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Cuando el Golfo de México era el Golfo de la Nueva España

Pocas décadas después del descubrimiento de América en 1492, tras la llegada de Hernán Cortés y la conquista en 1521 de México-Tenochtitlan (Imperio Mexica o Imperio Azteca), España consolidó su dominio en la región. Por su importante ubicación estratégica, el Golfo de México se convirtió en una vía fundamental para el comercio, la exploración y la comunicación entre Europa y las Américas.

Mapa Golfo de Nueva España - 1562
También surgió un creciente interés por cartografiar las tierras del Nuevo Mundo, y los cartógrafos comenzaron a detallar la costa del golfo, destacando su importancia como puerta de entrada al virreinato. De esta forma y principalmente durante los siglos XVI y XVII, el Golfo de México era conocido habitualmente como el Golfo de Nueva España, un nombre elegido para reflejar la relación directa entre el golfo y el virreinato de Nueva España, la entidad administrativa del Imperio Español que incluía lo que hoy es México, América Central, y parte de los Estados Unidos.

Los mapas y documentos de este período de la colonización de América que mencionan al Golfo de México como Golfo de Nueva España son piezas fascinantes de la cartografía histórica, que muestran cómo los europeos conceptualizaban y representaban las tierras recién exploradas.

En diversos mapas antiguos de la época, como los elaborados por cartógrafos españoles o europeos, es pues muy común encontrar la denominación Golfo de la Nueva España o variantes similares. Algunos mapas mencionaban este nombre junto a toponimias indígenas o descriptivas de la época.

Una de las primeras referencias en este sentido se remonta a la década de 1540 y la podemos encontrar en varios mapas de América creados por Alonso de Santa Cruz, un cartógrafo de la Casa de Contratación en Sevilla que diseñó diversos mapas del continente en los que el Golfo de México aparece etiquetado en ocasiones como Golfo de Nueva España.

Pero quizás la referencia más notable de todas es la cartografía de Diego Gutiérrez y su mapa de América de 1562. Gutiérrez creó un mapa monumental titulado Americae Sive Quartae Orbis Partis Nova et Exactissima Descriptio, uno de los primeros mapas europeos en detallar el continente americano. Aquí se observa al Golfo etiquetado como Golfo de la Nueva España, junto con representaciones exageradas de los ríos, fauna y pueblos indígenas.

Mapa de América por Diego Gutiérrez - 1562
El origen de este importante mapa se remonta a 1554, cuando Diego Gutiérrez fue nombrado cosmógrafo principal del rey de España en la Casa de la Contratación. La corona encargó la elaboración de un mapa a gran escala del hemisferio occidental con el objetivo de reafirmar las demandas españolas de los territorios del nuevo mundo contra las demandas de sus rivales, principalmente Portugal y Francia. España reclamaba todas las tierras al sur del trópico de Cáncer, el cual se muestra de manera destacada en el mapa. 

El mapa ofrece una rica vista ilustrada de América llena de nombres e imágenes que se habían popularizado en Europa después del Descubrimiento. Dibujos de loros, monos, sirenas, monstruos marinos, caníbales, gigantes Patagones y un volcán en erupción en México, complementan los numerosos asentamientos, ríos, montañas y cabos. Finalmente, el grabador de este mapa de América fue Jerónimo Cock, un reconocido artista flamenco que trabajaba en Amberes, el mayor centro de grabados en la Europa del siglo XVI. Finalizado en 1562, solo se conoce la existencia de dos copias del mapa que se conservan en la Biblioteca del Congreso de Estados Unidos y en la Biblioteca Británica.

Aquí puedes ver en detalle el mapa: Mapa de América en 1562 por Diego Gutiérrez

El topónimo Golfo de Nueva España se seguiría usando todavía durante varias décadas en mapas posteriores, como los mapas de Joan Martines a finales del siglo XVI; o el Atlas de Joan Blaeu del siglo XVII conocido también como "Atlas Maior", el cual fue publicado en 1662 y donde toda la zona del golfo se denomina Golfo de México o Golfo de Nueva España.

Por otra parte, las referencias al Golfo de la Nueva España se pueden encontrar también otros documentos históricos y escritos como los de Hernán Cortés, Bernal Díaz del Castillo, y fray Bernardino de Sahagún que incluyen descripciones geográficas que hacen referencia al golfo como una extensión marítima clave para el comercio y la conexión con España. 

La Casa de Contratación, encargada de supervisar las rutas marítimas, produjo cartas de navegación, esenciales para las flotas comerciales y militares, que identificaban el Golfo de Nueva España como un punto de tránsito crucial; mientras que lo registros relacionados con las fortificaciones de puertos como Veracruz y Campeche mencionan el Golfo de Nueva España en contextos defensivos, resaltando su importancia para proteger las rutas comerciales de los ataques de piratas.

Con el paso del tiempo y la consolidación de otros nombres geográficos, la denominación de Golfo de Nueva España cayó en desuso, siendo reemplazado de manera definitiva por Golfo de México. Este cambio se debió principalmente al fin del dominio español en el territorio tras la independencia de México en 1821 y la desintegración del Virreinato de Nueva España, así como a una progresiva simplificación de los nombres geográficos en los mapas internacionales para que los lugares geográficos que reflejaban fueran fácilmente identificables.

Mapa del Vierreinato de Nueva España en 1810

El misterio de las figuras de Acámbaro, un enigma de la arqueología alternativa

Las figuras de Acámbaro son una enigmática colección de más de 30.000 artefactos de cerámica hallados en 1944 en el municipio de Acámbaro, México. Estos objetos presentan todo tipo de formas variadas, como figuras humanas, animales comunes y criaturas que parecen dinosaurios o seres prehistóricos. 

Las misteriosas figuras de Acámbaro
Fueron encontradas por Waldemar Julsrud, un comerciante alemán que residía en México, quien aseguró que se trataba de piezas procedentes de una antigua civilización avanzada que coexistió con los dinosaurios. Desde su descubrimiento, las figuras de Acámbaro han generado una amplia controversia en la comunidad científica y en los círculos de arqueología alternativa, con dos posiciones radicalmente opuestas entre los que defienden su autenticidad y quienes aseguran que son simplemente falsificaciones.

Muchos científicos y arqueólogos se muestran escépticos sobre el descubrimiento y las consideran falsas debido a que no concuerdan con el registro arqueológico de la región ni consideran posible que se diera la coexistencia entre humanos y dinosaurios, ya que estos animales se extinguieron millones de años antes de la aparición de los primeros humanos. Sin embargo, algunas de la pruebas de datación realizadas a las figuras de Acámbaro han mostrado resultados inconsistentes, lo que ha creado más dudas sobre su autenticidad.

En cualquier caso, las misteriosas figuras de Acámbaro son un tema muy popular en diversos círculos de arqueología alternativa y se utilizan habitualmente para respaldar las teorías alternativas sobre la posible existencia de antiguas civilizaciones avanzadas aún desconocidas. 

El descubrimiento de las figuras

El 3 de julio de 1944, Waldemar Julsrud, un comerciante alemán afincado en México, descubrió las primeras figuras mientras cabalgaba cerca de las faldas del cerro El Toro, en Acámbaro. Julsrud había desarrollado un gran interés en la arqueología y, tras hallar estos misteriosos objetos, contrató a varios trabajadores locales para que le ayudaran en la excavación. En poco tiempo los trabajadores desenterraron miles de figuras de cerámica que Julsrud atribuyó a una civilización avanzada y desconocida.

Fotografía de Waldemar Julsrud junto a uno de sus negocios
Las piezas, hechas principalmente de barro, mostraban una gran diversidad en su temática: había representaciones humanas, animales, figuras mitológicas y, de manera particularmente intrigante, figuras que parecían dinosaurios. Este último detalle impulsó a Julsrud a defender la idea de que estos artefactos eran evidencia de la coexistencia entre seres humanos y dinosaurios, una afirmación que desafiaba el conocimiento arqueológico y paleontológico establecido.

Las figuras de Acámbaro varían en tamaño, forma y estilo, y se estima que más de 2.600 de ellas representan criaturas parecidas a dinosaurios, lo cual resulta altamente sorprendente dada la extinción de estos animales millones de años antes de la aparición del ser humano. Por otra parte, muchas figuras incluyen también otras formas inusuales, incluyendo figuras humanoides o criaturas extrañas y grotescas que evocan tanto a la fauna prehistórica como a seres mitológicos.

Incluso hay figuras que representan escenas de interacción entre humanos y estos supuestos dinosaurios, motivo principal que llevó a los defensores de su autenticidad a sugerir que estos humanos podrían haber convivido en tiempo con los dinosaurios o bien ser herederos del conocimiento sobre estas criaturas. Este elemento es sin duda el mayor punto de controversia sobre las figuras de Acámbaro, ya que desafían completamente las cronologías de la evolución y la historia humana generalmente aceptadas.

Análisis y pruebas de datación de las figuras

Las diversas dataciones realizadas en estas figuras han arrojado resultados dispares y poco concluyentes debido a varias razones, entre ellas la calidad de las muestras, el método de datación empleado y la posible contaminación.

Datación por Termoluminiscencia (TL)

La termoluminiscencia es un método que mide la última vez que un objeto de cerámica fue calentado a una temperatura elevada. Se utiliza comúnmente para datar cerámica, ya que esta técnica permite estimar cuándo fue cocida la arcilla.

A finales de la década de 1960, Charles Hapgood, un investigador interesado en teorías alternativas, envió muestras de las figuras de Acámbaro para las pruebas de termoluminiscencia. El laboratorio que realizó el análisis reportó fechas que iban desde 2.500 hasta 4.500 años de antigüedad.

Varios expertos cuestionaron estos resultados debido a la falta de controles rigurosos en las pruebas, indicando que las piezas pudieron estar contaminadas o incluso ser manipuladas. Además, los métodos de termoluminiscencia no estaban tan avanzados en esa época, lo que podría haber afectado la precisión de las fechas obtenidas. La falta de transparencia sobre la técnica exacta y el manejo de las muestras también contribuyó a que los resultados fueran muy controvertidos y poco aceptados.

El profesor Charles Hapgood, Erle Stanley Gardner yMargaret Regler inspeccionando las figuras de Acámbaro en 1968

Análisis de Carbono-14 (C-14)

El Carbono-14 es un método de datación radiométrica que mide la desintegración de isótopos en restos orgánicos. Este método es más adecuado para materiales orgánicos y no se aplica directamente a la cerámica, pero sí a materiales adheridos o contenidos en las figuras, como restos de pigmento o impurezas orgánicas.

En determinados casos, los investigadores analizaron restos orgánicos en los pigmentos o en materiales que acompañaban a las figuras. Las pruebas de Carbono-14 sugirieron que algunos de estos restos orgánicos eran bastante recientes, datando solo de unos cientos de años o incluso de tiempos modernos.

Aunque estas pruebas sugieren que al menos algunos materiales asociados a las figuras son modernos, los defensores de la autenticidad de las figuras argumentan que los resultados no son concluyentes para la datación de las figuras en sí. Muchos arqueólogos consideran por tanto que los resultados apoyan la teoría de que las figuras podrían haber sido fabricadas en tiempos recientes y enterradas posteriormente.

Estudios estilísticos y contextuales

Más allá de los métodos de datación científica, los expertos han analizado las figuras en términos de estilo, técnica de fabricación y contexto cultural. Se han comparado con el arte mesoamericano de culturas locales como los tarascos (Imperio purépecha), pero las figuras muestran características muy distintas y a menudo parecen representar animales extintos o seres fantásticos que no se ven en otras manifestaciones culturales precolombinas.

Detalle de algunas de las figuras de Acámbaro
Los estudios estilísticos concluyen así que las figuras son una mezcla de diferentes estilos y temas, algunos de los cuales parecen inspirados en las típicas representaciones de los dinosaurios popularizadas a mediados del siglo XX a través de medios como el cine y la televisión.

Los investigadores que creen en la autenticidad de las figuras sugieren que los estilos inusuales podrían ser evidencia de un conocimiento ancestral desconocido o de una cultura perdida. Sin embargo, la mayoría de los expertos considera que estas incongruencias estilísticas refuerzan la teoría de que las figuras son falsificaciones modernas.

Hipótesis y teorías sobre las figuras de Acámbaro

Tras su descubrimiento, la autenticidad de las figuras de Acámbaro ha sido cuestionada por la comunidad arqueológica desde el primer momento. Las pruebas de datación realizadas hasta la fecha han arrojado resultados contradictorios y muchas figuras presentan además un estilo rudimentario, en contraste con las técnicas más avanzadas de las culturas prehispánicas

Algunas pruebas de datación realizadas en las figuras han mostrado una antigüedad considerable, mientras que otras sugieren fechas mucho más recientes. La prueba realizada en 1969 por el Instituto Politécnico Nacional de México indicó que las figuras podrían tener una antigüedad de hasta 4.500 años, pero otros análisis posteriores contradicen estos hallazgos. Además, debido a la exposición prolongada al aire y a otros factores ambientales, algunos expertos consideran que estos resultados son poco fiables.

Teoría de la autenticidad y la Civilización perdida

Los defensores de la autenticidad de las figuras de Acámbaro sostienen que podrían pertenecer a una civilización antigua desconocida que poseía conocimientos avanzados y que, de algún modo, convivió con los dinosaurios o al menos recibió información heredada de civilizaciones que sí lo hicieron. Esta teoría ha sido promovida por investigadores de arqueología alternativa, como Charles Hapgood, quien visitó el sitio en los años 60 y aseguró que las figuras no eran falsificaciones modernas.

Hipótesis de la falsificación local

Muchos arqueólogos consideran sin embargo que las figuras fueron creadas por habitantes locales, motivados por la posibilidad de ganar dinero a través de Julsrud y otros visitantes interesados. Esta teoría sostiene que los artistas locales simplemente replicaron figuras en base a su creatividad, conocimientos y, posiblemente, inspirándose en el concepto de los dinosaurios que se ha transmitido en la cultura popular. Al no encontrarse estas figuras en otros sitios arqueológicos, ni siquiera en las culturas vecinas, para la mayoría de arqueólogos es una clara evidencia de que las figuras son falsas.

Las figuras de Acámbaro como Ooparts

Las figuras de Acámbaro están directamente relacionadas con el concepto de Out of Place Artifacts (OOPARTs), o "artefactos fuera de lugar". Este término se usa para describir objetos que, según la historia y la arqueología convencionales, parecen estar fuera de su contexto temporal o cultural. Los Ooparts son en definitiva objetos que, debido a sus características o presunta antigüedad, parecen desafiar la línea cronológica aceptada de la evolución humana y el desarrollo de las civilizaciones.

A lo largo de la historia de la arqueología, numerosos objetos han sido calificados como Ooparts, pero la mayoría de ellos han sido desacreditados con el tiempo y son realmente escasos los que plantean aún dudas razonables para arqueólogos o científicos y pueden considerarse por tanto como auténticos Ooparts. Entre algunos de estos "objetos fuera de lugar" más famosos se encuentran el Mecanismo de Antikythera, la Máquina de Bagdad, el Penique de Maine o el Mapa de Piri Reis

Figuras de Acámbaro en el Museo Waldemar Julsrud
Si bien es cierto que las misteriosas figuras de Acámbaro presentan varios elementos que las permitiría encajar entre los Ooparts, y de ser auténticas plantean la posibilidad de conocimientos o tecnologías avanzadas en períodos donde no deberían existir, tanto arqueólogos como la comunidad científica argumentan que en este caso probablemente se trate de malinterpretaciones, un fraude arqueológico o quizás objetos de culturas locales que simplemente se desarrollaron de forma aislada. 

A falta de alguna datación exacta y fiable o más pruebas concluyentes, las figuras de Acámbaro son consideradas oficialmente por la arqueología como falsificaciones modernas y no suelen ser aceptadas por tanto como verdaderos Ooparts entre los científicos.

La teoría de la influencia extraterrestre

En el ámbito de teorías alternativas, algunos creen que las figuras podrían ser la prueba de un contacto extraterrestre en épocas antiguas, lo que explicaría la presencia de "dinosaurios" en la cultura humana. Según esta teoría, seres de otros planetas o dimensiones habrían compartido conocimientos con una civilización avanzada en la Tierra, lo cual podría justificar la presencia de figuras extrañas en la colección de Acámbaro.

Lo que dice la ciencia sobre las figuras de Acámbaro

La mayoría de los científicos y arqueólogos consideran que las figuras de Acámbaro no son auténticas y no ofrecen ninguna evidencia real sobre la coexistencia entre humanos y dinosaurios. Las razones principales son la falta de contextos arqueológicos claros, la ausencia de piezas similares en otras zonas de Mesoamérica y la falta de pruebas concluyentes en las dataciones. 

Extrañas figuras del Museo de Acámbaro
En un estudio realizado en 2001, el arqueólogo Charles Di Peso concluyó que las figuras eran falsas, basándose en el hecho de que fueron halladas sin estratos de sedimentación y mostraban un estilo inconsistente con las culturas prehispánicas.

A raíz de este último estudio, la comunidad científica ha mostrado un escaso interés en realizar estudios adicionales en las figuras, debido a la falta de evidencia convincente que sugiera que se trate de piezas auténticas y a la considerable posibilidad de que sean falsificaciones. En consecuencia, no se han realizado nuevas pruebas con métodos de datación modernos como el análisis de uranio-torio, el cual puede aportar una datación más exacta y quizás resolver definitivamente el misterio de las figuras de Acámbaro.

La Asociación Internacional de Investigadores del Fenómeno Paranormal y la revista Ancient American han mostrado por otro lado su apoyo a las investigaciones alternativas, pero la comunidad arqueológica en general sigue escéptica, señalando que, aunque las figuras son intrigantes, la falta de evidencias sólidas implican que, al menos por el momento, no puedan considerarse auténticas reliquias antiguas.

Actualmente, la mayor parte de las figuras de Acámbaro se pueden ver en la exhibición del Museo Waldemar Julsrud en Acámbaro, Guanajuato. Este museo fue creado expresamente para albergar las piezas y puede visitarse, ofreciendo una vista de cerca a esta colección tan particular. Algunas piezas se encuentran también en otros museos o en colecciones privadas, aunque no todas ellas son accesibles al público.

Figuras humanizadas Acámbaro

Criaturas extrañas figuras Acámbaro

Figuras Acámbaro con seres humanos y dinosaurios

Museo Waldemar Julsrud en Acámbaro

Las Pozas, el Jardín del Edén en México de Edward James

Las Pozas es un conjunto arquitectónico creado por el poeta y artista surrealista Edward James en la localidad de Xilitla, en el estado de San Luis Potosí, México.

Las Pozas, Jardín del Edén de Edward James en MéxicoEn un terreno que comprende 32 hectáreas, Edward James construyó un total de 36 estructuras y obras escultóricas durante décadas. El artista integró sus construcciones en un entorno natural con abundante vegetación, piscinas naturales y cascadas, creando su particular "Jardín del Edén" en las montañas de México.

Nacido en Escocia en 1907, Edward William Frank James era el único hijo varón de una conocida familia de la alta sociedad escocesa. Tras la muerte de su padre William James en 1912 y de su tío John Arthur James en 1917, Edward James heredó una gran fortuna siendo aún un niño. De joven se interesó por la poesía, publicando varios poemas y convirtiéndose en una conocido poeta británico.

A finales de la década de 1930, comenzó a implicarse en el surrealismo, un movimiento artístico que cambiaría su vida. Invirtió parte de su fortuna en el mecenazgo, patrocinando y ejerciendo como mecenas de conocidos artistas surrealistas como Salvador Dalí o René Magritte. Dado su interés por el arte, además adquirió una gran colección de pinturas, comprando cuadros de pintores como Paul Klee, Max Ernst, o Pablo Picasso.

El artista surrealista Edward James en Las PozasTras visitar México en 1940, Edward James viajó a Los Ángeles, California en 1941. Fue durante su estancia en Hollywood cuando decidió que quería realizar su gran obra, "El Jardín del Edén" como él mismo denominó, que pensaba construir en México. En 1944 Edward se trasladó a México para buscar el lugar perfecto donde construir su obra, conociendo allí a Plutarco Gastélum, un indígena del pueblo yaqui que contrató como guía en el país.

Después de una larga búsqueda del lugar adecuado, Edward James y Plutarco Gastélum eligieron en 1945 un terreno en una selva subtropical cerca del río Santa María, en el municipio de Xilitla, una zona montañosa en la Región Huasteca perteneciente al estado de San Luis Potosí (México).

Allí adquirió una enorme finca que se utilizaba como plantación de café, registrando la propiedad a nombre de su amigo y guía Plutarco Gastelum, a quien convirtió en el capataz y supervisor de toda las obras. Durante los siguientes años utilizaron la finca de Las Pozas para plantar orquídeas y como hogar para animales exóticos. Sin embargo, una helada sin precedentes destruyó en 1962 la mayor parte de las orquídeas y Edward James comenzó a construir las estructuras para el espectacular Jardín surrealista que tenía en mente.

Las Pozas, Xilitla - MéxicoEl diseño del Jardín del Edén de Edward James en Las Pozas se inspiró en la vegetación de la selva huasteca que combinó con elementos arquitectónicos del movimiento surrealista que tanto le había influido. Para ello gastó millones de dólares contratando cientos de albañiles, artesanos y trabajadores locales que le ayudaron a levantar su obra durante las décadas de 1960 y 1970.

Las Pozas se convirtió en un conjunto que ocupaba cerca de 32 hectáreas de terreno (aproximadamente 320.000 metros cuadrados) con cascadas, piscinas naturales y pozas, junto con impresionantes esculturas surrealistas de hormigón y cemento.

Algunas estructuras alcanzan los cuatro pisos de altura y muchos de los caminos y senderos que atraviesan el lugar se componen de rampas, puentes y pasillos estrechos que atraviesan el valle. El coste total de la construcción de su Jardín del Edén, se estimó en cinco millones de dólares, y para pagarlo Edward James tuvo que vender gran parte de su colección de arte surrealista en subastas.

Estructura de Las PozasAlguna de las estructuras más significativas que podemos encontrar en Las Pozas son "La escalera al cielo"; "La estructura de tres pisos que pueden ser cinco o seis"; "La casa con techo en forma de ballena"; "La cabaña de Don Eduardo"; "La casa del venado"; "La casa de los flamingos"; "La casa del ocelote"; "Camino de los 7 pecados capitales"; "El palacio de Bambú"; o la estructura llamada "El Cinematógrafo", donde James solía proyectar películas a los trabajadores y a sus familias.

Cuando Edward James murió en 1984, había construido en total 36 estructuras y esculturas de inspiración surrealista, repartidas por las decenas de acres de exuberante selva tropical. En poco tiempo, Las Pozas se convirtió en un conocido destino para artistas, escritores, viajeros y gente interesada en el movimiento surrealista.

Tras la muerte de Edward James, la familia Gastelum heredó Las Pozas. Poco después la fundación Edward James, gestionada por la familia del excéntrico artista, retiraron el apoyo económico a su obra, y las estructuras comenzaron a deteriorarse por la falta de mantenimiento.

Fotografía de Las Pozas - MéxicoEn el año 2007, la Fundación Pedro y Elena Hernández, una conocida organización benéfica muy activa en México, junto con el apoyo del gobierno de San Luis Potosí y la compañía cementera CEMEX, compraron Las Pozas a la familia Gastelum por 2,2 millones de dólares y crearon el Fondo Xilitla.

Creado como una organización sin ánimo de lucro, en 2008 el Fondo Xilitla tomó el control administrativo de Las Pozas con el objetivo de conservar las magníficas esculturas de Edward James y proteger las tierras y jardines circundantes.

A través de su página oficial (fondo xilitla) se puede encontrar mucha información sobre el proyecto, así como para realizar donaciones y contribuir a su mantenimiento y restauración o la información necesaria para visitar el surrealista paraje de Las Pozas, el Jardín del Edén en México de Edward James.

Fotografía de El Jardín del Edén de Edward James - Las Pozas

Esculturas de Las Pozas - Edward James

Detalle estructuras Las Pozas

Escultura del Jardín del Edén de Edward James

Construcción de Las Pozas - México

Edward James en su Jardín del Edén - Las Pozas

Las Pozas - Xilitla

La Cueva de los Cristales Gigantes de Naica

La mina de Naica situada al sureste de la ciudad de Chihuahua , al norte de México , es una mina conocida desde 1794 aunque realmente no se inició su explotación hasta 1900.

Cueva cristales gigantes de NaicaSin embargo no fue hasta hace pocos años que pasó a la fama al descubrirse en su interior uno de los complejos geológicos mas espectaculares que se han visto y probablemente la mayor maravilla del mundo natural subterráneo , la cueva de los cristales gigantes .

En realidad se trata de un conjunto de cuevas o túneles pertenecientes a la mina de Naica conocido desde 1910 cuando se encontró la cueva de las espadas , pero no fue hasta el año 2000 cuando se encontró por casualidad la cueva del Ojo de la Reina y a los pocos días la cueva de los Cristales cuando estas cuevas pasaron a la fama Mundial y maravillaron al mundo por lo que escondían en su interior .

Las cuevas mas recientes se descubrieron de forma accidental , debido a las actividades de exploración de la mina que, para poder explotar el mineral, requiere extraer agua caliente mediante un complejo sistema de bombeo.

Naica y el aguaEste sistema drenó el agua de las cuevas y accidentalmente se descubrió un extraordinario tesoro natural . Las condiciones singulares que se dan en la mina de Naica donde los macro-cristales se formaron bajo el agua, en un punto donde el agua termal profunda a 52ºC saturada de sulfuros , entraba en contacto con aguas meteóricas frías y ricas en oxígeno crearon un fenómeno de mineralización extraordinario formando cristales gigantes de yeso purísimo ( selenita ).

Su enorme tamaño obedece a las condiciones de estabilidad durante un largo periodo de tiempo , probablemente millones de años. El calor en el interior de las cuevas resulta ser tan agobiante y peligroso que la permanencia prolongada requiere de equipo especial, y es gracias a éste calor por el cual se han mantenido éstas piezas.

Cueva de las espadas


En 1910 , a 120 metros de profundidad se descubre la "Cueva de las Espadas", una cavidad constituida por un corredor de alrededor de 87 metros de largo, tapizada por completo de cristales . Su nombre lo debe a las formas características de sus cristales, semejando espadas, que hasta de dos metros de largo cubrían la totalidad de sus paredes.

Cueva de las Espadas NaicaDe ellas fueron extraídos varios ejemplares, que hoy se exhiben en los museos mineralógicos más importantes del mundo o en museos de Historia Natural como el Smithsonian en Washington; el Museo de Historia Natural de Nueva York; el Museo de Historia Natural de Londres o el Museo de Geología de la Ciudad de México . De las cuevas conocidas, esta es la menos profunda en Naica , tanto por su ubicación, temperatura y humedad, es la mas accesible.

Cueva de las velas


La Cueva de las Velas es la cueva de mina más grande descubierta en Naica , se distingue por contener formaciones parecidas a la escarcha en climas fríos extremos , que se desarrollaron sobre la superficie de los cristales en la cámara superior de la cueva. Crecieron durante un corto período de tiempo, en los últimos 20 años, justo después de que bajara de manera artificial, el nivel del agua de la cueva.

Cueva de las velas - NaicaEs la única cueva conocida en el mundo con estas formaciones tan peculiares, como resultado de procesos de evaporación . Su temperatura es de 43 a 45ºC mientras que la humedad relativa es de menos 80% . La cueva tiene una longitud aproximada de 80 metros , y consiste de dos cavidades parcialmente superpuestas en dos niveles. La altura media de las cámaras es de 3 a 4 m, y hasta 10 m de ancho.

Estas formaciones corren el riesgo de perderse debido al proceso natural de enfriamiento de sus paredes, producto de los sistemas de ventilación que requiere la mina para su operación. Este proceso llevara a la perdida de temperatura que mantienen los vapores, produciendo condensación y disolución de estas delicadas “velas”.

Cueva del ojo de la Reina


2 mineros encontraron esta cueva en el año 2000, mientras cavaban un túnel de exploración a 290 metros bajo tierra . Primero, descubrieron una pequeña apertura por la que entró uno de ellos con cierta dificultad.

Cueva Ojo de la Reina - NaicaEstaba dentro de una cueva tipo geoda de unos 8 metros de diámetro, cubierta con grandes cristales blancos, translúcidos, y transparentes . Una burbuja oscura dentro de la cueva, que brilló como un diamante al tener contacto con la luz, los inspiraron para que la nombraran la cueva "Ojo de la Reina".

Su alta temperatura y humedad dentro de la geoda, se mantiene , dado que es una cámara sellada, y que seguramente estaba alimentada por calor húmedo a través de todo el sistema de grietas y fracturas de la zona contigua a la falla .

Cueva de la boca del tiburón


Esta cueva presenta cristales puntiagudos, muchos quebrados. Los trabajos de mineria en éstas cuevas provocaron que se encontrara polvo en éstos gigantes y quizá la ruptura de varios de ellos. El paisaje es increible .

Cueva de la boca del tiburón - Naica

Cueva de los Cristales


Pocos días después del descubrimiento de “El Ojo de la Reina” los mineros encuentran La Cueva de los Cristales Gigantes. Este ha sido uno de los descubrimientos geológicos más espectaculares en el mundo. La cueva contiene mega cristales de selenita de dimensiones superiores a cualquier cristal de estas características descubierto con anterioridad.

La Cueva de los Cristales Gigantes NaicaLas paredes y en especial el piso de la cueva se ven salpicados de cristales aislados que en ocasiones se agrupan para formar agregados paralelos y algunos se cruzan de lado a lado de la cueva. La mayoría mide 6 m de longitud pero algunos llegan a los 11 metros ( pudiendo llegar a pesar hasta 55 toneladas ) creando un escenario natural nunca antes visto.

La temperatura de la Cueva de los Cristales oscila entre los 45ºC y 50ºC de temperatura y entre los 90% y 100% de humedad, características que permiten que el ser humano sólo sobreviva unos minutos dentro de ella sin el equipo apropiado , en torno a 10 minutos , en las últimas exploraciones han conseguido llegar a permanecer hasta 90 minutos en el interior con el equipo requerido.

Actualmente las minas están bajo investigación, tienen protección por parte de los propietarios de la mina y se espera que la tengan juridicamente. El acceso es restringido para cualquiera que no forme parte de los cientificos a cargo de los proyectos que se llevan a cabo.

La Cueva de los Cristales Gigantes Naica
Los científicos se apuran para extraer del mundo subterráneo la mayor información posible para entender mejor las dinámicas de la Tierra y los secretos que la naturaleza ha guardado por millones de años. Un caso fascinante es el del polen de la Cueva de las Espadas.

Hay microorganismos fósiles contenidos en los cristales, como polen, cuyo ADN puede arrojar luz sobre los ecosistemas de lo que fuera Chihuahua hace 350 millones de años, antigüedad que los científicos atribuyen a los cristales.

La temperatura es fundamental para su conservación, y corren el riesgo de que se pierdan algunas cuevas, principalmente la de las velas. Al abrirse las cavidades y extraer el agua, las condiciones que generaron este tesoro geológico se alteran y comienza un lento e inexorable deterioro de las columnas .
Como algunos han dicho, su preservación quizá requiera de no volverlas a ver.

La Cueva de los Cristales Gigantes Naica
La Cueva de los Cristales Gigantes Naica
La Cueva de los Cristales Gigantes Naica
La Cueva de los Cristales Gigantes Naica