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La catástrofe del Möhnesee, el bombardeo británico de la presa del Ruhr durante la Segunda Guerra Mundial

Entre el 16 y el 17 de mayo de 1943, Gran Bretaña iniciaba la denominada "Operación Chastise", un ataque de la Fuerza Aérea británica (RAF) contra varias presas situadas en el valle del Ruhr.

La catástrofe del Möhne, la presa tras el bombardeo
En plena Segunda Guerra Mundial, el objetivo aliado era detener la producción de armamento en esta zona de Alemania. El mayor daño lo sufrieron las presas del Möhnesee y del Edersee, cuando las bombas rompieron las estructuras causando una gran inundación que mató a cientos de personas, principalmente civiles alemanes y prisioneros de guerra soviéticos que habían sido condenados a trabajos forzados por el Tercer Reich.

El lago Möhnesee es un lago artificial que se creó con la construcción de una gran presa entre 1908 y 1913, para el suministro de agua potable a la población y abastecer a la industria en esta área del Ruhr. La presa (Möhnetalsperre) tiene una longitud de 650 metros, una altura de 40 metros, un ancho de 34 metros, siendo la barrera artificial para una capacidad de 130 millones de metros cúbicos de agua. Poco después de su construcción se convirtió en un popular destino turístico de Westfalia durante la época de la República de Weimar.

Tras la gran barrera de hormigón de la presa se encuentra el valle de Möhne, con varias aldeas y Neheim como la primera ciudad importante más cercana. También se podía visitar en la zona el antiguo monasterio Himmelpforten, construido en el siglo XIII y destruido por la inundación tras la destrucción de la presa.

Junto a los edificios residenciales, se ubicaban varias plantas industriales. La principal industria de metales de la ciudad había estado produciendo municiones y blindajes desde el comienzo de la Segunda Guerra Mundial. La escasez de mano de obra llevó a que comenzaran a utilizarse prisioneros de guerra para trabajos forzados, construyéndose en Möhnetal, cerca de las fábricas, el campo de trabajo de Möhnewiesen en 1942. Inicialmente diseñado para 700 personas, este campo de trabajos forzados albergaba en mayo de 1943 entre 1200 y 1500 trabajadores, principalmente de Europa del Este.

Vista aérea de la presa antes del bombardeo británico
Las presas de la cuenca del Rhur suministraban agua a las plantas termoeléctricas, plantas hidroeléctricas, plantas de suministro de vapor, refinerías de acero e industrias varias asociadas a la producción bélica del régimen nazi.

En 1940 se produjeron varias incursiones aéreas de las fuerzas británicas en Neheim, acercándose peligrosamente a la represa del Möhnesee. Esto llevó a que se solicitara a los altos mandos de la Wehrmacht una mejor protección de la presa, enfatizando su importancia estratégica. 

También se hizo una propuesta para limitar el riesgo para la población, bajando el nivel del agua, sin embargo, ninguna se tomó en consideración, argumentando que la presa no podría ser destruida con un bombardeo.

El motivo para este rechazo es que, según las estimaciones realizadas por los expertos militares alemanes, un ataque con bombas convencionales únicamente causaría unos daños estructurales en la presa con una profundidad máxima de 7 metros, lo que provocaría una inundación considerable pero ninguna catástrofe.

A pesar de ello finalmente se decidió tomar medidas para la defensa ante un posible ataque aliado en Möhnetalsperre, aunque los preparativos fueron deficientes y otras presas del Ruhr como Eder y Sorpetalsperre apenas contaron con ninguna defensa.

Las medidas de defensa cambiaron continuamente, no existía ningún plan de emergencia, y solo se contaba con un deficiente sistema de alerta por el que un guardia debía llamar a un centro de control en la oficina de correos situado en la ciudad de Soest. A partir de este primer aviso, las comunidades afectadas serían contactadas telefónicamente.

En 1937, antes de estallar la Segunda Guerra Mundial, la Fuerza Aérea Británica ya había comenzado a hacer planes para destruir las represas en Alemania en caso de una posible guerra con la Alemania nazi. Con este propósito, el ingeniero británico Barnes Wallis desarrolló a partir de 1938 un tipo especial de bomba rodante, ya que las bombas convencionales no eran adecuadas. Esta nueva bomba debía saltar primero sobre la superficie del agua, hundirse justo antes de la pared de la barrera y explotar a unos 9 metros de profundidad, donde las paredes de la presa son más débiles.

Bomba rodante británica para destruir presas en la Segunda Guerra Mundial

Con el conflicto en pleno desarrollo, en 1942 Wallis presentó a los altos mandos de la RAF un plan detallado con su nueva bomba rodante. El plan fue aprobado, siendo denominado "Operation Chastise" (Operación Castigo). El objetivo era interrumpir el suministro de agua e indirectamente el suministro de energía en el área del Ruhr, asestando así un duro golpe a la industria de producción de acero y a la industria armamentística alemana. Con la paralización de la industria del Ruhr, se confiaba en que la guerra pudiera acortarse sustancialmente. En el ataque aliado no se esperaba una alta cifra de bajas civiles, sin embargo la posibilidad fue tácitamente aceptada por los altos mandos británicos.

Para atacar las presas se formó al escuadrón 617 de la RAF, apodado "Dambusters", bajo el mando del comandante Guy Gibson. La Operación Chastise se encuadraba dentro de la primera batalla del Ruhr, como parte de una ofensiva aérea contra ciudades como Dortmund, Duisburgo o Bochum que fueron bombardeadas previamente. 

Avión británico con una bomba rodante
Durante la primavera de 1943, toda el área alrededor de la presa del Möhnesee fue explorada casi diariamente por aviones de reconocimiento. Poco antes del ataque, la represa se encontraba llena por la inundación de primavera, lo que aumentaba las posibilidades de éxito.

En la tarde del 16 de mayo de 1943 se lanzaron desde la base militar británica de Scampton varias oleadas 19 bombarderos del tipo Avro 683 Lancaster, protegidos por varios aviones escolta. Cada bombardero llevaba en su interior una bomba rodante. El objetivo era la destrucción de las seis presas principales del Ruhr: Möhne, Sorpe, Diemel, Henne, Lister y Edertalsperre.

Varios aviones aliados se perdieron debido al fuego enemigo al atravesar territorio alemán, y los bombarderos que lo consiguieron llegaron poco después de la medianoche cerca del lago, reagrupándose sobre el bosque de Arnsberg en una noche de luna llena sin nubes.

El primer ataque lo realizó el comandante del escuadrón, Guy Gibson, pero no tuvo éxito. El segundo avión fue alcanzado por un cañón antiaéreo, cayendo la bomba por encima del muro de hormigón, destruyendo la central eléctrica ubicada allí, y estrellándose finalmente el avión en la zona.

Tras otros ataques fallidos, las defensas alemanas se quedaron prácticamente sin munición, y en el quinto ataque, una de las bombas explotó a las 00:45 del 17 de mayo de 1943 en medio de la pared de hormigón de la presa del Möhnesee, abriendo un enorme agujero de 30 metros que poco después se ampliaría hasta los 76 metros.

Una hora después, los bombarderos destruyeron también el muro de contención de la presa del Eder. El ataque al Sorpetalsperre causó daños menores, mientras que los ataques al resto de las presas del Ruhr no alcanzaron sus objetivos.

Fotografía de la rotura de la presa del Möhne en 1943
Los mayores daños fueron los causados por la destrucción de la presa Möhnesee, pasando a conocerse popularmente como "La catástrofe del Möhne" (Möhnekatastrophe). Debido a la presión, el agua se abrió paso entre la brecha del muro con una gran fuerza, creando una ola de 12 de metros de altura que se desplazó por el valle a 25 kilómetros por hora.

El agua llegó primero al pequeño pueblo de Günne, arrancando árboles , destruyendo las casas, y acumulando escombros que siguieron recorriendo el valle con la riada. A cinco kilómetros de la presa la marea llegó al antiguo monasterio Himmelpforten, matando al pastor local y a varios residentes que vivían en una granja cercana. La iglesia barroca pudo soportar la presión del agua durante unos minutos antes de derrumbarse.

En la aldea de Niederense, la estación de tren, una central eléctrica y un aserradero fueron destruidos. Las marea de agua fue tan fuerte que abrió parte del fondo del valle debajo de la aldea, creándose con el tiempo un nuevo lago en la zona (reserva natural Niederense). En ese momento la ola tenía aún 10 metros de altura, arrasando árboles, rocas, el ganado y todo lo que estaba en su camino.

En la ciudad de Neheim se llegó a dar una alarma nocturna ya que algunos residentes habían escuchado el fuego antiaéreo procedente de la dirección del lago. Varias personas se refugiaron en sótanos donde muchos quedaron posteriormente atrapados por el agua.

La estación de policía local recibió una advertencia no oficial sobre la marea que se avecinaba, pero no le dieron validez, ni tampoco se tomaron en serio las llamadas de particulares avisando de lo mismo. Según el protocolo establecido, el servicio de seguridad en la presa debía de informar telefónicamente al departamento de policía local si había algún problema.

Sin embargo, durante el ataque británico, parte de las líneas telefónicas fueron destruidas, por lo que inicialmente no se pudo dar ninguna advertencia oficial. El guardia tuvo que buscar otro teléfono para llegar al centro de control. Cuando finalmente llamó a Neheim, ya habían pasado 25 minutos, y la marea estaba prácticamente a las puertas de la ciudad.

Daños causados por la inundación tras la catástrofe del Möhne - 1943
Según declararon los supervivientes, el sonido que produjo era el de una locomotora acercándose, que se mezclaba con los gritos desesperados de "¡Viene el agua!". En el campo de trabajos forzados de Möhnewiesen se produjo el pánico. Algunos de los barracones (aunque no todos) fueron abiertos para que los presos pudieran escapar. Varios trabajadores lograron escalar las vallas y escapar (la puerta del campamento permaneció cerrada). Los supervivientes del campo fueron los que consiguieron llegar a terrenos más altos, mientras que otros corrieron por el pánico en la dirección equivocada y murieron.

El campo de Möhnewiesen acabó completamente inundado por el agua, y muchos de los barracones fueron llevados por la corriente, flotando con la riada hasta que se destruyeron al chocar contra los pilares del puente de Möhne. Posteriormente se encontraron cuerpos dispersos de trabajadores forzados en Schwerte, a casi 50 kilómetros de distancia.

Cuando la ola llegó a la 1:20 de la madrugada a Neheim, pilló a los habitantes prácticamente desprevenidos, arrasando la ciudad a su paso, tanto las casas como las fábricas de los alrededores. Al igual que sucedió en el campo de trabajos forzados, los que consiguieron llegar a las partes más altas de la ciudad fueron los que se salvaron. Para el resto de habitantes fue un trampa mortal, especialmente para los ciudadanos que se habían refugiado en sótanos.

El torrente de agua llegó al puente de Möhne, donde la cantidad de escombros acumulados por la marea se atascaron. Debido a la presión, el puente de hormigón armado también fue destruido. El gran edificio del Volkshalle, que se encontraba cerca del puente albergando prisioneros de guerra franceses, acabó completamente inundado, muriendo todos los prisioneros.

La ciudad de Neheim tras la catástrofe de la presa del Möhne
La marea llegó hasta una pequeña represa que se encontraba a unos pocos cientos de metros más abajo en el valle. Parte del agua comenzó a fluir hacia atrás, extendiéndose por todo el valle del Ruhr, elevándose el nivel de la inundación en Neheim y manteniéndose durante horas hasta por la mañana, cuando comenzaron a retirarse las aguas y se pudo ver la desoladora imagen de la destrucción casi total.

Tras la inundación, comenzó en Neheim la búsqueda de heridos y la recuperación de los muertos. Los cadáveres difícilmente reconocibles fueron llevados a la iglesia de Johanneskirche para ser identificados allí. Los trabajadores forzosos que resultaron muertos fueron enterrados en fosas comunes en el cementerio de Möhnefriedhof.

La corriente de agua también llegó a otras ciudades situadas mucho más abajo en el valle, causando muertes en lugares como Wickede, Fröndenberg y Hagen. En Wickede, el agua llegó aproximadamente a las 2 de la madrugada, inundando la ciudad casi por completo. Allí, la advertencia oficial del centro de control también llegó demasiado tarde, aunque habían pasado aproximadamente 1,5 horas desde la destrucción de la presa, causando más de 100 muertos y dejando a 900 personas sin hogar.

En Fröndenberg el agua llegó aproximadamente una hora después, a las 3 de la madrugada. En este caso la advertencia llegó a tiempo y los habitantes subieron a terrenos elevados para observar, sin poder hacer nada, como una ola que aún tenía una altura de cuatro metros, inundaba su ciudad. Río abajo, en Schwerte, a unos cincuenta kilómetros de la presa, la inundación llegó a las 5 de la madrugada, y aunque se produjeron pocas víctimas debido a que los habitantes ya habían sido avisados, varias personas murieron confiadas en que el agua apenas tendría ya fuerza. Otras localidades afectadas fueron Herdecke, Witten, Hagen, y Hattingen, donde finalmente la marea ya había disminuido significativamente.

El agujero en la presa del Möhne tras explotar la bomba
Acabada la inundación, comenzaron las labores de reparación y el recuento de víctimas. Varias organizaciones de la Wehrmacht, bomberos, asistencia técnica de emergencia, y también organizaciones nazis, participaron en los primeros días tras la catástrofe para prestar asistencia. Con relativa rapidez, los suministros de electricidad y agua se restauraron provisionalmente.

Durante el ataque, 54 miembros de la Royal Air Force murieron. El número total de víctimas tras la catástrofe del Möhne es estimado, ya que no se encontraron muchos cuerpos. Particularmente incierto es el número de trabajadores forzosos que murieron ya que no hay registros de cuántos prisioneros albergaba en realidad el campamento.

Las cifras oficiales indicaban que en Neheim murieron 859 personas. Entre ellos se encontraban 147 alemanes y 712 extranjeros. 118 personas murieron en Wickede, 21 personas en Fröndenberg y 25 personas en Himmelpforten. El número total de muertos tras la catástrofe se estimó en 1348 personas, aunque algunos medios publicaron la cifra de 1579 víctimas, entre las que había 1020 trabajadores forzados y prisioneros de guerra.

La destrucción material fue además considerable. Más de 1000 casas, 120 fábricas, 30 granjas, 9 puentes ferroviarios, 7 puentes de carreteras, varias centrales eléctricas, obras hidráulicas e instalaciones de infraestructura similares fueron totalmente arrasadas. A esto se sumaron la muerte de una gran cantidad de animales.

Fotografía aéra de la inundación del valle a 13 kilómetros de la presa del Möhne
A pesar de la masiva destrucción, la Operación Chastise no logró sus objetivos. Hubo inevitablemente pérdidas en la producción de parte de la industria del Ruhr, pero en realidad no se sufrieron daños sustanciales en la industria, y para finales de julio la producción armamentística de la zona ya había vuelto a la normalidad.

Uno de los motivos fundamentales para esta recuperación relativamente rápida, fue que los británicos habían sobreestimado la importancia del Möhnetalsperre para el suministro de agua del área del Ruhr. También jugó un papel importante que presas como el Sorpetalsperre no fueron destruidas. Incluso en Neheim, donde las fábricas resultaron más dañadas, reanudaron la producción después de poco tiempo. Una de las consecuencias directas del ataque británico fue que el propio Albert Speer dio órdenes precisas para la coordinación de la reconstrucción y la planificación de una mejor protección de esta zona industrial.

La reacción inicial de los altos mandos del Tercer Reich fue intentar minimizar el asunto. Tras inspeccionar los daños el 19 de mayo de 1943, Karl-Friedrich Kolbow, gobernador de Westfalia en la época, escribió a la dirección del Reich para informar de la catástrofe. El alto mando alemán sin embargo consideró que no eran tan grandes, y solo cuando la prensa británica comenzó a calificar el ataque como un gran éxito, el propio Goebbels se vio obligado a emitir un comunicado oficial para explicar la situación.

Goebbels estaba convencido de que el ataque británico había podido llevarse a cabo debido a alguna traición dentro del propio Reich, ya que no encontraba otra explicación para que la Fuerza Aérea británica hubiera podido orientarse y golpear de forma tan efectiva en territorio alemán.

Preocupados por la moral y el estado de ánimo de la población, las autoridades prohibieron el acceso al área afectada, así como cualquier fotografía o filmación de la zona. El objetivo era realizar una rápida reconstrucción de la forma más secreta posible. Se dio instrucciones a algunos medios de prensa para que minimizaran los daños, publicándose informaciones como: "Las débiles fuerzas aéreas británicas entraron en el territorio del Reich y lanzaron una pequeña cantidad de bombas explosivas en algunos lugares. Dos represas resultaron dañadas y el torrente entrante causó varias víctimas civiles. Ocho de los aviones atacantes fueron derribados y otros nueve aviones enemigos fueron destruidos". Los nombres de las represas afectadas no llegaron a nombrase.

La reconstrucción de la presa Möhnetalsperre
Otras oficinas de prensa recibieron instrucciones de no informar sobre el desastre. Comenzaron a correr rumores entre la población de que la cifra de muertos era de hasta 30.000, por lo que la agencia de noticias alemana publicó una nota oficial donde se informaba de manera tranquilizadora que la cifra de muertos era inferior a la esperada, 370 alemanes muertos y 341 prisioneros de guerra.

La propaganda nazi publicó también un supuesto comunicado de prensa británico, según el cual un judío emigrado había facilitado a los británicos información detallada de los objetivos. Nunca se supo si esta información era real, un error, o si era un mensaje falsificado por el Ministerio de Propaganda nazi, pero en todo caso Goebbels utilizó el informe para lanzar una campaña antisemita. En la prensa alemana se informó que "el verdadero autor del desastre había sido desenmascarado", acusando directamente a los judíos como los responsables.

La presa del Möhnesee (Möhnedamm) fue reconstruida en unos pocos meses, empleando para ello a entre 2000 y 4000 trabajadores, la mayoría de ellos extranjeros, que trabajaron para reparar los daños en tres turnos. El 3 de octubre de 1943 la presa volvía a estar en funcionamiento, manteniéndose hasta la actualidad.

La catástrofe del Möhne es uno de esos episodios de la historia que cayeron casi en el olvido y es de hecho un suceso muy poco conocido de la Segunda Guerra Mundial (incluso para los propios alemanes), a pesar de ser uno de los episodios más trágicos de la historia de Westfalia. En la zona de la tragedia sin embargo se ha mantenido el recuerdo, realizándose periódicamente eventos conmemorativos, y levantándose varios monumentos por todo el valle. Entre ellos destaca el inaugurado el 17 de mayo de 2015 en la propia presa del Möhnesee, como homenaje a las víctimas de la catástrofe ocurrida en la noche del 17 de mayo de 1943.

La presa del Möhnesee en la actualidad

Así fue el hundimiento del Titanic a tiempo real

Tras zarpar del puerto de Southampton el 10 de abril de 1912, el transatlántico británico RMS Titanic comenzaba su viaje inaugural en una travesía cuyo destino era el puerto de Nueva York. 

El hundimiento del Titanic a tiempo real
Se trataba de un viaje que había creado una gran expectación, ya que el Titanic era el mayor barco de pasajeros de mundo cuando se terminó su construcción, superando en tamaño a otros gigantescos barcos parecidos construidos por la naviera White Star Line, el primero de ellos el RMS Olympic, y el tercero el HMHS Britannic, conocidos popularmente como los hermanos del Titanic

En la noche del 14 de abril de 1912, el Titanic avanzaba por el Atlántico norte a una velocidad de 22,5 nudos (41,5 km/h) cuando colisionó contra un iceberg aproximadamente a las 23:40. La colisión se produjo en la zona de estribor y, tras comprobar los daños recibidos, se decidió comenzar la evacuación ya que el barco se hundiría irremediablemente. 

El hundimiento del Titanic llevó menos de tres horas tras la colisión con el iceberg. Aproximadamente a las 02:18 del 15 de abril de 1912 el barco se partió en dos y unos minutos después el enorme transatlántico se hundió hasta el fondo del océano Atlántico, donde se encuentra actualmente el pecio a una profundidad de casi 3.800 metros.

El tiempo estimado total del hundimiento del Titanic desde que se produjo la colisión con el iceberg fue de 2 horas y 40 minutos. El barco tenía en ese momento más de 2200 personas a bordo (no se conoce la cifra exacta), y aproximadamente 1500 personas murieron en uno de los mayores naufragios de la historia

Aquí puedes ver algunas recreaciones para entender cómo fue el hundimiento del Titanic a tiempo real:

Hundimiento del Titanic



Las mayores erupciones volcánicas de la historia

Un Supervolcán es un término que hace referencia a un tipo de volcán cuya cámara magmática es por lo general cientos o incluso miles de veces más grande que la de un volcán convencional. La explosividad que pueden tener estas erupciones varía, pero su fuerza y el volumen de magma expulsado en la erupción es capaz de alterar radicalmente el paisaje circundante, e incluso afectar el clima global de la Tierra durante años, con un efecto cataclísmico para la vida, llamado invierno volcánico, similar al que pudiera tener un invierno nuclear. 

En el caso de producirse un evento catastrófico de tal magnitud, como ya se ha producido en el pasado, en lugares como la supercaldera volcánica de Yellowstone, las consecuencias y el impacto de este cataclismo solo se puede imaginar comparándolo con algunas de las mayores erupciones volcánicas que se han producido en la historia de la Tierra.

La erupción del volcán Krakatoa

Situada cerca de Indonesia se localizaba la isla de Krakatoa. Conocida desde tiempos remotos por su volcán, el Krakatoa, se tienen constancia de potentes erupciones volcánicas a lo largo de su historia.
En agosto de 1883 y tras varios meses de movimientos sísmicos, escapes de gases y varias erupciones volcánicas que aumentaban en frecuencia, el día 27 se produjeron 4 gigantescas explosiones siendo la última de ellas la peor y definitiva para la isla.

Volcán Krakatoa
La erupción volcánica del Krakatoa fue tan colosal que destruyó la isla en la explosión. Se cree que la energía liberada superó los 200 megatones (unas 7.000 veces la potencia de la bomba de Hiroshima). Las explosiones fueron tan violentas que se oyeron a más de 3.500 kilómetros de distancia. 

El ruido provocado por la explosión se considera el sonido más alto registrado en la historia, alcanzando los 180 decibelios a más de 160 kilómetros de distancia. La ceniza fue propulsada a más de 80 kilómetros de altura y se produjeron gigantescos Tsunamis de más de 40 metros de altura que barrieron las aldeas y costas cercanas en varios cientos de kilómetros a la redonda destruyendo casi 300 ciudades. El número oficial de muertos provocados por la erupción del volcán Krakatoa fue de 36.000 aunque otras cifras hablan de más de 120.000 fallecidos.

Unas décadas después surgió en el mismo lugar otra pequeña isla volcánica denominada Anak Krakatoa (hijo de Krakatoa). Está aún en crecimiento (unos 5 metros por año) y ya ha superado los 300 metros de altura. Los geólogos creen que llegado el momento se producirá una nueva erupción volcánica similar a la del anterior volcán.

Aún siendo una erupción impresionante, la erupción del Krakatoa está calificada como VEI-6, lejos en intensidad y magnitud de los supervolcanes. Su importancia radica en que es una de las erupciones volcánicas más grandes de las que ha sido testigo el ser humano junto con la erupción volcánica del monte Tambora (VEI-7) en 1815, la cual se estima que tuvo una fuerza 4 veces mayor que la del volcán Krakatoa y es considerada hasta la fecha la mayor erupción volcánica documentada.

La erupción volcánica del Monte Tambora provocó en 1816 lo que se conoció como el año sin verano en el Hemisferio norte.

Volcán Monte Tambora

 

La erupción del supervolcán Toba

El Lago Toba, situado en la isla indonesia de Sumatra, se formó debido a una erupción supervolcánica masiva y explosiva hace entre 69.000 y 77.000 años. El lago creado como consecuencia de esta erupción es el lago de cráter más grande del mundo.

Los flujos piroclásticos provenientes de la erupción destruyeron un área de 20.000 km2 y algunas zonas de Malasia llegaron a tener capas de cenizas de hasta 9 metros de altura. Además provocó posteriormente un invierno volcánico que hizo bajar las temperaturas medias de la Tierra entre 3 y 3,5ºC durante varios años (en algunas zonas las temperaturas bajaron hasta 15ºC) y pudo afectar al clima durante los siguientes mil años. 

Erupción supervolcán Toba
El impacto en el planeta fue tan grande que en 1998 se postuló la teoría de la catástrofe de Toba según la cual esta erupción afectó drásticamente al ser humano, reduciendo la población humana total del planeta a entre 1.000 y 10.000 parejas y produciéndose una especie de cuello de botella en la evolución humana.

Su calificación en el Índice de Explosividad Volcánica es de VEI-8 (mega-colosal) y se la considera la mayor erupción volcánica de la Tierra de los últimos 27 millones de años (fue 100 veces más potente que la erupción del Monte Tambora de 1815). Es similar en intensidad y magnitud a la erupción volcánica de Huckleberry Ridge de Yellowstone, que dio origen a la Caldera de Island Park. Se estima que el supervolcán de Toba expulsó 2.800 km3 de material, mientras que la erupción de Huckleberry Ridge estaría en torno a los 2.500 km3.


La Garita Caldera

Se trata de una caldera volcánica situada en Colorado, Estados Unidos, formada tras una colosal erupción volcánica hace aproximadamente 27 millones de años. La erupción explosiva de La Garita Caldera es considerada la mayor erupción volcánica en la historia de la Tierra.

La Garita CalderaLa explosión provocó que 5.000 km3 de material fueran expulsados por este supervolcán VEI-8. Suficiente material para llenar el Lago Michigan. Se cree que la explosión de La Garita liberó 5.000 veces más energía que la Bomba Tsar (bomba del Zar), la mayor bomba nuclear detonada jamás con 50 megatones de potencia y más de mil veces superior que el poder destructivo de las bombas de Hiroshima (0,20 megatones) y Nagasaki juntas. La potencia de la explosión ocurrida en La Garita se estima en 240.000 megatones.

Esta erupción supervolcánica de La Garita Caldera fue tan apocalíptica que se considera la mayor explosión y el evento catastrófico con más energía ocurrido en la Tierra desde el impacto del asteroide que dio lugar al cráter de Chicxulub hace aproximadamente 65 millones de años y que según varias teorías fue la causa de la extinción de los dinosaurios y de multitud de especies en el planeta.

El terremoto de Mesina de 1908, el seísmo más mortífero en la historia de Europa

Salvo raras excepciones, la historia de Europa ha sido relativamente tranquila en cuanto a desastres naturales se refiere. Especialmente si lo comparamos con Asia, donde se han producido los mayores desastres y cataclismos de la historia del planeta.

El terremoto de Mesina de 1908A pesar de ello, en el continente europeo también existen zonas calientes capaces de desatar la furia de la naturaleza cada cierto tiempo, como la famosa erupción del volcán del Vesubio en el año 79 d.C que sepultó las ciudades de Pompeya y Herculano, o el aún activo supervolcán de los Campos Flégreos.

Si hablamos de seísmos, quizás el más conocido es el gran terremoto de Lisboa de 1755, que destruyó casi por completó la ciudad y llegó a causar también graves daños en España. A pesar de la elevada cifra de muertes que dejó el terremoto de Lisboa, sería superado dos siglos después por el terremoto de Mesina de 1908, en el sur de Italia, el que es hasta la fecha el seísmo más mortífero en la historia de Europa.

Los registros de los sismógrafos en las estaciones sismográficas indicaban que se estaba produciendo una considerable actividad sísmica en las zonas cercanas al estrecho de Mesina varios meses antes del 28 de diciembre, aumentando desde el 1 de noviembre. Una de las zonas europeas con más actividad sísmica conocida como "Arco de Calabria", y que es el lugar donde chocan la placa tectónica Euroasiática y la placa Africana.

Mapa terremoto de Mesina 1908El 10 de diciembre, un terremoto de magnitud 4 causó daños en algunos edificios de Novara di Sicilia y Montalbano Elicona, ambos situados en la provincia de Mesina. Tres semanas después finalmente se desató la tragedia.

A las 5:20 de la mañana del lunes 28 de diciembre de 1908, se producía un potente terremoto de magnitud 7,1 a una profundidad de 9 kilómetros, cuyo epicentro se encontraba en el estrecho de Messina, el estrecho marino que separa la isla de Sicilia de Regio de Calabria en la Italia peninsular.

La duración del seísmo fue de aproximadamente de entre 30 y 40 segundos, causando una gran destrucción en un área de 4.300 kilómetros cuadrados. La ciudad de Mesina quedó arrasada casi por completo, afectando al 90% de las estructuras y matando a 75.000 personas. En la costa del sur de Italia los daños fueron también cuantiosos.

La ciudad Regio de Calabria y otras zonas de la región de Calabria resultaron gravemente afectados, cuando el suelo se sacudió violentamente desde Sicilia hasta el sur de Reggio, provocando deslizamientos de tierra y una devastación total en algunas zonas, que elevó la cifra de muertos a 25.000 en esta región.

El elevado número de muertes se debió en gran parte a que la mayoría de las personas se encontraban a esas horas durmiendo en sus casas, por lo que muchas quedaron atrapadas en los escombros cuando sus viviendas se derrumbaron.

Fotografía de la destrucción tras el terremoto de Mesina 1908Ademas, la mayoría de los edificios no se habían construido para resistir terremotos. Su construcción era con piedras pequeñas y morteros aplicados descuidadamente, con techos de tejas pesadas, cornisas ornamentales, vigas transversales sin soporte y cimientos vulnerables en suelo blando. Muchos de los edificios tenían cuatro o cinco pisos.

Diez minutos después de terminar de temblar la tierra, las aguas del Mar Jónico de repente se retiraban de la costa cerca de 70 metros a ambos lados del estrecho de Mesina, produciéndose un tsunami con olas de 12 metros de altura que golpearon las ya dañadas ciudades costeras. La zona de Calabria fue la más afectada, inundando casi por completo Reggio Calabria, destruyendo el paseo marítimo y matando a las personas que se estaban reuniendo en las calles tras el sismo.

En la ciudad de Mesina la situación fue similar, y muchos de los supervivientes del terremoto se habían desplazado hasta el puerto marítimo para escapar de la devastación, cuando fueron sorprendidos por el tsunami, que llegó en varias oleadas.

Dos reporteros entre las ruinas de la ciudadLas enormes olas arrasaron con todo, dejando a su paso un rastro de devastación de restos flotantes de barcos destrozados, cadáveres de animales y personas y todo tipo de escombros de los edificios. El tsunami llegó incluso hasta la isla de Malta dos horas después, aunque causó daños menores.

A la cifra de muertes causadas por el seísmo, se sumaron las 2.000 personas que fallecieron por el tsunami posterior, estimándose en total el número de muertos entre 75.000 y 100.000 (algunas estimaciones se elevan hasta 200.000), lo que convirtió al terremoto de Mesina de 1908 en el más mortífero de la historia de Europa.

Como consecuencia del desastre, Messina perdió casi la mitad de su población y todo el centro histórico de la ciudad quedó devastado, incluida su catedral normanda, que había resistido terremotos anteriores como el de 1783. Escenas similares de destrucción sucedieron en Reggio Calabria. Su centro histórico también quedó completamente destruido, quedando únicamente en pie unas 50 casas en toda la ciudad.

Las labores de rescate fueron especialmente difíciles debido a que los hospitales de la zona estaban en ruinas y gran parte de los médicos, enfermeros, policías, o bomberos también murieron durante la catástrofe. Las líneas telegráficas se cortaron y las líneas ferroviarias quedaron destrozadas, lo que hizo que la comunicación fuera imposible.

Cuando por fin llegó la ayuda a la zona, se estuvo buscando en las ruinas durante semanas, y varios días después del desastre aún se rescataban familias enteras bajo los escombros. Posteriormente, un total de 293 réplicas del terremoto tuvieron lugar entre el 28 de diciembre de 1908 y el 11 de marzo de 1909.

Las labores de rescate tras el gran terremoto de Mesina de 1908La reconstrucción de las zonas afectadas comenzaron en 1909, realizando una nueva arquitectura en Mesina que fuese capaz de resistir futuros terremotos de diversa magnitud. Se llegó incluso a plantear la posibilidad de derribar todas las estructuras que habían quedado y trasladar la ciudad y el puerto a otro lugar de Sicilia, sin embargo se descartó el plan debido a las protestas de los ciudadanos sobrevivientes.

A raíz del terremoto, muchos de los residentes que se quedaron sin hogar, tanto en Messina como en Calabria, fueron trasladados a varias partes de Sicilia y otras regiones de la Italia continental. Otros, entre ellos la mayoría de los supervivientes del barrio de Avinaña de Messina, emigraron a Estados Unidos.

El desastre afectó inevitablemente a la economía local y la zona se enfrentó a una despoblación temporal, que poco a poco se fue corrigiendo con el tiempo, especialmente gracias a la gran cantidad de trabajadores que se trasladaron a Mesina y Calabria para trabajar en la reconstrucción.

Otra de las consecuencias que tuvo la catástrofe, es que debido a la escasez de edificios históricos destruidos durante el terremoto de 1908, y al bombardeo aliado de 1943 durante la Segunda Guerra Mundial, Mesina fue conocida popularmente como "la ciudad sin memoria".

Plan de reconstrucción de Mesina tras el terremoto

La mayor inundación de la historia (China, 1931)

Se conoce como la gran inundación de China de 1931 a una serie de devastadoras inundaciones que tuvieron lugar en la zona central de China durante el verano de 1931.

La mayor inundación de la historia - China en 1931Esta catástrofe natural afectó a más de 52 millones de personas, inundando un área del tamaño de Gran Bretaña, siendo considerada la mayor inundación de la historia que se tiene documentada y uno de los desastres naturales más mortíferos registrados. Aunque no existen datos oficiales de las muertes causadas, se estima que en las inundaciones de China de 1931 murieron cerca de 2 millones de personas.

Este evento natural se describe generalmente como la inundación de Yangzi-Huai (Jiang-Huai shuizai), sin embargo el desastre no se limitó a estos dos ríos. El río Amarillo (Huang He) y el Gran Canal de China (Gran Canal Pekín-Hangzhou) también sufrieron grandes inundaciones, denominándose habitualmente por ello como las inundaciones del río amarillo de 1931.

Las grandes inundaciones en la región de Yangzi han sido una constante en la historia de la China Central desde hace siglos. La deforestación, la construcción de diques y la transformación del paisaje por la acción del hombre, son factores que han causado que cada cierto tiempo, en esta región de china se produzcan devastadora inundaciones. Entre ellas se encuentran algunas de las inundaciones más mortíferas que ha habido en el planeta, como la del río Yangtsé de 1911, la gran inundación del río Amarillo de 1887 (la segunda peor inundación de la historia) o la gran inundación de China de 1931, la inundación más mortífera de la historia.

Fotografía inundación de China en 1931Entre 1928 y 1930 se produjo una gran sequía que afectó a gran parte de la zona central de China. A finales de 1930 el clima cambió radicalmente y comenzaron a producirse potentes tormentas de nieve durante el invierno, seguidas por el deshielo de la primavera y unas fuertes lluvias que aumentaron significativamente los niveles de los ríos.

Las precipitaciones más fuertes se produjeron durante los meses de julio y agosto de 1931, dándose también una inusual actividad ciclónica. Hasta nueve ciclones golpearon la región durante el verano, cuando lo habitual son dos ciclones en todo el año.

En agosto de 1931, una de las regiones más pobladas del planeta estaba bajo el agua. Solo en esta primera fase de la inundación se ahogaron cerca de 150.000 personas. La mayoría de las zonas arrasadas por el agua eran comunidades muy pobres, con viviendas muy vulnerables ante una catástrofe de tal magnitud. A los que consiguieron sobrevivir a la inundación inicial, se enfrentaron a una crisis de subsistencia, ya que las cosechas y los alimentos almacenados habían sido arrastrados por el agua. A las pérdidas de vidas humanas se sumaron unas pérdidas económicas incalculables.

El hambre y la desnutrición afectaron a las comunidades afectadas por las inundaciones, pero el peligro más mortífero estaba por llegar, las enfermedades. El desplazamiento de la población y la destrucción de los sistemas de saneamiento proporcionaron las condiciones perfectas para que se desarrollaran los virus y los microbios patógenos.

Refugiados inundaciones en China 1931Se produjo una enorme crisis de refugiados que incluso en un país como China, ya habituado a este tipo de catástrofes naturales, no pudieron hacer frente. En toda la zona del desastre se calcula que el 40% de la población afectada se vio obligada a abandonar sus hogares. En el sur de Anhui, hasta un 61% de la población se convirtió en refugiados.

Algunos supervivientes permanecieron en las laderas cercanas, mientras que otros se dirigían a las ciudades en busca de refugio y comida. Sin embargo, el impacto de la inundación era de tal magnitud, que ni las grandes ciudades podían ofrecer seguridad a los refugiados desplazados desde las zonas rurales.

Las inundaciones del río Yangtsé y el río Huai llegaron también a Nankín​ (antigua capital de China), causando daños catastróficos. Con todos los sistemas de saneamiento destruidos y los refugiados apiñados en las pocas zonas secas que quedaban, comenzaron a aparecer rápidamente enfermedades mortales como la disentería, la fiebre tifoidea o el cólera, diezmando tanto a ciudadanos rurales como urbanos.

Mapa inundaciones en China - 1931Otras enfermedades, como el sarampión y la viruela, proliferaron debido al hacinamiento generalizado. La inundación también proporcionó un hábitat perfecto para los mosquitos, lo que dio lugar a un brote de malaria que mató a cerca de 300.000 personas.

Regiones y ciudades como Hubei, Hunan, Jiangxi, Wuhan o Chongqing también resultaron gravemente afectadas. Solo en Wuhan, más de 400.000 personas se quedaron si hogar. Se registraron marcas de agua a una altura de récord, por encima de los 16 metros sobre el nivel habitual de las aguas.

En total, las enfermedades relacionadas con las inundaciones causaron el 70% de las muertes entre las familias rurales, y el 87% de las muertes en los campamentos de refugiados. Aunque no hay cifras exactas de la mortalidad causada por las inundaciones de China en 1931, la cifra más aproximada estima en 2 millones de muertes causada por las inundaciones, con fuentes que amplían la cifra hasta 4 millones de personas.

Gran inundación de China 1931Tras el desastre, el gobierno chino creó organizaciones como la "Comisión de Conservación del Río Huai" para abordar los problemas de inundaciones. Sin embargo, debido a la falta de fondos, al comienzo de la Segunda Guerra Sino-Japonesa (Segunda guerra sino-japonesa) y la subsiguiente Guerra Civil China, las diversas comisiones sólo pudieron construir pequeñas represas a lo largo del río Yangtsé.

Posteriormente, en 1953, tras el final de la Guerra Civil y con el Partido Comunista en el gobierno de China, Mao Zedong viajó al río Yangtsé para promover el proyecto de la presa de las Tres Gargantas, con el objetivo de controlar las inundaciones. El proyecto sin embargo estuvo parado durante varias décadas principalmente por la falta de recursos (con las consiguientes inundaciones periódicas en la región).

Finalmente, este proyecto se reanudó en la década de 1980 y la represa hidroeléctrica de las Tres Gargantas comenzó a funcionar plenamente en 2012, convirtiéndose en la planta hidroeléctrica más grande del mundo tanto en tamaño como en términos de capacidad instalada (22.500 MW).

China 1931 - La mayor inundación de la historia

Peshtigo, el incendio más mortífero de la historia

El gran incendio de Peshtigo fue un enorme incendio forestal que se produjo el 8 de octubre de 1871 en los alrededores de la localidad de Peshtigo (Postigo), en el estado de Wisconsin.

Peshtigo, el incendio más mortífero de la historiaDebido a su intensidad, se creó una potente tormenta ígnea que arrasó cerca de 5.000 km² de bosque y causó la muerte a más de 1500 personas, lo que convierten al incendio de Peshtigo en el incendio más mortífero de la historia y uno de los mayores incendios que se han podido documentar.

A pesar de su magnitud y las trágicas consecuencias que provocó, este gran incendio pasó bastante desapercibido para los medios en la época. El motivo principal es que el incendio de Peshtigo sucedió el mismo día que otros grandes incendios que se produjeron por todo Estados Unidos, acaparando especialmente la atención de la prensa el Gran incendio de Chicago de 1871.

Para limpiar los terrenos forestales y prepararlos para la agricultura o la construcción de ferrocarriles y carreteras, era habitual que se hicieran pequeñas quemas controladas. El día que se produjo el fuego de Peshtigo, un gran frente frío se desplazó hacia el interior desde el oeste, trayendo fuertes vientos que avivaron los pequeños fuegos que se habían hecho para las quemas, convirtiéndose rápidamente en un enorme incendio fuera de control.

Tormenta de fuego - Tormenta ígneaAl alcanzar el incendio estas proporciones masivas se produjo una tormenta de fuego, conocida como tormenta ígnea, en la que el aire se volvió extremadamente caliente, alcanzando temperaturas superiores a 1.000 ºC, y siendo alimentada de forma constante por fuertes vientos que podían llegar a superar los 170 kilómetros por hora. Una auténtica catástrofe natural, que es definida por los científicos como una especie de "explosión nuclear en la naturaleza".

Cuando se apagó el fuego se habían quemado 4.860 km² de bosque (1,2 millones de acres), aunque algunas fuentes señalan que la destrucción pudo ser aún mayor, llegando a destruirse más de 6.000 km² de masa forestal durante el incendio. En total, 12 comunidades enteras fueron afectadas por uno de los incendios más destructivos de la historia.

No se pudo determinar la cifra exacta de personas que murieron en el incendio debido a que los registros locales también se quemaron, aunque se estimó la cifra final de fallecidos entre 1200 y 2500 personas.

Gran incendio de PeshtigoEn 1870 la población oficial de Peshtigo (Postigo) era de 1.749 residentes y en un informe de 1873 el Estado de Wisconsin emitió un informe oficial en el que se constataban 1.182 nombres de personas que habían muerto o estaban desaparecidas por la catástrofe. Debido a estos datos, el gran fuego de Peshtigo (Peshtigo Fire) es considerado habitualmente como el incendio más letal de la historia que se tiene documentado.

No todas las personas que fallecieron durante el incendio fue a consecuencia directa del fuego. Debido a la virulencia de la tormenta ígnea que se formó, las llamas fueron capaces de saltar a través del río Peshtigo, quemando la ciudad por ambos lados. Según algunos supervivientes, la tormenta de fuego generó un gran torbellino de fuego (conocido como tornado de fuego), que fue capaz de levantar coches y casas en el aire. Muchos intentaron escapar de las llamas arrojándose a las frías aguas del río, pereciendo allí ahogados o víctimas de la hipotermia.

Mapa incendio de PeshtigoEl origen del incendio de Peshtigo se cree que fue motivado por los pequeños fuegos que se hicieron para limpiar terrenos forestales en la zona que acabaron descontrolados por las masas de aire procedentes del oeste que rápidamente los propagaron. Sin embargo, en la misma fecha se produjeron incendios similares en otras zonas cercanas del país, en Michigan, en Illinois y especialmente el famoso incendio que destruyó gran parte de la ciudad de Chicago entre el 8 y el 10 de octubre de 1871.

Por este motivo, varios científicos apuntaron la posibilidad de que el origen de todos estos grandes incendios fuera común, sugiriendo que al paso del Cometa Biela se desprendieron varios fragmentos de meteoritos que pudieron causar los incendios. Aunque se ha estudiado esta teoría en varias ocasiones, es mayoritariamente descartada por los investigadores debido a que no existen informes contrastados de incendios que hayan sido causados por meteoritos. Como causa oficial del origen del incendio se estableció las condiciones climatológicas, el seco verano que hubo en la zona ese año y los pequeños fuegos iniciados como operación de limpieza que acabaron descontrolados.

La zona de Peshtigo tras el incendioLa combinación de viento, topografía de la zona y varias fuentes de ignición que crearon la tormenta de fuego en áreas naturales cercanas a asentamientos humanos, es denominado "paradigma Peshtigo". Un evento que fue estudiado posteriormente por los militares estadounidenses y británicos durante la Segunda Guerra Mundial para aprender a recrear las condiciones de una tormenta ígnea para sus campañas de bombardeo contra ciudades alemanas y japonesas. El bombardeo de Dresde, o ciudades como Hamburgo o Tokio, sufrieron las consecuencias de estas tormentas de fuego causadas por una lluvia de bombas.

Como recuerdo de la tragedia de Peshtigo, en el Museo de Bomberos de Peshtigo tienen una pequeña colección de artefactos de la época que sobrevivieron al incendio, testimonios de supervivientes y un cementerio dedicado a las víctimas de la tragedia. En las cercanías se encuentra también un pequeño santuario, emplazado en el lugar en el que se hallaba la capilla de la hermana Adele Brise. Se trataba de una pequeña capilla donde varios fieles se refugiaron junto a las monjas para escapar de las llamas durante el gran incendio de Postigo, y pesar de que la capilla ardió en el incendio, consiguieron sobrevivir, siendo calificado este hecho como "milagro" y convirtiendo el santuario en un sitio de peregrinación.

Prevención de incendios forestales conmemorando la tragedia de Peshtigo

La Caldera o Supervolcán de Yellowstone

Al noroeste del Estado de Wyoming, en pleno Parque Nacional de Yellowstone, Estados Unidos, se localiza lo que se ha popularizado como el SuperVolcán de Yellowstone o la Caldera de Yellowstone. Es el Supervolcán más grande de todo el continente americano y se le considera un volcán activo. Algunas de las mayores explosiones y erupciones volcánicas conocidas que se han producido en la tierra, han tenido lugar en Yellowstone.
Supervolcán

Este Supervolcán en realidad está formado por varias calderas, casi todas ellas consecuencia de otras erupciones volcánicas de proporciones cataclísmicas. Hace 2,1 millones de años se producía la erupción volcánica de Huckleberry Ridge que dio origen a la Caldera de Island Park; hace 1,3 millones de años la erupción volcánica de Mesa Falls creaba la Caldera de Henry's Fork y una conocida formación geológica; y finalmente hace aproximadamente 640.000 años se creaba la caldera de Yellowstone tras una inmensa erupción volcánica cubriendo de cenizas volcánicas más de la mitad del territorio actual de Estados Unidos, afectando al clima del planeta y produciendo un cataclismo estimado en 3.000 veces mayor que la erupción del Monte Vesubio en el año 79.

Todas estas calderas están asentadas sobre el denominado Yellowstone Hotspot o punto caliente, una gigantesca capa de magma subterránea muy activa que ocupa gran parte del Parque Nacional. De forma genérica se le conoce como Supervolcán o Caldera de Yellowstone. Se cree que esta especie de cámara de magma mide 80 kilómetros de largo por 20 de ancho y está formado por más de 4.000 kilómetros cúbicos de magma y rocas. Se le considera la mayor cámara de magma de la Tierra.

Caldera de YellowstonePara ser considerado un Supervolcán, debe ser un volcán capaz de expulsar más de 1.000 kilómetros cúbicos de material en la erupción. Lo que supone cientos o miles de veces más material que una erupción volcánica normal. Esta clasificación se mide por el Índice de Explosividad Volcánica (VEI) o Volcanic Explosivity Index. El Supervolcán de Yellowstone está calificado como VEI-8, el máximo en el ranking reservado para erupciones colosales que eyectan en su explosión más de 1.000 km3 de lava, cenizas y materiales. Hasta el momento se tienen constancia de que en Yellowstone se han producido en los últimos millones de años 4 erupciones volcánicas del tipo VEI-8.
El siguiente nivel es VEI-7, para erupciones que expulsan más de 100 km3 de material. La erupción del volcán Krakatoa en 1883, una de las mayores erupciones volcánicas que se tienen documentadas, expulsó 25 km3 de material y destruyó totalmente la isla de Krakatoa hundiéndola en el mar. Su calificación en este ranking es de VEI-6.

La actividad volcánica de Yellowstone ha moldeado y cambiado el paisaje a través de millones de años constantemente creando espectáculos de la naturaleza que hoy en día son grandes atracciones turísticas. Otra de las características de Yellowstone derivadas de su actividad volcánica son los 200 géiseres y más de 10.000 fuentes de agua caliente que tiene el parque que suman el 62% del total conocido en el planeta.

Piscina de Morning Glory en Yellowstone
Además de las grandes erupciones volcánicas, se han producido multitud de erupciones más pequeñas como la ocurrida hace 150.000 años donde se sitúa actualmente parte del Lago Yellowstone o una de las últimas conocidas, una explosión hidrotermal producida hace menos de 14.000 y que provocó un cráter de 5 kilómetros de diámetro en Mary Bay. Además Yellowstone tiene una intensa actividad sísmica, lo que aumenta el riesgo de provocar una erupción. Cada años se registran entre 1.000 y 2.000 terremotos en la zona, aunque gran parte de ellos se consideran terremotos menores, con un 3 o menos en la escala de Richter.

A pesar de todo ello, la mayoría de científicos y expertos suelen coincidir en afirmar que no hay ningún indicio evidente ni riesgo de una erupción inminente en el Parque de Yellowstone. Sin embargo también se sabe que ésta se producirá al igual que las ha habido en el pasado, aunque de momento es imposible precisar cuando.

Para otros investigadores el riesgo de que se produzca una gran erupción en Yellowstone en poco tiempo sigue aumentando y se trata de un riesgo real debido a que se está detectando una creciente actividad volcánica con emisiones de gases tóxicos y varios terremotos de gran magnitud como el terremoto de 1959 con un 7,5 en la escala de Richter donde se produjo una gran grieta y murieron 28 personas.
Otra de las teorías señala que entre las anteriores tres grandes erupciones volcánicas de la zona, transcurrieron entre 600.000 y 900.000 años mientras que la última gran erupción ocurrió hace 640.000 años, por lo que podríamos estar cerca en el tiempo de una gran erupción volcánica en Yellowstone. Muchos vulcanólogos descartan esta teoría porque consideran que estas super-erupciones se producen de forma irregular en el tiempo y ésta podría producirse dentro de miles de años.

Sea como fuere, en el año 2001 se creó el Observatorio Vulcanológico de Yellowstone con el fin de estudiar los procesos geológicos de la zona y prevenir los riesgos de posibles erupciones volcánicas.

Explosión supervolcán