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La historia de Jack Earle, actor de cine mudo, gigante de circo y poeta

Jacob Rheuben Ehrlich, más conocido como Jack Earle, fue una de esas figuras imposibles de olvidar en la cultura popular de comienzos del siglo XX. Fue actor en los últimos años del cine mudo, una de las grandes estrellas del legendario circo Ringling Bros. and Barnum & Bailey y, durante mucho tiempo, uno de los hombres más famosos del mundo debido a su extraordinaria estatura.

Fotografía de Jack Earle, el gigantesco actor de cine mudo
Aunque los carteles promocionales aseguraban que medía 2,60 metros, su altura real rondaba los 2,29 metros, suficiente para convertirlo en una auténtica celebridad en una época en la que los gigantes despertaban una enorme fascinación.

Nacido en Denver en 1906, Earle no parecía destinado a convertirse en un gigante. Al contrario, llegó al mundo pesando menos de dos kilos, y los médicos dudaban incluso de que sobreviviera. Sin embargo, cuando tenía unos siete años comenzó a crecer de forma descontrolada debido a un tumor en la hipófisis que provocó gigantismo

A los diez años ya superaba los 1,80 metros y, siendo apenas un adolescente, sobrepasaba los dos metros de altura. Su aspecto llamaba tanto la atención que evitaba caminar por las calles principales de El Paso y prefería utilizar callejones para no asustar a la gente ni convertirse en el centro de todas las miradas.

Su imponente presencia terminó llevándolo a Hollywood. Con apenas trece años viajó a Los Ángeles junto a su padre y fue contratado por Century Comedies, un estudio especializado en cortometrajes cómicos. En aquellos años el cine era un espectáculo eminentemente visual y los productores buscaban constantemente rostros y físicos capaces de sorprender al público. Un adolescente que ya superaba ampliamente los dos metros de altura era un reclamo irresistible.

Jack apareció en varias producciones mudas, entre ellas "Hansel y Gretel" (1923), "Jack y las habichuelas mágicas" (1924), "Peg o' the Mounted" (1924) o "Hit 'Em Hard" (1924). En la mayoría de sus papeles interpretaba gigantes, personajes fantásticos o figuras de gran fuerza física, aprovechando una presencia escénica imposible de igualar mediante efectos especiales, que todavía estaban en sus primeras etapas de desarrollo. 

Cartel de cine con Jack Earle - Hit 'Em Hard
Nunca alcanzó la fama de las grandes estrellas de Hollywood, pero compartió plató con algunos de los actores cómicos más populares de la época y llegó a convertirse en uno de los intérpretes más reconocibles del cine fantástico de los años veinte. Para muchos espectadores era la primera vez que veían a una persona de semejante tamaño en una pantalla.

Su carrera parecía prometedora, pero terminó de forma inesperada. Durante un rodaje sufrió una grave caída desde un andamio que le provocó importantes lesiones. Poco después comenzó a perder visión y los médicos descubrieron el tumor que estaba presionando sus nervios ópticos. El tratamiento mediante rayos X consiguió devolverle parcialmente la vista y, según muchos especialistas e historiadores, también frenó el crecimiento que había marcado toda su infancia y adolescencia. Con su salud resentida y la llegada del cine sonoro, Earle decidió abandonar definitivamente Hollywood.

Sin posibilidad de continuar en el cine, Jack encontró un nuevo escenario bajo las enormes carpas del famoso circo Ringling Bros. and Barnum & Bailey Circus. Durante catorce años recorrió Estados Unidos anunciado como "The Texas Giant" (El gigante de Texas) o "The World's Tallest Man" (El hombre más alto del mundo). 

Aquellos espectáculos reunían a miles de personas deseosas de contemplar personajes extraordinarios, y Earle era una de sus principales atracciones. Los visitantes comparaban el tamaño de sus manos con las suyas, observaban sus zapatos gigantescos (fabricados especialmente para él), y se maravillaban al verlo caminar entre la multitud.

Jack Earle como gigante de circo
Como ocurría con muchos artistas de circo de la época, la publicidad exageraba algunos aspectos de su figura. Durante años fue anunciado con una altura de 2,60 metros, aunque posteriormente una medición oficial realizada en 1939 fijó su estatura en unos 2,29 metros. Aun así, seguía siendo una de las personas más altas del mundo. Debido a su enorme estatura, su vida cotidiana no era sencilla. Necesitaba camas construidas expresamente para él, la ropa debía confeccionarse a medida y viajar en automóvil o atravesar una puerta convencional suponía a menudo un pequeño desafío.

Paradójicamente, quienes lo conocieron describían a Jack Earle como una persona tranquila, educada y bastante tímida. Le molestaba que la gente solo viera su altura y no a la persona que había detrás del espectáculo. Esa personalidad cercana hizo que fuera muy querido entre sus compañeros de circo, donde coincidió con algunos de los gigantes más famosos de la época e incluso llegó a conocer a Robert Wadlow, el hombre más alto de la historia.

Durante la Segunda Guerra Mundial intentó alistarse en el ejército estadounidense, pero fue rechazado precisamente por su extraordinaria estatura, que hacía imposible equiparlo con el uniforme y el material reglamentarios. Curiosamente, otro célebre gigante de la época, el alemán Jakob Nacken, sí consiguió servir durante el conflicto a pesar de medir cerca de 2,21 metros de altura. En cualquier caso, aquel episodio demuestra hasta qué punto su físico condicionó todos los aspectos de su vida, incluso aquellos que nada tenían que ver con el mundo del espectáculo.

Cansado de la vida itinerante, abandonó el circo a comienzos de los años 40 y comenzó una etapa completamente distinta. Trabajó para la compañía Roma Wine como vendedor y relaciones públicas, promocionándose con humor como "el vendedor viajero más alto del mundo". Sin embargo, lejos de los focos, Jack Earle cultivó una faceta que muy pocos conocían. 

Fotografía del gigante Jack Earle
Era un apasionado de la literatura y dedicaba buena parte de su tiempo libre a escribir poesía. También pintaba, realizaba esculturas y practicaba la fotografía, disciplinas en las que encontraba una forma de expresarse muy diferente a la imagen pública que lo había acompañado durante toda su vida. Quienes trataron con él coincidían en describirlo como un hombre culto, reflexivo y de gran sensibilidad, muy alejado del estereotipo del "gigante de feria" que el público imaginaba.

Su interés por la escritura terminó cristalizando en un pequeño libro de poemas titulado "The Long Shadows", publicado poco antes de su fallecimiento. Sus versos no giraban únicamente en torno a su extraordinaria estatura, sino que abordaban temas como la naturaleza, el paso del tiempo, la soledad o la condición humana. Más que un simple pasatiempo, la poesía fue para Earle una manera de reivindicar que detrás de aquella figura gigantesca existía una persona con inquietudes artísticas y una rica vida interior. 

Una curiosidad poco conocida es que, aunque durante muchos años fue considerado el actor más alto de Hollywood, ese título acabaría pasando a Max Palmer, luchador profesional y actor que alcanzó aproximadamente 2,49 metros y apareció en varias películas entre las décadas de 1950 y 1970. Palmer sigue siendo considerado el actor más alto de la historia del cine, mientras que el récord absoluto de altura entre actores profesionales pertenece en la actualidad al marroquí Brahim Takioullah, con 2,46 metros de altura.

Jack Earle falleció en 1952 con solo 46 años, pero dejó tras de sí una historia fascinante que resume una época en la que el cine mudo, los circos y los espectáculos ambulantes convertían lo extraordinario en un fenómeno de masas. Detrás del "Gigante de Texas" había un hombre sensible, creativo y con un gran sentido del humor que siempre quiso demostrar que era mucho más que unos cuantos centímetros de altura. 

Quizá por eso sigue siendo recordado hoy en día, no solo como uno de los gigantes más famosos del siglo XX, sino también como un personaje singular que logró abrirse camino en mundos tan diferentes como Hollywood, el circo y la literatura.

Comparativa altura Jack Earle

Fotografía de Jack Earle, el actor de cine mudo más alto de la historia

André el Gigante frente a Robert Wadlow, la persona más alta de la historia

De origen francés, André el Gigante (cuyo nombre real era André René Roussimoff) fue un luchador profesional que destacó durante muchos años como una de las figuras más prominentes y carismáticas de la lucha libre en la WWF (posteriormente WWE) durante los años 80 y principios de los 90, en la que muchos aficionados consideran que fue la época dorada del Wrestling

Gran parte de la fama que alcanzó André se debía a su imponente presencia en el ring. Debido a que sufría gigantismo, André se caracterizó como luchador por su gran estatura y su enorme corpulencia, con una altura de 2,21 metros (2,18 según algunas fuentes) y un peso cercano a los 240 kilos

Su impresionante tamaño llevó a André a hacer también carrera en el cine como actor, interpretando diversos papeles que encajaban a la perfección con su físico en películas como "Conan el Destructor" (1984) o "La princesa prometida" (1987). Pero sin duda la parte más exitosa de su vida fue su carrera como luchador, donde destacó como uno de los luchadores más altos en la historia de la WWE y se ganó apodos como "La octava maravilla del mundo" o el apodo con el que pasaría a la historia: André el Gigante

Pero, ¿qué pasaría si se hace una comparación del tamaño de André el Gigante vs. Robert Wadlow, la persona más alta que ha existido jamás?.

Nacido en 1918, Robert Pershing Wadlow sufría de un gigantismo extremo que le llevó a crecer de forma desmesurada desde muy pequeño. Cuando cumplió ocho años de edad, Robert Wadlow ya había superado la estatura de su padre tras alcanzar a tan temprana edad los 1,83 metros de altura.

Robert Wadlow sencillamente nunca dejó de crecer. Cuando el Libro Guinness de los Récords certificó que se trataba de la persona más alta de la historia que se había podido documentar, a Robert Wadlow se le otorgó oficialmente una impresionante estatura de 2,72 metros de altura, con un peso estimado de 200 kilos.,

En esta curiosa imagen se puede ver la comparación de la altura real de estos dos auténticos gigantes frente a frente: André el Gigante y Robert Wadlow

Matizar por último que, obviamente, la fotografía es solo una representación para comparar la altura real de ambos, ya que esta situación nunca se podría haber producido debido a que vivieron en épocas diferentes. Robert Wadlow murió en 1940, mientras que André el Gigante nació en 1946. 

Comparación tamaño André el Gigante vs Robert Wadlow

Max Palmer, el actor más alto de la historia

Los actores más altos en la historia del cine, normalmente han acabado encasillados en determinados papeles debido a su impresionante estatura, interpretando personajes acordes a su gran tamaño que pudieran encajar con su rol de auténticos gigantes

Max Palmer, el actor más alto de la historia
El caso de Max Palmer no fue un excepción, y aunque su carrera en el cine fue breve y nunca llegó a ser una estrella de Hollywood, la característica que definió a este ex-jugador de baloncesto y luchador profesional a su paso por el cine, es que se convirtió en el actor más alto de la historia. La altura real de Max Palmer se estimó, según algunas fuentes, en 2,31 metros de estatura, aunque otras fuentes le dan una increíble altura de 2,49 metros. 

Nacido en la ciudad de Pontotoc (Mississippi) el 27 de noviembre de 1927, Max Edmund Palmer destacó rápidamente en el equipo de baloncesto del instituto gracias a su gran altura. Tras graduarse en el instituto dejó la ciudad para fichar por los Rochester Royals, un equipo profesional de baloncesto con sede en Sacramento (California). 

Su paso por el baloncesto no fue como esperaba, así que acabó regresando a Mississippi para buscar trabajo. Poco tiempo después conoció a un periodista de Chicago llamado Fritz Blocki, quien impresionado por su enorme estatura, le comentó que podría hacer carrera en el cine, de manera que Max Palmer se trasladó a Hollywood para convertirse en actor

Gracias a los contactos del periodista, Max Palmer hizo su primera aparición televisiva en "Comedy Hour", un programa de televisión de humor y variedades protagonizado por los cómicos Dean Martin y Jerry Lewis. También participaría en otros shows televisivos de la época, como "The Jimmy Durante Show" o "The Spade Cooley Show". 

Max Palmer como hombre-mono en la película Killer Ape
El debut como actor de Max Palmer sería finalmente en la película "El francotirador" (1952), donde hizo un pequeño papel que ni siquiera fue acreditado. Al año siguiente le llegaría su gran oportunidad con los films "Invasores de Marte" (1953) y especialmente con "Killer Ape" (1953), una película protagonizada por Johnny Weissmuller y donde Palmer consiguió un papel principal interpretando a un gigantesco y temible hombre-mono

Su carrera como actor fue en todo caso realmente breve, y en 1954 dejó el cine. Sin embargo, su enorme estatura sirvió a Max Palmer para ser considerado por muchos como el actor más alto de la historia. Un título honorífico que en realidad nunca le fue reconocido, ya que, según el Libro Guinness de los Récords, el récord del actor más alto que ha existido fue otorgado en junio de 2011 a Neil Fingleton, un actor británico de 2,32 metros de altura. 

El motivo detrás de esta falta de reconocimiento oficial está en las diferencias existentes sobre su altura real. Algunas fuentes de la época otorgaban a Max Palmer una estatura de 2,31 metros y un peso de 227 kilos, mientras que otras fuentes señalaban que el actor llegó a medir hasta 2,49 metros, lo que le convertiría además en una de las personas más altas de la historia

Tras dejar la actuación, Max Palmer decidió aprovechar su impresionante tamaño y complexión física trabajando como luchador profesional en Salt Lake City (Utah). Fue conocido por el apodo de "Paul Bunyan", un legendario leñador gigante. Su paso por la lucha libre fue también bastante breve debido a sus continuos problemas con las drogas y el alcohol (agudizadas por su gigantismo), pero también estableció un hito como uno de los luchadores más grandes de la historia, igualando e incluso superando (dependiendo de qué medida se tome como su altura real), al Gigante González, el luchador más alto en la historia de la WWE

Panfleto de la iglesia bautista de Max Palmer
En 1963, Max Palmer dio un giro radical a su vida y se hizo pastor evangelista, predicando por todo Estados Unidos bajo el apodo de "Goliat para Cristo" (Goliath for Christ), y siendo presentado como "el cristiano más grande del mundo". En 1974 retomó brevemente su papel como actor apareciendo en la película "Los guerreros de la muerte" (Stone), y al año siguiente se casó con Betty, quien sería su esposa hasta su muerte. 

Como curiosidad añadida, a menudo se atribuye a Max y Betty Palmer ser los padres adoptivos de Jim Palmer, uno de los jugadores de béisbol más famosos de las Grandes Ligas estadounidenses, sin embargo esta información es errónea, ya que el auténtico padre adoptivo de Jim, y motivo de la confusión, era otro actor que casualmente se llamaba también Max Palmer.

Los últimos años de su vida, Max Palmer los dedicó a predicar por el país hasta su muerte en 1984, cuando falleció con 56 años debido a problemas cardiacos. Encontrar un ataúd de su tamaño fue una tarea difícil, y para construir el ataúd se midió el cuerpo de Max Palmer, dando un tamaño de 2,49 metros de altura, lo que confirmaría finalmente las fuentes más optimistas sobre su estatura real y le convertirían en el actor y luchador de Wrestling más alto de la historia, a pesar de no haber sido reconocido nunca oficialmente como tal. 

Max Palmer fue enterrado finalmente en un ataúd de 2,7 metros de largo en el cementerio de la iglesia bautista de Carey Springs, situada muy cerca de su ciudad natal de Pontotoc, Mississippi. 

Max Palmer en su época de jugador de baloncesto

El actor Max Palmer junto a Johny Weissmuller en la película Killer Ape

Fotografía de Max Palmer en sus últimos años, ya retirado del cine y la lucha libre

Las personas más altas de la historia

Los gigantes han formado parte del mito, la leyenda y el folclore popular desde la antigüedad. Durante siglos, algunos arqueólogos han intentado encontrar evidencias de la existencia de una raza de gigantes, produciéndose curiosos casos como el del gigante de Castelanau, en el que un antropólogo francés aseguró haber encontrado los restos fósiles de un supuesto ser humano que llegó a alcanzar los 3,5 metros de altura.

Robert Wadlow, la persona más alta de la historiaNinguno de los hallazgos de supuestos hombres gigantes han sido confirmados por la ciencia, y esta supuesta raza de gran tamaño, fuerza y apariencia humana, seguirá formando parte de la mitología.

Lo que sí ha podido confirmar y medir la ciencia en numerosas ocasiones, son las increíbles dimensiones de algunas de las personas más altas del mundo. Auténticos gigantes en realidad si los comparamos con el tamaño medio de cualquier otro ser humano, que llegan a superar los dos metros y medio de altura.

Entre las personas más altas que han quedado documentadas por la ciencia, y confirmadas también por el Libro Guinness de los Récords, destacan Zeng Jinlian, una mujer china que alcanzó los 2,48 metros de altura, siendo por ello la mujer más alta que ha existido jamás; y Robert Wadlow, que con sus increíbles 2,72 metros de altura es la persona más alta de la historia.

La mujer más alta de la historia


Una de las primeras mujeres que se han podido documentar como la mujer más alta de la historia, fue Anna Haining Bates, una gigantesca mujer canadiense que vivió en la segunda mitad del siglo XIX, que mantuvo el récord durante varias décadas.

Hija de inmigrantes escoceses, Anna Swan pesó 7,2 kilogramos al nacer, comenzando a crecer muy rápidamente desde entonces. Cuando contaba con cuatro ya tenía una estatura de 137 centímetros de altura; a los once años medía 188 centímetros; y cuando cumplió los 15 años se volvió a medir, superando ya los dos metros.

Fotografía de Anna Swan - Anna Haining BatesSu altura máxima, que convertiría a Anna en la mujer más alta del mundo, la alcanzó a los 18 años, cuando se documentó que medía 2,43 metros (2,41 según algunas fuentes). Su peso habitualmente solía estar entre los 150 y los 170 kg.

Anna sobresalió en literatura y música, siendo considerada una mujer muy inteligente. También destacó en sus estudios de actuación, piano y voz. En una visita a un circo de Halifax, conoció a Martin Van Buren Bates, otro gigante de la época conocido como el "Gigante de Kentucky", debido a su altura de 2,32 metros, algo más bajo que Anna. Ambos se enamoraron y se casaron en 1871 en Londres.

La pareja construyó una casa a medida para ellos, con techos que superaban los cuatro metros de altura. El primer hijo del matrimonio fue una niña que murió al nacer. El segundo hijo nació en enero de 1879, y aunque solamente sobrevivió once horas, fue el recién nacido más grande jamás registrado, con 10,7 kilogramos de peso y casi 75 centímetros de alto. Fue reconocido así por el Libro Guinness de los Récords a título póstumo.

Anna Haining Bates (Anna Swan) murió finalmente mientras dormía en su casa, el 5 de agosto de 1888, justo un día antes de cumplir 42 años.

Lápida en memoria de Jane BunfordDos décadas después se conocía el caso de Jane Bunford, otra conocida "Giganta" que estuvo cerca de arrebatar el récord de la mujer más alta del mundo a Anna. Jane era una joven alta y delgada para su edad, pero con un crecimiento normal, midiendo 1,52 metros a la edad de once años.

Todo cambió en 1906, cuando Jane tuvo un accidente con su bicicleta y se golpeó con la cabeza en el pavimento. El golpe dañó permanentemente su glándula pituitaria (hipófisis), liberando un exceso de hormonas de crecimiento que la hizo aumentar su estatura de manera descontrolada. La lesión sería también a la postre la causa de su muerte.

A la edad de 13 años Jane Bunford medía ya 1,98 metros de altura, y con 19 años alcanzó una estatura de 2,33 metros. Cuando cumplió 21 años, Jane se midió de nuevo, dando como resultado la altura máxima que alcanzaría, 2,39 metros.

Bunford rechazó varias oportunidades para beneficiarse económicamente de su tamaño y apariencia. Al final de su vida sentía un gran dolor debido a los problemas en las articulaciones y otras enfermedades, su columna vertebral tenía una curvatura severa. Debido a esto, no pudo mantenerse completamente erguida en sus últimos años de vida. Poco antes de su muerte, Jane Bunford se midió en 2,31 metros de altura. Se estimó que habría llegado a alcanzar los 2,41 metros si no hubiera desarrollado la curvatura de la columna vertebral.

Jane Bunford murió en su casa el 1 de abril de 1922 debido a su hiperpituitarismo y gigantismo, y no llegó a superar el récord de Anna Swan, que se mantendría durante varias décadas más.

Zeng Jinlian, la mujer más alta de la historiaSería en la década de los años 80 cuando finalmente alguien rompería el récord. Nacida el 26 de junio de 1964, Zeng Jinlian es la mujer más alta de la historia que la ciencia ha podido documentar. Debido a su increíble crecimiento, a Zeng Jinlian se le hicieron varias mediciones de su altura, mostrando que a la edad de 4 años ya medía 1,56 metros, y con 13 años alcanzaba unos sorprendentes 2,17 metros de estatura.

Cuando cumplió los 16 años, Zeng Jinlian alcanzó los 2,40 metros de altura, y aún crecería más. Zeng Jinlian llegó a alcanzar una estatura máxima de 2,48 metros a la edad de 17 años, con un peso en esos momentos de 138 kg. Sufría de la curvatura de la columna vertebral y no podía soportar su altura manteniéndose totalmente erguida, muriendo prematuramente a la temprana edad de 17 años.

Zeng Jinlian fue confirmada por el Libro Guinness de los récords como la mujer más alta de la historia. Es también la persona china más alta registrada, y la única mujer documentada que ha conseguido llegar a los 8 pies de altura (2,43 metros).

El hombre más alto de la historia


Entre los casos más tempranos del hombre más alto del mundo que se han registrado, se encuentra Patrick Cotter O'Brien, un irlandés que alcanzó los 2,46 metros de altura, y era conocido como el "Gigante de Bristol". Cuando O'Brien murió en 1806 no se pudo encontrar ningún coche fúnebre que fuera capaz de llevar su enorme ataúd, por lo que fue transportando por catorce hombres hasta la tumba.

En su testamento dejó indicaciones para ser sepultado bajo varios metros de roca sólida, con el objetivo de evitar una futura exhumación para investigaciones científicas o médicas. Sin embargo, los restos de Patrick Cotter O'Brien fueron examinados en 1972 por un equipo médico, que confirmó su altura de 2,46 metros, siendo la primera persona en la historia documentada que superaba los 8 pies de altura.

Fotografía de John Rogan, el gigante negroEl récord de la persona más alta del mundo lo mantuvo O'Brien durante casi un siglo, hasta que se midió al estadounidense John Rogan a finales del siglo XIX, quien se convertiría a la postre en el segundo hombre más alto de la historia.

John William Bud Rogan fue un antiguo esclavo nacido en Tennessee en febrero de 1868. A la edad de 13 años comenzó a crecer muy rápidamente, lo que condujo a padecer anquilosis, una rigidez anormal de las articulaciones que le daban además una apariencia esquelética.

Debido a su enfermedad, con catorce años apenas podía caminar aunque seguía creciendo a un ritmo vertiginoso. En 1899 comenzó a aparecer habitualmente en los periódicos, siendo conocido como el "Gigante negro". En ese momento John Rogan había alcanzado su altura máxima, 2,67 metros de estatura, lo que le convertían en el hombre más alto documentado hasta ese momento. Sus manos tenían 29 centímetros de largo y sus pies medían 35 centímetros. A pesar de su increíble altura, únicamente pesaba 94 kilos.

Debido a su enfermedad se movía usando un carrito que usaba a modo de silla de ruedas, tirado por cabras. Se ganó la vida vendiendo retratos, postales y dibujos que realizaba él mismo, en una estación de tren. Su anquilosis fue finalmente la causa de muerte en septiembre de 1905, a la edad de 37 años.

John Rogan fue confirmado por la ciencia como el hombre más alto que ha existido, aunque el récord le duró apenas un par de décadas, cuando fue superado por Robert Wadlow, la persona más alta de la historia.

Robert Wadlow de joven a la edad de 10 añosConocido como el Gigante de Alton o el Gigante de Illinois, el estadounidense Robert Pershing Wadlow se hizo famoso por ser la persona más alta documentada por la ciencia.

Nacido en Alto, Illinois, el 22 de febrero de 1918, Robert Wadlow sufría de hiperplasia de su glándula pituitaria, lo que resultó en un nivel anormalmente alto de hormona del crecimiento, haciéndole crecer rápidamente hasta a convertirse en un auténtico gigante.

Cuando comenzó a caminar a la edad de once meses, Robert Wadlow ya medía un metro de altura, la estatura normal para un niño de cinco años. Con tres años alcanzó el metro y medio de estatura, y a la edad de 8 años su altura era de 1,83 metros, superando a su padre en estatura.

Se graduó en el instituto de la localidad a la edad de 17 años, midiendo 2,51 metros de altura y con un peso de 173 kilogramos. Se matriculó posteriormente en el Shurtleff College para estudiar derecho, aunque pronto comenzó a trabajar en eventos publicitarios, alcanzando una gran fama por todo el país.

Un año antes de su muerte, Wadlow superó a John Rogan como la persona más alta de la historia, al alcanzar los 2,64 metros de altura. En realidad Robert Wadlow nunca paró de crecer hasta su muerte. El 27 de junio de 1940 (18 días antes de su muerte), varios médicos de la Universidad Washington en St. Louis, Missouri certificaron que su altura era de 2,72 metros, con un peso de 199 kilos.

Fotografía de Robert Wadlow en 1939El hombre más alto del mundo murió el 15 de julio de 1940 a la edad de 22 años debido a las complicaciones por una infección que había contraído dos semanas antes de forma accidental. Su gigantesco ataúd de casi tres metros y medio de largo pesaba más de 450 kilos. Tras su muerte, el Libro Guinness de los Récords confirmó a Robert Pershing Wadlow como la persona más alta de la historia.

Además de los restos fósiles encontrados en Francia de un hombre del neolítico que se alega que podría pertenecer a una supuesta raza de gigantes, el denominado "Gigante de Castelnau", o la mítica raza de gigantes patagones, existen también otros casos de personas que podrían haber superado a Robert Wadlow en altura.

Entre ellos destacan John Middleton, un supuesto gigante que vivió a principios del siglo XVII en Inglaterra, y que según la leyenda (y tal como pone en su lápida), habría alcanzado una altura de 2,82 metros. También se hizo popular a principios del siglo XIX, el caso de Feodor Machnow, un bielorruso que podría haber sido la persona más alta que jamás ha existido gracias a sus 2,83 metros que supuestamente llegó a alcanzar en vida.

Ninguno de estos casos han podido ser confirmados y documentados por la medicina, por lo que Robert Pershing Wadlow mantiene el récord Guinness con sus 2,72 metros de altura como la persona más de la historia, un auténtico gigante real.

Robert Wadlow, el ser humano más alto de la historia

Robert Pershing Wadlow junto a su familia

El gigante de Castelnau

Se conoce como el Gigante de Castelnau a un misterioso hallazgo realizado en 1890 por el antropólogo francés Georges Vacher de Lapouge en el túmulo de una tumba neolítica. Lapouge halló tres enormes fragmentos de huesos fosilizados que podrían pertenecer al ser humano más grande que ha existido.

Esqueletos humanos gigantesA partir del tamaño de los huesos se estimó que este gigante podría haber llegado a medir 3,5 metros de altura, casi un metro más de altura que quien es considerado el hombre más alto de la historia que se ha podido documentar, Robert Pershing Wadlow (con 2,72 metros).

Los tres fragmentos óseos (húmero, tibia y fémur) fueron descubiertos por el antropólogo Georges Vacher de Lapouge en el cementerio de la Edad del Bronce de Castelnau-le-Lez, Francia, en el invierno de 1890. Su hallazgo lo publicó en la revista científica "La Nature" (disponible online la publicación original en francés: "La Nature vol. 18, 1890 Número 888").

Los huesos fueron datados del período Neolítico ya que se encontraban en la parte inferior del túmulo sepulcral de la Edad de Bronce. La altura de este gigante se estimó en 3,5 metros y probablemente más de 400 kilos de peso. En la propia publicación de "La Nature" se incluyó una fotografía de los tres huesos del gigante comparados con un húmero de un tamaño normal en el centro.

Huesos Gigante de CastelnauEn su artículo, el antropólogo describe los huesos en detalle: "Creo innecesario hacer notar que los huesos son indudablemente humanos a pesar de su gran tamaño [...]. El primero es la parte media del eje de un fémur, de 14 centímetros de largo, de forma casi cilíndrica y con una circunferencia de hueso de 16 centímetros [...]. 

La segunda pieza es la parte media y superior del eje de la tibia ... con una circunferencia de de 13 centímetros y una longitud del fragmento de 26 centímetros [...]. 

El tercer hueso es muy singular, siendo considerado por buenos anatomistas como la parte inferior de un húmero [...]. Los volúmenes de los huesos eran más del doble de las piezas normales. A juzgar por los intervalos habituales en los puntos anatómicos, implican longitudes también casi dobles [...]. El sujeto habría sido de un tamaño probable de 3,50 metros".

El fémur de un hombre normal representa generalmente el 27% de su estatura completa, siendo también las estimaciones de altura más precisas las basadas en el tamaño del fémur. Si la longitud total de este fémur gigante era de 83 centímetros, el tamaño total del esqueleto superaría los 3 metros, a los que habría que añadirle varios centímetros de carne. En base a estas proporciones, Lapouge estimó finalmente que el gigante de Castelnau representaba una anomalía humana de 3,5 metros de altura. La persona más grande de la historia.

Comparación tamaño cráneo humano gigante vs cráneo normalEn el mismo cementerio de Castelnau, Lapouge encontró también la base de una calavera perteneciente a un joven de 18 años. Según su descripción, se trataba de un cráneo de grandes dimensiones, superando el individuo fácilmente los 2 metros de altura a pesar de su edad y sin haber llegado a desarrollarse por completo. En el mismo artículo de "La Nature" comenta también este hallazgo y menciona el descubrimiento de otros huesos gigantescos que se reportaron en Lozere (150 kilómetros al norte de Castelnau), sin embargo no habían sido aún confirmados en el momento de escribir su artículo.

Los huesos del gigante de Castelnau fueron estudiados y examinados posteriormente en la Universidad de Montpellier por M. Sabatier, profesor de zoología de la Universidad de Montepellier y por M. Delage, profesor de paleontología de la misma Universidad, además de por otros anatomistas.

Comparación tamaño huesos gigante Castelnau - húmero humano normalEn 1892 los huesos fueron también estudiados por el Doctor Paul Louis André Kiener, profesor de anatomía patológica en la Facultad de Medicina de Montepellier, quien concluyó que se trataba de una raza humana "muy alta", aunque los encontró de dimensiones anormales y aparentemente de un crecimiento inusual que calificó como "mórbido". El descubrimiento de los huesos en Castelnau y la investigación de Kiener fue publicada en en el periódico "London Globe" y apareció en una nota de prensa de "The New York Times" en octubre de 1892. Preguntado por la posible existencia de una antigua raza de gigantes, Kiener indicó que no tenía suficientes evidencias para llegar a esa conclusión.  (A Race of Giants in Old Gaul - The New York Times)

Poco después del sorprendente hallazgo de los restos fósiles del gigante de Castelnau, en 1894 varios informes de prensa mencionaron un nuevo descubrimiento de huesos gigantes de humanos que habían sido desenterrados en un cementerio prehistórico situado en Montpellier, Francia (situado a cinco kilómetros de Castelnau), cuando los trabajadores estaban excavando un depósito de agua.

Noticia hallazgo huesos humanos gigantes en Montpellier - Oelwein Register 8 de Noviembre 1894Los cráneos hallados tenían unas dimensiones enormes, de entre 28 y 32 pulgadas de circunferencia (entre 71 y 82 centímetros). También se reportaron huesos de proporciones gigantescas que indicaban que pertenecían a un raza de hombres de entre 10 y 15 pies de altura (entre 3 y 4,5 metros), unos auténticos gigantes humanos que harían replantearse muchos mitos sobre esta legendaria raza.

Sin embargo, a partir de este punto los hallazgos se rodean de misterio, ya que éstos últimos huesos fueron enviados a la Academia de ciencias de París para su estudio y no existe más información sobre ellos.

Hay también reportes de más hallazgos de fémures gigantes y restos óseos humanos de tamaños descomunales a principios del siglo XX en el norte de España, la zona de los Pirineos y en varias zonas de Francia. Sin embargo ninguno de ellos se ha investigado en profundidad y no se ha podido determinar si se trata de anomalías puntuales, exageraciones en las mediciones, un simple fraude o verdaderos humanos gigantes del Neolítico que, a pesar de su tamaño, han pasado de puntillas por la historia.

Más de un siglo después del descubrimiento del Gigante de Castelnau, la ciencia ha dejado olvidado este increíble hallazgo y otros similares en las zonas cercanas. Hasta hoy, aún no se ha publicado ningún estudio moderno sobre los supuestos fragmentos óseos gigantes de Castelnau.

Gigante de Castelnau comparado con un hombre de tamaño medio