martes, 25 de noviembre de 2014

Venera, las misiones soviéticas a Venus

En plena Guerra Fría y durante casi 20 años, las dos mayores potencias mundiales se lanzaban a una competición tecnológica en la exploración del espacio. El momento álgido de esta Carrera Espacial se produjo cuando el 21 de julio de 1969 el comandante Neil Armstrong se convertía en el primer ser humano que pisaba la Luna. Un éxito de las misiones Apolo de la NASA y que Estados Unidos necesitaba tras los logros conseguidos anteriormente por la Unión Soviética.

VenusEntre sus distintos éxitos, los soviéticos habían conseguido en 1957 poner en órbita en primer satélite artificial, el Sputnik 1, y ese mismo año conseguían también poner en órbita alrededor de la Tierra al primer ser vivo, la perrita Laika, dentro del Sputnik 2. En abril de 1961 la URSS lograba uno de los mayores avances de la carrera espacial cuando Yuri Gagarin a bordo del Vostok 1 se convertía en el primer hombre en el espacio. Son los hitos más conocidos del Programa Espacial de la Unión Soviética pero no los únicos, ya que las misiones espaciales continuaron y gracias al Programa Venera, en 1966 los soviéticos se convertían también en ser los primeros en conseguir posar un objeto humano en la superficie de otro planeta, el elegido fue Venus.

El Programa Espacial Venera (nombre ruso para Venus) fue una serie de sondas lanzadas por la Unión Soviética a Venus para recabar datos de este planeta. El programa se desarrolló entre 1961 y 1984 y aunque varias de las sondas fracasaron y no cumplieron su objetivo, otras lo lograron y entre la mucha información que transmitieron se incluyen las primeras fotografías de la superficie de Venus. Las sondas debían aguantar las extremas condiciones del planeta: una densa atmósfera compuesta principalmente de dióxido de carbono; una enorme presión atmosférica 90 veces superior a la presión atmosférica de la Tierra; y una temperatura media en la superficie de 464 grados, lo que convierte a Venus en el planeta más caliente del Sistema Solar.

Programa VeneraAdemás de las propias sondas Venera también se lanzaron a Venus sondas de otros programas como Sputnik o Cosmos, sin embargo se utilizaron como pruebas y tras fallar en sus objetivos no se incluyeron dentro del programa Venera. El primer intento de lanzar una sonda a Venus por la Unión Soviética fue la nave Tyazhely Sputnik (Venera 1VA No.1) el 4 de febrero de 1961. La misión falló,  reentrando de nuevo la nave en la atmósfera terrestre sobre Siberia el 26 de febrero, el gobierno soviético no llegó a reconocer el fallo y alegó que se trataba de una prueba para un satélite.

Oficialmente, la primera sonda del Programa Venera se lanzó el 12 de Febrero de 1961. Venera 1 (Venera-1VA No.2) pesaba 643 kilogramos, medía dos metros de altura e iba equipada con instrumentos científicos para realizar mediciones. Siete días después de su lanzamiento, el 19 de febrero, se perdió el contacto con la nave cuando se encontraba a 1.900.000 kilómetros de distancia de la Tierra. La misión Venera 1 se consideró fallida y las últimas noticias de la sonda fueron cuando el 19 de mayo de 1961 pasó a una distancia de 100.000 kilómetros de Venus, los científicos creen que quedó posteriormente en órbita alrededor del Sol (órbita heliocéntrica). Tras este fracaso, la Unión Soviética lanzó una serie de sondas como pruebas para las misiones a Venus que también resultaron fallidas aunque no se incluyeron dentro del Programa Venera.

Sonda Venera 1Cuatro años después se lanzaba la siguiente sonda, Venera 2 (3MV-4 No.4). Además de llevar instrumentos científicos iba equipada también con cámaras, su lanzamiento se produjo el 12 de noviembre de 1965. Su aproximación más cercana a Venus se produjo el 27 de febrero de 1966 cuando se constató que la sonda Venera 2 se encontraba a 24.000 kilómetros de distancia del planeta. Sin embargo poco después la nave comenzó a fallar y se la declaró perdida el 4 de marzo. Se cree que al igual que su antecesora, se quedó en órbita heliocéntrica.

La sonda Venera 3 fue lanzada el 16 de noviembre de 1965, con cerca de una tonelada de peso, era algo más pesada que sus predecesoras. Iba equipada con un sistema de comunicaciones, instrumentos para medir la presión atmosférica y medallones con el escudo de armas de la Unión Soviética. Su misión era posarse en la superficie de Venus y transmitir datos, algo que pudo conseguir entre otros motivos porque no iba equipada con ningún aparato especial para el aterrizaje, se esperaba que siguiera operativa tras llegar a la superficie. No llegó a completar su misión ya que el sistema de comunicaciones falló antes de llegar al planeta, sin embargo la sonda Venera 3 consiguió un hito histórico el 1 de marzo de 1966 cuando se estrelló contra Venus y se convertía en la primera nave u objeto creado por el hombre en impactar en la superficie de otro planeta. A partir de entonces, las sucesivas misiones Venera se contarían por éxitos del Programa Espacial Soviético.

Sonda Venera 4La sonda Venera 4 (4V-1 No.310) fue lanzada el 12 de junio de 1967 y se convirtió poco después en la primera misión que ha analizado in situ la atmósfera de otro planeta. Tras una corrección de su trayectoria el 29 de julio cuando la sonda se encontraba a más de 12 millones de kilómetros de la Tierra, el 1 de octubre de 1967 la nave Venera 4 entraba en la atmósfera de Venus. Durante su entrada los escudos térmicos tuvieron que soportar los 11.000 °C, poco después, a una altitud de 52 kilómetros se desplegó el paracaídas y se comenzaron a recabar datos de la atmósfera que se transmitieron a la Tierra.

A 52 kilómetros de altitud Venera 4 transmitió que la temperatura era de 33 °C y una presión similar a la Tierra, tras 26 kilómetros de descenso, los datos enviados indicaban que la temperatura exterior había ascendido a 262 °C, la presión era ya de 22 atmosferas mientras continuaba subiendo a medida que la sonda se acercaba a la superficie. Poco después se cortó la transmisión, los científicos creen que se pudo posar de forma suave sobre la superficie de Venus aunque hay ciertas dudas al respecto ya que la nave solo podía soportar hasta 25 atmósferas de presión y posteriormente se confirmó que la presión atmosférica de Venus puede llegar hasta las 90 atmósferas.

Venera 4 fue un absoluto éxito, el análisis químico reveló entre otras mediciones que la atmósfera venusiana estaba compuesta casi por completo de dióxido de carbono. Se constató que Venus tenía una temperatura extremadamente alta y los datos sugerían que si en algún momento tuvo agua había desaparecido por completo hacía mucho tiempo. Las siguientes sondas lanzadas en 1969, Venera 5 y Venera 6, también pudieron cumplir sus respectivas misiones y tras su entrada en la atmósfera de Venus durante su descenso estuvieron transmitiendo datos a la Tierra acerca de la atmósfera del planeta durante más de 50 minutos.

Superficie de Venus
La misión de la sonda Venera 7, lanzada el 17 de agosto de 1970, era la de aterrizar de forma suave sobre la superficie de Venus. Tras entrar en la atmósfera del planeta el 15 de diciembre, se desplegó el paracaídas y comenzó a recabar datos. Un fallo en el paracaídas provocó que una parte del descenso lo realizará a más velocidad, impactado con la superficie de Venus a 16,5 m/s, sin embargo la sonda sobrevivió al impacto y pudo transmitir convirtiéndose en la primera nave espacial en transmitir datos desde la superficie de otro planeta.

Los datos enviados fueron lecturas de temperatura que indicaban una temperatura en la superficie de Venus de 475 °C. Poco después, en 1972, la sonda Venera 8 completaba también su misión satisfactoriamente transmitiendo datos sobre la radiactividad del planeta y de sus vientos durante más de 50 minutos. Sirvió para confirmar también los datos de presión atmosférica y altísimas temperaturas en la superficie de planeta enviados por las sondas anteriores. 11 segundos después de posarse la sonda dejó de funcionar debido a las extremas condiciones de Venus.

El 8 de junio de 1975 se producía el lanzamiento de lo que sería el siguiente gran éxito del Programa Espacial Soviético, la sonda Venera 9 (4V-1 No. 660) . Esta nave estaba compuesta por un orbitador y un módulo de aterrizaje (Lander) que sumaban un peso total de casi cinco toneladas. El 20 de octubre de 1975 el Lander se separó el orbitador y aterrizó en el planeta. Gracias a su sistema de refrigeración estuvo funcionando y recabando datos durante 50 minutos antes de ser aplastada por las 90 atmósferas de presión del planeta. En ese tiempo pudo tomar y transmitir a la Tierra las primeras fotografías de la superficie de Venus de la historia.
 
Venera 9 primeras imágenes de la superficie de Venus

Poco después, el 25 de octubre, la misión Venera 10, se completaba también de forma exitosa tras aterrizar su módulo en la superficie del planeta, recabar datos durante 65 minutos y conseguir transmitir más fotografías de Venus. Las siguientes misiones, Venera 11 y Venera 12 se consideraron también un éxito, tras conseguir entrar en la atmósfera venusiana y recopilar datos durante más de un hora tras aterrizar, aunque esta vez no llevaban cámaras incorporadas.

Las siguientes sondas, Venera 13 y Venera 14, eran naves prácticamente idénticas, con un peso de 760 kilos y se lanzaron casi al mismo tiempo, con cinco días de diferencia, en octubre de 1981. Venera 13 fue la primera en llegar, aterrizando sobre Venus el 1 de marzo de 1982, realizando mediciones, enviando datos a la Tierra y tomando las primeras fotografías a color de la superficie de Venus. La sonda Venera 14 aterrizó en el planeta también de forma exitosa el 5 de marzo a casi 1.000 kilómetros del módulo anterior, realizando mediciones y tomando más fotografías.

Venera 13 primeras fotos a color de Venus

Dos años después, en junio de 1983, se lanzaban las dos últimas sondas del Programa Venera a Venus, las sondas Venera 15 y Venera 16. Se trataban de dos naves idénticas Venera 4V-2 que cuya misión era orbitar el planeta mientras cartografiaban con ondas de radar la superficie de Venus. Juntas estuvieron alrededor del planeta durante 8 meses mapeando aproximadamente el 25% de la superficie de Venus.

El Programa Venera se daba por finalizado y la Unión Soviética continuó sus investigaciones de Venus a través del Programa Vega en las que las naves iban a ser también aprovechadas para estudiar el paso del Cometa Halley en 1986.

Sonda Venera 3

Sondas Venera 13 y 14 Venus

Venera 15 y 16

Fotografía de la superficie de Venus, Programa Venera

Fotografía Superficie de Venus

jueves, 20 de noviembre de 2014

Jesús de Nazaret en los textos históricos no cristianos

Jesús de Nazaret es sin duda una de las figuras más importantes de la historia. Conocido como Cristo, Jesucristo o El Mesías, es considerado el Hijo de Dios por los cristianos, la encarnación en la Tierra de Dios. Al margen de las fuentes bíblicas y cristianas que relatan su vida y obra y que por motivos evidentes no pueden ser consideradas objetivas, durante siglos, numerosos historiadores e investigadores se han dedicado al estudio del Jesús histórico buscando evidencias de su existencia en otras fuentes no cristianas.
Jesús histórico

Estos estudiosos ponen en duda buena parte de los textos bíblicos y numerosos detalles de la vida de Jesús en los relatos evangélicos, considerando que los hechos sobrenaturales que se narran o los milagros pertenecen al terreno de la Fe y no pueden ser considerados desde un punto de vista histórico.

Sin embargo, la mayoría de eruditos, historiadores clásicos e investigadores llegan a la misma conclusión: Jesús de Nazaret fue un personaje histórico que realmente existió, estando incluso documentado en textos no cristianos que Jesús fue crucificado por orden del prefecto romano Poncio Pilato.

Uno de los aspectos más llamativos sobre la existencia del Jesús histórico es que no hay constancia de que ningún escritor de la antigüedad, incluidos los que se oponían al cristianismo, dudara de su existencia. La referencia más antigua a Jesús de Nazaret en un texto no cristiano la encontramos en la obra "Antigüedades judías", una compilación de veinte libros que narran la historia del pueblo judío escrita en Roma por el historiador Tito Flavio Josefo (José ben Matityahu) entre los años 93 y 94. En libro XVIII aparece lo que se conoce como el Fragmento Flaviano, un pasaje del libro en el que el autor menciona directamente a Jesús:

Antiguedades judias libro"Casi al mismo tiempo vivió Jesús, un hombre sabio, y atrajo hacia Él a muchos judíos. Y cuando Pilato, frente a la denuncia de aquellos que son los principales entre nosotros, lo había condenado a la Cruz, aquellos que lo habían amado primero no le abandonaron. La tribu de los cristianos, llamados así por Él, no ha cesado de crecer hasta este día."

Existen varias interpretaciones de este pasaje y traducciones en las que también se hace mención a Cristo en el texto que han creado mucha controversia entre los investigadores. Sin embargo la mayoría de historiadores coinciden en que el texto original es auténtico y se hace mención en él a un histórico Jesús de Nazaret. En la obra Historia Universal, se recoge la versión árabe, una traducción al árabe de las obras de Flavio Josefo realizada en el siglo X y que no se hizo pública hasta 1971. Su importancia radica en que confirmaría la veracidad del texto.

Otra de las referencias de fuentes no cristianas más importantes la encontramos en los escritos de Cornelio Tácito, un historiador, senador y gobernador romano que en el año 116 aportaba esta referencia histórica en una de sus obras:

"... el pueblo los llamaba cristianos. Nombre que toman de un tal Cristo, que en época de Tiberio fue ajusticiado por Poncio Pilato ..."

La autenticidad de los escritos de Tácito no se han puesto en duda por los historiadores aunque las corrientes más escépticas señalan que es posible que el autor mencionara a Cristo haciendo referencia a palabras de los propios cristianos tras torturas y confesiones obtenidas durante las brutales represiones de la época o que podría estar influenciado por la carta que unos años antes escribió Plinio el Joven al emperador Trajano.
Plinio el joven

En el año 112, en una carta escrita por el escritor y científico romano Plinio el Joven dirigida desde Bitinia en Asia Menor al emperador Trajano en Roma, describía la plaga en la que se habían convertido los cristianos para los romanos mencionando en varios párrafos la palabra "Cristo":

"... y maldecían además de Cristo (cosas todas ellas que, según me dicen, es imposible conseguir de quienes son verdaderamente cristianos) consideré que debían ser puestos en libertad. Otros, cuyo nombre me había sido denunciado, dijeron ser cristianos pero poco después lo negaron; lo habían sido, pero después habían dejado de serlo, algunos al pasar tres años, otros más, otros incluso tras veinte años. También todos estos han adorado tu imagen y las estatuas de nuestros dioses y han maldecido a Cristo. Por otro lado, ellos afirmaban que toda su culpa o error había consistido en la costumbre de reunirse un día fijo antes de salir el sol y cantar a coros sucesivos un himno a Cristo como a un dios ..."

Plinio, además de pedir consejo al emperador sobre como tratar a los cristianos, constataba por escrito las declaraciones de los imputados por cristianismo y su castigo, tratando a Cristo como una persona real a la que por entonces "secta" cristiana adoraba considerándolo un dios.

En el año 121, el historiador romano Suetonio en su obra "De vita Caesarum" hablaba sobre los primeros cristianos expulsados de Roma por el emperador Claudio, haciendo una posible referencia a Cristo:

Judíos en Roma"Desde que los judíos constantemente hacían revueltas instigados por Chrestus, fueron expulsados de Roma" 

Es un texto que crea muchas dudas entre los historiadores. No se sabe con certeza si se puede considerar realmente que Suetonio estuviera haciendo mención a Cristo con la palabra Chrestus; si se refiere a un nombre común en la época; o si pudiera hacer referencia a un agitador en la Roma del año 49 cuando el emperador Claudio expulsó a los judíos de Roma en vez de a un líder religioso o un predicador de Israel del año 30.

Otro de los textos históricos polémicos para los historiadores es la carta que escribió el filósofo Mara Bar-Serapion de la provincia romana de Siria, a su hijo en la cárcel. Aunque la mayoría de investigadores no duda de su autenticidad, no se ha podido datar su fecha con exactitud. Se cree que fue escrita entre el año 73 y el siglo III. En ella el autor hace referencia al injusto tratamiento que recibieron "tres hombres sabios": el asesinato de Sócrates; quemaron vivo a Pitágoras; y la ejecución del rey sabio de los judíos:

¿Qué ventaja obtuvieron los atenienses cuando mataron a Sócrates? Carestía y destrucción les cayeron encima como un juicio por su crimen. ¿Qué ventaja obtuvieron los hombres de Samo cuando quemaron vivo a Pitágoras? En un instante su tierra fue cubierta por la arena. ¿Qué ventaja obtuvieron los judíos cuando condenaron a muerte a su rey sabio? Después de aquel hecho su reino fue abolido. Justamente Dios vengó aquellos tres hombres sabios: los atenienses murieron de hambre; los habitantes de Samo fueron arrollados por el mar; los judíos, destruidos y expulsados de su país, viven en la dispersión total. Pero Sócrates no murió definitivamente: continuó viviendo en la enseñanza de Platón. Pitágoras no murió: continuó viviendo en la estatua de Hera. Ni tampoco el rey sabio murió verdaderamente: continuó viviendo en la enseñanza que había dado.

Existen además otras referencias al personaje histórico de Jesús en varios escritos antiguos no cristianos que si bien no tienen la misma importancia para los historiadores que los anteriores debido a que son referencias más vagas e imprecisas o más alejadas en el tiempo, si merecen también ser comentadas.

- Luciano de Samosata, un conocido escritor satírico griego, hacía referencia a mediados del siglo II en su obra "La muerte del peregrino" a los cristianos, los ritos y costumbres cristianas y la crucifixión.

manuscritos del mar muerto- El Talmud, una de las obras más importantes de la tradición judía, compila leyes, costumbres, parábolas, historias y leyendas sobre la historia del pueblo judío. Fue escrita durante varios siglos y se cree que hace referencia en varias ocasiones a Jesús nombrándolo como "Yeshu" o "Yeshu ha-Notzri".

- Los conocidos Manuscritos del Mar Muerto o Rollos de Qumrán por su parte también narran parte de la historia del pueblo judío en la época de Jesús, si bien son considerados un documento histórico importantísimo no hay un acuerdo académico sobre si en sus textos hay alguna relación con el personaje histórico de Jesús.

-  A finales del siglo II un escrito de un tal Celso se considera el primer ataque a gran escala sobre el cristianismo. Aunque el documento original no se ha conservado, en el siglo III un estudioso y teólogo denominado Orígenes respondió a ese escrito. Lo que se conoce de lo que escribió Celso es a través de las respuestas que le dio este autor. Según Orígenes, Celso acusó a Jesús de ser un mago y hechicero. Si bien las declaraciones de Celso pueden ser vistas como una confirmación de los milagros de Jesús, tienen poco valor histórico, ya que los escritos originales no pueden ser examinados.

Por último hay que hacer mención a una corriente de historiadores más minoritaria que defienden la teoría del mito de Cristo o mito de Jesús. Consideran que Jesús de Nazaret nunca existió o si lo hizo no tendría nada que ver con lo que se relata en los Evangelios o en los escritos cristianos (teoría más aceptada). Se basan para ello en tres argumentos: El Nuevo Testamento no tendría ningún valor histórico; no existen referencias no cristianas a Jesús desde el Siglo I; y que el Cristianismo se basó en otros mitos, dioses y creencias antiguas paganas para crear sus relatos.

Mito de Jesús

lunes, 10 de noviembre de 2014

La señal Wow! y los sonidos de origen desconocido

En agosto de 1977 un radiotelescopio del Proyecto SETI captaba desde la Tierra una señal de radio de origen desconocido. Se la conoce como la señal Wow! y entre las diversas explicaciones que se le atribuyen, se incluye la teoría de que podría ser un mensaje enviado por una civilización inteligente extraterrestre. Esta misteriosa señal no es el único suceso registrado que no ha podido explicar aún la ciencia, durante la década de los 90 se grabaron varios sonidos en el Océano Pacífico, algunos de los cuales siguen siendo considerados de origen desconocido.

La señal Wow!

El Proyecto SETI (Search for ExtraTerrestrial Intelligence) lleva varias décadas dedicándose a la Búsqueda de Inteligencia Extraterrestre. Usando métodos científicos en la búsqueda como la monitorización y análisis de señales electromagnéticas, su mayor éxito se produjo en 1977 cuando captaron la conocida como Señal Wow!.
Señal Wow!

El 15 de agosto de 1977 cerca de la medianoche, el radiotelescopio Big Ear de la Universidad de Ohio captaba una señal de un gran intensidad durante 72 segundos cuyo origen no era terrestre y procedente del exterior del Sistema Solar, en una zona ubicada en la constelación de Sagitario. Cuando Jerry R. Ehman, uno de los voluntarios del Proyecto SETI descubrió la señal en los registros de la computadora, rodeó su secuencia en el papel (6EQUJ5) y escribió al lado: Wow! (¡Guau!).

Desde entonces, los científicos han intentado encontrar una explicación al origen de la señal Wow sin conseguirlo por el momento. Las 3 teorías mayoritarias nos dicen que la señal podría ser una emisión de radio de un satélite artificial; producto de un acontecimiento astronómico de gran potencia; o que su origen sea una civilización extraterrestre.

El mismo Ehman se mostró escéptico y manifestó "Deberíamos haberla visto de nuevo cuando la buscamos 50 veces. Algo sugiere que era una señal de origen terrestre que simplemente se reflejó en un pedazo de basura espacial". Sin embargo poco después se retractó en parte ya que las investigaciones posteriores demostraron que era muy poco probable que la señal se hubiera originado en la Tierra. Aún sin poder explicar su origen, los científicos indican que si la señal provenía de los extraterrestres sería una civilización muy avanzada, ya que la señal habría requerido un transmisor con una potencia de 2,2 gigavatios (2.200.000 kW), mucho más poderoso que cualquiera en la Tierra, cuyo transmisor más potente es de 2500 kW.

La Señal Wow! se estuvo buscando con el mismo radiotelescopio Big Ear durante los meses posteriores sin resultado, en las siguientes décadas se usaron otros radiotelescopios más potentes buscando en las mismas coordenadas donde se encontró la señal original, hasta el momento el resultado ha sido nulo. El Proyecto SETI sigue activo y creciendo ya que cada año se suman más voluntarios para analizar y escrutar los cielos en busca de alguna señal de inteligencia extraterrestre.



The Bloop y demás sonidos de origen desconocido

En la década de 1990 una agencia científica de Estados Unidos conocida como NOAA (Administración Nacional Oceánica y Atmosférica) captaba en distintos lugares del Océano Pacífico varios sonidos bajo el agua para los que no encontraron ninguna explicación y que se determinaron como "origen desconocido". El más famoso de ellos fue el sonido The Bloop.

En 1997 una serie de hidrófonos colocados en el fondo del océano por los Estados Unidos durante la Guerra Fría detectaban una extrañas ondas de sonido de baja frecuencia que denominaron Bloop. (Aquí podéis escucharlo: The Bloop). El sonido se grabó durante 7 minutos y pudo ser detectado por sensores colocados a más de 5.000 kilómetros de distancia. Se determinó que el sonido procedía del sur del Océano Pacífico cerca de las costas de Chile. Su cercanía a la mítica ciudad sumergida de R'lyeh de la obra de H. P. Lovecraft "La llamada de Cthulhu" despertó el interés de muchos aficionados que lo asociaban con la mitología de este autor.

The BloopDurante varios años el sonido fue un auténtico misterio para los científicos. Se descartó que fuera originado por el hombre como una bomba o un submarino, el tipo de audio de Bloop se parecía al de alguna criatura viviente aunque mucho más potente que el sonido más ruidoso de un animal que se ha podido grabar hasta ahora, el de la ballena azul. Se apuntó la posibilidad de que The Bloop fuese producido por algún monstruo marino desconocido, un enorme calamar gigante, un gran pulpo o incluso una nueva especie gigantesca de ballena.

Finalmente parece que el misterio de "The Bloop" quedó resuelto cuando en 2012 la NOAA anunciaba que el sonido se había originado por los terremotos de hielo generados por grandes icebergs cuando se agrietan y fracturan. La grabación de fenómenos similares posteriormente parecen demostrar según la NOAA que su espectrograma es muy similar a sonidos como The Bloop.

Iceberg rompiendoEsta explicación se usó para otros sonidos captados en el Océano por la NOAA que hasta entonces habían sido considerados como desconocidos. Sonidos como "Slow Down", "Train" o "Julia" fueron también etiquetados como generados por movimientos de hielo en el agua.

Sin embargo no todos los sonidos grabados bajo el agua han podido ser explicados. Upsweep es un sonido no identificado que se captó por primera vez en 1991, se produce casi todos los años entre primavera y otoño y es lo suficientemente alto como para ser registrado en todo el Pacífico. Cerca de la fuente donde se origina el sonido  hay una zona de gran actividad sísmica por lo que los científicos creen que puede tener relación, aunque hasta la fecha Upsweep sigue siendo considerado de origen desconocido. Para escucharlo: Upsweep sound.

Aún menos información se tiene sobre el sonido denominado "Whistle". Se registró el 7 de julio de 1997 por uno de los hidrófonos autónomos del Océano Pacífico, ningún otro de los micrófonos submarinos fue capaz de captarlo. Whistle sigue siendo un gran misterio para los científicos ya que no solo se trata de un sonido no identificado del océano, el origen de la señal es también desconocido. Aquí podéis escuchar lo que se grabó: Whistle sound.

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