Cuando el alemán era el segundo idioma de Estados Unidos

A diferencia de lo que se suele creer, Estados Unidos nunca ha tenido un idioma oficial nacional. El inglés es el idioma más conocido por la población y utilizado en el país, y por ello el denominado "inglés americano" es de facto el idioma de Estados Unidos, pero no su lengua oficial. 

Cuando el alemán era el segundo idioma de Estados UnidosEn la actualidad, cerca del 78% de los estadounidenses tienen como lengua nativa el inglés, pero también se hablan muchos otros idiomas, especialmente el español, con un 13,5% de la población como su lengua nativa. 

Entre las lenguas minoritarias en Estados Unidos encontramos también el alemán, un idioma hablado en la actualidad por poco más de un millón de personas en el país, sin embargo no siempre fue así. 

Cerca de 50 millones de estadounidenses tienen ancestros germanos debido a los millones de inmigrantes europeos que llegaron a Estados Unidos entre los siglos XVII y XIX procedentes de países de habla germana, y quienes convirtieron al alemán en el segundo idioma más hablado de Estados Unidos durante más de dos siglos, hasta principios del siglo XX. 

Existe incluso un popular mito, conocido como la "leyenda de Muhlenberg", según el cual el alemán pudo llegar a convertirse en la lengua oficial de Estados Unidos

El alemán comenzó a adquirir una gran importancia hasta convertirse en el segundo idioma de Estados Unidos, principalmente a partir de 1680, con la inmigración de millones de personas procedentes de la región del Palatinado alemán (Renania-Palatinado) y de las áreas cercanas, así como de otros países de habla germana como el Imperio Austro-Húngaro y Suiza, o países donde el alemán tenía una fuerte presencia como las regiones más occidentales del Imperio Ruso. 

Declaración de Independencia de Estados Unidos en alemán - 4 de julio de 1776Numerosas escuelas e iglesias de todo el país comenzaron a utilizar el alemán como idioma principal a partir de entonces, publicándose también numerosos periódicos para los germano-hablantes, quienes a su vez fundaban empresas que funcionaban principalmente en alemán. 

En el siglo XVIII se fundó el "Hochdeutsch-Pennsylvanische Geschicht-Schreiber", el primer periódico en alemán de Estados Unidos. El periódico sería conocido posteriormente como "Germantauner Zeitung" y como curiosidad, el 5 de julio de 1776 fue el primer periódico en informar sobre la Declaración de Independencia de los Estados Unidos, y lo hizo en una traducción al alemán. Los lectores en inglés tendrían que esperar un día más para leer el texto en su idioma en el Pennsylvania Evening Post

Es en esta época cuando se produce la histórica votación que, según el mito, podría haber convertido al alemán en el idioma oficial de Estados Unidos. La historia de lo sucedido se conoce como "Leyenda de Muhlenberg" y, como suele suceder habitualmente, está basada en parte en hechos reales. 

Existen varias versiones sobre lo sucedido. La versión de la historia mayormente aceptada nos cuenta que en 1794, un grupo de germanoparlantes de Virginia solicitaron a la Cámara de Representantes de Estados Unidos que las leyes federales se publicaran también en alemán además de en inglés. 

Tras varias discusiones y debates sobre la petición, el 13 de enero de 1795 se convocó una votación para aplazar la propuesta y reconsiderarla más adelante, sin embargo se votó contra de esta propuesta por 42 votos frente a 41, y la petición acabó cayendo en el olvido. 

Frederick MuhlenbergEl presidente de la Cámara de Representantes en aquella época era Frederick Muhlenberg, un ciudadano de Pensilvania de origen alemán y a quien supuestamente iba dirigida la propuesta originalmente. 

Aunque no se sabe lo que sucedió en realidad durante la votación (salvo el resultado final), al parecer se acusó a Muhlenberg de traicionar al idioma de sus antepasados y de ser quien emitió el voto decisivo que impidió que el alemán pasase a ser reconocido como lengua oficial de Estados Unidos. También se le atribuyó la frase "cuanto más rápido se conviertan los alemanes en americanos, mejor será". 

Todos estos acontecimientos dieron lugar al "mito de Muhlenberg", que a pesar de haber sido investigado y tratado por los historiadores desde entonces, siguen existiendo dudas sobre lo que realmente sucedió. En todo caso, la petición original buscaba simplemente traducir la publicación de leyes también al alemán, no declarar el alemán como la lengua oficial de Estados Unidos. Un error de interpretación, quizás intencionado, que ha persistido a lo largo del tiempo y ha pasado a formar parte del mito. 

Llegado el siglo XIX, la prensa alemana aumentó en importancia y el número de diarios se disparó. Prácticamente todos los estados y ciudades del país contaban con uno o varios periódicos en alemán y en algunas grandes ciudades como Nueva York llegaron a contar con más de doce. Entre ellos destacaron periódicos como el "New Yorker Staats-Zeitung", "Milwaukee Germania", "Illinois Staats-Zeitung", "Die Westliche Post" o "Der Anzeiger des Westens". 

Para el año 1900 se contabilizaron en Estados Unidos 613 periódicos en alemán frente a los cerca de 17.000 que había en inglés. El alemán seguía manteniéndose a principios del siglo XX como el segundo idioma más hablado de Estados Unidos, sin embargo todo cambió a partir de 1914 con el inicio de la Primera Guerra Mundial.

Cuando Estados Unidos se involucró en la Primera Guerra Mundial, comenzó a extenderse rápidamente por el país una "histeria anti-alemana" en la sociedad estadounidense. Hablar alemán se consideraba "antipatriótico" y numerosas familias germano-americanas cambiaron sus apellidos de origen germánico por una versión en inglés. De esta forma, apellidos como "Müller" se convirtieron en "Miller" o "Schmidt" en "Smith". 

Propaganda anti-alemana duranta la Primera Guerra MundialSe inició una campaña por todo el país para prohibir cualquier cosa relacionada con el alemán. Muchos estados prohibieron enseñar alemán en las escuelas y el uso del alemán en público, incluso se buscó prohibir también interpretar obras sinfónicas de compositores alemanes. 

La prohibición de enseñar alemán en Estados Unidos en escuelas públicas y privadas estuvo vigente en 14 estados durante años, aunque finalmente en 1923 la Corte Suprema de Estados Unidos dictaminó en una sentencia que estas leyes eran anticonstitucionales (para entonces la mayoría de estados ya habían abolido la prohibición). 

Cuando posteriormente estalló la Segunda Guerra Mundial, el sentimiento anti-alemán volvió a extenderse por Estados Unidos durante varios años y el alemán nunca pudo recuperar su posición como segundo idioma más hablado del país. 

Desde entonces, el idioma alemán ha ido perdiendo peso e importancia en Estados Unidos, convirtiéndose en una lengua minoritaria que ha sido superada en hablantes no solo por el español, sino también por otros idiomas como el chino, el vietnamita o el tagalo (originario de Filipinas). 

A pesar de ello, más de 50 millones de estadounidenses son de origen germano y a día de hoy más de un millón de personas tienen el alemán como su lengua nativa, manteniéndose aún como el segundo idioma más hablado en algunos condados del país y en muchos casos como el tercer idioma más común de varios estados

En la mayoría de zonas de Estados Unidos donde aún se mantiene el alemán como lengua principal, se trata habitualmente de dialectos del denominado "bajo alemán" o "Plattdeutsch", con una fuerte presencia en las comunidades Amish de estados como Pensilvania, Ohio o Indiana, que se complementan con otros dialectos del antiguo alemán hablados en estados como Texas, Iowa, Dakota o Wisconsin. 

Mapa de las raíces alemanas de Estados Unidos

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