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Las Brujas de la Noche, las aviadoras soviéticas que sembraron el terror entre los nazis

Cuando la Unión Soviética fue atacada por la Alemania nazi en el verano de 1941, durante la denominada "Operación Barbarroja", las mujeres soviéticas tenían prohibido oficialmente entrar en combate, a pesar de que su país acababa de entrar en la Segunda Guerra Mundial. Sin embargo, esto cambiaría muy poco tiempo después.  

Las Brujas de la noche, aviadoras soviéticas durante la Segunda Guerra Mundial
La mayor Marina Raskova utilizó su posición y sus contactos personales con el líder soviético Joseph Stalin para poder formar unidades de combate femeninas. Así comenzaría la historia del regimiento de Las Brujas Nocturnas o Brujas de la Noche, un apodo que les otorgaron los propios alemanes (Nachthexen) debido al ruido que hacían sus aviones al sobrevolar las posiciones alemanas que iban a bombardear.

El origen de este escuadrón aéreo de combate formado exclusivamente por mujeres se remonta a octubre de 1941. Tras la invasión de la URSS por parte de Alemania, Marina Raskova, quien por entonces ya era una auténtica leyenda en la Unión Soviética tras haber establecido varios récords mundiales en vuelos de larga distancia sin escalas, aprovechó su conexión personal con Stalin para que se le permitiera formar un regimiento de aviación femenino

Al parecer Stalin acogió de buen grado la propuesta y aprobó rápidamente la iniciativa de Raskova, ya que consideraba que la participación en combate de las mujeres podría tener un tremendo valor propagandístico a nivel internacional. Rápidamente, cientos de mujeres jóvenes escribieron cartas a Raskova preguntando cómo podrían servir mejor a su país utilizando sus habilidades de vuelo.

De esta forma, la mayor Marina Raskova recibió la autorización oficial y comenzó a reclutar mujeres aviadoras para que formaran parte de las unidades de la fuerza aérea, incluyendo el 588.º Regimiento de Bombarderos Nocturnos, un regimiento exclusivamente femenino formado por Raskova y dirigido por la mayor Yevdokiya Bershanskaya.   

La aviadora soviética Marina Raskova
El objetivo del 588.º Regimiento femenino de Bombarderos Nocturnos era realizar misiones de acoso y bombardeos de precisión contra el ejército alemán, una tarea que llevaron a cabo desde mediados de 1942 hasta el final de la Segunda Guerra Mundial en 1945. 

Las aviadoras volaban en biplanos Polikarpov Po-2, un avión que había sido diseñado originalmente para misiones de entrenamiento y que se solía utilizar en tareas muy diferentes como la fumigación de cultivos, pero que también contaba con una versión especial llamada "U-2", diseñada específicamente para las misiones de ataques nocturnos que iba a llevar a cabo el 588.º Regimiento. 

Se trataba de un avión ligero con una gran maniobrabilidad, pero con una capacidad muy limitada de carga, ya que solo podía transportar 350 kilos de bombas, motivo por el que era habitual que se tuvieran que realizar varias salidas por la noche para cumplir los objetivos de las misiones. Además, debido al peso de las bombas y a la baja altitud de vuelo, los pilotos no llevaron paracaídas hasta 1944.

Otra de las características del Polikarpov U-2 era que tenía una velocidad máxima inferior a la velocidad de pérdida de los aviones de combate alemanes, Messerschmitt Bf 109 y Focke-Wulf Fw 190, lo que convertían al biplano soviético en un avión muy difícil de derribar. 

Una de las técnicas de ataque más conocidas de estos bombarderos nocturnos consistía en dejar el motor en ralentí cerca del objetivo y deslizarse hasta el punto de lanzamiento de la bomba, con el ruido del viento como la única señal para revelar su presencia. Los soldados alemanes compararon este sonido de los aviones con palos de escoba voladores, y así otorgaron a estas aviadoras soviéticas el nombre de "Nachthexen", traducido como "Brujas de la Noche" o "Brujas Nocturnas", el apodo con el pasaría a la historia el 588.º Regimiento de Bombarderos Nocturnos.  

Cuando el regimiento se desplegó por primera vez en la línea del frente en junio de 1942, el grupo pasó a formar parte del 4.º Ejército Aéreo del Frente Sur. Gracias a sus exitosas misiones de combate, posteriormente serían transferidas a diversos frentes, siendo particularmente notable su participación en la batalla del Cáucaso

El regimiento femenino de las Brujas de la Noche con un biplano Polikarpov U-2 al fondo
En octubre de 1943 se convirtió en el 46º Regimiento de Aviación de Bombarderos Nocturnos de la Guardia "Taman", cuyo nombre proviene por la participación de la unidad en las operaciones de Novorossiysk-Taman en la península de Taman.

Las Brujas de la Noche acumularon más de 28.000 horas de vuelo y realizaron en total más de 23.000 incursiones nocturnas, arrojando cerca de 3.000 toneladas de bombas y 26.000 proyectiles incendiarios. 

Sus misiones sembraron constantemente el terror entre las líneas nazis, dañando o destruyendo por completo 17 cruces de ríos, nueve vías de ferrocarril, dos estaciones de ferrocarril, 26 almacenes, 12 depósitos de combustible, 176 vehículos blindados, 86 vehículos y 11 reflectores. Además de los bombardeos, la unidad también realizó 155 entregas de alimentos y municiones a las fuerzas soviéticas. 

Al acabar la Segunda Guerra Mundial, al regimiento se disolvió oficialmente el 15 de octubre de 1945. Para entonces, las Brujas Nocturnas eran unas auténticas heroínas para el país y la unidad femenina más condecorada de la Fuerza Aérea Soviética, con muchas aviadoras que habían volado más de 800 misiones al final de la guerra. De las 261 mujeres que formaron parte del Regimiento, 23 aviadoras recibieron el título de Héroe de la Unión Soviética; mientras que 32 de sus miembros murieron durante la guerra. 

En cuanto a Marina Raskova, la mujer que consiguió formar esta histórica unidad aérea de combate formado exclusivamente por mujeres, murió durante una misión el 4 de enero de 1943, cuando su avión se estrelló al intentar realizar un aterrizaje forzoso en la orilla del Volga, mientras lideraba un escuadrón con rumbo al primer aeródromo operativo cerca de Stalingrado

Su historia y legado sin embargo no cayó en el olvido en la Unión Soviética. Se se le concedió póstumamente la Orden de Primera Clase de la Guerra Patriótica, y fue la primera persona en recibir un funeral de estado durante la guerra. Sus cenizas se enterraron en la Necrópolis de la Muralla del Kremlin, en la Plaza Roja de Moscú, donde descansan junto a las de su compañera aviadora Polina Osipenko, con quien años antes había batido varios récords de vuelo de larga distancia.

El 588.º Regimiento femenino de Bombarderos Nocturnos

Fotografía de grupo de las Brujas de la Noche soviéticas

Annie Edson Taylor, la mujer que saltó en 1901 a las cataratas del Niágara metida en un barril (y sobrevivió)

Annie Edson Taylor fue una maestra de escuela cuya vida habría pasado de puntillas por la historia de no ser porque, en 1901 y la edad de 63 años, se convirtió en la primera persona que fue lanzada dentro de un barril a las cataratas del Niágara y consiguió sobrevivir. Sus motivos para esta intrépida hazaña, que le valieron el apodo de "la reina de la niebla" (Queen of the Mist), fueron principalmente económicos, pero curiosamente apenas ganó dinero con ello. 

Annie Edson Taylor, la reina de la niebla
Annie nació en 1838 en el seno de una familia numerosa de Auburn, en el estado de Nueva York. Su padre, Merrick Edson, murió repentinamente en 1850, cuando Annie contaba solo con 12 años, pero era dueño de un molino de harina que había generado los suficientes beneficios para que, tanto Annie como sus siete hermanos y su madre, Lucretia Waring, vivieran cómodamente tras su muerte. 

Unos años después, Annie completó sus estudios para convertirse en profesora de escuela. Mientras cursaba sus estudios (en los que se tituló con honores), conoció a quien seria su futuro marido, David Taylor. Tras casarse, Annie pasó a llamarse con el nombre completo de Annie Edson Taylor. El matrimonio tendría un hijo que fallecería durante la infancia y muy poco tiempo después también moriría su marido David combatiendo en la Guerra de Secesión estadounidense

Tras la tragedia familiar, Annie intentó salir a delante trabajando en diferentes negocios locales durante varios años hasta que en 1890 decidió mudarse a Bay City (Michigan), donde esperaba encontrar trabajo como profesora de baile. Al tratarse de una ciudad pequeña, en aquella época Bay City no contaba con ninguna escuela de danza, por lo que abrió la suya propia. 

Un tiempo después, en 1900, se trasladaría a la cercana ciudad de Sault Ste. Marie, también en Michigan, para trabajar como profesora de música. Posteriormente probaría suerte en otras ciudades como San Antonio (Texas) o Ciudad de México, pero tampoco la fue mucho mejor y acabó regresando finalmente a Bay City. 

El interior del barril de Annie Edson Taylor
Viuda, sexagenaria, sin ninguna fuente estable de ingresos y sin apenas ahorros, Annie Edson Taylor estaba atravesando un momento muy difícil y le preocupaba cómo asegurar económicamente su vejez. Pasó de esta forma a convertirse en una temeraria aventurera (daredevil), lo que le serviría para ganar dinero y alcanzar la fama. Para lograrlo, necesitaba hacer algo que nadie había intentado aún, o al menos que se haya documentado que lo consiguiese. Así que decidió que sería la primera persona en saltar y atravesar con éxito las cataratas del Niágara dentro de un barril

Otros intrépidos temerarios y aventureros habían desafiado anteriormente las cataratas del Niágara subidos en botes, haciendo equilibrio en una cuerda floja, e incluso uno intentó superarlas a nado, pero nadie habían intentado la hazaña dentro de un barril. 

Trabajó en varios bocetos y contactó con una empresa local que fabricaba barriles de cerveza. Finalmente, diseñó y fabricó su propio barril a medida para su aventura, eligiendo personalmente cada pieza de madera de roble y hierro para su construcción. En su interior colocó un colchón para amortiguar los golpes y un arnés para sujetarla. El barril tenía una altura de poco más de metro y medio y cerca de un metro de diámetro. También se colocó un yunque de metal de cerca de 90 kilos de peso para que el barril permaneciera erguido mientras atravesaba los rápidos. 

En su viaje atravesaría la famosa catarata Horseshoe (Horseshoe Falls), situada en la parte del río Niágara que hace frontera entre Estados Unidos y Canadá, conocida también como catarata canadiense, donde la caída del agua alcanza una altura de 53 metros. Cuando informó a la prensa de lo que pensaba hacer, mintió sobre su edad y dijo que tenía 40 años. No se supo hasta después de conseguirlo su verdadera edad. 

Annie Edson Taylor posando con su barril junto a su gato
La fecha prevista para el lanzamiento del barril con Annie Edson Taylor en su interior se tuvo que retrasar varias veces, debido principalmente a que los hombres que inicialmente se ofrecieron como voluntarios para ayudarla se retractaron en el último momento pensando que sería un suicidio y no querían verse involucrados. 

Para probar que el barril resistiría la fuerza de la caída y que sobreviviría, Taylor decidió hacer primero un lanzamiento de prueba con su gato. Metió al animal dentro del barril y lo lanzó por las cataratas del Niágara un par de días antes de hacerlo ella misma. Inicialmente se reportó que el gato había muerto, y aunque sangraba ligeramente por la cabeza, el animal sobrevivió. Unos minutos después de sacarlo del agua, se tomó una foto del gato encima del barril al lado de Annie. 

Coincidiendo con su 63 cumpleaños, el 24 de octubre de 1901, fue el día elegido por Annie Edson Taylor para llevar a cabo su hazaña. A las 4 de la tarde, cuando las aguas parecía que estaban más calmadas, se subió el barril a un costado de un bote de remos y la mujer se metió dentro, llevando consigo una pequeña almohada en forma de corazón como símbolo de suerte. 

Se atornilló la tapa del barril y se utilizó una manguera de goma y una bomba manual de bicicleta para comprimir el aire en su interior. Taylor calculó que necesitaría al menos una hora de aire para sobrevivir, aunque esperaba que su aventura durara mucho menos tiempo. Posteriormente se tapó este agujero con un corcho y Taylor quedó a la deriva cerca de la ribera estadounidense, en la zona de la isla de la Cabra (Goat Island). 

Annie Edson Taylor antes de meterse en su barril para saltar por las cataratas del Niágara
Las corrientes del río llevaron el barril sobre las cataratas canadienses Horseshoe, que desde entonces se convirtió en el lugar preferido por todo tipo de temerarios en busca de fama en las Cataratas del Niágara

Los espectadores que habían acudido al lugar para presenciar el truco, vieron como el barril se balanceaba a través del agua y desaparecía en la niebla de las cataratas. Tras precipitarse los 53 metros del salto de agua, el barril se hundió en el agua y emergió aproximadamente diez segundos después disparado a la superficie, quedando a la vista de los espectadores que comenzaron a lanzar vítores. Siguió flotando por el río hasta que se detuvo unos minutos después junto a una roca. Los equipos de rescate llegaron al barril tras la zambullida y pudieron comprobar rápidamente que Taylor estaba viva y relativamente ilesa, a excepción de una pequeña herida en la cabeza y algunos golpes en el cuerpo. 

El viaje por el río no llevó más de veinte minutos, parte de los cuales la mujer estaba inconsciente, pero pasó algún tiempo antes de que se abriera el barril. Taylor fue ayudada a salir del barril por Carlisle Graham, uno de sus mejores amigos y otro conocido aventurero y temerario, ya que fue el primer hombre en recorrer los rápidos del río Niágara en una balsa, una intrépida hazaña que estuvo a punto de costarle la vida. 

Annie Edson Taylor rescatada del agua tras conseguir su hazaña
Annie Edson Taylor se convirtió así en la primera persona en sobrevivir a un viaje por las cataratas del Niágara dentro de un barril, pero su loca hazaña llevó a que se pusieran en marcha leyes especiales a ambos lados de la frontera, con el fin evitar que otras personas también lo intentaran. Sin embargo, esto no impidió que muchos otros se lanzaran por las cataratas del Niágara en todo tipo de artilugios. 

Desde el primer salto de Annie en 1901, se han contabilizado oficialmente 15 intentos de saltos parecidos en las cataratas. De todos ellos, 10 lograron sobrevivir a este truco mortal. La segunda persona que sobrevivió a la caída en las cataratas Horseshoe fue Bobby Leach, quien lo consiguió en 1911 dentro de un barril construido principalmente de acero. 

Durante los años siguientes a su histórico salto, Annie ganó algo de dinero relatando su experiencia, aunque en realidad nunca llegó a obtener demasiados beneficios de su hazaña. Se especuló con la posibilidad de crear una película sobre su historia, y aunque el proyecto nunca salió adelante, llegó a escribir un libro con sus memorias que publicó en 1902 con el título de "Over the Falls Annie Edson Taylor's story of her trip, how the Horseshoe Fall was conquered" (disponible en Amazon). Posteriormente regresó a las Cataratas del Niágara para vender el libro a los turistas y curiosos. 

Uno de los problemas que tuvo para hacer dinero fue que su representante, Frank M. Russell, la robó el barril y huyó con él. Annie gastó buena parte del dinero que había conseguido en detectives privados para localizarle, pero jamás se volvió a encontrar el barril ni se supo nada más de su manager. Algunos rumores de la época apuntaban a que el representante de Annie estaba haciendo giras por el país exhibiendo el barril con una mujer más joven que se hacía pasar por Annie Edson Taylor, la auténtica heroína de las cataratas

Los últimos años de su vida los pasó en las propias Cataratas del Niágara posando en fotografías para los turistas. También invirtió en la Bolsa de Nueva York, e incluso comentó la posibilidad de dar un segundo salto a las cataratas en 1906, aunque se trataba más bien de una forma de intentar atraer de nuevo la atención de la prensa. 

No gozaba de muy buena salud y apenas podía ver, algo que siempre achacó a su viaje por las cataratas. Finalmente, el 29 de abril de 1921, Annie Edson Taylor, la reina de la niebla, moría en la enfermería del condado de Niágara (Nueva York), a la edad de 82 años. Debido a su difícil situación financiera, sus amigos recaudaron dinero para rendir un verdadero homenaje a la reina de la niebla. 

Fue enterrada  junto a su amigo Carlisle D. Graham, en una sección especial del cementerio Oakwood en Niagara Falls dedicado a los acróbatas y temerarios denominada (Stunter's Rest). La tumba de Annie Edson Taylor se puede visitar hoy en día al lado de las Cataratas del Niágara donde logró la mayor hazaña de su vida, y el lugar donde pasó también a ser conocida en la historia como "la reina de las cataratas". 

Fotografía de Annie Edson Taylor con el barril con el que se lanzó a las cataratas del Niágara

Hanna Reitsch, la célebre aviadora que pudo haber sacado a Hitler de Alemania

La muerte de Adolf Hitler siempre ha estado llena de misterio. Según la historia oficial, el 30 de abril de 1945 Hitler se suicidaba junto a Eva Braun en el Búnker de la Cancillería (Führerbunker) de Berlín.

Hanna Reitsch, la célebre aviadora alemanaPosteriormente se quemaron sus cadáveres, pero los informes confusos, las diferentes versiones dadas por los soviéticos, y la falta de información sobre el paradero de los restos de Hitler, sirvieron para alimentar todo tipo de rumores. Se comenzó a especular con la posibilidad de que Hitler siguiera vivo, basándose en la teoría de que Hanna Reitsch, la célebre aviadora alemana, habría sacado al Führer vivo de Alemania durante la Batalla de Berlín.

Nacida en 1912 en Silesia, actualmente Polonia pero parte del Imperio Alemán por aquella época, Hanna Reitsch estudió medicina, sin embargo muy pronto comenzó a interesarse por la aviación. Realizó sus primeras prácticas de vuelo en Grunau (Silesia) en 1932, y poco después se matriculó en una escuela de vuelo amateur para aviones a motor en Staaken (cerca de Berlín).

La aviadora alemana no tardó en destacar entre sus compañeros. Fue contratada en 1933 por Wolf Hirth como instructora de vuelo, y poco después la Ufa Film Company (cadena de televisión alemana) la reclutó como piloto de acrobacias, estableciendo un récord de resistencia no oficial para mujeres, de once horas y veinte minutos.

En 1934 se unió a Wolf Hirth y otros populares pilotos de acrobacias de la época como Peter Riedel y Heini Dittmar, para hacer una expedición a Sudamérica. Mientras se encontraba en Argentina, se convirtió en la primera mujer en ganar la Insignia de Plata C.

La piloto Hanna Reitsch volando en un helicóptero Focke-Achgelis Fa 61En junio de 1934, Reitsch se convirtió en miembro de la Deutsche Forschungsanstalt für Segelflug (DFS) y en poco tiempo sería contratada como piloto de pruebas por la Luftwaffe, la Fuerza Aérea Alemana.

A pesar de que físicamente era pequeña (con una estatura de 1,50 metros) y muy delgada (apenas sobrepasaba los 40 kilos), Hanna Reitsch tenía el cabello rubio, ojos azules y siempre aparecía con una sonrisa ante las cámaras, por lo que fue reclutada para la propaganda del Tercer Reich a finales de los años 30 y principios de la década de 1940. Su habilidad para volar, su deseo de publicidad y sus cualidades fotogénicas la convirtieron rápidamente en una estrella de la propaganda nazi.

En 1938 Reitsch fue la primera mujer piloto de helicópteros y uno de los pocos pilotos en volar el Focke-Achgelis Fa 61 (Focke-Wulf Fw 61), el primer helicóptero totalmente controlable, una hazaña por la que recibió la Medalla de vuelo militar.

Con el inicio de la Segunda Guerra Mundial, Reitsch fue piloto de pruebas para el popular bombardero Junkers Ju 87 Stuka y participó en los proyectos de bombarderos Dornier Do 17, recibiendo la Cruz de Hierro de Segunda Clase de mano de Hitler el 28 de marzo de 1941.

Hanna Reitsch siendo condecorada por HitlerTambién fue la primera mujer en pilotar un jet y un avión propulsado por cohete, el Messerschmitt Me 163 Komet en 1942. En uno de estos vuelos sufrió un grave accidente que la hizo pasar cinco meses en un hospital recuperándose, siendo galardonada con la Cruz de Hierro de Primera Clase después del accidente.

Durante los últimos días de la guerra, Hitler despidió a Hermann Göring como jefe de la Luftwaffe y nombró al amante de Reitsch, el coronel general Robert Ritter von Greim, para reemplazarlo. Greim y Reitsch, volaron en un Fieseler Fi 156 Storch hasta Berlín, donde se encontraron con el dictador en el búnker de Hitler, llegando a la ciudad el 26 de abril, cuando las tropas del Ejército Rojo ya estaban en la zona central de Berlín.

Reitsch aterrizó en una pista de aterrizaje improvisada en el Tiergarten, cerca de la Puerta de Brandenburgo, y cuando se encontró con el Führer, éste le dio a la aviadora dos cápsulas de veneno, para ella y para von Greim. Von Greim recibió la orden de que la Luftwaffe atacara a las fuerzas soviéticas que acababan de llegar a Potsdamer Platz y se asegurara de que Heinrich Himmler fuera castigado por su traición al haber hecho un contacto no autorizado con los Aliados para rendirse. Al parecer, la aviadora intentó convencer a Hitler de que escapara en su avión y huyera con ella de Berlín, pero Hitler se negó.

Tipo de avión Arado Ar 96 utilizado por Hanna Reitsch y Robert Ritter von Greim para escapar de BerlínDurante la tarde del 28 de abril, Reitsch consiguió sacar a su amante von Greim de la sitiada Berlín en un avión Arado Ar 96, utilizando la misma pista de aterrizaje improvisada del Tiergarten. Sería el último avión alemán que salió de Berlín.

Las tropas del ejército soviético, que se abrían paso a través del Tiergarten desde el norte, intentaron derribar el avión por temor a que Hitler escapara en él, pero Reitsch despegó con éxito y consiguió huir, aunque pocos días después serían capturados por las tropas estadounidenses en Austria.

Los oficiales de inteligencia militar de Estados Unidos interrogaron a ambos pero no les sonsacaron ningún tipo de información relevante, por lo que tras 18 meses retenida, liberaron a Hanna Reitsch. Por su parte, Ritter von Greim se suicidó en la prisión el 24 de mayo de 1945.

Tras su liberación, su popularidad siguió siendo enorme, llegando incluso a ser invitada a la Casa Blanca en 1961 por el presidente de los Estados Unidos, John F. Kennedy. También continuó destacando como aviadora durante años, ganando campeonatos y batiendo nuevos récords, como conseguir el récord de altitud de las mujeres (6.848 metros). Reitsch voló hasta los últimos días de su vida, cuando murió en agosto de 1979 de un ataque al corazón en Frankfurt a la edad de 67 años.

La muerte de Hitler en los periódicosHanna Reitsch fue una de las pilotos más célebres de la historia de Alemania, y su relación con Hitler era de confianza en muchos casos, ya que el Führer siempre tuvo a la aviadora en una alta estima. Las teorías de la conspiración sobre la posibilidad de que Hitler no muriera realmente en el búnker de Berlín, y que pudiera haber salido vivo de Alemania, se deben en gran parte al intrépido vuelo que realizó Reitsch durante el sitio de Berlín para llegar hasta el Führerbunker y ver personalmente a Hitler.

Tras el suicidio de Hitler y Eva Braun el 30 de abril de 1945, se subieron los cuerpos al patio de la Cancillería del Reich, donde fueron incinerados y enterrados con prisas, debido a la incesante lluvia de bombas. Si bien el Ejército Rojo debía haber encontrado los restos de Adolf Hitler con la toma de Berlín, Stalin negó tener pruebas de su muerte, e incluso se llegó a acusar a Estados Unidos y Gran Bretaña de ocultar una presunta huida de Hitler.

La falta de información alimentó rápidamente los rumores de que Hitler seguía vivo. Según estas teorías, el dictador habría conseguido escapar en el avión de Hanna Reitsch hacia España, y posteriormente habría huido a Sudamérica, ya fuera en avión o en el interior de un submarino, viviendo bajo una identidad falsa en Argentina, Chile o Perú.

El destino final de los restos de Hitler se convirtió en un misterio, y la propia aviadora Hanna Reitsch aumentaría la leyenda tras la publicación de su libro autobiográfico "Fliegen, mein Leben" (Volar, Mi vida) en 1951. En una edición posterior del libro, Reitsch decidió añadir una extraña línea final donde daba a entender que podía haber sacado a Hitler de Alemania, con la frase: "¿Zögern Sie nicht, begrüßen Sie Hitler aus Berlin?" (¿No lo dudes, saludos a Hitler desde Berlin?).

Documentos del FBI para la búsqueda de Hitler en ArgentinaAunque no existen pruebas de que Hitler hubiera sobrevivido a la Segunda Guerra Mundial, y la hipótesis suele encuadrarse en las denominadas "teorías de la conspiración", lo cierto es que el gobierno de los Estados Unidos consideró seriamente esta posibilidad, enviándose agentes del FBI a América del sur para investigar los presuntos avistamientos de Hitler en Argentina.

Con la caída de la Unión Soviética se comenzaron a desclasificar documentos secretos de la KGB donde aparentemente se aclaraba lo sucedido con los restos de Hitler. Según estos documentos, miembros del Comisariado del Pueblo para Asuntos Internos (NKVD) identificaron el cuerpo de Hitler pocos días despúes de terminar la Batalla de Berlín.

Junto a los cuerpos de Adolf Hitler y Eva Braun se encontrarían también los restos de Joseph Goebbels, de su esposa Magda Goebbels y de sus seis hijos después de que su madre les administrara una dosis letal de cianuro tras la muerte del Führer.

El NKVD llevó los restos mortales del dictador a Magdeburgo junto a los restos de la familia Goebbels, y en febrero de 1946 los enterraron, aunque el destino de los restos se mantuvo en secreto por órdenes de Stalin. Décadas después, antes de que la KGB tuviera que ceder el control de las instalaciones al gobierno de la República Democrática de Alemania, en 1970 se envió desde la URSS un equipo especial para destruir secretamente los cadáveres. Según la documentación, se quemaron los restos de los cadáveres que encontraron dentro de las cajas y arrojaron las cenizas al río Biederitz, un afluente del Elba.

Como curiosidad, poco antes de su muerte el 24 de agosto de 1979, Hanna Reitsch envió una carta al piloto británico Eric Brown donde le decía: "Comenzó en el búnker, allí debe terminar". La célebre aviadora moría pocas semanas después de un infarto al corazón, pero nunca se realizó una autopsia del cadáver. Según comentó el propio piloto Eric Brown, el mensaje de la carta significaba que Reitsch había decidido acabar con su vida de la misma forma que su amante Ritter von Greim, tomando la cápsula de veneno que les había dado Hitler.

Fotografía de Hanna Reitsch a los mandos de un avión

Marie Marvingt, la novia del peligro

La francesa Marie Marvingt fue una conocida atleta, montañera, periodista y aviadora, que ganó numerosos premios por sus logros deportivos en todo tipo de disciplinas, siendo conocida popularmente como "La novia del peligro" (La fiancée du danger).

Marie Marvingt, la novia del peligroA lo largo de su intensa vida, Marie Marvingt fue la primera mujer en escalar muchos de los picos de los Alpes franceses y suizos. Además se convirtió en una auténtica pionera de la aviación durante la Primera Guerra Mundial, siendo la primera mujer en volar como piloto en misiones durante el conflicto y la primera enfermera de vuelo entrenada y certificada en el mundo.

Marie Marvingt nació el 20 de febrero de 1875 en Aurillac, una pequeña ciudad situada al sur de Francia. Pocos años después su familia se trasladó a Metz, ciudad que por entonces pertenecía a Alemania, y donde vivieron entre 1880 y 1889. Tras la muerte de su madre en 1889, se trasladaron a Nancy, donde la joven Marie se tuvo que hacer cargo de la casa, de su padre y de su hermano, a quienes cuidaba mientras desarrollaba su pasión por la lectura, principalmente libros de científicos y de exploradores.

Alentada por su padre a desarrollar una vida deportiva, Marie Marvingt comenzó a practicar diversos deportes siendo una niña, existiendo una leyenda de que fue capaz de nadar 4.000 metros en el mismo día a la temprana edad de cinco años. Se aficionó a un buen número de deportes, incluyendo, ciclismo, waterpolo, atletismo, equitación, boxeo, artes marciales, esgrima, tiro, tenis, golf, hockey, fútbol, ​​deportes de invierno y montañismo. En 1890, cuando contaba con 15 años, recorrió en canoa 400 kilómetros la distancia entre Nancy y Koblenz (Coblenza), Alemania. En 1899 obtuvo su permiso de conducir.

Marie Marvingt escalando los AlpesDada su dedicación al mundo del deporte, Marie Marvingt se convirtió en una atleta de clase mundial, ganando numerosos premios en diferentes disciplinas como natación, esgrima, tiro, salto de esquí, patinaje de velocidad, luge o bobsleigh. Fue también una experta alpinista, y entre 1903 y 1910 se convirtió en la primera mujer en escalar la mayor parte de los picos en los Alpes franceses y suizos. Entre sus gestas, atravesó el Aiguille des Grands Charmoz y el pico Aiguille du Grépon, en el macizo del Mont Blanc, en un solo día.

Durante una carrera en 1905, fue la primera francesa en nadar la longitud del río Sena a través de París. Los periódicos de la época le apodaron "l'amphibie rouge" (el anfibio rojo) debido al color rojo de su traje de baño.

En 1907 ganó una competición internacional de tiro usando una carabina del ejército francés, siendo la primera mujer en recibir las "palms du Premier Tireur", otorgadas por el Ministro de guerra de Francia. También dominó las temporadas de deportes de invierno de 1908 a 1910 en Chamonix, Gérardmer y Ballon d'Alsace, donde logró llegar en primer lugar en más de 20 ocasiones. El 26 de enero de 1910 ganó el "Coupe Leon Auscher" en el campeonato mundial femenino de bobsledding (Bobsleigh).

Marie Marvingt era también una apasionada del ciclismo, haciendo un recorrido en bicicleta entre Nancy (Francia) y Nápoles (Italia) para visitar la activa zona volcánica de los Campos Flégreos. Su pasión por este deporte llevó a Marie a otra de sus grandes gestas.

En 1908 intentó participar en el Tour de Francia de ese año, sin embargo se le negó el permiso para participar debido a que la carrera ciclista era exclusivamente para hombres. Marvingt se negó a renunciar a su ambición y tras acabar el Tour, hizo el recorrido en bicicleta por su cuenta, completando exitosamente un viaje que únicamente habían podido terminar 36 de los 114 participantes de esa antigua edición del Tour de Francia.

Marie Marvingt en uno de sus viajes en globo
Por su exitosa trayectoria en el mundo del deporte, la Academia de deportes francesa (Académie des Sports) le otorgó la medalla de oro "para todos los deportes", la única medalla multi-deportiva que se ha entregado.

Además de una vida dedicada al deporte, la otra gran pasión de Marie Marvingt fue la aviación. En 1901 ascendió por primera vez en un globo de vuelo libre y en julio de 1907 pilotó ella misma un globo por primera vez. En septiembre de 1909 realizó su primer vuelo en solitario como piloto de globo.

El 26 de octubre de 1909, Marvingt se convirtió en la primera mujer en pilotar un globo a través del Mar del Norte y el Canal de la Mancha, desde la Europa continental a Inglaterra. El nombre del globo era "L'Étoile Filante" (la estrella fugaz), consiguiendo poco después su certificado como piloto de globo, otorgado por el Aero-Club Stella en 1910.

Un poco antes, en septiembre de 1909, Marie había realizado su primer vuelo como pasajera en un avión pilotado por Roger Sommer. Durante 1910 estudió para piloto con Hubert Latham en un aeroplano Antoinette. Acabó pilotándolo, siendo la primera mujer en volar en solitario en este monoplano y la segunda en ser licenciada como piloto en un monoplano (la primera fue Marthe Niel).

Mujer piloto pionera - Marie MarvingtMarie Marvingt recibió su licencia de piloto del Aéro-Club de Francia el 8 de noviembre de 1910 con la licencia número 281. Fue la tercera francesa en conseguirlo tras Raymonde de Laroche y Marthe Niel. En ese momento, era la única mujer autorizada a pilotar el difícil monoplano de Antoinette. En sus primeros 900 vuelos no llegó a tener ningún accidente, un récord hasta entonces.

Tras licenciarse como piloto, Marie Marvingt compitió en varias ocasiones en la "Coupe Femina", un premio creado por la revista "Femina" para condecorar a las mujeres piloto que consiguieran recorrer cada año la distancia más larga volando sin tomar tierra. Marie llegó a batir un récord en 1910 con su avión Antoinette recorriendo una distancia de 27 millas en 53 minutos, sin embargo nunca llegó a ganar este trofeo, aunque fue reconocida por la revista en varias ocasiones.

También en 1910, Marie Marvingt propuso al gobierno francés el desarrollo de aviones de ala fija como ambulancias aéreas. En colaboración con la compañía Deperdussin y el ingeniero Becherau, diseñaron la primera ambulancia aérea. Realizó una campaña de recaudación de fondos para comprar una para el Gobierno francés y la Cruz Roja. En 1912 se encargó una de estas ambulancias aéreas a la empresa Deperdussin, pero nunca llegó a ser entregada debido a que la compañía estaba en quiebra porque el propietario, Armand Deperdussin, malversó el dinero de la compañía.

Marie Marvingt de soldado durante la Primera Guerra MundialAl comenzar la Primera Guerra Mundial en 1914, Marie Marvingt se disfrazó de hombre para poder participar en el conflicto y sirvió en primera línea como soldado de segunda clase (Chasseur 2ième Classe) en el 42º Batallón, gracias a la connivencia de un teniente de infantería francés. Fue descubierta y enviada a casa, pero posteriormente se alistó con el 3º Regimiento Alpino italiano, participando en operaciones militares en los Dolomitas italianos a petición directa del Mariscal Ferdinand Foch. En esta época también sirvió como enfermera de la Cruz Roja.

En 1915, Marie Marvingt se convirtió en la primera mujer de la historia en volar en misiones de combate tras convertirse en piloto voluntario, volando en misiones de bombardeo sobre territorios alemanes durante la la batalla aérea de la Primera Guerra Mundial. Llegó a recibir la Cruz de Guerra (Croix de Guerre) por su bombardeo aéreo sobre una base militar alemana en Metz. Sus hazañas le valieron el apodo de "la novia del peligro".

En el período entre las dos guerras mundiales trabajó como periodista, corresponsal de guerra, y oficial médico de las fuerzas francesas en el norte de África. Mientras estaba en Marruecos inventó los esquís de metal, y sugirió su uso para que los aeroplanos pudieran aterrizar en la arena.

Marvingt dedicó el resto de su vida a la evacuación aeromédica, dando más de 3000 conferencias y seminarios sobre el tema por todo el mundo. Fue cofundadora de la organización francesa "Les Amies De L'Aviation Sanitaire" y también fue una de las organizadoras del Primer Congreso Internacional de Aviación Médica en 1929.

En 1934 estableció un servicio de ambulancia aérea civil en Marruecos, siendo posteriormente galardonada con la Medalla de la Paz de Marruecos (Medaille de la Paix du Maroc). Ese mismo año desarrolló cursos de formación para las enfermeras del aire (Infirmières de l'Air) y en 1935 se convirtió en la primera persona certificada como enfermera de vuelo.

Marie Marvingt y su ambulancia aéreaDurante los dos años siguientes escribió, dirigió y protagonizó dos documentales sobre la historia, el desarrollo y el uso de las ambulancias aéreas: "Les Ailes qui Sauvent" y "Sauvés par la Colombe".

El 24 de enero de 1935 Marvingt fue condecorada como "Chevalier de la Légion d'honneur" (Caballero de la Legión de Honor), y fue promovida al grado de oficial en 1949.

El cuerpo de ambulancia aérea era operado por mujeres piloto, contando con personal médico y enfermeras capacitadas, cuyo objetivo era rescatar a los heridos del campo de batalla utilizando aviones. Mientras Marie organizaba el cuerpo de aviación sanitaria ("L'Aviation Sanitaire"), reclutando mujeres pilotos y enfermeras, realizó varias visitas a Estados Unidos para conversar con funcionarios gubernamentales de ese país. En la propia Francia, había sido apoyada por autoridades como los mariscales Foch y Joffre.

Los planes de Marie Marvingt fueron muy populares entre las jóvenes de su país y con el comienzo de la Segunda Guerra Mundial, más de quinientas enfermeras con al menos diez horas de experiencia en vuelo se unieron al nuevo cuerpo de paracaídas, iniciado por otro famoso aviador francés, Maryse Hilsz. Tanto Hilz como otros pilotos realizaron aterrizajes de paracaídas cuando las condiciones del tiempo o del suelo hacían imposible el vuelo de las ambulancias a tierra. Tras la caída de Francia, Hilz se unió a la resistencia y después de la guerra, participó en la creación de un cuerpo de mujeres piloto en la Armada del aire (Armée de l'Air).

Marie Marving en bicicleta entre Nancy y ParísDurante la Segunda Guerra Mundial, Marie Marvingt también estableció un centro de cuidados para aviadores heridos y sirvió como enfermera quirúrgica, inventando un nuevo tipo de sutura quirúrgica. El 30 de enero de 1955, recibió el reconocimiento de La Sorbona (Universidad de París) por su trabajo en medicina aeronáutica.

Marie Marvingt vivió una vida activa e intensa hasta el final y en 1955, con 80 años de edad, estudió para piloto de helicóptero, aunque no llegó a licenciarse. En 1961, cuando ya contaba con 86 años de edad, recorrió en bicicleta el trayecto entre Nancy y París.

Marie Marvingt murió finalmente el 14 de diciembre de 1963, con 88 años de edad, en Laxou, un pequeño pueblo situado en el noreste de Francia.

Por todo el país se pueden encontrar calles, gimnasios, escuelas, monumentos o clubes de vuelo en su honor, además de varios premios anuales que llevan su nombre. Su intensa vida como deportista y pionera de la aviación señaló el camino a muchas otras mujeres que vendrían detrás y seguirían los pasos de quien se ganó por derecho propio el apodo de "la novia del peligro".

Marie Marvingt primera mujer piloto en combate

La increíble historia de Susan Travers

Nacida en Inglaterra, Susan Travers se encontraba en Francia cuando estalló la Segunda Guerra Mundial. Tras unirse a la Cruz Roja francesa como enfermera, poco después se alistó en las fuerzas francesas como conductora de ambulancias, participando en numerosas campañas y convirtiéndose en la única mujer que formó parte de la Legión Extranjera Francesa.

La historia de Susan TraversLa increíble historia de Susan Travers no acabó con el fin del conflicto en Europa. Terminada la Segunda Guerra Mundial viajó a Vietnam donde participó en la Primera Guerra de Indochina. Su valentía en el campo de batalla no pasó desapercibida, siendo condecorada con la Croix de Guerre (Cruz de guerra), la Médaille militaire (Medalla Militar) y la Legión de Honor (Légion d'honneur), la más alta distinción de Francia.

Susan Mary Gillian Travers nació en Londres en septiembre de 1909. Hija de Francis Eaton Travers, un almirante de la Marina Real británica (Royal Navy), pasó sus primeros años en Inglaterra hasta que la familia se trasladó a vivir a Cannes (Francia). Allí se convirtió en una jugadora de tenis semi-profesional, que aunque apenas le daba beneficios, era invitada a jugar en torneos con todos los gastos cubiertos. Gracias al patrocinio de su tía Hilda que le proporcionó una asignación mensual, Susan Travers pudo independizarse y comenzar a vivir la vida que anhelaba.

Retrato de Susan TraversCon el estallido de la Segunda Guerra Mundial, una joven Susan Travers se unió como enfermera, junto con otras miles de mujeres, a la Cruz Roja francesa. Tras ser preparada y entrenada para ser enfermera, Travers rechazó el puesto en su búsqueda de algo más emocionante. Se convirtió en conductora de ambulancias, uniéndose a la Fuerza Expedicionaria Francesa para ayudar en la denominada Guerra de Invierno en Finlandia contra los rusos.

Tras la invasión nazi de Dinamarca, Noruega y Francia, tuvo que escapar en un barco a Islandia, desde donde viajó a Inglaterra para unirse a las Fuerzas Francesas libres lideradas por el general Charles de Gaulle. En 1941 Susan Travers se convirtió en chofer de un oficial médico de la 13ª Media Brigada de la Legión Extranjera Francesa durante las campañas por el norte de África. Debido a sus nervios de acero conduciendo entre los campos minados y frente a los ataques enemigos, se ganó el apodo cariñoso de "la Miss" entre sus compañeros.

Susan Travers en la legión francesaParticipando en las campañas en Siria y Líbano de 1941 (Operación Exporter) luchando frente a las tropas francesas de Vichy, tuvo un breve romance con el oficial Dimitri Amilakhvari, que poco después moriría asesinado. Posteriormente fue asignada como conductora al coronel Marie-Pierre Koenig, el que sería el gran amor de su vida.

En mayo de 1942, los franceses habían establecido un fortín de resistencia en el oasis de Bir Hakeim, en pleno desierto de Libia. Las fuerzas francesas fueron atacadas por el Afrika Korps de Rommel en lo que se convirtió en uno de los mayores asedios de la Segunda Guerra Mundial, la Batalla de Bir Hakeim.

Los ejércitos alemanes e italianos comenzaron el ataque el 26 de mayo, desplegando aviones Stuka, vehículos blindados Panzer y artillería pesada, con la idea de tomar la fortaleza rápidamente. Sin embargo las tropas francesas libres resistieron el asedio durante 15 días, convirtiéndose en un símbolo de resistencia en todo el mundo.

Susan Travers en África, de pie en la imagenA pesar de la orden de evacuación que se había dado al personal femenino, Travers se resistió a abandonar a su amante y se quedó en Bir Hakeim, siendo la única mujer entre más de 3.500 hombres. Sus compañeros en la batalla cavaron un agujero en el suelo del desierto para que Susan se refugiara. Allí permaneció durante 15 días soportando temperaturas de 51 °C, mientras escuchaba a su alrededor los gritos de los heridos y moribundos.

Cuando finalmente se agotó el agua, los alimentos y las municiones, Koenig decidió intentar cruzar las líneas enemigas a través de los campos minados y la línea de tanques que les rodeaban. Para ello, el coronel ordenó a Travers que liderara el avance conduciendo su vehículo Ford durante la medianoche a través del desierto. El convoy de vehículos y hombres fue descubierto cuando uno de los camiones pisó una mina que explotó bajo sus ruedas.

Fotografía de Susan TraversCuando los alemanes se dieron cuenta de la treta, iniciaron una lluvia de fuego de ametralladora sobre los franceses. Susan Travers pisó el acelerador y continuó su marcha a través de las líneas enemigas, abriendo camino para que el resto le siguiera. Horas más tardes, en la mañana del 11 de junio, la columna francesa llegó a territorio seguro en las líneas británicas.

El vehículo de Travers sufrió un gran daño de metralla ya que había sido alcanzado por 11 balas, estaba sin frenos y con un amortiguador destruido. Sin embargo consiguió su objetivo, con ella habían escapado otros 2.500 soldados. Koenig fue ascendido al rango de General por de Gaulle, siendo también el final de su relación con Susan Travers. El general Koenig apenas se despidió de ella, regresando con su esposa para vivir su vida de alto cargo.

Posteriormente, Travers no quiso vivir otra vida y se quedó en la legión, sirviendo en Italia, Alemania y Francia. Condujo ambulancias, camiones y un arma anti-tanque autopropulsada, siendo herida mientras conducía al pisar una mina.

Carnet de la Legión extranjera de Susan TraversTras la guerra, hizo su solicitud formal para entrar en la Legión, omitiendo su género en el formulario de solicitud. El encargado de aprobar su solicitud la había conocido en Bir Hakeim, por lo que selló su admisión al instante. Tuvo que crearse su propio uniforme y se convirtió en la primera y única mujer en servir en la Legión Extranjera francesa.

Tras ser enviada a Vietnam, participó en la primera Guerra de Indochina, donde se casó con el jefe adjunto Nicolás Schlegelmilch, con quien había combatido años antes en la batalla de Bir Hakeim. Tuvieron dos hijos y vivió su jubilación en una vida tranquila en las afueras de París.

Susan Travers recibiendo una de sus condecoracionesEn el año 2000, tras la muerte de su marido y con 91 años, Susan Travers fue ayudada por Wendy Holden para escribir su autobiografía que tituló: "Tomorrow to Be Brave: A Memoir of the Only Woman Ever to Serve in the French Foreign Legion" (el libro fue traducido al castellano titulado "Una decisión valiente"). Falleció finalmente en diciembre de 2003 a la edad de 94 años.

La vida de Susan Travers es una historia de valor que no pasó desapercibida para el país al que sirvió heroicamente durante décadas. Fue condecorada con la Legión de Honor (Ordre national de la Légion d'honneur), la distinción francesa más importante, instaurada por Napoléon en 1804; y recibió la condecoración de la Cruz de Guerra (Croix de guerre 1939–1945), otorgada por Francia a los miembros de las fuerzas aliadas que lucharon en la Segunda Guerra Mundial.

Además, en 1956 fue invitada a París para recibir la Medalla Militar (Médaille militaire) por su papel meritorio y gran valor en Bir Hakeim. El encargado de otorgarle tal distinción y colocarla en su solapa fue Pierre Koenig, su antiguo amante. Tal como relató Susan Travers en su biografía, fue el momento más emotivo de su vida.

Susan Travers posando con sus medallas