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La temible Megapiraña prehistórica

Las pirañas son los peces carnívoros más temibles que habitan en los ríos de Sudamérica. Un pez depredador de agua dulce que en ocasiones ataca a los humanos, y que puede llegar a alcanzar los 35 centímetros de tamaño.

La temible Megapiraña prehistóricaSin embargo este impresionante tamaño languidece si lo comparamos con su antepasado prehistórico. La Megapiraña (Megapiranha paranensis) es un género de piraña ya extinto que vivió durante el Mioceno tardío (hace entre 8 y 10 millones de años), que tenía el doble de tamaño que los ejemplares más grandes de pirañas actuales, superando los 70 centímetros de longitud.

La especie Megapiranha paranensis fue descubierta por primera vez a principios del siglo XIX, aunque no sería descrita por la ciencia primera vez hasta el año 2009, tras estudiar nuevos restos fósiles hallados de este gigantesco pez prehistórico en el norte de Argentina. Se cree que el hábitat de la Megapiraña era similar al de las pirañas de hoy en día, extendiéndose por ríos y cuencas de agua dulce de toda Sudamérica, principalmente por la zona del Amazonas.

Dentro de la familia de los Serrasalminae (nombre dado por la forma de su cola como con dientes de sierra) entre los que se incluyen las pirañas y sus antepasados extintos, existen también especies de pirañas omnívoras o herbívoras. Sin embargo, debido a su dentadura, la Megapiraña era muy probablemente un pez carnívoro además de un temible depredador de la época por su gran tamaño.

Mandíbula Megapiranha paranensisCasi todo lo que se sabe de esta especie es por los restos fósiles de sus dientes. La dentadura de la Megapiraña estaba formada por principalmente por dientes premaxilares distribuidos en la mandíbula en una especie de "zigzag". Eran dientes en forma triangular con bordes aserrados, algo habitual en los peces carnívoros.

Las investigaciones apuntan a que la dentadura de la especie Megapiranha paranensis se sitúa en realidad en un tipo de transición entre la hilera única de dientes presente en las mandíbulas de las pirañas modernas, y la dentadura de doble hilera vista en los pacus (Myleus pacu), un tipo de pez omnívoro nativo de Sudamérica.

En todo caso, la fuerza de la mordida de la Megapiraña era increíblemente alta, estimándose entre los 1.200 y 4.700 newtons de fuerza. Se trata de una de las mordidas más fuertes del reino animal en relación a su tamaño, tan potentes que eran capaces de triturar los caparazones de las tortugas que vivían en el mismo ecosistema. En comparación, un ser humano ejerce cerca de 900 newtons de fuerza para comer carne, mientras que el gran tiburón blanco puede superar los 15.000 newtons de fuerza con su poderosa mandíbula, pero es 100 veces más pesado.

Megapiraña prehistórica comparada en tamaño con una piraña actualEl tamaño medio de las pirañas comunes en la actualidad está en torno a los 20 centímetros de longitud, existiendo ejemplares documentados que han llegado a alcanzar los 35 centímetros. La Megapiraña prehistórica fácilmente la doblada en tamaño, estimándose su tamaño medio en 70 centímetros para un ejemplar adulto, aunque es posible que existieran animales más grandes que se acercaran al metro de longitud y pesar hasta 73 kilogramos.

Varios miembros del género Pygocentrus, conocida habitualmente como "Piraña roja", forman las especies de pirañas más grandes hoy en día, reportándose numerosos casos de ataques a humanos. Se trata de animales con un carácter muy agresivo, incluso entre sus congéneres, sin embargo los ataques a humanos se suelen producir como defensa si se siente amenazadas, o si encuentran algún estímulo que las atraiga como chapoteos en el agua, o si detectan sangre cerca ya que cuentan con agudo sentido del olfato.

La Megapiraña fue probablemente un temible superdepredador de la época en su particular hábitat de agua dulce, donde además tenía que competir con otros impresionantes depredadores como el Purussaurus, uno de los cocodrilos más grandes que han existido. Sin embargo, a diferencia de sus parientes actuales, nunca llegó a encontrarse con los seres humanos debido a que se extinguió millones de años antes.

Tamaño Megapiranha paranensis

Los animales más grandes que han existido . Capitulo V . Los mayores depredadores marinos .

MEGALODON


También llamado megalodonte, tiburón megadiente y tiburón blanco gigante (Carcharodon megalodon) fue un tiburón gigante que vivió probablemente entre hace 20 y 1,5 millones de años , aunque se ha llegado a sugerir fechas de extinción más tardías. Otras estimaciones sugieren que el Carcharodon Megalodon dominó los océanos durante setenta millones de años .

No cabe duda de que era el cazador supremo del planeta durante el Mioceno y el Plioceno (hace entre 25 y 5 millones de años).


Comparación tamaño Megalodon y otros tiburones

El megalodon se conoce únicamente por numerosos dientes fósiles y algunas vértebras y esqueletos parciales en el Caribe. Los dientes son en muchos aspectos similares a los del tiburón blanco actual (Carcharodon carcharias), pero con un tamaño que puede superar los 17,5 centímetros de largo ( el triple que los dientes del gran tiburón blanco ) , por lo que se suele considerar la existencia de un estrecho parentesco entre ambas especies .

Diente MegalodonLas estimaciones más sensatas del tamaño de esta criatura oscilan entre los 12 y 15 metros y llegar a pesar hasta 30 toneladas . Las reconstrucciones previas con longitudes que podían llegar a los 30 metros se consideran por lo general como poco precisas. Era como un gran tiburón blanco de veinte metros y treinta toneladas, y estaba dotado de células sensoriales capaces de detectar el leve campo eléctrico del movimiento de los músculos de su presa a cientos de kilómetros de distancia.

El mayor tiburón carnívoro viviente es el jaquetón [Carcharodon carcharias]. Aunque recibe también el nombre de tiburón blanco, en realidad es de color gris azulado; sólo la región ventral es blanca. El jaquetón puede sobrepasar los siete metros de longitud y pesar más de tres toneladas. Pero incluso este tiburón se quedaría pequeño al lado del Carcharocles megalodon, Recordemos que el Gran Blanco tiene un tamaño medio entre 4 y 7 metros en los machos, aunque hay indicios de que podrían llegar a los 10 metros, algunos fosiles de Megalodon (únicamente dientes debido a su resistencia al paso del tiempo) indica que podrían haber existido ejemplares de Megalodon de 24 metros y cincuenta toneladas.


Megalodon
Aunque la gran mayoría de los expertos consideran que la evidencia disponible indica claramente que el Megalodon está extinto, la idea de que una población superviviente pudiese seguir existiendo en la actualidad parece haberse asentado en el imaginario público, a pesar de que la mayor parte de las evidencias en favor de esta idea es escasa. Sin embargo esta idea no es descartada por la mayoría de los científicos.

El aviador y pescador deportivo Pierre Clostermann, en su libro "Des poissons si grands" (1969), relata, sin citar sus fuentes, un suceso interesante, supuestamente acaecido en 1954: Durante una tormenta en aguas de Timor (Indonesia), el balandro australiano Rachel Cohen sufrió un violento choque. De vuelta en Adelaida, cuando se fueron a realizar reparaciones en el barco en dique seco, aparecieron incrustados en la quilla de madera, formando un semicírculo de casi dos metros de diámetro, diecisiete dientes de jaquetón de unos diez centímetros de longitud y ocho de base, a la altura del eje de la hélice, que estaba torcido. Es muy frecuente que los reflejos de las hélices de los barcos atraigan a los jaquetones; el que atacó al Rachel Cohen debía de medir, de acuerdo con los ictiólogos australianos que, según Clostermann, examinaron el barco, veinticuatro metros de longitud.

Mandibula Megalodon

La existencia actual del Carcharocles megalodon, o de otra especie de tiburón gigante, podría explicar las observaciones esporádicas, principalmente en aguas australianas y sudafricanas, de enormes tiburones blancos de más de veinte metros de longitud. Algunos de los testigos han sido marinos o pescadores experimentados, por lo que la confusión con otras especies conocidas de tiburones, como el tiburón-ballena o el peregrino, es poco probable. Por otra parte, parece poco verosímil que un predador costero (como se supone que fue el Carcharocles megalodon) tan grande haya pasado desapercibido durante tanto tiempo.

Por otra parte, se ha informado de supuestos hallazgos (sin confirmación por parte de expertos) de esqueletos y huesos de cachalotes en cuyo interior aparecían dientes de megalodonte incrustados. No obstante, las historias de este tipo se consideran simples leyendas urbanas.