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Auténticos barcos fantasma: misteriosos casos reales y leyendas marineras

La inmensidad del océano siempre ha sido un escenario propicio para historias fascinantes y, en algunos casos, también aterradoras. Entre las más inquietantes se encuentran los relatos de barcos fantasma, embarcaciones que se hallaron completamente desiertas, sin señales de su tripulación, pero a menudo en un perfecto estado de conservación. 

Verdaderos barcos fantasma
Estos misteriosos hallazgos han desconcertado a navegantes y expertos durante siglos, alimentando mitos y leyendas que chocan habitualmente con quienes intentan encontrar una explicación científica o racional. Junto a conocidas leyendas como el Holandés Errante, también se pueden encontrar en la historia marítima curiosos casos de auténticos barcos fantasma, como el emblemático caso del Mary Celeste, hallado en el Atlántico sin un alma a bordo; o embarcaciones más recientes como el Kaz II

Casos reales de misteriosos barcos hallados sin tripulación, cuyas circunstancias desafían toda lógica y no son solo piezas de la historia de la navegación, sino también intrigantes rompecabezas que aún hoy desafían la imaginación humana. Mientras que en algunos se mezclan el folclore, el mito y la leyenda, otros son fascinantes casos bien documentados de verdaderos barcos fantasma, rodeados de un misterio aún sin resolver. 

Mary Celeste (1872)

El Mary Celeste, un bergantín estadounidense de 31 metros de eslora y 282 toneladas, zarpó el 7 de noviembre de 1872 desde Nueva York con destino a Génova, Italia. Llevaba una carga de 1.701 barriles de alcohol industrial y estaba comandado por el capitán Benjamin Briggs, un marino altamente experimentado. Lo acompañaban su esposa Sarah, su hija de dos años Sophia, y una tripulación de siete hombres, todos ellos marineros con una amplia experiencia en navegación.

Casi un mes después de partir, el 4 de diciembre de 1872, el barco fue avistado a la deriva cerca de las Islas Azores por el bergantín británico Dei Gratia. Al abordar el Mary Celeste, la tripulación del Dei Gratia se encontró con una escena inquietante: la embarcación estaba en perfectas condiciones para navegar, con la carga casi intacta, salvo por nueve barriles vacíos. Los objetos personales de los tripulantes permanecían en sus lugares, incluidas las pertenencias del capitán y su familia. Había suficiente comida y agua para varios meses, pero no encontraron ningún rastro de las diez personas que habían zarpado en él.

También se encontraron los documentos de navegación, aunque entre ellos faltaba el cuaderno de bitácora. El último registro, realizado el 25 de noviembre de 1872, indicaba que el Mary Celeste se encontraba cerca de las Azores, pero no contenía información que sugiriera ningún problema grave. Tampoco había señales de violencia ni daños significativos en el barco, salvo por algunos detalles menores, como una bomba de achique desmontada y una vela de proa rasgada.

El barco fantasma Mary Celeste
El descubrimiento desató una ola de especulaciones y teorías que continúan hasta el día de hoy. Se ha sugerido la posibilidad de que un motín, un ataque pirata o incluso fenómenos sobrenaturales podrían haber provocado la desaparición de la tripulación. 

Una hipótesis muy popular señala que una fuga en los barriles de alcohol pudo haber generado vapores tóxicos, llevando al capitán a ordenar el abandono temporal del barco en un bote salvavidas. Sin embargo, esta teoría no explica por qué nunca se encontró ningún superviviente ni restos del supuesto bote salvavidas. Otra hipótesis apunta a que el barco pudo haber sido golpeado por una tormenta repentina o una ola gigante, lo que habría llevado a la tripulación a tomar una decisión desesperada. 

El Mary Celeste fue finalmente llevado a Gibraltar, donde se realizó una investigación exhaustiva, pero las autoridades no encontraron pruebas concluyentes sobre lo ocurrido. El barco continuó navegando durante varios años, pero su reputación como "barco maldito" lo siguió hasta que fue deliberadamente hundido en 1885 en un intento de fraude al seguro.

A pesar de haber transcurrido más de un siglo desde el suceso y tratarse un caso analizado en detalle durante décadas, el Mary Celeste se mantiene hoy en día como un verdadero enigma sin resolver y uno de los casos reales de barcos fantasma más conocidos y estudiados hasta la fecha. 

SS Ourang Medan (1947)

El SS Ourang Medan era un carguero holandés que navegaba en el Estrecho de Malaca en 1947, un área de intensa actividad marítima entre Indonesia y Malasia. Su nombre significa "Hombre de Medan" en indonesio, pero poco se sabe con certeza sobre la historia de esta embarcación, lo que añade una capa adicional de misterio al relato.

Según los informes, todo comenzó cuando varios barcos cercanos recibieron una señal de socorro inusual. La transmisión, aparentemente enviada desde el Ourang Medan, consistía en un mensaje aterrador y fragmentado. Primero se escuchó: "Todos los oficiales, incluido el capitán, están muertos, tirados en la sala de mapas y en el puente. Toda la tripulación está muerta". A continuación, un espeluznante silencio fue interrumpido por una última transmisión: "Yo muero".

Intrigados y alarmados, varios barcos intentaron localizar al Ourang Medan. Finalmente, una tripulación de rescate encontró el carguero a la deriva. Al abordarlo, lo que descubrieron dejó a todos horrorizados. El barco estaba lleno de cadáveres, desde el puente hasta las cubiertas inferiores. Los cuerpos presentaban expresiones de terror absoluto, con los ojos abiertos y las bocas deformadas mostrando muecas de gritos silenciosos. Según los relatos, muchos de los cadáveres estaban en posiciones extrañas, como si hubieran intentado defenderse de algo invisible.

El barco fantasma SS Ourang Medan
Curiosamente, no se encontraron heridas físicas evidentes que explicaran la causa de las muertes. Incluso el perro del barco fue hallado muerto con una mueca feroz en el rostro. Para añadir más misterio al asunto, la sala de radio seguía operativa, lo que permitió que el mensaje de socorro fuera enviado, si bien el operador también había muerto.

Antes de que se pudiera realizar una investigación más profunda se desencadenó otro catastrófico suceso en este terrorífico barco fantasma. Durante las operaciones de remolque se detectó humo saliendo de la bodega, y poco después, el Ourang Medan explotó violentamente, hundiéndose rápidamente hasta el fondo del mar y llevándose cualquier posible evidencia con él.

Como es lógico, el misterio del SS Ourang Medan ha dado lugar a numerosas teorías a lo largo de los años. Se cree que el barco transportaba cargas peligrosas, como sustancias químicas o gas nervioso, las cuales pudieron haber causado una liberación accidental de gases tóxicos. Una teoría que explicaría de hecho la ausencia de heridas físicas y las expresiones de terror en los cuerpos. Otras hipótesis especulan con que el barco podría haber sido víctima de un ataque sobrenatural, basándose para ello en las extrañas circunstancias del caso y la aparente falta de lógica en los hechos.

Por otra parte, incluso existen dudas razonables sobre la veracidad del caso, ya que los registros del SS Ourang Medan son escasos y no hay documentación oficial que confirme su existencia. Sin embargo, su historia ha perdurado como uno de los enigmas más aterradores de la historia marítima, atrayendo a investigadores, escritores y entusiastas del misterio durante décadas.

MV Joyita (1955)

El caso del MV Joyita es uno de los grandes misterios marítimos del siglo XX. Este barco, un yate de lujo convertido en embarcación de carga, desapareció el 3 de octubre de 1955 en el Pacífico Sur y fue encontrado cinco semanas después, abandonado, a la deriva, y envuelto en circunstancias que nunca se han explicado completamente.

El Joyita había zarpado de Apia, en Samoa Occidental, con destino a las Islas Tokelau. A bordo iban 25 personas: 16 pasajeros y 9 tripulantes, además de una carga que incluía madera, alimentos y equipo médico. Aunque el viaje debía durar alrededor de dos días, el barco nunca llegó a su destino, lo que desató una búsqueda masiva por parte de la Guardia Costera y las autoridades locales. Sin embargo, no se encontraron rastros ni del Joyita ni de sus ocupantes en las semanas inmediatas posteriores a su desaparición.

El barco fantasma MV Joyita
El barco finalmente fue hallado el 10 de noviembre de 1955, a unos 600 kilómetros de su ruta prevista. Lo que encontraron los rescatistas resultó inquietante. El Joyita estaba parcialmente inundado pero aún flotaba gracias a su diseño con compartimentos llenos de corcho que lo hacían prácticamente insumergible. La carga y los objetos personales de los pasajeros permanecían en gran medida intactos, pero no había señales de los 25 ocupantes. La radio del barco estaba sintonizada en el canal internacional de emergencia, lo que indicaba que habían intentado pedir ayuda, pero la antena estaba rota, dejando los mensajes sin emitir.

Uno de los detalles más desconcertantes fue que no se encontró ninguno de los instrumentos más esenciales, como el diario de navegación o los relojes. Además, los chalecos salvavidas no estaban en su lugar, lo que sugería que los ocupantes habían abandonado el barco en algún momento. Sin embargo, no se encontraron los botes salvavidas ni restos de ellos.

El caso ha generado una serie de teorías, ninguna de las cuales explica por completo lo ocurrido. Algunos sugieren que el capitán, quien al parecer era conocido por su estado de salud delicado y ciertos problemas de personalidad, pudo haber tomado decisiones erráticas. Otras hipótesis especulan que una avería en el motor, combinada con una fuga de agua, pudo haber causado pánico entre los pasajeros, llevándolos a abandonar el barco. También se han propuesto teorías más siniestras, como un ataque pirata, pero la ausencia de violencia evidente y el hecho de que la valiosa carga permaneciera intacta hacen que esta posibilidad esté prácticamente descartada.

El Joyita fue remolcado a puerto y posteriormente reparado, pero el misterio de lo que ocurrió con su tripulación y pasajeros nunca se resolvió. 

Octavius (1775)

El barco del siglo XVIII Octavius ha persistido en el tiempo como una de las historias más inquietantes y legendarias sobre barcos fantasma. Aunque no existe confirmación oficial de su veracidad, el relato ha perdurado durante siglos, alimentando el misterio de las aguas árticas y los peligros de los mares desconocidos.

La historia comienza en 1775, cuando un ballenero, supuestamente llamado Herald, navegaba cerca de Groenlandia. Durante su travesía, los marineros avistaron un barco a la deriva. A medida que se acercaban, notaron que la embarcación parecía estar abandonada, pero, curiosamente, se encontraba en buen estado, así que decidieron abordarlo para investigar.

Barco fantasma Octavius
El barco, identificado como el Octavius, ofrecía una visión aterradora. En su interior encontraron a toda la tripulación congelada, preservada por el intenso frío del Ártico, aunque quizás la más impactante de todas fue la escena en el camarote del capitán. Sentado en su escritorio, aún sujetando una pluma en la mano, y con papeles frente a él, estaba el cuerpo congelado del capitán. Su semblante era sereno, como si hubiese muerto mientras escribía.

El descubrimiento del diario de a bordo ofreció una posible explicación del destino del Octavius. Según los registros encontrados, el barco había zarpado desde Inglaterra rumbo hacia Asia en 1761. Después de completar su viaje de ida, el capitán decidió tomar una ruta de regreso extremadamente arriesgada: intentar atravesar el Paso del Noroeste, una ruta marítima que conectaba el Atlántico con el Pacífico a través del Ártico, pero que estaba por entonces prácticamente inexplorada y plagada de peligros.

El cuaderno de bitácora indicaba que la última entrada había sido escrita en noviembre de 1762, lo que significaba que el barco había estado a la deriva durante trece años antes de ser encontrado. Durante ese tiempo quedó atrapado en el hielo y su tripulación murió lentamente, probablemente debido al frío extremo, la inanición o el agotamiento.

Los marineros del Herald, horrorizados por lo que habían presenciado, decidieron no mover el barco ni saquearlo. Según relata la leyenda, dejaron el Octavius tal como lo encontraron, permitiendo que continuara su deriva interminable por las aguas heladas del Ártico. Aunque el caso del Octavius carece de pruebas documentales sólidas y podría tratarse de un mito marítimo, ha conseguido perdurar en el tiempo como un relato fascinante entre los aficionados a los casos de barcos fantasma. 

Kaz II (2007)

El caso del Kaz II es un misterio moderno conocido como el "Mary Celeste australiano" debido a las extrañas circunstancias en las que fue encontrado. Este catamarán, de 12 metros de eslora, zarpó el 15 de abril de 2007 desde Airlie Beach, en Queensland, con destino a Perth, en la costa oeste de Australia. A bordo viajaban tres hombres experimentados: Derek Batten, de 56 años, y los hermanos Peter y James Tunstead, de 69 y 63 años respectivamente. Todos eran navegantes con conocimientos básicos de navegación y bien preparados para el viaje.

Fotografía del Barco fantasma Kaz II
El 18 de abril, apenas tres días después de zarpar, un helicóptero que realizaba un patrullaje rutinario avistó al Kaz II a la deriva en el Mar de Coral, cerca de la Gran Barrera de Coral. Lo que encontraron los rescatistas al abordar el barco resultó desconcertante: el catamarán estaba vacío, sin señales de sus tres ocupantes, pero en perfectas condiciones. 

En la cabina, el motor seguía encendido, la radio y el GPS funcionaban, y el sistema de anclaje estaba operativo. Incluso había ropa doblada y platos con comida fresca en la mesa, lo que indicaba que los hombres habían desaparecido repentinamente.

La escena era tan extraña como inquietante. Una cámara de video recuperada a bordo mostró imágenes grabadas el día anterior, donde los tres hombres parecían relajados, disfrutando del viaje. Sin embargo, las velas estaban ligeramente dañadas, lo que sugería que el barco había enfrentado condiciones climáticas adversas en algún momento.

La investigación oficial concluyó que probablemente un accidente llevó a la desaparición de los tres hombres. Una de las teorías más aceptadas sugiere que uno de ellos pudo haber caído al agua y los otros intentaron rescatarlo. En el proceso, el barco habría quedado a la deriva, dejando a los tres marineros en el agua sin posibilidad de regresar a bordo. Sin embargo, esta hipótesis no explica por completo por qué el catamarán estaba navegando de manera estable, ni cómo ocurrió exactamente el incidente.

Sea Phantom (siglo XVII)

El Sea Phantom (Fantasma del mar), un caso envuelto en una mezcla de hechos reales y leyenda, es una de las historias más intrigantes sobre barcos fantasmas durante el siglo XVII. Este navío, cuya existencia nunca fue completamente confirmada por los registros oficiales, se menciona en relatos orales y escritos de la época como una aparición inquietante que sembraba temor en los mares del norte de Europa, especialmente en las costas de Inglaterra y Escocia.

La leyenda del Sea Phantom describe un barco que aparecía repentinamente en medio de la niebla o durante noches particularmente oscuras. Según los relatos, se trataba de una embarcación de tamaño mediano, con velas desgarradas y una extraña luminosidad que parecía emanar de su casco y velas, como si estuviera envuelto en un resplandor sobrenatural. Algunos marineros afirmaban que, a medida que se acercaban, podían ver sombras moviéndose en la cubierta, pero nunca distinguían detalles claros ni escuchaban sonidos.

El barco Fantasma Sea Phantom
La primera aparición documentada del Sea Phantom se remonta a finales del siglo XVII, cuando un grupo de pescadores escoceses aseguró haber visto la nave mientras faenaban cerca de las Islas Orcadas. Según su testimonio, el barco parecía estar abandonado, aunque daba la impresión de estar navegando con un propósito claro. Al intentar acercarse, una niebla espesa envolvió la embarcación, que desapareció tan rápidamente como había llegado.

El misterio se intensificó cuando otros barcos mercantes y pesqueros comenzaron a reportar encuentros similares en los años siguientes. Algunos de estos relatos incluían detalles aún más perturbadores, como la presencia de figuras humanas inmóviles en la popa, que parecían mirar al horizonte, ajenas a la presencia de otros barcos. Sin embargo, siempre que alguien intentaba abordarlo o seguirlo, el Sea Phantom se desvanecía como si nunca hubiera estado allí.

A lo largo de los años, varias teorías intentaron explicar estas apariciones. Algunas teorías apuntaban a que se trataba de un barco real que había naufragado y cuyo casco flotaba erráticamente en las corrientes, todo ello envuelto en leyendas exageradas por marineros supersticiosos. Otros sugerían que era una especie de espejismo o ilusión óptica causada por la refracción de la luz en condiciones atmosféricas inusuales, un fenómeno conocido en el folclore marítimo como "Fata Morgana".

Sin embargo, muchas historias de la época atribuían al Sea Phantom un origen sobrenatural. Se decía que era el espíritu de un barco maldito, cuyo capitán había cometido actos atroces, condenando a la nave y a su tripulación a vagar eternamente por los mares. Otra versión sostenía que el Sea Phantom era un presagio de desastre, y que su aparición anunciaba tormentas, naufragios o tragedias para aquellos que lo veían.

El Sea Phantom se convirtió así en un elemento recurrente de las historias de marineros durante los siglos XVII y XVIII, aunque nunca se logró identificar un barco específico que pudiera corresponder al de las descripciones. Hoy, su leyenda permanece como un ejemplo fascinante del folclore marítimo y de la capacidad de los océanos para inspirar tanto maravilla como terror.

Carroll A. Deering (1921)

Este velero de cinco mástiles y construido en 1919, era una imponente embarcación diseñada para transportar mercancías. En su último viaje, partió de Norfolk, Virginia, hacia Río de Janeiro con una carga de carbón, comandado por el capitán William Merritt. Sin embargo, durante el viaje, Merritt cayó enfermo y tuvo que ser sustituido por el capitán Willis B. Wormell, un hombre experimentado pero reservado.

Después de entregar la carga en Brasil, el Carroll A. Deering zarpó hacia su puerto de origen, atravesando las peligrosas aguas del Caribe. Fue visto por última vez el 28 de enero de 1921, cuando un guardacostas del faro de Cape Lookout, Carolina del Norte, notó algo extraño. Los marineros a bordo del velero se comportaban de manera inusual y uno de ellos informó que el barco había perdido su ancla. Esto llamó la atención debido a que no era habitual que alguien distinto del capitán hablara con un guardacostas.

Forografía del barco Carroll A. Deering
Dos días después, el 31 de enero, el Carroll A. Deering fue encontrado encallado en los bancos de arena del Cabo Hatteras, conocido popularmente como el "Cementerio del Atlántico" debido a la cantidad de naufragios en la zona. Al ser abordado, las autoridades descubrieron que estaba completamente vacío. No había rastro de la tripulación, la cual consistía en el capitán Wormell y otros diez hombres.

El interior del barco ofrecía por otra parte una escena desconcertante. Las pertenencias personales de los marineros habían desaparecido, junto con los registros de navegación y el cuaderno de bitácora. La comida en la cocina estaba lista para ser servida, como si la tripulación hubiera abandonado la nave de manera repentina. Sin embargo, no se encontraron los botes salvavidas, lo que sugería que los marineros habían huido del barco, aunque no había indicios claros de por qué lo habrían hecho.

Las investigaciones oficiales y no oficiales exploraron múltiples teorías. Algunos sugerían que el barco había sido víctima de piratas o contrabandistas, ya que esta zona era conocida por actividades ilícitas, especialmente durante la era de la Ley Seca en Estados Unidos. Otros plantearon la posibilidad de un motín, ya que el capitán Wormell era conocido por ser un líder severo. También se especuló que una tormenta repentina o una emergencia a bordo pudo haber obligado a la tripulación a evacuar.

Lo más intrigante es que, según informes posteriores, otros barcos desaparecieron en la misma región durante ese tiempo, lo que llevó a algunos a vincular el caso del Carroll A. Deering con las leyendas del Triángulo de las Bermudas. Sin embargo, no se encontraron pruebas sólidas que confirmaran ninguna de estas teorías, el caso nunca se resolvió y el Carroll A. Deering quedó envuelto en el misterio para siempre.

Jian Seng (2006)

El caso del Jian Seng es un misterio marítimo moderno que ocurrió en las costas de Australia en 2006, cuando una embarcación fantasma fue encontrada a la deriva sin tripulación y sin indicios claros sobre su origen o destino. Este incidente ha sido objeto de especulaciones, ya que dejó a las autoridades y expertos marítimos con más preguntas que respuestas.

El 24 de marzo de 2006, un avión que patrullaba las aguas cercanas al Golfo de Carpentaria, al norte de Queensland, avistó un barco que parecía estar abandonado. Al ser abordado por las autoridades australianas, se determinó que el buque, identificado como el Jian Seng, era un petrolero pequeño en pésimas condiciones. No había señales de tripulantes ni de un evento violento a bordo y todo indicaba que el barco había estado a la deriva durante algún tiempo.

El Jian Seng no llevaba carga ni combustible, salvo una cantidad mínima de diésel en sus tanques. No se encontraron registros, documentos de navegación ni indicaciones que permitieran identificar a su propietario o el propósito del viaje. En el casco, las marcas de identificación habían sido borradas, y no había bandera ni señales que indicaran su nacionalidad, lo que complicó aún más el rastreo de su origen.

El barco fantasma Jian Seng
Las teorías sobre el caso se centraron en que el Jian Seng podría haber sido un barco utilizado para actividades ilícitas, como el contrabando de personas y mercancías, o incluso para pesca ilegal. Una hipótesis sugería que su tripulación había abandonado el barco intencionalmente para evitar ser detenida, aunque no había pruebas concretas que respaldaran este hecho. Otra posibilidad era que el barco hubiese sido dejado a la deriva por estar en mal estado y no ser rentable repararlo.

Las investigaciones australianas determinaron que el Jian Seng no representaba una amenaza ambiental o de seguridad, pero su estado deteriorado lo hacía inútil para cualquier propósito comercial. Finalmente, al no poder identificar a ningún propietario ni determinar su procedencia, las autoridades tomaron la decisión de hundirlo deliberadamente cerca de la costa.

Aunque el Jian Seng no guarda los elementos dramáticos de otros casos de barcos fantasma, como tripulaciones desaparecidas bajo circunstancias extrañas, su abandono y el completo desconocimiento sobre su historia lo convierten en un enigma contemporáneo que refleja cómo, incluso en la era de tecnología avanzada actual, los océanos siguen siendo un lugar lleno de secretos y preguntas sin respuesta.

Históricos pecios hundidos que han sido encontrados

El ser humano siempre ha sentido una gran fascinación por el mar y la inmensidad de los océanos, motivo por el que se ha lanzado a su exploración desde tiempos tan remotos como la prehistoria, utilizando para ello todo tipo de embarcaciones e instrumentos rudimentarios, que fueron evolucionando con el tiempo.  

Desde grandes navegantes de la Antigüedad como los fenicios, los romanos o los griegos, pasando posteriormente por los vikingos o unos siglos más tarde con España, Portugal o Inglaterra durante la denominada Era de los Descubrimientos, la historia de la humanidad está inevitablemente ligada a la navegación marítima.

Y si hay un factor común que han sufrido todas las culturas y civilizaciones que han surcado los mares a lo largo de los siglos, son los naufragios. Ya sea por accidentes, errores humanos, catastróficos fenómenos meteorológicos, batallas o la piratería, en el fondo de los océanos de todo el planeta existe una cantidad ingente de pecios hundidos como resultado de alguna catástrofe marítima, muchos de ellos albergando aún fabulosos tesoros en su interior. 

Según las estimaciones de Naciones Unidas, hay aproximadamente 3 millones de pecios hundidos en los fondos marinos y la mayoría de ellos aún no han sido descubiertos. El estado de muchos de estos pecios, particularmente los mas antiguos, es tan deplorable que son ya difícilmente identificables debido a la erosión y el paso del tiempo. 

Pero la exploración submarina de las últimas décadas nos ha proporcionado también espectaculares imágenes de históricos pecios hundidos en diferentes épocas, desde impresionantes galeones del siglo XVII a buques de guerra de la Segunda Guerra Mundial o fotografías del que seguramente sea el pecio más famoso de todos, el RMS Titanic

Pecio de Dokós (2.200 a. C.)

Se cree que el naufragio de Dokos es el pecio más antiguo encontrado hasta la fecha. A juzgar por el cargamento que transportaba, se estima que el pecio data de entre el 2.200 a. C. al 2.700 a. C. Fue descubierto por Peter Throckmorton en 1975 a una profundidad de quince a treinta metros cerca de la isla griega de Dokos, y posteriormente fue excavado por el Instituto Helénico de Arqueología Marítima entre 1989 y 1992. 

El cargamento de cerámica del famoso naufragio de Dokós incluía tazas, jarrones, ánforas, jarras, salseras y otros artículos del hogar, presumiblemente para comerciar a lo largo de la costa y las islas. Es interesante observar que, tanto las cerámicas como las salseras, provienen de hasta siete regiones diferentes de Grecia, y todas ellas se sitúan en una época tan temprana como el período minoico. Además de la gran cantidad de cerámica recuperada, este histórico pecio también contenía lingotes de plomo para el comercio. 

Ánforas halladas junto al pecio de Dokós

Pecio de Dokós


Barco fenicio Mazarrón 2 (siglo VII a. C.)

Este barco fenicio tiene 8 metros de largo y más de 2.500 años de antigüedad. Renombrado como Mazarrón 2, fue descubierto en el año 1995 por unos arqueólogos españoles a 60 metros de la playa de la Isla de Mazarrón, en Murcia, al sureste de España. Entre su carga, este antiguo barco fenicio llevaba lingotes de mineral de plomo, un ancla, un ánfora y diversos objetos hechos de esparto. 

El pecio Mazarrón 2 tiene una importancia fundamental para la arqueología, ya que se trata de una pieza única de ingeniería marítima antigua que permite a los investigadores entender mejor cómo era la vida de los fenicios en el Mar Mediterráneo y su relación con la Península Ibérica. 

Pecio Fenicio en Mazarrón


Mary Rose (1545)

El Mary Rose fue uno de los buques de guerra más rápidos y fuertemente armados de la flota inglesa durante el siglo XVI. Se hundió en 1545 mientras lideraba el ataque a una flota de invasión francesa en el puerto de Portsmouth. Las causas de su hundimiento siguen siendo hoy en día motivo de debate entre los historiadores, si bien la teoría mayormente aceptada es que su naufragio se debió a la excesiva sobrecarga de soldados, armas y municiones. De los 400 tripulantes y soldados a bordo, menos de 40 personas consiguieron escapar debido a que el barco se llenó rápidamente de agua y se hundió en muy poco tiempo.

Los restos del naufragio fueron redescubiertos en 1971 por un equipo de buzos. Durante los siguientes diez años se realizaron trabajos para sacar el barco del fondo marino, participando en las labores más de 500 buzos voluntarios. En 1982 el buque de guerra británico fue sacado a la superficie y desde 1986 se exhibe gran parte del casco original del barco en el Museo Mary Rose, en los astilleros de la ciudad de Portsmouth, Reino Unido.

Los extraordinarios hallazgos que se encontraron en su interior abarcan más de 28.000 artefactos, incluyendo armas de mano, herramientas, cañones y armaduras, y artículos personales como monedas, ropa y cartas que detallan la vida durante la era Tudor inglesa. Los restos humanos hallados en el pecio del naufragio indican que muchos de sus tripulantes habían sufrido desnutrición infantil, mientras que los miembros de la tripulación mostraban signos de artritis y fracturas óseas.

Pecio Mary Rose


Vasa (1628)

Botado en 1628, el histórico galeón Vasa se convirtió en uno de los buques de guerra más poderosos del mundo y en el barco insignia de la Armada sueca. Sin embargo, en su viaje inaugural, apenas había recorrido una milla cuando fue golpeado súbitamente por una racha de viento tan fuerte que volcó el barco, hundiéndose frente a la multitud que se había reunido en la costa para vitorear su partida.

Los restos del poderoso Vasa fueron redescubiertos en el puerto de Estocolmo en la década de 1950 y fueron trasladados finalmente a un dique seco tras un extenso trabajo. Desde 1990, los restos del naufragio se exhiben en Estocolmo. Sorprendentemente, gran parte de su casco y muchos detalles en madera siguen intactos después de siglos sumergido. Una teoría al respecto sostiene que el buen estado de conservación se debe probablemente a que el agua contaminada del puerto impide que sobrevivan los microorganismos que comen madera.

Pecio hundido galeón Vasa

El buque de guerra Vasa tras su reconstrucción


Nuestra Señora de las Mercedes (1804)

La fragata Nuestra Señora de las Mercedes era un barco de la Armada española que cubría habitualmente la ruta comercial entre España y sus territorios en América. El 5 de octubre de 1804, cuando el barco español se encontraba cerca de las costas de Cádiz, fue atacado por una escuadra inglesa, a pesar de que en esos momentos había establecido un acuerdo de paz entre ambas potencias. 

Dos siglos después, la empresa Odyssey Marine Exploration anunció en 2007 que había descubierto un pecio hundido en la zona del Golfo de Cádiz, del que extrajo más de 500.000 monedas de oro y plata. La empresa estadounidense dio originalmente el nombre de "Black Swan Project" (Proyecto Cisne Negro) al rescate, alegando que el pecio correspondía con el barco británico Sussex, hundido en la misma zona en 1694. 

El Gobierno de España rápidamente sospechó que se trataba de un buque español y emprendió una batalla legal ante los tribunales de Tampa (Estados Unidos). En 2012, los tribunales estadounidenses dieron la razón a España y comenzó la devolución del cargamento, entre los que se encontraban cerca de medio millón de monedas de oro y plata, principalmente Reales de a Ocho y escudos de la época de Carlos IV, así como barras de cobre y estaño y dos cañones de bronce. Nuestra Señora de las Mercedes es, hasta la fecha, el mayor tesoro marino descubierto en la historia

Tesoro de monedas encontrado en Nuestra Señora de las Mercedes

Uno de los cañones de la Fragata Nuestra Señora de las Mercedes


RMS Titanic (1912)

El Titanic es sin duda uno de los barcos más famosos y lujosos de todos los tiempos. Cuando se construyó a principios del siglo XX, costó el equivalente a 180 millones de dólares en la actualidad y se consideraba “insumergible”. Sin embargo, después de chocar contra un iceberg en la noche del 14 de abril de 1912, en el casco del barco se abrieron varias vías de agua y el Titanic comenzó a hundirse rápidamente. La terrible combinación de una falta de protocolo de emergencia y un número reducido de botes salvavidas provocó finalmente la muerte de 1.517 personas.

En 1985, los restos del Titanic fueron descubiertos a una profundidad de 3.800 metros bajo el agua y a 600 kilómetros al sureste de la costa de Newfoundland (Canadá). Además de tomare varias impresionantes fotografías del pecio del Titanic, en el lugar se recuperaron numerosos tesoros de la bodega de carga de los pasajeros de primera clase, junto con otros objetos fascinantes.

Aunque algunas empresas han propuesto planes para sacar el barco a la superficie, los restos son increíblemente frágiles debido a que están siendo destruidos por bacterias que se alimentan de hierro. Los científicos sugieren que dentro de los próximos 100 años los restos prácticamente habrán desaparecido. Hoy en día, los restos del Titanic están protegidos por la convención de la UNESCO.

Fotografía del pecio del Titanic

Fotografía de los restos hundidos del Titanic


Endurance (1915)

El Endurance fue un buque rompehielos que se hundió en 1915 aplastado por el hielo durante la Expedición Imperial Transantártica, el intento de Ernest Shackleton de convertirse en la primera persona en cruzar la Antártida. 

A pesar de la catástrofe, todos la tripulación sobrevivió gracias a los heroicos esfuerzos de Shackleton. En marzo de 2022 se descubrieron los restos del naufragio a 3.000 metros de profundidad, en el lecho marino del Mar de Weddell. El pecio del Endurance se encuentra además en un buen estado de conservación y se espera que se pueda estudiar en detalle durante los próximos años.

Pecio barco Endurance

Restos naufragio Endurance


HMHS Britannic (1916)

Perteneciente a la clase Olympic, este gigantesco barco de la compañía White Star Line era el barco gemelo del RMS Titanic junto al RMS Olympic. Fue construido para ser un transatlántico de pasajeros; sin embargo, funcionó como barco hospital desde 1915 hasta que finalmente se hundió en noviembre de 1916.

Entró en servicio antes de que comenzara la Primera Guerra Mundial y fue diseñado cuidadosamente, implementando en su construcción las lecciones aprendidas del hundimiento del Titanic para hacerlo más seguro y cómodo. El 21 de noviembre de 1916 fue sacudido por una explosión provocada por una mina naval de la Armada alemana. El incidente tuvo lugar cerca de la isla griega de Kea, en el mar Egeo. El barco se hundió aproximadamente una hora después y mató a 30 personas. 

El Britannic fue el barco más grande que se hundió durante la Primera Guerra Mundial. De las 1.066 personas que iban a bordo en el momento del naufragio, 1.036 sobrevivieron y fueron rescatadas del agua y de los botes salvavidas. En 1975 se localizaron los restos del naufragio por el explorador francés Jacques Cousteau, y fue explorado posteriormente en 1976. Fue localizado a 5,16 km al noroeste de Coresia (Grecia) y reposa a una profundidad de 120 metros. Es considerado un cementerio de guerra y, por tanto, su exploración es limitada aunque accesible por buzos profesionales.

Pecio HMHS Britannic

Fotografía pecio hundido Britannic


Bismarck (1941)

El acorazado Bismarck, nombrado así en honor del canciller Otto von Bismarck, fue construido para la Kriegsmarine de la Alemania nazi y botado en 1939, aunque los trabajos en el barco no se completarían hasta 1940, después de lo cual se unió a la flota alemana. El Bismarck y su gemelo Tirpitz fueron los acorazados más grandes jamás construidos por Alemania, y dos de los barcos más grandes construidos por una potencia europea en ese momento.

Sin embargo, el Bismarck acabaría en el fondo del Atlántico Norte solo un año después, el 27 de mayo de 1941. En mayo de 1941, el Bismarck participó en una batalla con el HMS Hood y el HMS Prince of Wales de la Royal Navy británica. Finalmente, el Bismarck hundió el Hood con su potencia de fuego, pero sufrió daños y se retiró a Francia para ser reparado. 

La Royal Navy estaba decidida a hundir el buque insignia de la armada alemana, de manera que persiguió al acorazado lanzando una operación de búsqueda masiva. Después de unos días, el Bismarck fue localizado y atacado por 15 torpederos del portaaviones HMS Ark Royal. El barco fue alcanzado y su mecanismo de gobierno quedó inoperable. A la mañana siguiente, dos buques de guerra británicos y dos cruceros pesados ​​atacaron al Bismarck, hundiendo finalmente el acorazado y llevándose consigo a la mayor parte de su tripulación en el naufragio.

El pecio del Bismarck fue descubierto el 8 de junio de 1989 por Robert Ballard, el oceanógrafo responsable del hallazgo del Titanic. El Bismarck descansa casi íntegro a una profundidad aproximada de 4.791 metros, a unos 650 km al oeste de Brest, Francia. Tras hundirse, se acabó posando en la ladera de un volcán submarino no activo llamado Pourcupine, donde actualmente descansan los restos de este histórico acorazado.

Fotografías del pecio hundido del Bismarck


USS Yorktown (1942)

El USS Yorktown fue un portaaviones de la Armada estadounidense que operó durante la Segunda Guerra Mundial. Lleva el nombre de la Batalla de Yorktown de 1781 y se puso en servicio en 1937. Fue el barco líder de su clase y participó en muchas batallas importantes, como la Batalla de Midway y la Batalla del Mar de Filipinas.

El Yorktown hundió dos portaaviones japoneses durante la guerra, pero el 4 de junio de 1942, durante la batalla de Midway, quedó inutilizado por un avión japonés. Perdió energía y comenzaron los esfuerzos de rescate. Cuando estaba siendo remolcado a puerto, en la tarde del 6 de junio, el I-168, un submarino japonés disparó numerosos torpedos, de los cuales dos de ellos impactaron en el Yorktown, mientras que el tercer torpedo alcanzó el USS Hammann, un destructor de la Marina de los EE. UU. que proporcionaba energía auxiliar a Yorktown.

Cuando la situación se volvió irreversible, el equipo de reparación evacuó el Yorktown, que finalmente se hundió el 7 de junio de 1942. En mayo de 1998 el pecio del USS Yorktown fue hallado y fotografiado por el oceanógrafo Robert Ballard. Los restos en una sola pieza sobre su quilla, sumergidos a 5.168 metros de profundidad, se encuentran en un estado de conservación sorprendentemente bueno

Pecio del portaaviones hundido USS Yorktown

Restos del portaaviones USS Yorktown

Comparación tamaño del Titanic vs Icon of the Seas, el crucero más grande del mundo

Construido por la compañía White Star Line, el RMS Titanic se convirtió en el barco más grande del mundo cuando entró en servicio en 1912. En aquellos años, White Star competía con Cunard Cruise Line por ser la naviera que dominara el Atlántico. Mientras que Cunard se centró en la velocidad, White Star Line construyó el Titanic pensando la comodidad, el lujo y el tamaño. 

La naviera británica no escatimó en gastos para que el RMS Titanic fuera el barco más grande e impresionante que jamás hubiera surcado el océano, y sin duda lo consiguió. El Titanic tenía un tamaño de 269 metros de largo, 28 metros de ancho y contaba con 10 cubiertas, con una capacidad total para más de 2.700 pasajeros y casi 900 tripulantes. Su peso bruto total era de 46.000 toneladas

Su fama como el barco más grande que se había construido jamás, quedó dramáticamente ensombrecida por el hundimiento del RMS Titanic en la noche del 14 al 15 de abril de 1912, que acompañaría para siempre la fatídica historia de este gigantesco transatlántico. No fue en todo caso el único barco de ese tamaño que la compañía White Star construyó aquellos años, ya que el Titanic contó con dos barcos gemelos, el Olympic y el Britannic.

El Titanic causó asombro y expectación en todo el mundo, por su lujo, por su tamaño y como un prodigio de la ingeniería naval de la época, pero lo cierto es que si comparamos el tamaño del Titanic con el barco de pasajeros más grande que existe actualmente, se puede ver con perspectiva cómo han evolucionado las dimensiones de los barcos en el último siglo.

El actual crucero más grande del mundo, el Icon of the Seas, propiedad de la compañía Royal Caribbean, cuenta con unas espectaculares dimensiones de 365 metros de largo, 65 metros de ancho y una altura de 20 cubiertas, con una capacidad de 5.600 pasajeros y 2.200 tripulantes. Su enorme tamaño se refleja también en un increíble peso de más de 240.000 toneladas, prácticamente cinco veces más pesado que el Titanic. 

Tras estas estadísticas de rigor, aquí puedes ver unas impresionantes imágenes donde se compara el tamaño del Titanic frente a un gigantesco crucero moderno, el Icon of the Seas. 

Comparación tamaño Titanic vs Icon of the Seas

Titanic vs Icon of the Seas

Estadísticas Titanic vs Icon of the Seas

El cementerio de barcos más grande del mundo

En Mauritania, en el noroeste de África, se encuentra la ciudad de Nouadhibou (Nuadibú), una de las ciudades más importantes del país, fundada a principios del siglo XX por los franceses con el nombre de Port-Étienne.  

A pesar de ser la segunda ciudad más grande de Mauritania, se trata de una ciudad relativamente pequeña, de apenas 100.000 habitantes, pero que ofrece a los turistas diversas atracciones, como varios característicos mercados de productos locales, la posibilidad de ver manadas de focas monje en sus costa, y el que es considerado el cementerio de barcos más grande del mundo

La bahía de Nouadhibou se ha convertido desde hace décadas en el último lugar de descanso de centenares de barcos, buques y embarcaciones de todo tipo. A diferencia de otros enormes cementerios de barcos del planeta, como el de Mallows Bay en Maryland (Estados Unidos), donde quedaron los restos de barcos y naufragios de la Primera Guerra Mundial, en Nouadhibou el número de embarcaciones no ha dejado de crecer a lo largo de los años, sumando ya más de 300 restos y pecios de barcos desperdigados por la orilla y las aguas del océano Atlántico que bañan sus costas. 

El motivo principal por el que esta pequeña ciudad de Mauritania se ha convertido en el mayor cementerio de barcos del planeta es principalmente debido a la corrupción, ya que muchos funcionarios aceptan sobornos de los propietarios de los barcos para poder abandonar sus embarcaciones en la zona, y cobrar así en muchos caso el seguro. En todo caso, también es un lugar único y una de las mayores atracciones turísticas de la zona. 

Nuadibú, el cementerio de barcos más grande del mundo

Nuadibú, el cementerio de barcos más grande del mundo

Nuadibú, el cementerio de barcos más grande del mundo

Nuadibú, el cementerio de barcos más grande del mundo

Nuadibú, el cementerio de barcos más grande del mundo

Nuadibú, el cementerio de barcos más grande del mundo

Así fue el hundimiento del Titanic a tiempo real

Tras zarpar del puerto de Southampton el 10 de abril de 1912, el transatlántico británico RMS Titanic comenzaba su viaje inaugural en una travesía cuyo destino era el puerto de Nueva York. 

El hundimiento del Titanic a tiempo real
Se trataba de un viaje que había creado una gran expectación, ya que el Titanic era el mayor barco de pasajeros de mundo cuando se terminó su construcción, superando en tamaño a otros gigantescos barcos parecidos construidos por la naviera White Star Line, el primero de ellos el RMS Olympic, y el tercero el HMHS Britannic, conocidos popularmente como los hermanos del Titanic

En la noche del 14 de abril de 1912, el Titanic avanzaba por el Atlántico norte a una velocidad de 22,5 nudos (41,5 km/h) cuando colisionó contra un iceberg aproximadamente a las 23:40. La colisión se produjo en la zona de estribor y, tras comprobar los daños recibidos, se decidió comenzar la evacuación ya que el barco se hundiría irremediablemente. 

El hundimiento del Titanic llevó menos de tres horas tras la colisión con el iceberg. Aproximadamente a las 02:18 del 15 de abril de 1912 el barco se partió en dos y unos minutos después el enorme transatlántico se hundió hasta el fondo del océano Atlántico, donde se encuentra actualmente el pecio a una profundidad de casi 3.800 metros.

El tiempo estimado total del hundimiento del Titanic desde que se produjo la colisión con el iceberg fue de 2 horas y 40 minutos. El barco tenía en ese momento más de 2200 personas a bordo (no se conoce la cifra exacta), y aproximadamente 1500 personas murieron en uno de los mayores naufragios de la historia

Aquí puedes ver algunas recreaciones para entender cómo fue el hundimiento del Titanic a tiempo real:

Hundimiento del Titanic



Vasa, el último galeón

Denominado inicialmente como Vasen, este enorme barco de guerra sueco de principios del siglo XVII es el único galeón original que se conserva. Se hundió en 1628 en su viaje inaugural y fue rescatado en 1961 tras seis años de trabajos para sacarlo a flote. Además de su importancia histórica para conocer más en detalle los antiguos galeones, el Vasa se encuentra en un estado de conservación excelente, habiéndose rescatado la mayor parte del barco, incluyendo sus espectaculares tallas y esculturas de la popa, casi intactas.

Vasa, el único galeón originalLos galeones son grandes barcos a vela que se comenzaron a utilizar a principios del siglo XVI por el Imperio español ante la necesidad de transportar grandes cargas tras el descubrimiento de América en 1492. En unas décadas se convirtió en el barco principal para el comercio de las naciones europeas, siendo utilizado también en las batallas. A partir de 1607 se terminó por definir el término (diferenciándolos de las naos) y se les pasó a denominar a estos grandes barcos destructores utilizados exclusivamente con fines militares como galeones de guerra.

El Vasa fue construido por órdenes del Rey Gustavo II Adolfo de Sueca (Dinastía Vasa) como parte de su expansión militar cuando el país se encontraba en guerra con la República de las dos naciones (Polonia y Lituania) durante la guerra de los treinta años, en la que intervinieron gran parte de las potencias europeas entre 1618 y 1648. Suecia necesitaba mejorar su flota si quería controlar el mar Báltico, para ello, el rey mandó construir cuatro grandes naves, la mayor de ellas sería el Vasen (Vasa), el orgullo de la armada sueca.

La nave se comenzó a construir en los astilleros de Estocolmo a finales de 1625 tras talar miles de robles en fincas privadas suecas e importar maderas de Riga y Amsterdam. Su construcción se encargó al maestro carpintero Henrik Hybertsson y a su socio Arendt de Groote, ambos de origen holandés. El "Maestro Henrik" nunca llegó a ver el Vasa completado, ya que murió en el verano de 1626 dejando la supervisión de los trabajos en manos de otro maestro carpintero holandés, Henrik "Hein" Jacobsson.

Proa del galeón VasaTras terminar la cubierta superior y el castillo de popa, las telas del barco tuvieron que ser importadas de Holanda ya que Suecia carecía de industria para suministrarlas. Las velas del barco se hicieron principalmente en cáñamo y lino. En enero de 1628 el rey visitó los astilleros de Estocolmo y realizó la que sería probablemente su única visita a bordo de la nave. Unos meses después, se llevó a cabo una prueba de estabilidad de la nave, para la cual, treinta hombres corrieron de un lado a otro de la cubierta para balancear el barco, sin embargo tuvieron que parar al poco de empezar por miedo a que la nave zozobrara.

En agosto de 1626 el rey Gustavo II Adolfo ordenó que se instalaran 72 cañones de bronce de a 24 libras en la cubierta del barco. Sin embargo eran demasiados para una sola cubierta y tuvo que modificarse la estructura original para poder situar los cañones en dos cubiertas (finalmente se instalaron 64 cañones), quedando el centro de gravedad del barco más alto de lo previsto. El Vasa se convirtió con esta modificación en uno de los primeros barcos de guerra con dos cubiertas de armas completas, algo que le daba al galeón una enorme potencia de fuego pero que comprometía su navegabilidad.

Cañones de bronce del VasaEl Vasa no era la nave más grande que se había construido ni el barco con mayor número de armas de fuego, sin embargo era probablemente el buque de guerra más poderoso del mar Báltico y de todo el Norte de Europa hasta la fecha.

La batería de cañones de los laterales podían disparar de forma combinada hasta casi 600 libras (270 kilos) de munición, un auténtico récord para la época. Y pudo ser mayor, ya que de los 72 cañones que se iban a instalar en el barco, ocho de ellos no se entregaron a tiempo para ser montados. La fundición de los cañones era lenta y no podían producirlos al ritmo que necesitaban para los numerosos barcos que en esos momentos se construían.

Aún así, el Vasa era un galeón de guerra temible, el día de su botadura iba armado con 48 cañones de a 24 libras, 8 cañones de a 3 libras, 2 cañones de a 1 libra, 6 grandes stormstycken (obuses), 900 kilos de pólvora y cerca de 1.000 armas de fuego. Sus dimensiones eran también considerables, el galeón Vasa medía 69 metros de largo (eslora), una manga de casi 12 metros, 52 metros de alto y un peso de 1.210 toneladas. Contaba con 1.275 metros cuadrados de velamen y una tripulación de 145 hombres y 300 soldados.

Detalle esculturas popa del Vasa
Como era costumbre en los buques de guerra de la época, el Vasa fue decorado ricamente para glorificar al monarca e intimidar al enemigo. El simbolismo usado en las esculturas estaba muy influenciado por la época gloriosa de civilizaciones antiguas como Roma, Grecia o Egipto. También se incluyeron figuras de estilo grotesco holandés que representan criaturas fantásticas y aterradoras como sirenas, tritones, hombres salvajes o monstruos marinos. Gran parte de la ornamentación fue pintada con colores muy vivos como rojo o azul brillante.

Las esculturas están talladas en madera de roble y pino y algunas, como el león de 3 metros del mascarón de proa, se componen de varias piezas talladas de manera individual. En total, el barco cuenta con más de 500 esculturas que se tardaron en tallar cerca de dos años por un equipo de seis escultores con sus correspondientes ayudantes y aprendices.

Finalmente, el 10 de agosto de 1628 el capitán Söfring Hansson ordenó al Vasa partir en su viaje inaugural. El día estaba en calma y el barco llevaba las troneras abiertas para lanzar unas salvas cuando dejara Estocolmo. Cuando el Vasa pasó a sotavento en los acantilados cerca de Södermalm una ráfaga de viento llenó sus velas y lo escoró bruscamente a babor. Tras enderezarse, otra fuerte ráfaga de viento al pasar por Tegelviken obligó a virar de nuevo la nave, esta vez, entrando agua en el barco en las cubiertas inferiores. El agua comenzó a inundar la bodega y el barco se hundió rápidamente a una profundidad de 32 metros y a solo 120 metros de la orilla.

Hundimiento del VasaLos supervivientes se aferraron a los escombros y a los mástiles superiores que aún estaban por encima de la superficie. Muchos barcos cercanos acudieron al instante al rescate, a pesar de ello y de estar muy cerca de la orilla, 30 personas perecieron en el naufragio del Vasa.

El galeón se hundió ante cientos (incluso miles) de personas. Ciudadanos de Estocolmo que habían acudido a ver la inauguración de este gran barco y que fueron testigos de la catástrofe junto a numerosos embajadores extranjeros.

El rey Gustavo II Adolfo de Suecia que se encontraba en Polonia en esos momentos, fue informado por carta del hundimiento. Tras una larga investigación en la que se interrogó a los supervivientes, entre ellos al capitán Söfring Hansson, se intentó buscar tanto las causas del naufragio como un "chivo expiatorio". Se cuestionó si el barco fue manejado correctamente, si la tripulación había bebido o si había habido errores en su construcción. Finalmente nadie fue castigado o encontrado culpable por negligencia y la culpa recayó en Henrik "El Maestro" Hybertsson, muerto y enterrado años antes.

Pocos días después del desastre comenzaron los primeros intentos por recuperar el barco. La tecnología de la época era insuficiente y lo único que se consiguió fue enderezar el buque. Treinta años después, en 1663, un equipo de buzos de Suecia y Finlandia consiguió recuperar más de 50 cañones del pecio con una simple campana de buceo.

Aunque era imposible de reflotar el barco en la época, el Vasa no cayó en el olvido y durante décadas se realizaron inmersiones para ver los restos del naufragio e intentar recuperar objetos. Hasta su recuperación en 1961, el barco ha sufrido más de 300 años de erosión e intentos fallidos de reflote que también lo han dañado. A pesar de ello, el galeón ha mantenido a lo largo de los siglos un excelente estado de conservación.

Galeón VasaA mediados de 1950 fue localizado de nuevo por el arqueólogo aficionado Anders Franzes, estableciéndose en 1956 el Comité Vasa para investigar la posibilidad de reflotar y conservar la nave. Entre los métodos de recuperación posibles, se propuso llenar la nave de pelotas de ping-pong o congelar el barco en un gran bloque de hielo.

El Vasa fue finalmente recuperado tras cientos de inmersiones de buzos que cavaron túneles para instalar cables de acero sujetos a grúas en la superficie, posteriormente se realizaron numerosas ascensiones hasta ser remolcado a un dique seco. Los trabajos duraron varios años y el ascenso final del barco a la superficie comenzó el 8 de abril de 1961. En la mañana del 24 de abril de 1961 el Vasa era reflotado ante miles de espectadores. El único galeón original que se ha conservado volvía a emerger tras 333 años en el fondo marino, como una auténtica capsula del tiempo dado su buen estado de conservación.

Del Vasa se han conservado cuatro cubiertas, siendo las cubiertas inferiores del buque las mejor conservadas. En el interior se han hallado cañones, objetos personales de los marineros, cofres, herramientas de trabajo, zapatos, dinero y un buen número de objetos cotidianos. También se han conservado varios barriles de pólvora de la bodega, diez velas del barco y aparejos. 

Interior del barco VasaEntre 1961 y 1988 el galeón fue ubicado en una instalación temporal denominada Wasavarvet (Astillero Vasa). Esta instalación era muy pequeña y dificultaba enormemente las labores de conservación del barco por lo que se decidió hacer un museo permanente donde fue remolcado. El museo Vasa abrió al público en 1990 en Estocolmo, donde se puede conocer algo más sobre su historia y contemplar este magnífico galeón: Vasa Museet.

El rescate del pecio sirvió también para poder investigar las causas de su hundimiento. Según los investigadores, el Vasa naufragó debido a varios factores: el barco tenía una gran inestabilidad, un centro de gravedad muy alto y demasiado peso en las cubiertas tal como había sido construido el casco. El tener las troneras abiertas cuando se produjo un golpe de viento fue lo que terminó por hundir el galeón, el capitán mandó cerrarlas en cuanto la nave comenzó a inundarse, sin embargo era ya demasiado tarde.

A pesar del fracaso del Vasa, Suecia logró su objetivo con el resto de su impresionante flota. Durante el siglo XVII pasó de ser un reino de Europa del norte escasamente poblado con poca influencia, a una de las grandes potencias del continente europeo. Tras acabar controlando gran parte de la península escandinava y aumentando sus territorios considerablemente, fue el poder dominante en el mar Báltico. Fue un siglo tan exitoso para Suecia que este periodo en la historia del Imperio sueco se le conoce como "stormaktstiden" (edad de la grandeza).

Recreación del Vasa

El Vasa ha sido objeto de cientos de libros, artículos y estudios sobre la arqueología marina. El museo Vasa es uno de los lugares más visitados de Suecia cada año e incluso, este mítico barco ha influenciado a otros más actuales. En Japón se puede encontrar en lago Ashi un barco de recreo inspirado en el Vasa y curiosamente, el legendario barco "el holandés errante" de la película "Piratas del Caribe", guarda también muchas similitudes tanto en su estructura como en su decoración con el Vasa, el único galeón original que ha llegado hasta nuestros días.

Recuperación pecio Vasa

Detalle tallas Vasa

Modelo a escala del buque en el Museo Vasa

Fotografía galeón Vasa