domingo, 24 de mayo de 2020

La leyenda del Holandés Errante y su verdadera historia

Según el mito, el Holandés Errante es un legendario barco fantasma que nunca puede hacer puerto y está condenado a navegar por los océanos para siempre. Una popular leyenda que ha perdurado a pesar del paso del tiempo, gracias principalmente al cine y la literatura, y que curiosamente podría estar basada en parte en una historia real, reportándose además numerosos supuestos avistamientos del Holandés Errante por parte de los marineros durante siglos.

La leyenda del Holandés Errante y su verdadera historiaEl término original por el que se conoce a este barco fantasma es "De Vliegende Hollander" en neerlandés (holandés o flamenco), o "The Flying Dutchman" por su nombre en inglés. Literalmente "el holandés volador" si bien es más habitual conocido como "Holandés Errante". Las leyendas de supuestos barcos fantasmas avistados por marineros de todos los océanos se pierden en el tiempo, aunque pocas son tan populares como la historia del Holandés Errante.

El origen de su leyenda nunca se ha podido determinar con exactitud. Algunas fuentes apuntan a que pudo originarse durante la edad de oro del siglo XVII de la Compañía Holandesa de las Indias Orientales, si bien las primeras referencias escritas sobre este mítico barco fantasma datan de finales del siglo XVIII.

De acuerdo al mito clásico, capitaneado por Willem o Hendrick van der Decken, un capitán holandés que llegó a hacer un pacto con el diablo para poder surcar los mares de todo el mundo, el Holandés Errante fue un enorme buque de guerra que navegaba por las aguas cercanas al Cabo de la Buena Esperanza (actualmente Sudáfrica), cuando fue sorprendido por una terrible tormenta. La tripulación rápidamente le pidió al capitán que buscaran un refugio en el puerto más cercano, pero el capitán se negó, clamando al cielo ante el asombro de sus marineros, que no temía a nada, e incluso retando a Dios a que se atreviera a hundir su barco mientras la tormenta empeoraba.

En ese momento se apareció en la cubierta del barco una misteriosa figura luminosa que aterrorizó a toda la tripulación, excepto a su capitán que se atrevió a enfrentarse a la figura blandiendo un arma. El ente lanzó una maldición al capitán: "Hiel será tu bebida y hierro candente tu comida. De tus tripulantes sólo conservarás un grumete, al cual le nacerán cuernos, tendrá hocico de tigre y piel de perro marino. Y como te agrada atormentar a tus navegantes, serás su azote, pues te convertiré en el espíritu maligno del mar y tu buque acarreará la desgracia a quien lo aviste".

Cuadro The Flying Dutchman por Charles Temple - 1860De esta forma, el avistamiento del Holandés Errante por parte de los marineros se convirtió en sinónimo de mal augurio. Un barco fantasma condenado a vagar para siempre por los océanos del mundo, sin poder atracar en ningún puerto. El velero es habitualmente oteado desde la distancia, resplandeciendo con una luz fantasmal. Si algún otro barco lo saluda durante su travesía, la tripulación del Holandés tratará de hacer llegar sus mensajes a tierra, a todas las personas muertas tiempo atrás con las que no han podido comunicarse desde que quedaron malditos.

Según el mito, avistar el Holandés Errante en el mar podía traer además todo tipo de infortunios, desde encallar o quedar varados en medio del océano, a cualquier tipo de calamidades como pudrir el agua, la comida o los víveres de las bodegas.

Como sucede con varios animales mitológicos o con otros muchos mitos y folclore popular, la leyenda del Holandés Errante podría tener un trasfondo de realidad, o al menos estar basado en parte en un hecho real.

Bernard Fokke, un capitán holandés del siglo XVII que trabajaba para la Compañía Holandesa de las Indias Orientales, pudo ser la inspiración para el capitán del barco fantasma, ya que al parecer, su barco se llamaba efectivamente "el Holandés Errante" (De Vliegende Hollander). Fokke era conocido en la época por la velocidad a la que navegaba durante sus travesías entre los Países Bajos a Java, por lo que las malas lenguas decían que tenía un pacto con el diablo.

El capitán Bernard Fokke, el verdadero Hendrick van der DeckenPor ejemplo, en 1678 viajó la distancia entre ambos lugares en solo 3 meses y 4 días, entregando al gobernador Rijckloff van Goens una pila de cartas, gracias a las cuales se podía confirmar el tiempo de viaje. Con el tiempo incluso se llegó a erigir una estatua de Fokke en la pequeña isla de Kuipertje, cerca del puerto de Batavia (la estatua fue destruida por los ingleses en 1808).

En todo caso, en alguna fecha indeterminada del finales del siglo XVII, el barco Holandés Errante desapareció misteriosamente junto a su capitán Bernard Fokke y toda la tripulación, dando origen así a la popular leyenda.

La primera referencia escrita sobre el Holandés Errante que se tiene documentada, la encontramos en el libro "Viajes en varias partes de Europa, Asia y África durante una serie de treinta años y más allá", escrito por John MacDonald en 1790, donde menciona un supuesto avistamiento de este barco fantasma por parte de los marineros.

Poco después, en 1795, en el libro "Un viaje a la Bahía de Botany" (A Voyage to Botany Bay), del autor George Barrington, se vuelve a mencionar la historia original sobre el barco que se perdió durante un vendaval cerca del Cabo de Buena Esperanza, convirtiéndose en el barco fantasma del Holandés Errante.

Otras referencias de la época a la historia o a supuestos avistamientos del barco fantasma, las podemos encontrar también en la obra "Scenes of Infancy", publicada por John Leyden en 1803; en el poema "Written on passing Dead-man's Island in the Gulf of St. Lawrence" de Thomas Moore en 1804; o en un escrito de Sir Walter Scott, amigo de John Leyden, quien fue el primero en denominar al Holandés Errante como un barco pirata en 1812.

La primera versión completa de la leyenda, publicada en la revista Blackwood de Edimburgo en mayo de 1821, ambienta la historia original en las aguas cercanas al Cabo de Buena Esperanza, otorgando al capitán el nombre de Hendrick Van der Decken. La historia introduce también el tema de las cartas dirigidas a personas que han muerto hace mucho tiempo y que se ofrecen a otros barcos para su entrega, pero cuya aceptación traerá desgracias; o que el capitán había jurado rodear el Cabo de Buena Esperanza a cualquier precio.

Avistamiento barco fantasma Holandés ErranteEn todo caso, la historia del Holandés Errante caló en el imaginario colectivo, y durante los siglos XIX y XX se reportaron presuntos avistamientos del barco fantasma en los océanos de todo el mundo. Uno de los avistamientos más conocidos fue reportado por el entonces Príncipe Jorge de Gales, quien se convertiría años después en el Rey Jorge V del Reino Unido.

Cuando se encontraba de viaje en una travesía de tres años durante su adolescencia en 1880, junto a su hermano mayor, el príncipe Alberto Víctor de Gales y su tutor John Neill Dalton, fueron trasladados temporalmente al buque HMS Inconstant debido a que el barco original en el que navegaban sufrió considerables daños y necesitaba reparaciones.

Según registraron, poco antes del amanecer del 11 de julio de 1881, frente a la costa de Australia en el estrecho de Bass, entre Melbourne y Sydney, vieron aparecer ante sus ojos al Holandés Errante: "Una extraña luz roja como la de un barco fantasma brillaba, en medio de la cual, los mástiles y velas de un bergantín se alzaban a 200 yardas de distancia. También el oficial de vigilancia desde el puente lo vio claramente, al igual que el guardiamarina del alcázar, que fue enviado de inmediato al castillo de proa; pero al llegar no había vestigio ni señal alguna de ningún barco material que se pudiera ver cerca o de inmediato en el horizonte, con la noche despejada y el mar en calma. Trece personas en total lo vieron... Pocas horas después, el marinero que había informado esta mañana del avistamiento del Holandés Errante cayó desde el castillo de proa y murió".

También sorprendente fue el supuesto avistamiento del barco que se produjo en 1939, cuando varios bañistas que se encontraban en la playa de Glencairn (Sudáfrica), aseguraron ver aparecer al Holandés Errante en el horizonte, desapareciendo poco después ante el asombro de todos. Un extraño suceso que quedó recogido en la prensa local de la época.

El efecto óptico Fata MorganaDurante siglos se ha intentado dar una explicación racional a estos supuestos avistamientos de barcos fantasma, y la explicación más plausible según la ciencia, es que se trate de un espejismo o ilusión óptica conocida como efecto Fata Morgana, producidos por una inversión de la temperatura en el mar.

Otro efecto óptico conocido, ocurre cuando los rayos de luz se doblan a través de diferentes índices de refracción, lo que podría dar la apariencia a una nave en el horizonte de estar navegando por el aire, encajando así en la definición exacta del término original de la leyenda "El holandés volador".

Independientemente de su veracidad, la explicación racional, o la historia real que puede haber detrás del mito, la leyenda del Holandés Errante se ha mantenido viva desde sus inicios. Popularizada inicialmente por la literatura o la ópera "Der Fliegende Holländer" de Richard Wagner, con el paso del tiempo la historia ha seguido vigente gracias al cine, la música, los cómics, los videojuegos o la cultura popular en general, con la película "Piratas del Caribe: El cofre del hombre muerto" (2006) como una de sus apariciones más conocidas.

El barco Holandés Errante de la película Piratas del Caribe

miércoles, 13 de mayo de 2020

La carretera encantada de Clinton Road

Cerca de la localidad de West Milford, en el condado de Passaic (Estado de Nueva Jersey​) transcurre la carretera de Clinton Road, una ruta que ha adquirido una gran popularidad con el paso del tiempo por reportarse sucesos extraños y paranormales, siendo conocida como una de las carreteras encantadas más famosas de Estados Unidos.

La carretera encantada de Clinton RoadCon un recorrido de apenas 16 kilómetros, iniciándose en el pueblo de Newfoundland y transcurriendo en dirección norte hasta el lago Upper Greenwood, tanto la carretera de Clinton Road como el área que rodea el camino, es una zona plagada de todo tipo de leyendas urbanas, que incluyen desde avistamientos de fantasmas o criaturas extrañas, sucesos paranormales, a reuniones de brujas y satanistas.

Alimentando aún más leyenda sobre esta supuesta carretera embrujada, algunos lugareños afirman que los bosques de los alrededores son el lugar elegido por asesinos y psicópatas para deshacerse de los cuerpos de sus victimas, un rumor que curiosamente tiene un trasfondo real.

Se trata de un tramo estrecho de carretera comarcal que une dos pequeñas localidades del Estado de Nueva Jersey, en el que apenas hay casas o edificaciones en todo el camino. Sin apenas tráfico y rodeada de bosques, la explicación más habitual para la serie de sucesos y avistamientos que se han reportado a lo largo de los años, es que la imaginación se dispara de quienes recorren de noche esta carretera desolada y sin apenas iluminación.

La carretera de Clinton Road de nocheEntre los lugareños es conocido desde tiempo atrás que los bosques que rodean el camino no son especialmente recomendables para recorrerlos de noche. Hasta no hace mucho, Clinton Road era un camino sin asfaltar. Una zona muy oscura en las noches sin luna, donde se pueden escuchar todo tipo de sonidos procedentes de los bosques, que tradicionalmente además se han asociado al lugar de reunión de brujas para celebrar sus rituales.

De una forma u otra, la carretera encantada de Clinton Road ha acabado adquiriendo una gran fama por todo el país por la cantidad de leyendas urbanas que se han reportado a lo largo de los años, apareciendo algunos de los casos en prensa y medios, tanto locales como nacionales.

El medio que más ha seguido de cerca estas leyendas urbanas es la revista "Weird NJ", una publicación semestral de Nueva Jersey que narra leyendas locales, historias de fantasmas, folklore, sucesos paranormales, o cualquier cosa que se considere "extraña", y donde se han dedicado varios artículos a las leyendas y sucesos extraños de Clinton Road.

Toda carretera embrujada que se precie tiene que tener alguna historia de fantasmas y en Clinton Road los testigos afirman haber presenciado varios diferentes, basados en leyendas locales que acompañan al camino.

Según la leyenda, si se lanza una moneda al agua, justo en el tramo de la carretera sobre uno de los puentes de Clinton Brook (conocido como la curva del hombre muerto), se aparece el fantasma de un niño que se ahogó nadando en el embalse (otra versión de la leyenda es que el niño se cayó desde el puente), o incluso si no aparece, el fantasma del niño devolverá la moneda a su lanzador, apareciendo al día siguiente la moneda en ese tramo del camino. Es quizás la leyenda más popular de Clinton Road, y de hecho se pueden observar varias monedas en el agua de gente que seguramente ha querido comprobar su veracidad.

El puente de Clinton Brook en Clinton RoadEn otros artículos de la revista Weird NJ aparecieron informes de supuestos testigos que afirmaron haber visto un Chevrolet Camaro fantasma conducido por una joven, quien supuestamente se mató en la carretera Clinton Road en un accidente con ese coche en 1988.

Alejándose un poco del camino, algunos excursionistas que se han atrevido a adentrarse en los bosques de la zona aseguran haber visto apariciones fantasmales de guardabosques mientras acampaban en un lugar conocido como "Terrace Pond". Al parecer, los supuestos fantasmas serían dos guardabosques locales que murieron mientras trabajan en la zona en 1939.

Aunque estas apariciones fantasmales son las más conocidas en Clinton Road, no son las únicas, ya que hay multitud de informes de otro tipo de apariciones extrañas, especialmente de personas vestidas con ropa de otra época que aparecen en medio de la noche sin mediar palabra y simplemente observan y desaparecen misteriosamente, o de supuestos coches y camionetas fantasmales que aparecen de repente en medio de la carretera.

Junto a estos sucesos paranormales, se han reportado muchas otras historia de extraños sucesos y avistamientos, si bien podrían tener una explicación más racional.

Algunos testigos afirman haber visto de noche todo tipo de criaturas extrañas en los alrededores, desde perros infernales hasta monos o extraños animales que no han podido identificar. Mientras que los que se alega que no son de origen natural no tienen por el momento ninguna explicación, se cree que parte de estos animales avistados podrían ser supervivientes de la atracción "Jungle Habitat", un enorme parque de animales (Safari Park) que hubo en la zona hasta que cerró en 1976.

Ruinas del castillo Cross Castle en Clinton RoadAl final del camino, cerca del embalse, se mantiene lo poco que queda de las ruinas de un castillo que un hombre llamado Richard Cross construyó en 1905. El castillo sufrió unos años después un enorme incendio y quedó abandonado, convirtiéndose en un popular destino de la zona para excursionistas, o simplemente para jóvenes locales para hacer fiestas.

Antes de ser finalmente derruido, en las ruinas del castillo aparecieron constantemente pintadas con símbolos satánicos, por lo que se cree que puede ser un lugar donde se realizan ritos satánicos, siendo además un lugar sobre el que pesa su propia mitología y folclore, con numerosas personas que lo han visitado reportando convulsiones, mareos o visiones extrañas e inquietantes.

Otra de las leyendas locales sugiere que en los bosques de la zona se han enterrado durante años los cuerpos de varias víctimas de asesinatos. En muchas ocasiones, toda leyenda urbana suele tener un trasfondo de realidad, y al menos en parte, la carretera encantada de Clinton Road es uno de ellos.

Según los registros policiales, en mayo de 1983 se encontró un cuerpo humano en el bosque cerca de la carretera. En la autopsia que se realizó, los forenses concluyeron que alguien había congelado el cuerpo después de la muerte, en un intento de engañar a los investigadores para que creyeran que murió más tarde de lo que realmente sucedió.

Póster película Clinton RoadEl hombre fue identificado como Daniel Deppner, un criminal local y ladrón de coches que había estado involucrado en actividades ilegales con la mafia en el cercano condado de Rockland, Nueva York. La investigación finalmente condujo al arresto en 1986 de Richard Kuklinski, apodado "The Iceman", un hombre de Nueva Jersey involucrado en el crimen organizado de Rockland, que poco después confesó ser el asesino (y condenado por más de 100 asesinatos).

Las leyendas urbanas y los sucesos extraños que acompañan a la carretera de Clinton Road la han convertido en una de las carreteras embrujadas más famosas de Estados Unidos, sirviendo incluso de inspiración para el argumento de la película "Clinton Road" (2019), una historia de terror sobre una misteriosa desaparición y los oscuros secretos que oculta el bosque de una localidad rural de Nueva Jersey; y también como base para la película de terror "The Lake on Clinton Road" (2015), la cual además está basada en parte en hechos reales.

Curiosamente, este tipo de historias sobre lugares encantados en Nueva Jersey no es algo único de Clinton Road. No muy lejos de allí, en el vecino condado de Warren, se encuentra "Shades of Death Road", otro conocido camino rural por sus historias de fantasmas y sucesos paranormales.

Como última curiosidad para quien quiera visitar o recorrer la misteriosa carretera de Clinton Road, además de por su leyenda, esta carretera comarcal es también conocida por tener el semáforo más largo en tiempo de espera de todo Estados Unidos. Esto ocurre al inicio del camino, en una doble intersección donde la Ruta 23 cruza la carretera, y cuya espera puede llegar hasta cinco minutos para los conductores hasta que el semáforo se pone verde. Sabiendo lo que puede encontrarse de noche en Clinton Road, para algunos es incluso poco tiempo.

Cartel carretera Clinton Road

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