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La compra de territorios por Estados Unidos y su impacto en las poblaciones locales

La expansión territorial de Estados Unidos no fue únicamente el resultado de guerras, anexiones forzosas o colonización interna. A lo largo de los siglos XIX y comienzos del XX, el país amplió de forma decisiva su territorio mediante una serie de compras negociadas con potencias europeas y estados vecinos. Estas adquisiciones, realizadas en contextos de intensa rivalidad imperial, conflictos diplomáticos y necesidades económicas, redefinieron el mapa norteamericano y sentaron las bases del ascenso de Estados Unidos como potencia continental y, más tarde, global.

Mapa de la compra de territorios por Estados Unidos
La compra de territorios fue una herramienta pragmática de política exterior. Para los gobiernos estadounidenses, suponía una forma relativamente rápida y, en apariencia, menos costosa que la guerra para asegurar fronteras, controlar rutas comerciales estratégicas y obtener acceso a recursos naturales. Para los países vendedores, en cambio, estas transacciones solían responder a situaciones de debilidad política, amenazas militares, dificultades económicas o la imposibilidad de defender y administrar territorios lejanos.

Desde la inmensa Luisiana francesa hasta el remoto territorio de Alaska, pasando por Florida o la franja de La Mesilla, cada compra tuvo motivaciones específicas y consecuencias profundas. Además de transformar el equilibrio de poder en América del Norte, estas operaciones afectaron de manera decisiva a las poblaciones indígenas y locales, cuya historia quedó marcada por desplazamientos, tratados desiguales y la pérdida progresiva de soberanía. 

La compra de Luisiana (1803)

La compra de Luisiana constituye una de las transacciones territoriales más decisivas de la historia moderna. En 1803, Estados Unidos adquirió de Francia un vasto territorio de más de dos millones de kilómetros cuadrados que se extendía desde el río Misisipi hasta las Montañas Rocosas y desde el golfo de México hasta las actuales fronteras de Canadá. El acuerdo fue firmado durante la presidencia de Thomas Jefferson y duplicó de inmediato el tamaño del país.

Para Francia, gobernada entonces por Napoleón Bonaparte, Luisiana había pasado de ser una promesa imperial a una carga estratégica. La pérdida de Haití tras una sangrienta rebelión de esclavos y la amenaza constante de la flota británica hicieron prácticamente imposible defender el territorio norteamericano. Ante la inminencia de nuevos conflictos europeos, Napoleón optó por vender Luisiana para obtener recursos financieros y evitar que cayera en manos británicas sin compensación alguna.

Desde la perspectiva estadounidense, el control del río Misisipi y del puerto de Nueva Orleans era vital para la supervivencia económica de los estados agrícolas del interior. Aunque Jefferson expresó dudas constitucionales sobre la legalidad de la compra, la oportunidad estratégica prevaleció. Por 15 millones de dólares, Estados Unidos aseguró su expansión hacia el oeste, facilitó la posterior creación de numerosos estados y reforzó la idea del llamado "Destino Manifiesto", aunque a costa de intensificar el despojo territorial de las naciones indígenas.

Mapa de la compra de Luisiana 1803


Florida y el Tratado Adams-Onís (1819)

La incorporación de Florida fue el resultado de un proceso diplomático complejo que, aunque suele describirse como una compra, difiere notablemente de otras adquisiciones territoriales estadounidenses. A comienzos del siglo XIX, Florida era una colonia española en claro declive, escasamente poblada, mal defendida y convertida en un espacio fronterizo inestable donde convivían pueblos seminolas, esclavos fugitivos, colonos angloamericanos y aventureros extranjeros.

Desde la óptica estadounidense, la presencia española suponía un problema estratégico constante. Florida era percibida como un foco de inseguridad que facilitaba incursiones armadas, contrabando y la huida de esclavos desde los estados del sur. Las expediciones militares del general Andrew Jackson entre 1817 y 1818, oficialmente dirigidas contra los seminolas pero que incluyeron la ocupación de fuertes españoles, evidenciaron tanto la debilidad del control español como la voluntad estadounidense de forzar una solución definitiva.

Mapa de la compra de Florida 1819
España, debilitada por las consecuencias de las guerras napoleónicas y por los procesos independentistas en América Latina, carecía de los recursos necesarios para mantener la provincia. En este contexto se negoció el Tratado Adams-Onís, firmado en 1819 y ratificado en 1821, mediante el cual España cedía Florida a Estados Unidos y se establecía una frontera clara entre los territorios españoles y estadounidenses en América del Norte.

Aunque el tratado suele presentarse como una compra, lo cierto es que Estados Unidos no pagó directamente a España por el territorio. En lugar de un desembolso económico clásico, Washington se comprometió a asumir reclamaciones de ciudadanos estadounidenses contra el gobierno español por un valor máximo de cinco millones de dólares. Este importe nunca fue entregado a España como pago territorial, sino que se destinó a compensar a particulares, lo que convierte la cesión de Florida en una transferencia diplomática más que en una compra en sentido estricto.

La adquisición eliminó la última presencia europea significativa en el sureste del país, consolidó el control estadounidense del golfo de México y sentó las bases para una expansión más agresiva en la región, que tendría consecuencias directas para los pueblos seminolas y para la estructura social del sur estadounidense.

La Mesilla y la compra de Gadsden (1853)

La compra de Gadsden, conocida en el ámbito hispanohablante como la adquisición de La Mesilla, fue una ampliación territorial más limitada en extensión, pero de notable importancia estratégica. En 1853, Estados Unidos compró a México una franja de territorio al sur de los actuales Arizona y Nuevo México.

Tras la guerra entre México y Estados Unidos, la frontera establecida en 1848 había dejado numerosos problemas sin resolver, tanto en términos cartográficos como económicos. El gobierno estadounidense buscaba una ruta viable para un ferrocarril transcontinental meridional que conectara el sur del país con California, algo difícil de lograr con la frontera existente.

México, debilitado política y financieramente, aceptó vender el territorio por 10 millones de dólares. Aunque la operación fue presentada como una solución práctica, consolidó la percepción de desigualdad entre ambos países y dejó una huella duradera en la memoria histórica mexicana. Para Estados Unidos, La Mesilla permitió reforzar su infraestructura y estabilizar su frontera sur.

La compra de Alaska (1867)

La compra de Alaska a Rusia en 1867 fue recibida inicialmente con escepticismo y burla por parte de la opinión pública estadounidense. El territorio, remoto, frío y escasamente poblado, parecía carecer de valor inmediato, lo que dio lugar a expresiones como la "locura de Seward", en alusión al secretario de Estado William H. Seward.

Para Rusia, Alaska representaba una posesión costosa y vulnerable. La posibilidad de perderla ante el Reino Unido en un conflicto futuro, sumada a su escasa rentabilidad económica, llevó al gobierno ruso a considerar la venta como una opción pragmática. Estados Unidos, por su parte, veía en la operación una oportunidad para ampliar su influencia en el Pacífico norte.

Por 7,2 millones de dólares, Estados Unidos adquirió el territorio. Décadas más tarde, el descubrimiento de oro, petróleo y otros recursos naturales transformó Alaska en una de las compras más rentables de su historia. Su importancia estratégica se hizo especialmente evidente durante la Segunda Guerra Mundial y la Guerra Fría.

Cheque de la compra de Alaska a Rusia


Las Islas Vírgenes de Estados Unidos (1917)

La última gran compra territorial realizada por Estados Unidos tuvo lugar en 1917, cuando adquirió las Islas Vírgenes a Dinamarca. El acuerdo se produjo en un contexto de tensión internacional creciente, en plena Primera Guerra Mundial.

Washington temía que Alemania pudiera ocupar las islas y utilizarlas como base naval en el Caribe, una región considerada clave para la defensa del canal de Panamá. Dinamarca, que llevaba décadas debatiendo el futuro de su colonia caribeña, aceptó la venta a cambio de 25 millones de dólares en oro.

Aunque su extensión era reducida, la compra reforzó la presencia estadounidense en el Caribe y consolidó su papel como potencia hemisférica. Las islas permanecen hasta hoy como territorio no incorporado, reflejo de las complejidades legales y políticas de la expansión estadounidense.

El precio humano de la expansión territorial

Las compras territoriales que permitieron a Estados Unidos consolidarse como potencia continental, tuvieron un impacto profundo y duradero sobre las poblaciones indígenas y locales, quienes habitaban esos territorios mucho antes de que se negociaran tratados y acuerdos diplomáticos en despachos lejanos. Para estos pueblos, la transferencia de soberanía no fue un acto abstracto de política internacional, sino el inicio (o la intensificación) de procesos de desposesión, desplazamiento y transformación forzada de sus modos de vida.

En territorios como Luisiana, Florida o las regiones adquiridas a México, la compra marcó el comienzo de una rápida expansión de colonos angloamericanos, acompañada de nuevas estructuras legales, sistemas de propiedad privada y autoridades federales ajenas a las realidades locales. Los tratados firmados posteriormente con las naciones indígenas, rara vez respetaron los acuerdos iniciales y, en muchos casos, sirvieron únicamente como instrumentos temporales antes de nuevas cesiones forzadas. La compra de un territorio por parte de un Estado no implicó, en la práctica, el reconocimiento de los derechos políticos, culturales o territoriales de quienes ya vivían allí.

Tribu indígena Seminola
En Florida, la transferencia del territorio a Estados Unidos derivó directamente en las Guerras Seminolas, una de las campañas militares más largas y costosas contra un pueblo indígena en la historia del país. En Luisiana y en el oeste adquirido tras la compra de Gadsden, la expansión agrícola, minera y ferroviaria aceleró el desplazamiento de comunidades enteras hacia reservas cada vez más reducidas y económicamente inviables.

Incluso en casos tardíos como Alaska o las Islas Vírgenes, la compra no supuso una integración inmediata ni equitativa de las poblaciones locales. En Alaska, los pueblos indígenas quedaron durante décadas al margen de los beneficios económicos derivados de la explotación de recursos naturales. En el Caribe, los habitantes de las Islas Vírgenes pasaron a ser súbditos de una nueva potencia sin disfrutar plenamente de derechos políticos durante generaciones.

Desde una perspectiva histórica, las compras territoriales de Estados Unidos evidencian una paradoja central de su expansión: mientras se presentaban como soluciones diplomáticas y racionales entre Estados soberanos, sus consecuencias reales se manifestaron con mayor dureza sobre comunidades que no participaron en las negociaciones y cuyos intereses no fueron representados. Analizar estas adquisiciones implica, por tanto, no solo comprender cómo se construyó el mapa estadounidense, sino también reconocer el coste humano y cultural que acompañó a ese proceso de expansión.

Mapa adquisiciones territoriales de Estados Unidos

Cuando el Golfo de México era el Golfo de la Nueva España

Pocas décadas después del descubrimiento de América en 1492, tras la llegada de Hernán Cortés y la conquista en 1521 de México-Tenochtitlan (Imperio Mexica o Imperio Azteca), España consolidó su dominio en la región. Por su importante ubicación estratégica, el Golfo de México se convirtió en una vía fundamental para el comercio, la exploración y la comunicación entre Europa y las Américas.

Mapa Golfo de Nueva España - 1562
También surgió un creciente interés por cartografiar las tierras del Nuevo Mundo, y los cartógrafos comenzaron a detallar la costa del golfo, destacando su importancia como puerta de entrada al virreinato. De esta forma y principalmente durante los siglos XVI y XVII, el Golfo de México era conocido habitualmente como el Golfo de Nueva España, un nombre elegido para reflejar la relación directa entre el golfo y el virreinato de Nueva España, la entidad administrativa del Imperio Español que incluía lo que hoy es México, América Central, y parte de los Estados Unidos.

Los mapas y documentos de este período de la colonización de América que mencionan al Golfo de México como Golfo de Nueva España son piezas fascinantes de la cartografía histórica, que muestran cómo los europeos conceptualizaban y representaban las tierras recién exploradas.

En diversos mapas antiguos de la época, como los elaborados por cartógrafos españoles o europeos, es pues muy común encontrar la denominación Golfo de la Nueva España o variantes similares. Algunos mapas mencionaban este nombre junto a toponimias indígenas o descriptivas de la época.

Una de las primeras referencias en este sentido se remonta a la década de 1540 y la podemos encontrar en varios mapas de América creados por Alonso de Santa Cruz, un cartógrafo de la Casa de Contratación en Sevilla que diseñó diversos mapas del continente en los que el Golfo de México aparece etiquetado en ocasiones como Golfo de Nueva España.

Pero quizás la referencia más notable de todas es la cartografía de Diego Gutiérrez y su mapa de América de 1562. Gutiérrez creó un mapa monumental titulado Americae Sive Quartae Orbis Partis Nova et Exactissima Descriptio, uno de los primeros mapas europeos en detallar el continente americano. Aquí se observa al Golfo etiquetado como Golfo de la Nueva España, junto con representaciones exageradas de los ríos, fauna y pueblos indígenas.

Mapa de América por Diego Gutiérrez - 1562
El origen de este importante mapa se remonta a 1554, cuando Diego Gutiérrez fue nombrado cosmógrafo principal del rey de España en la Casa de la Contratación. La corona encargó la elaboración de un mapa a gran escala del hemisferio occidental con el objetivo de reafirmar las demandas españolas de los territorios del nuevo mundo contra las demandas de sus rivales, principalmente Portugal y Francia. España reclamaba todas las tierras al sur del trópico de Cáncer, el cual se muestra de manera destacada en el mapa. 

El mapa ofrece una rica vista ilustrada de América llena de nombres e imágenes que se habían popularizado en Europa después del Descubrimiento. Dibujos de loros, monos, sirenas, monstruos marinos, caníbales, gigantes Patagones y un volcán en erupción en México, complementan los numerosos asentamientos, ríos, montañas y cabos. Finalmente, el grabador de este mapa de América fue Jerónimo Cock, un reconocido artista flamenco que trabajaba en Amberes, el mayor centro de grabados en la Europa del siglo XVI. Finalizado en 1562, solo se conoce la existencia de dos copias del mapa que se conservan en la Biblioteca del Congreso de Estados Unidos y en la Biblioteca Británica.

Aquí puedes ver en detalle el mapa: Mapa de América en 1562 por Diego Gutiérrez

El topónimo Golfo de Nueva España se seguiría usando todavía durante varias décadas en mapas posteriores, como los mapas de Joan Martines a finales del siglo XVI; o el Atlas de Joan Blaeu del siglo XVII conocido también como "Atlas Maior", el cual fue publicado en 1662 y donde toda la zona del golfo se denomina Golfo de México o Golfo de Nueva España.

Por otra parte, las referencias al Golfo de la Nueva España se pueden encontrar también otros documentos históricos y escritos como los de Hernán Cortés, Bernal Díaz del Castillo, y fray Bernardino de Sahagún que incluyen descripciones geográficas que hacen referencia al golfo como una extensión marítima clave para el comercio y la conexión con España. 

La Casa de Contratación, encargada de supervisar las rutas marítimas, produjo cartas de navegación, esenciales para las flotas comerciales y militares, que identificaban el Golfo de Nueva España como un punto de tránsito crucial; mientras que lo registros relacionados con las fortificaciones de puertos como Veracruz y Campeche mencionan el Golfo de Nueva España en contextos defensivos, resaltando su importancia para proteger las rutas comerciales de los ataques de piratas.

Con el paso del tiempo y la consolidación de otros nombres geográficos, la denominación de Golfo de Nueva España cayó en desuso, siendo reemplazado de manera definitiva por Golfo de México. Este cambio se debió principalmente al fin del dominio español en el territorio tras la independencia de México en 1821 y la desintegración del Virreinato de Nueva España, así como a una progresiva simplificación de los nombres geográficos en los mapas internacionales para que los lugares geográficos que reflejaban fueran fácilmente identificables.

Mapa del Vierreinato de Nueva España en 1810

Mapas del mundo justo antes de 1492

El 12 de octubre de 1492, la expedición española liderada por el almirante Cristóbal Colón llegaba por primera vez al continente americano, si bien los españoles pensaron inicialmente que habían llegado a la India. Poco después se percataron de que habían descubierto un nuevo continente, al que se le dio el nombre de América en honor de Américo Vespucio, la primera persona en darse cuenta de que la expedición española no había llegado a Asia sino a unas nuevas tierras hasta entonces desconocidas por los europeos. 

Aunque hay constancia de varias expediciones a América anteriores a Colón, el año 1492 es la fecha considerada oficial del descubrimiento de América y la que marcó uno de los momentos más importantes de la historia. El mundo cambió por completo en pocos años, mientras que los mapamundis realizados hasta entonces quedaron desfasados al instante. Durante las siguientes décadas, cartógrafos de todo el mundo realizarían multitud de mapas del mundo donde reflejar las nuevas tierras durante la denominada Era de los Descubrimientos. 

Como curiosidad o casualidades de la historia, justo antes del descubrimiento de América por los españoles, un cartógrafo alemán llamado Henricus Martellus Germanus (Heinrich Hammer) había completado dos mapas del mundo que publicó entre 1489 y 1491. Se trata de probablemente los últimos mapamundis anteriores a 1492. 

Los mapas fueron publicados en Florencia y combinan el mapamundi de Ptolomeo con recientes descubrimientos portugueses de la época. Los historiadores creen que Martellus se basó en un mapamundi anterior de 1485 realizado por Bartolomé Colón, navegante y cartógrafo genovés, y hermano menor de Cristóbal Colón. Algunas teorías apuntan además que fueron estos dos mapas los que tomó Colón como referencia para intentar llegar a Asia por una ruta más corta, realizando finalmente una travesía que llevaría a la expedición española a descubrir el Nuevo Mundo. 

Aquí puedes ver en detalle los dos últimos mapas del mundo anteriores al descubrimiento de América que se conocen: (clic en la imagen para ampliar el mapa)

Mapamundi 1489 - Henricus Martellus Germanus
Mapa del mundo de 1489 por Henricus Martellus Germanus (original preservado en la Biblioteca Británica) 


Mapamundi 1491 - Henricus Martellus Germanus
Mapa del mundo de 1491 por Henricus Martellus Germanus (original preservado en la Universidad de Yale) 

El español en el mundo: Mapa, datos y curiosidades

Procedente del latín hablado (conocido también como latín vulgar o latín tardío), el idioma español es una lengua romance que pertenece a la familia de lenguas indoeuropeas, originaria del reino medieval de Castilla, motivo por el que se denomina habitualmente a este idioma como castellano. 

Aproximadamente, 500 millones de personas usan el español como lengua materna, lo que lo convierten en el segundo idioma del mundo por número de hablantes nativos, solo superado por el chino mandarín (con 1.100 millones de hablantes). En cifras totales, la comunidad de hispanohablantes en el mundo está en torno a los 600 millones de personas, entre los que se incluyen los hablantes nativos, las personas con una alta competencia o dominio del idioma como segunda lengua y aproximadamente 25 millones de estudiantes de español. De esta forma, el español se sitúa en este particular ranking mundial como el cuarto idioma en importancia, por detrás del inglés, el chino mandarín y el hindi.

En este mapa puedes ver en detalle la distribución del idioma español en el mundo. (Clic en la imagen para agrandar el mapa) 

Mapa distribución geográfica del español en el mundo

Unas cuantas estadísticas y datos curiosos o históricos sobre el idioma español o castellano que quizás no conocías:

- La mayoría de los estudios sobre la etimología u origen de la palabra español para definir al idioma, sugieren que proviene de la palabra del latín medieval "Hispaniolus", utilizada para referirse antiguamente a los habitantes de la Hispania romana (territorio que sería España posteriormente). 

- El primer libro impreso en español, y también el primer libro impreso en España, es el Sinodal de Aguilafuente, un incunable que data de 1472. Dos décadas después, Antonio de Nebrija publicaría en 1492 el texto Gramática castellana, la primera obra dedicada al estudio de la lengua castellana y sus reglas, que fue además la primera gramática escrita para una lengua europea moderna. 

- 21 países de todo el mundo tienen el español como idioma oficial o es el idioma mayoritario hablado de forma nativa por la población. 19 de ellos están en América, donde el español es el idioma predominante del continente por número de hablantes. Más del 80% de los hablantes de español en el planeta se encuentran en América. 

- Con más de 130 millones de habitantes, México es el país con más hispanohablantes del mundo. El idioma español es la lengua nativa del 95% de la población mexicana, pero curiosamente no está reconocido como el idioma oficial del país, si bien, a pesar de no tener este reconocimiento jurídico, el español es el idioma oficial de facto en el país. 

- Otros países del continente americano donde el español no está reconocido como idioma oficial, pero es el idioma hablado por la mayor parte de la población, son: Argentina (45 millones de habitantes), Chile (18 millones de habitantes) y Uruguay (3,3 millones de habitantes). 

- Estados Unidos es el segundo país del mundo en número de hispanohablantes, con más de 57 millones de personas que tienen el español como lengua materna o avanzados conocimientos como segundo idioma pero con competencia limitada. Es además el quinto país del mundo por hablantes nativos de español, con 42 millones de estadounidenses que hablan español como idioma principal. 

- A pesar de ser el país donde se originó el castellano, España es el cuarto país en el ranking en cuanto a número total de hablantes de español, con 47 millones de personas. Es superado por México, Colombia y Estados Unidos. Por hablantes nativos ocupa el tercer puesto mundial. 

- Aparte de España, en Europa más de 23 millones de personas hablan español como lengua materna. El número de hispanohablantes totales en Europa, sumando hablantes nativos y quienes lo utilizan como segunda lengua o con conocimientos avanzados del idioma, asciende a 70 millones de personas. 

- No hay consenso entre los historiadores sobre cuáles son los primeros textos de la historia escritos en español. Los Cartularios de Valpuesta, una serie de documentos que a su vez son copias de otros textos que se remontan al siglo IX, están escritos en un dialecto del latín tardío que ya incluía algunas características propias del castellano; mientras que las Glosas Emilianenses, que datan de finales del siglo X y principios del siglo XI, son los textos que tradicionalmente se han considerado como el testimonio más antiguo de la lengua española. 

- La oficialización del español en el reino de Castilla llegaría en todo caso con la institucionalización del castellano medieval en el siglo XIII durante el reinado de Alfonso X el Sabio. El idioma se extendería por toda la península ibérica posteriormente durante la Baja Edad Media, gracias particularmente a la denominada Reconquista, que acabó en 1492, año en el que comenzó la colonización española de América, expandiéndose también el idioma por gran parte del continente americano.

- El único país de África donde el español es el idioma oficial es Guinea Ecuatorial. Es hablado como primera o segunda lengua por el 87,5% de la población. También tiene una fuerte presencia en Marruecos y particularmente en la República Saharaui. 

- La presencia del español en Asia se reduce casi exclusivamente a Filipinas, donde fue el idioma oficial durante casi 4 siglos, aunque fue perdiendo su importancia en el país a partir del siglo XX, tras la guerra filipino-estadounidense. Dejó de ser el idioma oficial finalmente en 1973, pero aún lo habla una parte de la población. 

- En Oceanía, el español es el idioma oficial de facto en la Isla de Pascua, como parte de Chile; y existen también pequeñas comunidades de hispanohablantes nativos en Australia y Nueva Zelanda.

- Gracias a la localidad argentina de Fortín Sargento Cabral y la chilena Villa Las Estrellas, situadas en la Antártida, el idioma español está presente en cinco continentes. 

- El español o castellano es considerado uno de los idiomas más ricos del planeta, con más de 93.000 palabras recogidas actualmente en el diccionario de la lengua española. 

- La palabra más larga en español aceptada por la RAE (Real Academia Española) es "electroencefalografista", con 23 letras. Una palabra que podría superarla por número de letras, pero que sin embargo no está aceptada por la RAE, es "hipopotomonstrosesquipedaliofobia", que irónicamente es el miedo irracional a pronunciar palabras largas o complejas.   

- El español es la tercera lengua más usada en Internet, contando actualmente con 365 millones de usuarios, lo que representa el 8% del total de las búsquedas realizadas y la información disponible en Internet. 

Como última curiosidad, todas las estimaciones sobre el futuro del idioma apuntan a que el español seguirá creciendo y expandiéndose en el futuro. Se espera que para el año 2050 el idioma español contará con más de 800 millones de hablantes en todo el mundo; y para el año 2100 la cifra podría superar los 1.200 millones. 


Mapa de la población indígena de América por países

El descubrimiento de América en 1492 por parte de la expedición española liderada por Cristóbal Colón es uno de los hechos más importantes en la historia de la humanidad. 

Aunque pocos historiadores ponen en duda que probablemente hubo expediciones a América anteriores a Colón (sin saber por entonces que en realidad se trataba de un nuevo continente), fue a partir de 1492 cuando el continente americano comenzó a ser conocido por el resto del mundo, marcando el inicio de la Edad Moderna y el comienzo de la globalización. 

Un nuevo continente por explorar que llevó a la conquista y colonización de nuevos territorios en América durante siglos, primero por parte del imperio español y el imperio portugués, y posteriormente del imperio británico y francés. 

Como consecuencia de la colonización de América, la población nativa de todo el continente se redujo drásticamente. A ello contribuyeron diversos factores, que incluyen desde las muertes en las guerras y combates de los indígenas contra los invasores como consecuencia directa de la conquista, a las muertes por enfermedades que los europeos llevaron al Nuevo Mundo. 

A estos factores se sumó la inmigración durante siglos de millones de personas al continente americano, principalmente procedentes de Europa pero también desde África debido a la trata de esclavos de la época. 

En la actualidad, la población indígena de América está repartida por el continente de forma irregular. Mientras algunos países aún cuentan con un alto porcentaje de la población con un origen indígena que, al menos en parte, mantienen su cultura y tradiciones (a los que se podrían sumar los mestizos con ascendencia indígena), en otros la población nativa de América se ha reducido a una minoría casi testimonial, hablándose en ocasiones de "sustitución étnica".  

En este mapa puedes ver el porcentaje de población indígena o nativa de América desglosada por cada país del continente.  

Nota: Para recopilar los datos se han tomado las fuentes oficiales con la última información existente sobre la demografía y etnografía de cada país. Los porcentajes corresponden con los datos oficiales existentes actualmente sobre la población indígena. En algunos países, una parte de esta población nativa no es contabilizada como indígena pero se incluye dentro otros grupos étnicos como los mestizos al ser muchos de ellos de ascendencia indígena (haz click en el mapa para agrandar la imagen)   

Mapa de la población indígena de América por países


Información desglosada con los datos sobre el porcentaje de población nativa de cada país del continente americano y la raza o grupo étnico mayoritario: 

Canadá 

Población indígena: 4,9 %

Población / Etnia mayoritaria: Raza blanca - 72,9 %


Estados Unidos

Población indígena: 1,6 %

Población / Etnia mayoritaria: Raza blanca - 65 %

 

México

Población indígena: 21,5 %

Población / Etnia mayoritaria: Raza blanca - 47 % 


Guatemala

Población indígena: 40 %

Población / Etnia mayoritaria: Mestizos - 40 % 


Honduras

Población indígena: 7,25 %

Población / Etnia mayoritaria: Mestizos - 82,9 % 


Cuba

Población indígena: 0,5 %

Población / Etnia mayoritaria: Raza blanca - 64 %


Jamaica

Población indígena: 1 %

Población / Etnia mayoritaria: Raza negra - 92 %


Belice

Población indígena: 22,3 %

Población / Etnia mayoritaria: Mestizos - 52 %


Nicaragua

Población indígena: 3 %

Población / Etnia mayoritaria: Mestizos - 75 %


El Salvador

Población indígena: 8 %

Población / Etnia mayoritaria: Mestizos - 68 %


Costa Rica

Población indígena: 2,42 %

Población / Etnia mayoritaria: Mestizos y Raza blanca - 83 %


Panamá

Población indígena: 8 %

Población / Etnia mayoritaria: Mestizos - 32 %


Colombia

Población indígena: 4,5 %

Población / Etnia mayoritaria: Mestizos - 49 %


Venezuela

Población indígena: 4 %

Población / Etnia mayoritaria: Mestizos - 33 %


Ecuador

Población indígena: 6,5 %

Población / Etnia mayoritaria: Mestizos - 65 %


Perú

Población indígena: 26 %

Población / Etnia mayoritaria: Mestizos - 60  %


Brasil

Población indígena: 0,6 %

Población / Etnia mayoritaria: Raza blanca - 47,5 %


Bolivia

Población indígena: 52 %

Población / Etnia mayoritaria: Quechuas y aymaras - 45 %


Chile

Población indígena: 9,5 % (El último censo oficial sitúa la población indígena de Chile en el 12%, pero las propias asociaciones indígenas del país la estiman en torno al 7-8%, por lo que se ha tomado un valor medio como referencia)

Población / Etnia mayoritaria: Raza blanca - 52 %


Paraguay

Población indígena: 2,5 %

Población / Etnia mayoritaria: Raza blanca y mestizos - 95 %


Uruguay

Población indígena: 2 %

Población / Etnia mayoritaria: Raza blanca - 85 %


Argentina

Población indígena: 2 %

Población / Etnia mayoritaria: Raza blanca - 85 %


Groenlandia

Población indígena: 89 %

Población / Etnia mayoritaria: Inuits - 89 %


Guyana

Población indígena: 6 %

Población / Etnia mayoritaria: Indo-guayaneses - 50 %


Surinam

Población indígena: 4 %

Población / Etnia mayoritaria: Indios (originarios de la India) - 27  %


Guayana francesa

Población indígena: 10 %

Población / Etnia mayoritaria: Criollos - 40  %


Trinidad y Tobago

Población indígena: 0 %

Población / Etnia mayoritaria: Indo-trinitenses - 40,3  %


Santa Lucía

Población indígena: 2 %

Población / Etnia mayoritaria: Raza negra - 85  %


República Dominicana

Sin datos. Desde 1960 no se recoge información racial o referencias a etnias en la República Dominicana. 


Haití

Población indígena: 0 %

Población / Etnia mayoritaria: Raza negra - 95 %


Bahamas

Población indígena: 0 %

Población / Etnia mayoritaria: Raza negra - 90,5 %


Antigua y Barbuda

Población indígena: 0,3 %

Población / Etnia mayoritaria: Raza negra - 91 %


Barbados

Población indígena: 0,1 %

Población / Etnia mayoritaria: Raza negra - 90 %


Dominica

Población indígena: 2,9 %

Población / Etnia mayoritaria: Raza negra - 86 %


Granada

Población indígena: 2,5 %

Población / Etnia mayoritaria: Raza negra - 82 %


San Cristóbal y Nieves

Población indígena: 0 %

Población / Etnia mayoritaria: Raza negra - 95 %


San Vicente y las Granadinas

Población indígena: 0 %

Población / Etnia mayoritaria: Raza negra - 95 %



El extraño Mapa de Piri Reis

El mapa de Piri Reis lleva envuelto en polémica desde su descubrimiento en 1929 en el Palacio de Topkapi, en Estambul, Turquía, en una inspección que se estaba haciendo en el Palacio antes de convertirlo en un museo.

Mapa Piri ReisA día de hoy los historiadores siguen sin ponerse de acuerdo sobre este misterioso mapa por un motivo fundamental , no parece encajar con lo que hasta ahora han reflejado los libros de historia sobre los navegantes antiguos y las tierras desconocidas.


Está pintado sobre un trozo de piel de gacela y su autor fue Piri Reis , un almirante y cartógrafo otomano . Una inscripción en el mapa , nos da la fecha exacta : "en el Sagrado Mes de Muharram del año 919" , en nuestro calendario , el año 1513 .

La historia generalmente aceptada y que ha transcendido hasta nuestros días , nos cuenta que en 1501 (9 años después del descubrimiento de América), Kemal Reis, corsario turco y posteriormente capitán de la flota otomana , capturó varias naves cerca de las costas de España. Tras interrogar a sus tripulantes , uno de ellos confesó que había viajado con Colón en 1492 hacia el Nuevo Mundo y que poseía un mapa dibujado por el propio Colón sobre esta travesía . Kemal envió a este marino a su sobrino Piri ( Piri Reis ) , el cual era también capitán naval además de cartógrafo.


Piri ReisPiri Reis comenzó a diseñar el nuevo mapa en 1511 usando las fuentes cartográficas conocidas hasta el momento con el fin de diseñar un mapa lo más completo y detallado que fuera posible , lo terminó en 1513 y se cree que el mapa que ha llegado hasta nuestros días , es sólo una parte de un gran mapa mucho más grande que englobaba todo el mundo conocido.

Aquí surge el primer misterio del mapa , entre las fuentes conocidas que usó Piri Reis algunas son claras como las cartas portuguesas o el mapa de Colón, sin embargo Piri Reis también cita entre sus fuentes a "los antiguos reyes del mar", lo que parece adaptarse a la teoría de que usó mapas mucho más antiguos obtenidos de la Biblioteca de Alejandría e incluso que se basó en mapas confeccionados en la época de Alejandro Magno ( 356 a.C - 323 a.C ), lo que hace al mapa más misterioso .

Esto nos daría una versión distinta de la historia , ya que estas tierras se supone que eran desconocidas para los antiguos navegantes hasta el descubrimiento de América por parte de Colón, salvo por los diversas teorías de las expediciones a América anteriores a Colón.

Mapa Piri Reis
Para intentar encontrar una explicación a lo que nos muestra el mapa y que se ajuste a los datos que conocemos , algunos historiadores con mayor o menor acierto , nos ofrecen diferentes teorías independientes o al margen de la comúnmente aceptada .

En la parte inferior del mapa , podemos observar una extensión de tierra que se alarga de forma exagerada aunque permanece unida a la costa Americana. Una de las teorías sugiere que esta extensión de tierra sería la Antartida, cartografiada además sin la característica capa de hielo con la que la conocemos actualmente , lo que nos daría a entender que este territorio se conocía hace ya varios siglos y respaldaría la idea de que el Mapa fue copiado en parte de mapas antiguos de la Biblioteca de Alejandría.

En todo caso, no se trataría de algo "nuevo". Ya se conocían mapas anteriores al descubrimiento de la Antártida , donde aparecían grandes masas de tierra en la parte meridional de los mapas . Esta idea , proviene de la Grecia clásica , principalmente de autores como Aristóteles y Eratóstenes , quienes presumían que la Tierra requería cierta simetría , por lo que al haber tal masa de tierra conocida en el hemisferio norte , debía haber una cantidad similar en el hemisferio sur ).

Mapa Piri Reis AntártidaSe creía además que la parte sur del Globo habría llegado a estar unida en una sola masa gigantesca , formando un gran Continente ( Sur de América , la Antártida y Oceanía , otra posibilidad uniría África con Oceanía ) . Esto se conoció como la búsqueda de Terra Australis Incognita , duró varios siglos y llevó finalmente al descubrimiento de este nuevo continente.

La Antártida por su parte, fue hallada posteriormente , aunque hay indicios de que hubo avistamientos de este continente siglos antes de ser oficialmente descubierto en 1820 .

La mayoría de historiadores sin embargo , descartan esta teoría y consideran que la tierra que se aprecia en la parte meridional del mapa es la costa patagónica y que la explicación de su deformidad en el mapa es tan sencilla como la falta de espacio en la piel de gacela , lo que llevó al autor a alargarlo y deformar esta parte del sur de América para poder incluirla en el mapa.


Mapa OrteliusRelacionada con esta teoría , está la Hipótesis 1421. Un ex capitán de las Fuerzas navales británicas, y experto cartógrafo Gavin Menzies en su libro 1421: The Year China Discovered The World. Presenta la teoría de que la masa terrestre meridional del mapa de Reis es realmente la Antártida y que está basada en cartas chinas anteriores.

El almirante Hong Bao habría cartografiado esta costa a las órdenes del legendario almirante Zheng He unos setenta años antes de que Colón descubriera América. La expedición habría tenido como objetivo colocar a todo el planeta bajo el control tributario del emperador chino. La teoría de Menzies ha sido desacreditada por la historiografía científica . ( Los viajes de Zheng He los tratamos en un artículo anterior sobre las expediciones Chinas a América anteriores a Colón ) .


Terra Australis IncognitaLa teoría más extrema , sugiere que la increíble precisión y detalle del mapa , los accidentes geográficos como islas o montañas son imposibles de cartografiar sin la ayuda de un aeroplano , además , longitud y latitud de Sudamérica y África son exactas o lo que es lo mismo , que fueron cartografiados desde el aire hace varios siglos.

Esta teoría sostiene además , que el trozo de Antártida que aparece cartografiado , lo fue con el continente libre de hielos , algo que no sucedía desde hace más de 6.000 años . La gran cultura egipcia no se desarrolló hasta siglos después de este hecho , por lo que destrozaría la cronología de la historia que conocemos.

Es un teoría apasionante y que abre un gran número de posibilidades , aunque , a falta de pruebas concluyentes , muy pocos investigadores o expertos la respaldan .

Mapa MercatorLo cierto es ,como decíamos al principio del artículo , que desde su descubrimiento , el mapa de Piri Reis ha estado envuelto en polémica . Aceptar como cierta alguna de estas teorías supone cuestionar la versión "oficial" de la historia que conocemos . Nos daría a entender por ejemplo que Colón ya conocía estos mapas antes de su viaje y que por tanto no arriesgó ni descubrió un nuevo Continente, sino que se embarcó a una tierra ya cartografiada y que sabía que podía encontrar.

En el fondo de estas teorías subyace en realidad la idea de que las antiguas civilizaciones tenían conocimientos mucho más avanzados de lo que creíamos y que parte de ese conocimiento se ha perdido con el tiempo . Incluso se atisba la idea y se abre la posibilidad a culturas o civilizaciones antiguas muy avanzadas que desconocemos y que podrían haber existido.

Sea como fuere , y aunque las posibilidades son realmente interesantes tanto para historiadores como científicos , ninguna de estas teorías se ha podido demostrar . A día de hoy no existen evidencias históricas que sustenten que la carta de Reis procede de "antiguas civilizaciones" o de culturas desconocidas y debemos considerar el mapa de Piri Reis como lo que sabemos y conocemos actualmente , una extraordinaria y bella compilación de todo el conocimiento geográfico de la Europa medieval tardía.