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Las Brujas de la Noche, las aviadoras soviéticas que sembraron el terror entre los nazis

Cuando la Unión Soviética fue atacada por la Alemania nazi en el verano de 1941, durante la denominada "Operación Barbarroja", las mujeres soviéticas tenían prohibido oficialmente entrar en combate, a pesar de que su país acababa de entrar en la Segunda Guerra Mundial. Sin embargo, esto cambiaría muy poco tiempo después.  

Las Brujas de la noche, aviadoras soviéticas durante la Segunda Guerra Mundial
La mayor Marina Raskova utilizó su posición y sus contactos personales con el líder soviético Joseph Stalin para poder formar unidades de combate femeninas. Así comenzaría la historia del regimiento de Las Brujas Nocturnas o Brujas de la Noche, un apodo que les otorgaron los propios alemanes (Nachthexen) debido al ruido que hacían sus aviones al sobrevolar las posiciones alemanas que iban a bombardear.

El origen de este escuadrón aéreo de combate formado exclusivamente por mujeres se remonta a octubre de 1941. Tras la invasión de la URSS por parte de Alemania, Marina Raskova, quien por entonces ya era una auténtica leyenda en la Unión Soviética tras haber establecido varios récords mundiales en vuelos de larga distancia sin escalas, aprovechó su conexión personal con Stalin para que se le permitiera formar un regimiento de aviación femenino

Al parecer Stalin acogió de buen grado la propuesta y aprobó rápidamente la iniciativa de Raskova, ya que consideraba que la participación en combate de las mujeres podría tener un tremendo valor propagandístico a nivel internacional. Rápidamente, cientos de mujeres jóvenes escribieron cartas a Raskova preguntando cómo podrían servir mejor a su país utilizando sus habilidades de vuelo.

De esta forma, la mayor Marina Raskova recibió la autorización oficial y comenzó a reclutar mujeres aviadoras para que formaran parte de las unidades de la fuerza aérea, incluyendo el 588.º Regimiento de Bombarderos Nocturnos, un regimiento exclusivamente femenino formado por Raskova y dirigido por la mayor Yevdokiya Bershanskaya.   

La aviadora soviética Marina Raskova
El objetivo del 588.º Regimiento femenino de Bombarderos Nocturnos era realizar misiones de acoso y bombardeos de precisión contra el ejército alemán, una tarea que llevaron a cabo desde mediados de 1942 hasta el final de la Segunda Guerra Mundial en 1945. 

Las aviadoras volaban en biplanos Polikarpov Po-2, un avión que había sido diseñado originalmente para misiones de entrenamiento y que se solía utilizar en tareas muy diferentes como la fumigación de cultivos, pero que también contaba con una versión especial llamada "U-2", diseñada específicamente para las misiones de ataques nocturnos que iba a llevar a cabo el 588.º Regimiento. 

Se trataba de un avión ligero con una gran maniobrabilidad, pero con una capacidad muy limitada de carga, ya que solo podía transportar 350 kilos de bombas, motivo por el que era habitual que se tuvieran que realizar varias salidas por la noche para cumplir los objetivos de las misiones. Además, debido al peso de las bombas y a la baja altitud de vuelo, los pilotos no llevaron paracaídas hasta 1944.

Otra de las características del Polikarpov U-2 era que tenía una velocidad máxima inferior a la velocidad de pérdida de los aviones de combate alemanes, Messerschmitt Bf 109 y Focke-Wulf Fw 190, lo que convertían al biplano soviético en un avión muy difícil de derribar. 

Una de las técnicas de ataque más conocidas de estos bombarderos nocturnos consistía en dejar el motor en ralentí cerca del objetivo y deslizarse hasta el punto de lanzamiento de la bomba, con el ruido del viento como la única señal para revelar su presencia. Los soldados alemanes compararon este sonido de los aviones con palos de escoba voladores, y así otorgaron a estas aviadoras soviéticas el nombre de "Nachthexen", traducido como "Brujas de la Noche" o "Brujas Nocturnas", el apodo con el pasaría a la historia el 588.º Regimiento de Bombarderos Nocturnos.  

Cuando el regimiento se desplegó por primera vez en la línea del frente en junio de 1942, el grupo pasó a formar parte del 4.º Ejército Aéreo del Frente Sur. Gracias a sus exitosas misiones de combate, posteriormente serían transferidas a diversos frentes, siendo particularmente notable su participación en la batalla del Cáucaso

El regimiento femenino de las Brujas de la Noche con un biplano Polikarpov U-2 al fondo
En octubre de 1943 se convirtió en el 46º Regimiento de Aviación de Bombarderos Nocturnos de la Guardia "Taman", cuyo nombre proviene por la participación de la unidad en las operaciones de Novorossiysk-Taman en la península de Taman.

Las Brujas de la Noche acumularon más de 28.000 horas de vuelo y realizaron en total más de 23.000 incursiones nocturnas, arrojando cerca de 3.000 toneladas de bombas y 26.000 proyectiles incendiarios. 

Sus misiones sembraron constantemente el terror entre las líneas nazis, dañando o destruyendo por completo 17 cruces de ríos, nueve vías de ferrocarril, dos estaciones de ferrocarril, 26 almacenes, 12 depósitos de combustible, 176 vehículos blindados, 86 vehículos y 11 reflectores. Además de los bombardeos, la unidad también realizó 155 entregas de alimentos y municiones a las fuerzas soviéticas. 

Al acabar la Segunda Guerra Mundial, al regimiento se disolvió oficialmente el 15 de octubre de 1945. Para entonces, las Brujas Nocturnas eran unas auténticas heroínas para el país y la unidad femenina más condecorada de la Fuerza Aérea Soviética, con muchas aviadoras que habían volado más de 800 misiones al final de la guerra. De las 261 mujeres que formaron parte del Regimiento, 23 aviadoras recibieron el título de Héroe de la Unión Soviética; mientras que 32 de sus miembros murieron durante la guerra. 

En cuanto a Marina Raskova, la mujer que consiguió formar esta histórica unidad aérea de combate formado exclusivamente por mujeres, murió durante una misión el 4 de enero de 1943, cuando su avión se estrelló al intentar realizar un aterrizaje forzoso en la orilla del Volga, mientras lideraba un escuadrón con rumbo al primer aeródromo operativo cerca de Stalingrado

Su historia y legado sin embargo no cayó en el olvido en la Unión Soviética. Se se le concedió póstumamente la Orden de Primera Clase de la Guerra Patriótica, y fue la primera persona en recibir un funeral de estado durante la guerra. Sus cenizas se enterraron en la Necrópolis de la Muralla del Kremlin, en la Plaza Roja de Moscú, donde descansan junto a las de su compañera aviadora Polina Osipenko, con quien años antes había batido varios récords de vuelo de larga distancia.

El 588.º Regimiento femenino de Bombarderos Nocturnos

Fotografía de grupo de las Brujas de la Noche soviéticas

Hanna Reitsch, la célebre aviadora que pudo haber sacado a Hitler de Alemania

La muerte de Adolf Hitler siempre ha estado llena de misterio. Según la historia oficial, el 30 de abril de 1945 Hitler se suicidaba junto a Eva Braun en el Búnker de la Cancillería (Führerbunker) de Berlín.

Hanna Reitsch, la célebre aviadora alemanaPosteriormente se quemaron sus cadáveres, pero los informes confusos, las diferentes versiones dadas por los soviéticos, y la falta de información sobre el paradero de los restos de Hitler, sirvieron para alimentar todo tipo de rumores. Se comenzó a especular con la posibilidad de que Hitler siguiera vivo, basándose en la teoría de que Hanna Reitsch, la célebre aviadora alemana, habría sacado al Führer vivo de Alemania durante la Batalla de Berlín.

Nacida en 1912 en Silesia, actualmente Polonia pero parte del Imperio Alemán por aquella época, Hanna Reitsch estudió medicina, sin embargo muy pronto comenzó a interesarse por la aviación. Realizó sus primeras prácticas de vuelo en Grunau (Silesia) en 1932, y poco después se matriculó en una escuela de vuelo amateur para aviones a motor en Staaken (cerca de Berlín).

La aviadora alemana no tardó en destacar entre sus compañeros. Fue contratada en 1933 por Wolf Hirth como instructora de vuelo, y poco después la Ufa Film Company (cadena de televisión alemana) la reclutó como piloto de acrobacias, estableciendo un récord de resistencia no oficial para mujeres, de once horas y veinte minutos.

En 1934 se unió a Wolf Hirth y otros populares pilotos de acrobacias de la época como Peter Riedel y Heini Dittmar, para hacer una expedición a Sudamérica. Mientras se encontraba en Argentina, se convirtió en la primera mujer en ganar la Insignia de Plata C.

La piloto Hanna Reitsch volando en un helicóptero Focke-Achgelis Fa 61En junio de 1934, Reitsch se convirtió en miembro de la Deutsche Forschungsanstalt für Segelflug (DFS) y en poco tiempo sería contratada como piloto de pruebas por la Luftwaffe, la Fuerza Aérea Alemana.

A pesar de que físicamente era pequeña (con una estatura de 1,50 metros) y muy delgada (apenas sobrepasaba los 40 kilos), Hanna Reitsch tenía el cabello rubio, ojos azules y siempre aparecía con una sonrisa ante las cámaras, por lo que fue reclutada para la propaganda del Tercer Reich a finales de los años 30 y principios de la década de 1940. Su habilidad para volar, su deseo de publicidad y sus cualidades fotogénicas la convirtieron rápidamente en una estrella de la propaganda nazi.

En 1938 Reitsch fue la primera mujer piloto de helicópteros y uno de los pocos pilotos en volar el Focke-Achgelis Fa 61 (Focke-Wulf Fw 61), el primer helicóptero totalmente controlable, una hazaña por la que recibió la Medalla de vuelo militar.

Con el inicio de la Segunda Guerra Mundial, Reitsch fue piloto de pruebas para el popular bombardero Junkers Ju 87 Stuka y participó en los proyectos de bombarderos Dornier Do 17, recibiendo la Cruz de Hierro de Segunda Clase de mano de Hitler el 28 de marzo de 1941.

Hanna Reitsch siendo condecorada por HitlerTambién fue la primera mujer en pilotar un jet y un avión propulsado por cohete, el Messerschmitt Me 163 Komet en 1942. En uno de estos vuelos sufrió un grave accidente que la hizo pasar cinco meses en un hospital recuperándose, siendo galardonada con la Cruz de Hierro de Primera Clase después del accidente.

Durante los últimos días de la guerra, Hitler despidió a Hermann Göring como jefe de la Luftwaffe y nombró al amante de Reitsch, el coronel general Robert Ritter von Greim, para reemplazarlo. Greim y Reitsch, volaron en un Fieseler Fi 156 Storch hasta Berlín, donde se encontraron con el dictador en el búnker de Hitler, llegando a la ciudad el 26 de abril, cuando las tropas del Ejército Rojo ya estaban en la zona central de Berlín.

Reitsch aterrizó en una pista de aterrizaje improvisada en el Tiergarten, cerca de la Puerta de Brandenburgo, y cuando se encontró con el Führer, éste le dio a la aviadora dos cápsulas de veneno, para ella y para von Greim. Von Greim recibió la orden de que la Luftwaffe atacara a las fuerzas soviéticas que acababan de llegar a Potsdamer Platz y se asegurara de que Heinrich Himmler fuera castigado por su traición al haber hecho un contacto no autorizado con los Aliados para rendirse. Al parecer, la aviadora intentó convencer a Hitler de que escapara en su avión y huyera con ella de Berlín, pero Hitler se negó.

Tipo de avión Arado Ar 96 utilizado por Hanna Reitsch y Robert Ritter von Greim para escapar de BerlínDurante la tarde del 28 de abril, Reitsch consiguió sacar a su amante von Greim de la sitiada Berlín en un avión Arado Ar 96, utilizando la misma pista de aterrizaje improvisada del Tiergarten. Sería el último avión alemán que salió de Berlín.

Las tropas del ejército soviético, que se abrían paso a través del Tiergarten desde el norte, intentaron derribar el avión por temor a que Hitler escapara en él, pero Reitsch despegó con éxito y consiguió huir, aunque pocos días después serían capturados por las tropas estadounidenses en Austria.

Los oficiales de inteligencia militar de Estados Unidos interrogaron a ambos pero no les sonsacaron ningún tipo de información relevante, por lo que tras 18 meses retenida, liberaron a Hanna Reitsch. Por su parte, Ritter von Greim se suicidó en la prisión el 24 de mayo de 1945.

Tras su liberación, su popularidad siguió siendo enorme, llegando incluso a ser invitada a la Casa Blanca en 1961 por el presidente de los Estados Unidos, John F. Kennedy. También continuó destacando como aviadora durante años, ganando campeonatos y batiendo nuevos récords, como conseguir el récord de altitud de las mujeres (6.848 metros). Reitsch voló hasta los últimos días de su vida, cuando murió en agosto de 1979 de un ataque al corazón en Frankfurt a la edad de 67 años.

La muerte de Hitler en los periódicosHanna Reitsch fue una de las pilotos más célebres de la historia de Alemania, y su relación con Hitler era de confianza en muchos casos, ya que el Führer siempre tuvo a la aviadora en una alta estima. Las teorías de la conspiración sobre la posibilidad de que Hitler no muriera realmente en el búnker de Berlín, y que pudiera haber salido vivo de Alemania, se deben en gran parte al intrépido vuelo que realizó Reitsch durante el sitio de Berlín para llegar hasta el Führerbunker y ver personalmente a Hitler.

Tras el suicidio de Hitler y Eva Braun el 30 de abril de 1945, se subieron los cuerpos al patio de la Cancillería del Reich, donde fueron incinerados y enterrados con prisas, debido a la incesante lluvia de bombas. Si bien el Ejército Rojo debía haber encontrado los restos de Adolf Hitler con la toma de Berlín, Stalin negó tener pruebas de su muerte, e incluso se llegó a acusar a Estados Unidos y Gran Bretaña de ocultar una presunta huida de Hitler.

La falta de información alimentó rápidamente los rumores de que Hitler seguía vivo. Según estas teorías, el dictador habría conseguido escapar en el avión de Hanna Reitsch hacia España, y posteriormente habría huido a Sudamérica, ya fuera en avión o en el interior de un submarino, viviendo bajo una identidad falsa en Argentina, Chile o Perú.

El destino final de los restos de Hitler se convirtió en un misterio, y la propia aviadora Hanna Reitsch aumentaría la leyenda tras la publicación de su libro autobiográfico "Fliegen, mein Leben" (Volar, Mi vida) en 1951. En una edición posterior del libro, Reitsch decidió añadir una extraña línea final donde daba a entender que podía haber sacado a Hitler de Alemania, con la frase: "¿Zögern Sie nicht, begrüßen Sie Hitler aus Berlin?" (¿No lo dudes, saludos a Hitler desde Berlin?).

Documentos del FBI para la búsqueda de Hitler en ArgentinaAunque no existen pruebas de que Hitler hubiera sobrevivido a la Segunda Guerra Mundial, y la hipótesis suele encuadrarse en las denominadas "teorías de la conspiración", lo cierto es que el gobierno de los Estados Unidos consideró seriamente esta posibilidad, enviándose agentes del FBI a América del sur para investigar los presuntos avistamientos de Hitler en Argentina.

Con la caída de la Unión Soviética se comenzaron a desclasificar documentos secretos de la KGB donde aparentemente se aclaraba lo sucedido con los restos de Hitler. Según estos documentos, miembros del Comisariado del Pueblo para Asuntos Internos (NKVD) identificaron el cuerpo de Hitler pocos días despúes de terminar la Batalla de Berlín.

Junto a los cuerpos de Adolf Hitler y Eva Braun se encontrarían también los restos de Joseph Goebbels, de su esposa Magda Goebbels y de sus seis hijos después de que su madre les administrara una dosis letal de cianuro tras la muerte del Führer.

El NKVD llevó los restos mortales del dictador a Magdeburgo junto a los restos de la familia Goebbels, y en febrero de 1946 los enterraron, aunque el destino de los restos se mantuvo en secreto por órdenes de Stalin. Décadas después, antes de que la KGB tuviera que ceder el control de las instalaciones al gobierno de la República Democrática de Alemania, en 1970 se envió desde la URSS un equipo especial para destruir secretamente los cadáveres. Según la documentación, se quemaron los restos de los cadáveres que encontraron dentro de las cajas y arrojaron las cenizas al río Biederitz, un afluente del Elba.

Como curiosidad, poco antes de su muerte el 24 de agosto de 1979, Hanna Reitsch envió una carta al piloto británico Eric Brown donde le decía: "Comenzó en el búnker, allí debe terminar". La célebre aviadora moría pocas semanas después de un infarto al corazón, pero nunca se realizó una autopsia del cadáver. Según comentó el propio piloto Eric Brown, el mensaje de la carta significaba que Reitsch había decidido acabar con su vida de la misma forma que su amante Ritter von Greim, tomando la cápsula de veneno que les había dado Hitler.

Fotografía de Hanna Reitsch a los mandos de un avión

Magda Goebbels, la gran dama del Tercer Reich

Como amante de Hitler durante años, Eva Braun se convirtió en la primera dama del Tercer Reich tras casarse con el Führer el 29 de abril de 1945. Sin embargo este puesto de honor le duró apenas un día, ya que ambos se suicidarían en el Búnker de la Cancillería (Führerbunker) al día siguiente, cuando las tropas del ejército soviético estaban ya tomando Berlín.

Magda Goebbels, la gran dama del Tercer ReichDebido a que Adolf Hitler y Eva Braun mantuvieron su romance en secreto, los alemanes no sabrían de su relación hasta después de acabar la Segunda Guerra Mundial, siendo otra mujer quien llenaría las páginas de las revistas durante la Alemania Nazi.

Magda Goebbels, esposa del ministro de propaganda Joseph Goebbels y madre de familia numerosa, fue condecorada por Hitler como la mejor madre del Tercer Reich. Gracias a su elegancia, su educación y sus exquisitos modales, Magda Goebbels se convirtió en la imagen femenina del régimen, siendo públicamente la gran dama del Tercer Reich hasta su muerte. Pocas horas después de la muerte de Hitler y ante la inminente derrota de Alemania, Magda se suicidaba junto a su esposo en el Búnker de Hitler, envenenando también a sus seis hijos para que "no tuvieran que soportar el mundo que les esperaba tras la guerra".

Nacida en Berlín en 1901, Johanna Maria Magdalena Goebbels, conocida popularmente como Magda Goebbels, era hija de una relación extramatrimonial entre su madre Auguste Behrend y el ingeniero Oskar Ritschel, con quien se casaría poco después para erradicar toda duda sobre la paternidad de Magda. En todo caso, el matrimonio no duraría mucho, divorciándose en 1904.

Auguste Behrend, la madre de Magda GoebbelsEn 1906, la joven Magda se fue a vivir con su padre a Bruselas, donde ingresó en el convento de las ursulinas del Sacre-Coeur en Vilvoorde. Dos años después, la madre de Magda se casó en 1908 con Richard Friedländer, un rico fabricante de pieles de origen judío con quien Magda mantuvo una muy buena relación, y que según algunas fuentes, podía haber sido en realidad su padre biológico. La pareja se trasladó ese mismo año a Bruselas para seguir de cerca la educación de Magda.

Con el estallido de la Primera Guerra Mundial en 1914 se vieron obligados a abandonar Bruselas y se trasladaron a Berlín, donde Magda comenzó a asistir al instituto Kolmorgen Lycée. Fue también en ese año cuando su madre se divorció de nuevo, sin embargo, Magda comenzó a usar el apellido Friedländer como prueba de su afecto por su padrastro. La joven Magda ya comenzaba a destacar en la alta sociedad berlinesa por sus exquisitos modales y su gran belleza. En 1919, Magda Friedländer ingresaba en el prestigioso "Holzhausen Ladies College" para completar su formación, situado cerca de Goslar (Baja Sajonia).

En uno de los viajes de vuelta en tren al internado, tras pasar las vacaciones de verano de 1920, la joven Magda conoció a quien sería su primer marido, Günther Quandt, un rico industrial alemán que le doblaba la edad. Para poder casarse, Quandt le exigió que recuperara su apellido Ritschel (más germano y libre de connotaciones judías) y que abandonara el catolicismo para convertirse al protestantismo. La pareja finalmente se casó el 4 de enero de 1921, naciendo su primer hijo, Harald, el 1 de noviembre de 1921 (el marido tenía otros dos hijos de su matrimonio anterior).

Magda Goebbels de jovenA pesar de su primer hijo, el matrimonio Quandt no era feliz y pronto empezaron los problemas. Magda era rechazada abiertamente por la familia de su marido, quien además pasaba poco tiempo con ella, más preocupado por la prosperidad de sus negocios. Magda se vio agobiada rápidamente por tener que convertirse en una esposa al cuidado del hogar y de seis niños: Harald, los dos hijos de su marido, y otros tres niños de un amigo fallecido.

Se cree que en 1928, Magda inició un romance con Haim Arlozoroff, un líder sindicalista y sionista convencido que defendía la creación del Estado de Israel y el retorno de los judíos a su Tierra (Canaán). Cierto o no el rumor, en todo caso su marido Günther Quandt contrató unos detectives que descubrieron el adulterio de su esposa, divorciándose de ella en 1929. Para evitar el escándalo, el divorcio se hizo de manera discreta, otorgando a Magda una buena pensión y un magnífico apartamento en una de las mejores zonas de Berlín.

La noticia del divorcio corrió como la pólvora en la sociedad de la época, apareciendo casi al instante numerosos pretendientes, destacando entre ellos un sobrino del presidente estadounidense Herbert Hoover, quien viajó desde Estados Unidos para pedirle que se casara con él. El asunto no llegó a más ya que ambos sufrieron un aparatoso accidente de coche donde resultaron heridos.

Joseph Goebbels dando un discurso en 1930La vida de Magda daría un giro radical en el verano de 1930, cuando asistió a una reunión del NSDAP (Partido Nacionalsocialista Obrero Alemán) en Berlín, donde Joseph Goebbels era el principal orador. Magda quedó cautivada por la forma de dirigirse a las masas de Goebbels y el 1 de septiembre de 1930 se unió al partido haciendo trabajos voluntarios. En poco tiempo pasó de la delegación local del partido a la sede en Berlín donde acabó trabajando para Goebbels, quien por entonces era "Gauleiter" (líder de zona del partido nazi).

Joseph Goebbels rápidamente se fijó en Magda y ambos iniciaron una relación a principios de 1931. Su apartamento en Berlín en Reichkanzlerplatz (hoy renombrada como Theodor-Heuss-Platz) se convirtió en el lugar favorito de reunión para Adolf Hitler y otros miembros del NSDAP.

Por aquella época, el partido nazi buscaba llegar a las masas para seguir ascendiendo, necesitando de una "Gran Dama" que se convirtiera en la imagen femenina del partido. Hasta esos momentos, el papel le había correspondido a Carin von Kantzow, la bella esposa de Hermann Göring que había emigrado desde Suecia a Westfalia. Sin embargo, tras su muerte en octubre de 1931 con 43 años de edad, el NSDAP no contaba con ninguna Gran Dama capaz de desempeñar este papel y llenar las revistas.

Tras conocer a Magda, Adolf Hitler quedó enormemente impresionado, viendo en ella una mujer elegante, con clase y acostumbrada a moverse entre la alta sociedad, justo lo que el partido necesitaba. El afecto era mutuo, ya que Magda consideraba a Hitler su ídolo, algo que llegó a traer ciertos problemas en la pareja por los celos de Joseph Goebbels. Según la cineasta alemana Leni Riefenstahl, célebre por sus películas de propaganda nazi como "El triunfo de la voluntad" y "Olympia", Magda en realidad estaba enamorada de Hitler.

Boda de Magda y Joseph Goebbels con Hitler como padrinoHitler tenía la intención de permanecer soltero y ejerció cierta presión sobre la pareja para que se casaran lo antes posible. Su intención era clara, convertir a Magda Goebbels en la primera dama del Tercer Reich.

El 19 de diciembre de 1931 Magda y Joseph Goebbels se casaban en una finca situada en la localidad de Severin, con Adolf Hitler como padrino de boda. Hitler se convirtió en un amigo muy cercano a la pareja y para que gozaran de una buena vida, duplicó el sueldo de Joseph Goebbels.

El matrimonio de Magda con un destacado miembro del partido nazi, fue un duro golpe para su padrastro Richard Friedländer, quien rompió todos los lazos afectivos con ella, muriendo años después como prisionero del campo de concentración de Buchenwald.

Durante los siguientes años, Magda Goebbels se convirtió en madre de familia numerosa, nombrando a sus hijos con la inicial "H" en honor de Hitler. Del matrimonio Goebbels nacerían seis hijos: Helga Susanne; Hildegard "Hilde" Traudel; Helmut Christian; Holdine "Holde" Kathrin; Hedwig "Hedda" Johanna y Heidrun "Heide" Elisabeth. Durante los primeros años, era habitual que Hitler visitara a la pareja en su apartamento de Berlín y jugara con los niños.

Adolf Hitler con Helga y Hilde GoebbelsEn enero de 1933, Adolf Hitler fue nombrado Canciller imperial (Reichskanzler) y al año siguiente se proclamó Führer, iniciando en Alemania el gobierno del Tercer Reich con el partido nazi como el único partido de Alemania. Hitler nombró a Joseph Goebbels el 14 de marzo de 1933 "Ministro para la Ilustración Pública y Propaganda", siendo el ministro más joven del gabinete, con 35 años. Desde ese momento, su esposa Magda Goebbels se convirtió oficialmente en la Gran Dama del Reich, aunque ya lo era de facto tiempo antes, siendo la protagonista femenina de las fiestas y eventos públicos del régimen nazi, destacando notablemente por encima de las demás esposas de los altos miembros del partido.

Todo parecía ir viento en popa para Magda Goebbels, proclamada una de las mujeres más importantes de la Alemania Nazi, condecorada por Hitler con la Cruz de Honor de la Madre alemana y la imagen femenina del Reich. Sin embargo las cosas comenzaron a cambiar a partir de 1935, cuando Hermann Göring, comandante supremo de la Luftwaffe, se casó en abril de 1935 con Emmy Sonnemann, una conocida actriz alemana. Debido al alto cargo que ocupaba su marido, lugarteniente de Hitler y uno de los hombres más importantes del partido nazi, Emmy Göring se convirtió por derecho en la Primera Dama del Tercer Reich, desplazando a Magda Goebbels a un segundo plano.

A pesar del distinguido puesto de honor que pasó a ocupar, Emmy Göring no jugó muy bien sus cartas. Eran habituales sus desprecios hacia Eva Braun, a quien no soportaba. Un enojado Hitler ordenó a Hermann Göring que su esposa tratara a Eva Braun con respeto, perdiendo Emmy rápidamente el favor del Führer por este asunto.

Joseph Goebbels con la actriz Lida Baarova al fondoPor su parte, a Magda se le sumó un nuevo problema. Joseph Goebbels era un conocido mujeriego, algo que era tolerado hasta cierto punto por su esposa para evitar un escándalo (también existían rumores de adulterio por parte de Magda). La situación estalló tras los Juegos Olímpicos de Berlín de 1936, donde su marido había conocido a la actriz checa Lida Baarova, comenzando ambos una intensa relación en el invierno de 1937. La situación se hizo insostenible cuando Goebbels comenzó a asistir a actos públicos con la actriz, algo que Magda no pensaba tolerar y el 15 de agosto de 1938 tuvo una larga charla con Hitler para solucionar el problema, amenazando con un sonoro divorcio.

Hitler no quería un escándalo que involucrase a uno de sus ministros y zanjó el asunto exigiendo a Joseph Goebbels que rompiera su relación con Lida Baarova de inmediato. Tras la ruptura, se cancelaron todos los contratos que tenía la actriz, teniendo que abandonar poco después Alemania.

Tras la reconciliación del matrimonio Goebbels, Hitler ordenó que se tomaran fotos publicitarias juntos con la pareja reconciliada en octubre de 1938. Como resultado del arreglo hecho por el Führer, nacería la última hija de la pareja en 1940, Heidrun.

Magda Goebbels charlando con HitlerDurante la Segunda Guerra Mundial, Magda Goebbels fue la imagen modelo de una madre de familia patriótica nacionalsocialista. Se preparó como enfermera de la Cruz Roja y trabajó en la empresa de electrónica Telefunken, yendo al lugar de trabajo en autobús al igual que sus compañeras. Apoyaba públicamente a las tropas y consolaba a las viudas de guerra mientras su hijo mayor Harald Quandt, fruto de su anterior matrimonio, se convirtió en piloto de la Luftwaffe y luchó en el frente.

Tras la derrota en la batalla de Stalingrado y a pesar de que ya comenzaba a atisbarse que Alemania iba a perder la guerra, los Goebbels se mantuvieron leales a Hitler. Joseph Goebbels se convirtió en la imagen visible del régimen, visitando las ciudades bombardeadas y dando ánimos a los alemanes cuando ya nadie tenía esperanzas de conseguir la victoria.

En los últimos compases de la guerra, con el Ejército Rojo atacando Berlín, el matrimonio Goebbels y sus seis hijos se trasladaron el 22 de abril de 1945 al Vorbunker, una estructura subterránea conectada con el Búnker de la Cancillería. La pareja quería permanecer junto al Führer hasta el final, desoyendo todos los consejos de los altos mandos del partido, incluyendo el del propio Hitler que le indicó a Goebbels que se pusiera a salvo junto a su familia. Según escribió Joseph Goebbels, se quedaba por motivos de humanidad y lealtad personal, con Magda apoyando su decisión de no abandonar Berlín y morir en el Búnker.

El 29 de abril de 1945 Adolf Hitler y Eva Braun se casaban en el Führerbunker con Magda y Joseph Goebbels como testigos de boda. Pocas horas después, el dictador y su ya esposa se suicidaban en la tarde del 30 de abril. Hitler se suicidó mediante un disparo con su pistola Walther PPK y Eva Braun tras ingerir una cápsula de cianuro.

El matrimonio Goebbels con sus hijos, Harald Quandt de pie en el centroAl día siguiente, el 1 de mayo de 1945, Magda y Joseph Goebbels hablaron con el médico de las SS Helmut Kunz para que les inyectara morfina a sus seis hijos para sedarlos y les suministrara dosis de cianuro. El médico personal de Hitler, Ludwig Stumpfegger, ayudó a Magda a matar a sus hijos, aunque no se sabe con exactitud si fue el médico o la propia Magda Goebbels quien suministró las dosis mortales de veneno a los niños.

Tras la muerte de sus hijos, el matrimonio Goebbels se dirigieron en torno a las 20:30 del 1 de mayo al jardín de la Cancillería, en el exterior del Búnker. Perfectamente vestidos y unidos, cogidos del brazo, para intentar morir con dignidad. Aunque los relatos de lo sucedido varían, la versión más aceptada es Magda Goebbels mordió una capsula de cianuro (que Hitler regalaba a los más allegados en los últimos días) y Joseph Goebbels se disparó una bala en la cabeza. Otras versiones apuntan a Joseph Goebbels disparó primero a su esposa y luego se suicidó.

El ayudante de Goebbels, Günther Schwägermann, siguiendo las órdenes que se le habían dado, hizo que un soldado de las SS disparara contra los cuerpos para asegurar su muerte y luego se incineraron los cadáveres. Debido a la escasez de gasolina, los cuerpos se quemaron parcialmente y quedaron fácilmente reconocibles cuando llegaron las tropas soviéticas la tarde del 2 de mayo de 1945.

Poco antes de morir, Magda Goebbels escribió una carta de despedida a su primer hijo Harald Quandt, en la que le decía: "El mundo que viene después del Führer y el nacionalsocialismo ya no vale la pena vivirlo y por lo tanto me llevaré a los niños conmigo, porque son demasiado buenos para la vida que seguiría, y un Dios misericordioso me entenderá cuando les dé la salvación [...] "Que Dios me ayude a tener la fuerza para hacer lo último y más difícil. Sólo queda un objetivo: la lealtad al Führer incluso en la muerte".

Fotografía de Magda Goebbels

Magda y Joseph Goebbels con Adolf Hitler en un acto del partido nazi

Magda y Joseph Goebbels de vacaciones en Italia

Magda Goebbels con su marido en una fiesta del partido

Magda Goebbels presentando a sus hijas a Hitler

Fotografía del matrimonio Goebbels

Magda y Joseph Goebbels con sus hijos junto a Hitler

La increíble historia de Susan Travers

Nacida en Inglaterra, Susan Travers se encontraba en Francia cuando estalló la Segunda Guerra Mundial. Tras unirse a la Cruz Roja francesa como enfermera, poco después se alistó en las fuerzas francesas como conductora de ambulancias, participando en numerosas campañas y convirtiéndose en la única mujer que formó parte de la Legión Extranjera Francesa.

La historia de Susan TraversLa increíble historia de Susan Travers no acabó con el fin del conflicto en Europa. Terminada la Segunda Guerra Mundial viajó a Vietnam donde participó en la Primera Guerra de Indochina. Su valentía en el campo de batalla no pasó desapercibida, siendo condecorada con la Croix de Guerre (Cruz de guerra), la Médaille militaire (Medalla Militar) y la Legión de Honor (Légion d'honneur), la más alta distinción de Francia.

Susan Mary Gillian Travers nació en Londres en septiembre de 1909. Hija de Francis Eaton Travers, un almirante de la Marina Real británica (Royal Navy), pasó sus primeros años en Inglaterra hasta que la familia se trasladó a vivir a Cannes (Francia). Allí se convirtió en una jugadora de tenis semi-profesional, que aunque apenas le daba beneficios, era invitada a jugar en torneos con todos los gastos cubiertos. Gracias al patrocinio de su tía Hilda que le proporcionó una asignación mensual, Susan Travers pudo independizarse y comenzar a vivir la vida que anhelaba.

Retrato de Susan TraversCon el estallido de la Segunda Guerra Mundial, una joven Susan Travers se unió como enfermera, junto con otras miles de mujeres, a la Cruz Roja francesa. Tras ser preparada y entrenada para ser enfermera, Travers rechazó el puesto en su búsqueda de algo más emocionante. Se convirtió en conductora de ambulancias, uniéndose a la Fuerza Expedicionaria Francesa para ayudar en la denominada Guerra de Invierno en Finlandia contra los rusos.

Tras la invasión nazi de Dinamarca, Noruega y Francia, tuvo que escapar en un barco a Islandia, desde donde viajó a Inglaterra para unirse a las Fuerzas Francesas libres lideradas por el general Charles de Gaulle. En 1941 Susan Travers se convirtió en chofer de un oficial médico de la 13ª Media Brigada de la Legión Extranjera Francesa durante las campañas por el norte de África. Debido a sus nervios de acero conduciendo entre los campos minados y frente a los ataques enemigos, se ganó el apodo cariñoso de "la Miss" entre sus compañeros.

Susan Travers en la legión francesaParticipando en las campañas en Siria y Líbano de 1941 (Operación Exporter) luchando frente a las tropas francesas de Vichy, tuvo un breve romance con el oficial Dimitri Amilakhvari, que poco después moriría asesinado. Posteriormente fue asignada como conductora al coronel Marie-Pierre Koenig, el que sería el gran amor de su vida.

En mayo de 1942, los franceses habían establecido un fortín de resistencia en el oasis de Bir Hakeim, en pleno desierto de Libia. Las fuerzas francesas fueron atacadas por el Afrika Korps de Rommel en lo que se convirtió en uno de los mayores asedios de la Segunda Guerra Mundial, la Batalla de Bir Hakeim.

Los ejércitos alemanes e italianos comenzaron el ataque el 26 de mayo, desplegando aviones Stuka, vehículos blindados Panzer y artillería pesada, con la idea de tomar la fortaleza rápidamente. Sin embargo las tropas francesas libres resistieron el asedio durante 15 días, convirtiéndose en un símbolo de resistencia en todo el mundo.

Susan Travers en África, de pie en la imagenA pesar de la orden de evacuación que se había dado al personal femenino, Travers se resistió a abandonar a su amante y se quedó en Bir Hakeim, siendo la única mujer entre más de 3.500 hombres. Sus compañeros en la batalla cavaron un agujero en el suelo del desierto para que Susan se refugiara. Allí permaneció durante 15 días soportando temperaturas de 51 °C, mientras escuchaba a su alrededor los gritos de los heridos y moribundos.

Cuando finalmente se agotó el agua, los alimentos y las municiones, Koenig decidió intentar cruzar las líneas enemigas a través de los campos minados y la línea de tanques que les rodeaban. Para ello, el coronel ordenó a Travers que liderara el avance conduciendo su vehículo Ford durante la medianoche a través del desierto. El convoy de vehículos y hombres fue descubierto cuando uno de los camiones pisó una mina que explotó bajo sus ruedas.

Fotografía de Susan TraversCuando los alemanes se dieron cuenta de la treta, iniciaron una lluvia de fuego de ametralladora sobre los franceses. Susan Travers pisó el acelerador y continuó su marcha a través de las líneas enemigas, abriendo camino para que el resto le siguiera. Horas más tardes, en la mañana del 11 de junio, la columna francesa llegó a territorio seguro en las líneas británicas.

El vehículo de Travers sufrió un gran daño de metralla ya que había sido alcanzado por 11 balas, estaba sin frenos y con un amortiguador destruido. Sin embargo consiguió su objetivo, con ella habían escapado otros 2.500 soldados. Koenig fue ascendido al rango de General por de Gaulle, siendo también el final de su relación con Susan Travers. El general Koenig apenas se despidió de ella, regresando con su esposa para vivir su vida de alto cargo.

Posteriormente, Travers no quiso vivir otra vida y se quedó en la legión, sirviendo en Italia, Alemania y Francia. Condujo ambulancias, camiones y un arma anti-tanque autopropulsada, siendo herida mientras conducía al pisar una mina.

Carnet de la Legión extranjera de Susan TraversTras la guerra, hizo su solicitud formal para entrar en la Legión, omitiendo su género en el formulario de solicitud. El encargado de aprobar su solicitud la había conocido en Bir Hakeim, por lo que selló su admisión al instante. Tuvo que crearse su propio uniforme y se convirtió en la primera y única mujer en servir en la Legión Extranjera francesa.

Tras ser enviada a Vietnam, participó en la primera Guerra de Indochina, donde se casó con el jefe adjunto Nicolás Schlegelmilch, con quien había combatido años antes en la batalla de Bir Hakeim. Tuvieron dos hijos y vivió su jubilación en una vida tranquila en las afueras de París.

Susan Travers recibiendo una de sus condecoracionesEn el año 2000, tras la muerte de su marido y con 91 años, Susan Travers fue ayudada por Wendy Holden para escribir su autobiografía que tituló: "Tomorrow to Be Brave: A Memoir of the Only Woman Ever to Serve in the French Foreign Legion" (el libro fue traducido al castellano titulado "Una decisión valiente"). Falleció finalmente en diciembre de 2003 a la edad de 94 años.

La vida de Susan Travers es una historia de valor que no pasó desapercibida para el país al que sirvió heroicamente durante décadas. Fue condecorada con la Legión de Honor (Ordre national de la Légion d'honneur), la distinción francesa más importante, instaurada por Napoléon en 1804; y recibió la condecoración de la Cruz de Guerra (Croix de guerre 1939–1945), otorgada por Francia a los miembros de las fuerzas aliadas que lucharon en la Segunda Guerra Mundial.

Además, en 1956 fue invitada a París para recibir la Medalla Militar (Médaille militaire) por su papel meritorio y gran valor en Bir Hakeim. El encargado de otorgarle tal distinción y colocarla en su solapa fue Pierre Koenig, su antiguo amante. Tal como relató Susan Travers en su biografía, fue el momento más emotivo de su vida.

Susan Travers posando con sus medallas