons de fuerza para comer carne, mientras que el gran tiburón blanco puede superar los 15.000 newtons de fuerza con su poderosa mandíbula, pero es 100 veces más pesado.

Megapiraña prehistórica comparada en tamaño con una piraña actualEl tamaño medio de las pirañas comunes en la actualidad está en torno a los 20 centímetros de longitud, existiendo ejemplares documentados que han llegado a alcanzar los 35 centímetros. La Megapiraña prehistórica fácilmente la doblada en tamaño, estimándose su tamaño medio en 70 centímetros para un ejemplar adulto, aunque es posible que existieran animales más grandes que se acercaran al metro de longitud y pesar hasta 73 kilogramos.

Varios miembros del género Pygocentrus, conocida habitualmente como "Piraña roja", forman las especies de pirañas más grandes hoy en día, reportándose numerosos casos de ataques a humanos. Se trata de animales con un carácter muy agresivo, incluso entre sus congéneres, sin embargo los ataques a humanos se suelen producir como defensa si se siente amenazadas, o si encuentran algún estímulo que las atraiga como chapoteos en el agua, o si detectan sangre cerca ya que cuentan con agudo sentido del olfato.

La Megapiraña fue probablemente un temible superdepredador de la época en su particular hábitat de agua dulce, donde además tenía que competir con otros impresionantes depredadores como el Purussaurus, uno de los cocodrilos más grandes que han existido. Sin embargo, a diferencia de sus parientes actuales, nunca llegó a encontrarse con los seres humanos debido a que se extinguió millones de años antes.

Tamaño Megapiranha paranensis

Megalodón, cómo era realmente el depredador más temible de la historia

Antes de la aparición del ser humano, diversas especies de animales gigantescos dominaban el planeta. En los mares, un territorio aún inhóspito y en gran parte desconocido, hubo una bestia que se impuso por encima de todas. Se trata del Megalodón, un temible superdepredador que ha sido probablemente el carnívoro más grande y poderoso de todos los tiempos.

Cómo era realmente el MegalodónCon el nombre científico de Carcharodon megalodon (Carcharocles megalodon), y simplemente conocido como "Megalodón" o "Megalodonte", cuyo nombre significa literalmente "diente grande", este impresionante animal podía haber llegado a medir hasta 18 metros de longitud y superar las 50 toneladas de peso. Además contaba con una poderosa mandíbula poblada de enormes dientes aserrados de hasta 18 centímetros, lo que convierten al C. megalodon en el mayor depredador de la historia.

Louis Agassiz, un naturalista suizo, fue quien identificó por primera vez la especie en 1835, asignándola el nombre científico de "Carcharodon megalodon". Lo incluyó dentro del género de los tiburones blancos (Carcharodon) por el gran parecido morfológico de los dientes. Debido a que los dientes del Megalodón son mucho más grandes, se le comenzó a conocer popularmente también como "tiburón megadiente" o "tiburón blanco gigante".

Gracias a los fósiles de C. megalodon que se han conservado a lo largo del tiempo, principalmente dientes y vértebras, y al gran interés que siempre ha despertado este animal, las diversas investigaciones científicas han ido afinando cada vez más la descripción de cómo era realmente el Megalodón. Una labor científica necesaria, ya que sus dimensiones, ferocidad o características son a menudo exageradas, casi siempre de forma interesada, por el cine o la televisión, en películas, series y documentales.

Carcharodon megalodonEl C. megalodon es una especie extinta, y aunque cada cierto tiempo aparece algún supuesto avistamiento de un verdadero Megalodón, hasta la fecha ninguno de ellos se ha podido demostrar. Lo más probable es que estos avistamientos sean en realidad de grandes tiburones blancos, una especie parecida morfológicamente y que puede alcanzar también un gran tamaño. Buena muestra de ello son algunos de los mayores tiburones blancos jamás capturados, cuyas imágenes son impresionantes.

El Carcharodon megalodon apareció en el planeta hace aproximadamente 23 millones de años durante la época del Mioceno temprano, y se extinguió hace 3,6 millones de años, al final del Plioceno. Cerca de un millón de años antes de que aparecieran los primeros ancestros del ser humano en la tierra, el género "Homo".

Tradicionalmente se ha asociado a este superdepredador con el género de los lámnidos (Lamnidae), entre los que se incluye la especie del gran tiburón blanco (Carcharodon carcharias). Sin embargo, los últimos estudios científicos señalan que en realidad el Megalodonte pertenece al género de los Otodontidae, una especie de peces extintos que se separó de la rama de los tiburones blancos durante el Cretácico.

Por esta temprana clasificación, siempre se ha dado por hecho que el C. megalodon tenía en realidad el aspecto de un gigantesco tiburón blanco, mucho más grande y robusto que cualquier animal que se haya visto.

Cetorhinus maximus, el tiburón peregrinoSi bien aún no se sabe con certeza, debido a que su esqueleto estaba formado principalmente por cartílago y por tanto apenas se han conservado restos fósiles que permitan conocer su verdadero aspecto, muchos expertos apuntan a que el Megalodón pudo haber tenido un aspecto similar al tiburón peregrino (Cetorhinus maximus) o incluso al tiburón tigre arena (Carcharias taurus).

Sin duda una de las características más discutidas es el verdadero tamaño que podía alcanzar el Megalodón. Durante décadas se han hecho todo tipo de estimaciones basándose en los restos fósiles que se han podido hallar de este animal extinto. Mientras algunos científicos le daban una longitud máxima de 20 metros, biólogos marinos como Patrick J. Schembri y Stephen Papson estimaron que el Carcharodon megalodon podía llegar a tener un tamaño de hasta 25 metros.

Las estimaciones actuales son mucho más conservadoras. La mayoría de estudios científicos sugieren que el tamaño promedio del Megalodón es de 10,5 metros, existiendo ejemplares más grandes que podían haber alcanzado los 18 metros como longitud máxima. En todo caso uno de los mayores monstruos marinos que han existido, y quizás el pez más grande que se haya conocido, ya que podría haber superado en tamaño al gigantesco pez jurásico Leedsichthys.

Tabla comparativa tamaño Megalodón
Se cree que las hembras de C. megalodon eran más grandes que los machos, lo que estaba también directamente relacionado con su masa corporal. Un macho adulto de Megalodón tenía un peso de entre 14 y 38 toneladas, mientras que una hembra totalmente desarrollada podía llegar a alcanzar un peso de entre 25 y 60 toneladas. Para hacerse una idea por comparación, los grandes tiburones blancos rara vez superan la tonelada de peso, y solo en ejemplares excepcionalmente grandes se han visto tiburones capaces de llegar a las 2 toneladas.

A pesar de su excepcional tamaño y peso, el "tiburón megadiente" podía nadar relativamente rápido, estimándose una velocidad típica de 18 kilómetros por hora, al igual que otras criaturas acuáticas de un tamaño similar como las actuales ballenas de aleta o "rorcual común" (Balaenoptera physalus).

Junto a su gran tamaño, lo que ha convertido al Megalodón en el depredador más temible de la historia es su poderosa mandíbula. Los estos fósiles más comunes que se han conservado de este animal son los dientes, y son tan grandes que se trata de los dientes más grandes del reino animal.

Las mandíbulas del MegalodónLos dientes del C. megalodon son tremendamente robustos, con una forma triangular y dentados a "aserrados" en la punta para ser más eficientes para cortar carne y hueso. El tamaño habitual de los dientes es de 18 centímetros, aunque existe un diente fósil de megalodón cuyo altura es de 18,4 centímetros, por lo que se especula con que podrían haber existido ejemplares con dientes aún más grandes.

En su gigantesca mandíbula, de entre 2,5 y 3,4 metros según las reconstrucciones realizadas, el Megalodonte tenía hasta 250 dientes, dispuestos en cinco filas. Como no podía ser de otra forma, la fuerza de mordida del Megalodón era una de las más poderosas de la historia, estimándose entre 108.000 y 182.000 newton de fuerza. Esta tremenda fuerza de mordida es 10 veces mayor que la del gran tiburón blanco y cerca de cinco veces más poderosa que la del Tyrannosaurus rex.

Los restos fósiles de Carcharodon megalodon encontrados sugieren que la especie se movía por casi todos los océanos del planeta, incluyendo Europa, África, América y Australia. Su hábitat preferido eran las zonas subtropicales con aguas templadas, pero podía soportar también aguas más frías gracias a la mesotermia, una capacidad fisiológica de los grandes tiburones que les permite conservar el calor metabólico manteniendo un temperatura corporal más alta que el agua circundante.

Los ejemplares de Megalodón adultos se movían principalmente en aguas profundas, pero en realidad habitaban todo tipo de ambientes marinos durante otras etapas de su vida, incluyendo las zonas costeras.

Tamaño diente Megalodón comparada con un diente de tiburón blancoComo depredador supremo situado en la cima de la cadena alimenticia, casi cualquier animal podía ser presa del Megalodon, alimentándose principalmente de peces, tortugas marinas, focas y ballenas. Incluso atacaba a otros animales de su especie, ya que todo parece indicar que se dieron casos de canibalismo entre los megalodontes, al igual que sucede con los tiburones contemporáneos.

Su forma de caza probablemente era similar a la utilizada en la actualidad por los grandes tiburones blancos, sin embargo cuando atacaba a presas más grandes como ballenas, la estrategia de caza del Megalodón variaba. En este caso, en lugar de atacar desde abajo como los tiburones blancos, el Megalodonte dirigía su ataque a zonas vitales como el corazón y los pulmones, gracias a su poderosa mandíbula capaz de morder e incluso triturar huesos.

Un superdepredador que vivió en un entorno altamente competitivo, y que a pesar de su tamaño y fuerza tuvo que enfrentarse por las presas a otros grandes depredadores de la época, como otros tiburones, orcas y ballenas.

Entre los grandes rivales del Megalodón destacaron los cachalotes prehistóricos, con especies como el Livyatan melvillei, un superdepredador muy agresivo capaz de alcanzar los 17 metros de longitud y que quizás luchó directamente con el Megalodonte; o el Brygmophyseter, un animal más pequeño pero con unas formidables mandíbulas que contaba además con la ventaja de cazar en manada.

La lucha titánica entre Megalodón y Livyatan melvilleiDurante los millones de años que vivió el C. megalodon la Tierra experimentó una serie de cambios que afectaron a la vida marina. El enfriamiento de los océanos acabó llevando a una glaciación de los polos y la caída del nivel del mar, lo que afectó muy negativamente tanto a sus fuentes de alimentación como a sus lugares de reproducción, cerca de la costa en aguas más cálidas.

A este cambio climático en el planeta se sumó la alta competencia con el gran tiburón blanco o las orcas asesinas que estaba mucho mejor adaptado, y la desaparición de buena parte de las especies de la megafauna marina del Mioceno. Como resultado de todos estos factores, el Megalodón acabó finalmente extinguiéndose hace entre 4 y 3,6 millones de años, lo que curiosamente afectó también a otros animales, y varias especies de ballenas comenzaron a desarrollar un mayor tamaño a partir de la extinción de este superdepredador.

Auténtico monstruo marino de pesadilla para algunos y un animal fascinante en todo caso, el Carcharodon megalodon sigue atrayendo el interés del público como el depredador más temible que ha existido. Ha sido retratado en la ficción en películas, libros, documentales o videojuegos, e incluso se han creado falsos documentales que aportaban supuestas pruebas de que el Megalodón sigue vivo en la actualidad.

Un tema recurrente en la criptozoología es afirmar que podría existir aún algún ejemplar real de Megalodón actualmente, siendo difícil de descubrir al vivir en las profundidades marinas, de forma similar a como sucedió en 1976 cuando se descubrió el inusual tiburón boquiancho (Megachasma pelagios).

Sin embargo la ciencia es tajante en este sentido. Además de no existir ninguna prueba verificable al respecto, este gigantesco tiburón vivía generalmente en las cálidas aguas costeras y no es probable que pudiera sobrevivir en el ambiente frío y pobre en nutrientes que tienen actualmente las aguas del planeta en el mar profundo.

Tamaño estimado del Megalodon

Los mayores superdepredadores de la historia

Durante millones de años, el planeta ha sido el hogar de multitud de especies que han evolucionado y se han acabado extinguiendo por diferentes razones. Antes de la aparición del ser humano, el mayor depredador de la historia gracias a su inteligencia, la Tierra estaba dominada por algunos de los animales más grandes que han existido, destacando entre ellos los temibles superdepredadores que estaban en la parte más alta de la cadena alimentaria.

Especies de animales que no tenían apenas depredadores naturales debido a su enorme tamaño o su gran ferocidad (salvo otros ejemplares de la misma especie), y para los que no sería rival cualquiera de los grandes depredadores actuales como el león, el tigre, el oso polar, el gran tiburón blanco, las orcas o los cocodrilos.

Aunque se trata de animales ya extintos, estas especies fueron sin duda los grandes dominadores de su época. Hacemos un repaso por los mayores superdepredadores que han existido en la historia del planeta.

Megalodon


El Megalodonte (nombre científico Carcharodon megalodon), fue un enorme tiburón gigante que vivió hace entre 20 y 1,5 millones de años (aunque hay indicios de que se pudo extinguir más tarde). Fue el depredador supremo de los océanos del planeta durante el Mioceno y el Plioceno (hace entre 25 y 5 millones de años).

Megalodon - el mayor depredador marinoLos restos fósiles encontrados de este impresionante animal son varios colmillos, algunas vértebras y esqueletos parciales en el Caribe. Los dientes del Megalodón son en gran parte similares a los del tiburón blanco actual (Carcharodon carcharias), pero con un tamaño mucho mayor, pudiendo superar los 17,5 centímetros de largo (aproximadamente el triple que los dientes del gran tiburón blanco).

Era un depredador gigantesco y temible sin apenas rivales naturales, excepto otro Megalodon y algunos cachalotes prehistóricos. Las estimaciones más prudentes sobre el tamaño del Megalodon, señalan que esta criatura podía medir entre los 12 y 15 metros, llegando a pesar hasta 30 toneladas. Sin embargo algunos de los fósiles de Megalodon encontrados indican que podría haber tenido un tamaño aún mayor, con ejemplares adultos de más de 20 metros y cincuenta toneladas de peso.

El Megalodon era sin duda una auténtico monstruo marino, siendo además de uno de los mayores peces que ha existido y uno de los depredadores más poderosos de la historia debido a su gran fuerza. El enfriamiento de los océanos o el declive de varias de sus presas fueron algunos de los factores de su extinción. Se cree que el Megalodón empezó a desaparecer hace 3 millones de años, produciéndose su total extinción hace aproximadamente 1,5 millones de años.

Mandíbula Megalodon

Spinosaurus


El Spinosaurus es probablemente el depredador terrestre mas grande que ha existido. Con unas medidas que se estiman de 12,6 a 18 metros de longitud y entre 7 y 20 toneladas de peso, este carnívoro vivió en el Norte de África hace aproximadamente 100 millones de años .

Spinosaurus - superdepredador terrestreSe sabe que el Spinosaurus habitó en lo que es hoy Egipto, donde se daban condiciones de pantanos y canales de agua con una flora de manglares compartiendo el territorio con otros grandes predadores como el bahariasaurio,o  el carcarodontosaurio, un gigante titanosauriano saurópodo.

Uno de los rasgos más distintivos del Spinosaurus era la especie de vela que tenía en su espalda. Las espinas distintivas de Spinosaurus, las cuales eran extensiones de la espinas vertebrales, crecían hasta 1,65 metros y probablemente estaban conectadas con piel, formando una estructura similar a una vela.

El Spinosaurus probablemente caminaba en dos patas la mayor parte del tiempo, pero ocasionalmente se pudo haber posado en las cuatro extremidades. Como muchos otros dinosaurios carnívoros, tenía una cabeza enorme, de más de 2 metros de longitud, unas poderosas mandíbulas y un temible juego de dientes, con una amenazadora hilera de dientes afilados recubriendo sus mandíbulas.

Su largo y musculoso cuerpo le convertía en un formidable cazador. Era de constitución ligera, a pesar de su tamaño, por lo que podía cazar una amplia variedad de presas. Las patas delanteras eran largas y fuertes, muy útiles para cazar, y sus dedos estaban rematados por fuertes garras curvas. Probablemente podía correr a gran velocidad en distancias cortas. Se cree que el Spinosaurus se pudo extinguir hace aproximadamente 90 millones de años, cuando las condiciones climáticas cambiaron, y no pudo adaptarse lo suficientemente rápido para sobrevivir.

Esqueleto Spinosaurus

Titanoboa


Con el nombre científico de Titanoboa cerrejonensis, en referencia a su tamaño y al lugar donde fueron hallados sus restos (en la mina del carbón del Cerrejón, Colombia), la Titanoboa es una especie de serpiente gigante ya extinta, considerada la mayor serpiente que ha existido.

Tamaño Titanoboa vs humanoCon un tamaño cercano a los 14 metros y un peso aproximado por encima de los 1.100 kilos, la Titanoboa era un superdepredador que vivió hace entre 58 y 60 millones de años en la actual Colombia y probablemente también en gran parte de Sudamérica. Su robusto cuerpo podía llegar al metro de ancho.

Al igual que las actuales serpientes, este gigantesco animal cazaba tanto en tierra como en el agua (donde pasaba la mayor parte de su tiempo). Su hábitat se cree que sería un gran bosque tropical similar en parte a las selvas actuales de Sudamérica aunque probablemente con una temperatura más elevada y un clima más húmedo.

Su aspecto era parecido al de las Boas constrictor actuales, sin embargo su comportamiento se asemejaba más al de las anacondas. Junto a los restos fósiles hallados de este animal, se encontraron también esqueletos fósiles de cocodrilos y tortugas gigantes, seguramente presas de la Titanoboa.

Titanoboa - superdepredador

Brontornis


El Brontornis Burmeisteri fue una especie de pájaro depredador gigante que habitó en la región de la Patagonia. Aunque se trata de un ave, este animal incapaz de volar, siendo incluido en el género de los Phorusrhacidae ("Pájaros de terror"), varias especies de enormes aves depredadoras terrestres que vivieron en Sudamérica durante la Era Cenozoica, hace entre 62 y 1,8 millones de años.

Tamaño Brontornis BurmeisteriPor los restos fósiles hallados, se ha estimado que el Brontornis podía llegar a medir hasta 2,8 metros de altura, con un peso de entre 350 y 400kg, siendo el mayor depredador de la época en la región. Debido a su gran tamaño y el volumen de su cuerpo, su estilo de caza era posiblemente mediante emboscadas, persiguiendo posteriormente a las presas durante una corta carrera y derribándola con su gran fuerza.

Se cree que el Brontornis era capaz de matar a animales tan grandes como el Astrapotherium, una especie de mamífero ya extinto de 2,5 metros de longitud y cerca de una tonelada de peso (un tamaño similar al de los rinocerontes actuales).

Si bien no se sabe con exactitud cuando se extinguió esta especie, se cree que el Brontornis se extinguiría probablemente durante el Mioceno, antes de la aparición del Argentavis, una gigantesca ave extinta que está entre las aves voladoras más grande todos los tiempos.

Brontornis Burmeisteri - ave gigante extinta

Dunkleosteus


El Dunkleosteus era un pez prehistórico que contaba con una robusta armadura plateada, y que podía llegar a medir hasta diez metros de longitud. Un temible monstruo de cuatro toneladas que aterrorizó a toda la vida marina del periodo Devónico, hace entre 415 y 360 millones de años.

Fósil de DunkleosteusSu cabeza estaba totalmente acorazada, provista de una fuerte mandíbula que lo convirtió en probablemente el primer superdepredador de los antiguos mares. Su cráneo, con el escudo torácico, medía 1,3 metros a su punto más amplio, y las placas de su armadura cinco centímetros de grosor.

A pesar de no tener auténticos dientes, disponía de dos largas cuchillas huesudas en la boca para romper y aplastar a cualquier criatura que se topara con él. Su mordedura era muy poderosa, se estima que podía llegar a los 5.000 kilos de fuerza, el doble de fuerza que el gran tiburón blanco y a la altura de los grandes depredadores como el Tyrannosaurus Rex.

Aunque este animal estaba en la cima de la cadena alimenticia como el mayor depredador de su tiempo, su reinado duró relativamente poco (cerca de 50 millones de años). Los motivos de su extinción siguen siendo desconocidos para los científicos, aunque probablemente coincidió con la extinción masiva del Devónico, considerada una de las cinco mayores ocurridas en la Tierra, hace 360 millones de años.

Tamaño Dunkleosteus

Tyrannosaurus Rex


Probablemente el animal extinto más popular y uno de los mayores depredadores que han existido jamás. El Tyrannosaurus Rex (T. Rex) era un enorme carnívoro de más de 12 metros de largo, 4 metros de altura y un peso entre 6 y 8 toneladas, un superdepredador que vivió en lo que hoy es Norteamérica hace 68 millones de años, durante el Cretácico.

Tyrannosaurus RexEl Tyrannosaurus Rex fue además de los últimos grandes dinosaurios en aparecer en el planeta antes de la extinción masiva del Cretácico-Terciario.

El tiranosaurio era un animal bípedo, con dos grandes y poderosas patas que terminaban en dedos con garras. Poseía un gran cráneo de metro y medio de longitud, muy pesado, que equilibraba con una musculosa y larga cola.

Su mandíbula era temible (de más de un metro), con una mordida muy potente, la más poderosa de todos los depredadores según algunos estudios y con unos dientes enormes y afilados, algunos llegaban a los 30 centímetros desde la raíz, los dientes de mayor tamaño de cualquier dinosaurio carnívoro encontrado hasta ahora.

Se han encontrado numerosos restos fósiles de Tyrannosaurus Rex por lo que es un animal muy estudiado. Los nuevos hallazgos e investigaciones han dado lugar a varios teorías, aún discutidas, sobre si en realidad este animal era un carroñero en vez de el temible depredador que se había creído hasta ahora.

Esqueleto Tyrannosaurus Rex

Liopleurodon


Liopleurodon ("dientes de caras lisas") es un género de plesiosaurio que vivió durante el Jurásico Medio (hace aproximadamente 160 y 155 millones de años), en lo que hoy es Europa .

Liopleurodon - Superdepredador marinoAunque las estimaciones de su tamaño varían , el Liopleurodon Ferox podía llegar a alcanzar los 10 metros de largo, incluso superar los 15 metros según algunos investigadores. Debido a ello, el Liopleurodon es considerado uno de los carnívoros más grandes que jamas han existido, el auténtico rey de los mares en tiempos prehistóricos.

Los liopleurodontes eran unos nadadores muy ágiles pese a su enorme tamaño, con un cuerpo musculoso e hidro-dinámico que contaba con cuatro aletas muy potentes. Era capaz de perseguir velozmente y por largos períodos a su presa, e incluso podía sumergirse a grandes profundidades sin problema.

Se sabe que su alimentación era carnívora y que cazaba a otros reptiles nadadores siendo un superdepredador de su tiempo. El registro fósil conserva también restos de las víctimas del Liopleurodon como Ictiosauros, y probablemente también se alimentaba de tiburones y de calamares.

Mandíbulas Liopleurodon

Cameroceras


El Cameroceras (Cuerno cámara) es un género de cefalópodo ya extinto que vivió durante el Paleozoico, hace aproximadamente 480 millones de años. Uno de los grandes depredadores anteriores a los dinosaurios que habitaron los mares y que llegaba a alcanzar entre 6 y 9 metros de largo. .

Ejemplar Cameroceras gigante

Fue también probablemente el animal de mayor tamaño del Paleozoico, siendo su hábitat las aguas profundas. Protegido por su dura concha, de su cabeza emergían tentáculos con los que agarraba a sus presas, llevándolas hasta su boca situada en el centro. Como un gran superdepredador de la época, se alimentaba principalmente de otros cefalópodos y de grandes trilobites. Esta especie de molusco prehistórico gigante comenzó a declinar durante el período Silúrico, y se acabó extinguiendo hace 425 millones de años.

Comparativa tamaño Cameroceras

Sarcosuchus Imperator


El cocodrilo emperador (Sarcosuchus imperator), es una especie extinta de cocodrilo gigante que vivió durante el período Cretácico, hace aproximadamente 110 millones de años, en la zona que actualmente comprende el desierto del Sáhara.

Sarcosuchus imperator
En esa época, esta zona era una región selvática y pantanosa poblada por dinosaurios y distintas especies de plantas y animales, incluidos los cocodrilos, que sobrevivían gracias a la afluencia de grandes ríos de la época.

Aunque no se han encontrado esqueletos completos del Sarcosuchus Imperator que permitan hacer una reconstrucción fiel de su aspecto físico, el análisis de sus cráneos (de hasta 1,80 m de longitud) y la poca evolución que han experimentado los cocodrilos desde su aparición, han permitido hacer una idea muy aproximada sobre su posible apariencia, basándose en comparaciones con el aspecto físico de los cocodrilos actuales.

La longitud total del cuerpo de un cocodrilo corresponde aproximadamente a 8 veces el largo de su cráneo. Siendo que el cráneo del Sarcosuchus imperator llegó a alcanzar hasta 1,80 m de longitud, se deduce que su tamaño total debió alcanzar aproximadamente entre los 11 y 12 metros de largo (les podía llevar entre 40 y 50 años alcanzar su tamaño final), con un peso de entre 8 y 10 toneladas. Tenía el tamaño de un autobús, el peso de una pequeña ballena y una mandíbula que deja en ridículo a la de sus parientes de hoy en día.

Gracias a su enorme fuerza, el Sarcosuchus Imperator podía atrapar y arrastrar bajo el agua a animales tan grandes como iguanodontos, ejemplares jóvenes de algunos tipos de saurópodos similares al Diplodocus, y terópodos parecidos al Tyrannosaurus Rex.

Sarcosuchus imperator

Arctotherium angustidens


El oso gigante de cara corta (Arctotherium angustidens) fue una enorme especie de úrsido que vivió durante el Pleistoceno, hace aproximadamente 1,5 millones de años, en el continente de América del Sur. Con un tamaño que podía alcanzar los 3,5 metros de altura y aproximadamente entre 1.500 y 1.800 kilos de peso, el Arctotherium angustidens es considerado habitualmente como el oso de mayor tamaño que se ha podido documentar. 

Arctotherium angustidens - El mayor oso de la historia
Este gigantesco mamífero prehistórico necesitaba comer más de 20 kg de carne al día debido a su enorme tamaño. El oso gigante de cara corta era un temible depredador que contaba con un rugido aterrador, que utilizaba junto a su gran fuerza para intimidar a otros cazadores como lobos o felinos, arrebatándolas así las presas. Para alimentarse, era capaz de recorrer grandes distancias, disponiendo de un agudo sentido del olfato que le permitía detectar el olor de la sangre a kilómetros de distancia.

El ejemplar de mayor tamaño de Arctotherium que se ha conseguido hallar, se encontró en 1935 en la ciudad de La Plata (Argentina). Este ejemplar pudo llegar a alcanzar un peso cercano a los 2.000 kilos, aunque se cree que el promedio de peso de estos animales estaba entre los 1.000 y los 1.500 kg.

Respecto a su altura, aunque no se ha determinado con exactitud, se cree que el Arctotherium podía superar fácilmente los 3 metros en posición erguida, y es muy probable que los ejemplares más grandes pudieran llegar a alcanzar incluso los 3,5 metros de altura, siendo considerado por ello el mayor oso que ha existido. 

Además de un gran depredador, el Arctotherium era un animal omnívoro que se alimentaba casi de cualquier cosa, desde los animales que cazaba, a carroña, insectos, plantas, frutas o miel. Su extinción se produjo hace aproximadamente 800.000 años, se cree que fue motivada por la desaparición en esa época de los grandes herbívoros que eran sus presas principales y la base de su alimentación.

Tamaño Arctotherium angustidens