El plan nazi para invadir Estados Unidos

El concepto de una invasión terrestre o invasión continental de Estados Unidos comprende una serie de teorías y doctrinas militares que abordan la viabilidad de que un país extranjero sea capaz de atacar e invadir con éxito los Estados Unidos de América.

Plan nazi para la invasión de Estados UnidosUno de estos planes para atacar Estados Unidos fue planteado por la Alemania nazi durante la Segunda Guerra Mundial, cuando el Tercer Reich se encontraba en la cumbre de su poder y el Alto mando alemán comenzó a valorar la posibilidad de atacar a Estados Unidos en su propio territorio, e incluso llevar a cabo posteriormente una invasión terrestre.

Tras la declaración de guerra de Alemania a Estados Unidos el 11 de diciembre de 1941, el Alto mando alemán reconoció rápidamente que la fuerza militar con la que contaba Alemania en esos momentos no sería capaz de atacar o invadir Estados Unidos de forma directa. Debido a ello la estrategia militar de la Alemania nazi en el Atlántico se centró en la guerra submarina, con los submarinos alemanes (U-Boot) atacando a los buques estadounidenses.

Adolf Hitler confiaba en una victoria del Eje en Europa contra el Reino Unido y la Unión Soviética, y comenzó a trazar planes para aumentar el poder y tamaño de la Kriegsmarine, la marina de guerra alemana. Esto incluiría 25 acorazados, 8 portaaviones, 50 cruceros, 400 submarinos y 150 destructores, superando con creces la expansión naval que ya se había decidido en el denominado "Plan Z" de 1939.

Los planes de Hitler pasaban por ocupar las islas de las Azores, Cabo Verde, Madeira y las islas Canarias españolas para negar a los británicos un escenario de acción militar contra la Europa controlada por los nazis, y también para ganar bases navales del Atlántico y aeródromos militares para poder realizar operaciones contra América del Norte.

Plan de Hitler para atacar Estados Unidos en el AtlánticoAl parecer el Führer desestimó inicialmente la amenaza que suponía la entrada de Estados Unidos, ya que según afirmaba, el país no tenía pureza racial y, por lo tanto, su fuerza de combate no era peligrosa. Los líderes militares alemanes sin embargo tenían un punto de vista mucho más realista de la situación, y algunos de ellos como Albert Speer reconocían la enorme capacidad productiva de las fábricas de los Estados Unidos, que la convertían en un potencia temible.

El plan de Hitler sin embargo pasaba por una batalla final por la dominación mundial, en la que los británicos, tras ser derrotados por las Fuerzas del Eje, le apoyarían con su poderosa armada en la guerra contra Estados Unidos, consiguiendo así la conquista del territorio norteamericano y estableciendo un nuevo gobierno mundial dominado por el régimen nazi.

A principios de 1942 el Tercer Reich se encontraba en la cumbre de su poder, y varios líderes militares alemanes, principalmente de la Luftwaffe, comenzaron a trazar un plan para realizar un ataque a territorio estadounidense a través del Atlántico, en el que se usarían como base las islas de las Azores.

Se diseñaron los bombarderos transatlánticos "Amerika Bomber" a propuesta del Ministerio del Aire del Reich (Reichsluftfahrtministerium), cuyo plan fue enviado a Hermann Göring en mayo de 1942. El objetivo sería atacar la costa este de Estados Unidos, bombardeando algunas ciudades clave en esta parte del país.

Bombardero Junkers Ju 390Las compañías Junkers y Messerschmitt llegaron a diseñar cinco prototipos de bombarderos que serían capaces de alcanzar territorio estadounidense cruzando el Atlántico, sin embargo este plan tuvo que abandonarse debido a la falta de bases de operaciones en el Hemisferio Occidental, y la escasa capacidad de Alemania para producir tales aviones a medida que avanzaba la guerra.

A partir de entonces, la mayor esperanza de la Alemania nazi de un ataque contra Estados Unidos fue esperar a que su aliado Japón obtuviera un resultado satisfactorio en su guerra en el Pacífico. Para 1944, las pérdidas de los submarinos alemanes iban en aumento y la derrota de Alemania en la Segunda Guerra Mundial era cuestión de tiempo tras el Desembarco de Normandía (Día D) en el verano de 1944, y el avance del ejército soviético en el Frente oriental. A esas alturas de la guerra, los líderes militares alemanes tenían claro que las fuerzas armadas alemanas no serían capaces de atacar a los Estados Unidos directamente.

El plan nazi de atacar Estados Unidos no llegó nunca a realizarse, sin embargo buena prueba de que la posible amenaza de Hitler de invadir el país se tomó en serio, fue un artículo que se publicó en marzo de 1942 en la revista "LIFE", donde se detallaban los posibles planes y escenarios de una hipotética invasión del Eje durante la Segunda Guerra Mundial.

Mapa Plan invasión nazi de Estados Unidos - revista LifeLa revista LIFE publicó una serie de mapas con los que se consideraban los seis escenarios más probables de un ataque y posterior invasión de Estados Unidos, con la Alemania nazi realizando su ataque a través del Atlántico mientras las fuerzas japonesas atacaban la costa oeste del país a través del Pacífico.

Como curiosidad, en realidad llegó a producirse al menos un desembarco de tropas alemanas sobre suelo estadounidense durante la Segunda Guerra Mundial. Ocurrió en junio de 1942 con la denominada "Operación Pastorius", una operación secreta cuyo objetivo era desencadenar el terror en la ciudad de Nueva York y otros lugares del país, mediante ataques y atentados a fábricas, negocios regentados por judíos, o realizar cortes de carreteras, de ferrocarril o incluso volar presas.

Ocho agentes de sabotaje alemanes que habían vivido en Estados Unidos, fueron reclutados y desembarcados en territorio americano, una parte del equipo en Nueva York y el otro en Florida, mediante submarinos. Nada más desembarcar ambos equipos fueron rápidamente capturados y sometidos a juicio acusados de espías, en lugar de prisioneros de guerra, debido a la naturaleza de su misión.

Después de que un tribunal los declarara culpables de espionaje, seis agentes alemanes fueron ejecutados en la silla eléctrica en la cárcel de Washington DC. Los otros dos agentes no fueron condenados a muerte, recibiendo penas de prisión de menores porque voluntariamente se enfrentaron a sus compañeros al llegar a Estados Unidos, informando al FBI sobre el plan de la misión. En 1948, tres años después del final de la Segunda Guerra Mundial, estos dos agentes fueron liberados y devueltos a Alemania.

Plan nazi ataque e invasión de Estados Unidos - revista LIFE

Hipotética invasión nazi de Estados Unidos - revista LIFE

Son Doong, la cueva más grande del mundo

En la provincia de Quang Binh (Vietnam), dentro del Parque Nacional Phong Nha-Ke Bang, encontramos la gruta de Son Doong (Hang Sơn Đoòng), la cueva más grande el mundo descubierta hasta la fecha, debido al inmenso volumen del pasaje de cueva que alberga en su interior.

Hang Son Doong, la cueva más grande del mundoHang Sơn Đoòng (Cueva del río de la montaña) fue descubierta por primera vez en 1991 por un lugareño que se encontraba de caza por la zona. Tras el hallazgo la gente local se acercó hasta la entrada de la cueva, pero nadie se atrevió a penetrar en su interior debido al viento, el fuerte sonido de un torrente de agua y el pronunciando descenso que se divisiva desde la entrada de la cueva.

No fue hasta el año 2009 cuando la cueva de Son Doong se hizo mundialmente conocida cuando un grupo de espeleólogos británicos organizó una expedición al parque nacional Phong Nha-Kẻ Bàng y penetró en la cueva. La entrada de la gruta estaba camuflada por la abundante vegetación, por lo que necesitaron de la ayuda de Hồ Khanh, el hombre que descubrió originalmente la cueva, para que les guiara y localizarla.

En abril de 2009 la expedición británica entró en la gruta de Son Doong, deteniendo su avance cuando toparon con un gran muro de piedra de 60 metros de alto al que llamaron "la Gran Muralla de Vietnam". En 2010 los espeleólogos consiguieron atravesar la pared de calcita, llegando hasta el final del pasaje de la cueva.

Ubicada en centro-norte de Vietnam, cerca de la frontera con Laos, la gruta de Hang Son Doong tiene en su interior un río subterráneo con un flujo de agua muy rápido. Está formada principalmente por piedra caliza del período Carbonífero y Pérmico, albergando el pasaje de cueva más grande del mundo por volumen, con una longitud de 5 kilómetros de largo, 200 metros de alto y 150 metros de ancho.

El interior de la cueva Hang Son DoongUn tamaño tan enorme que podría acoger en su interior un rascacielos. Esta sección transversal de la gruta es prácticamente el doble de tamaño que la del siguiente pasaje más grande, la caverna Deer en Malasia.

La cueva de Hang Son Doong tiene una longitud total de 9 kilómetros, y ha sufrido dos grandes derrumbamientos del techo (dolinas) que permiten la entrada de la luz solar y ha provocado que crezca también la vegetación en la cueva.

En el interior de esta enorme cueva se encuentran también las estalagmitas más alta del mundo, con 70 metros de altura. Cerca de la conocida como "Gran Muralla de Vietnam" se encontraron perlas de cueva (perlas de las cavernas) anormalmente grandes, del tamaño de pelotas de béisbol.

Aunque la gruta de Son Doong no fue descubierta supuestamente hasta 1991, y conocida por el mundo hasta el año 2009, en el interior de la cueva se han encontrado indicios de que probablemente fue utilizada anteriormente como refugio durante la guerra de Vietnam.

La cueva aún no ha terminado de ser explorada y cartografiada en su totalidad. Debido a su peligrosidad, generalmente está prohibida la entrada al público en la caverna de Hang Son Doong, aunque se permite el acceso a espeleólogos y científicos para seguir investigando esta gigantesca y bella gruta, y a ciertas expediciones organizadas a través de Oxalis: Son Doong Cave

La gigantesca cueva de Son Doong en Vietnam

Las estalagmitas más grandes del mundo - Hang Son Doong

La vegetación dentro de Hang Son Doong

Las batallas más sangrientas de la historia

La guerra ha estado asociada al ser humano desde tiempos inmemoriales. De una forma u otra, la historia se ha ido construyendo por el resultado de las grandes batallas de la humanidad, dejando en muchos casos un terrible saldo de bajas.

Las batallas más sangrientas de la historiaEn la antigüedad podemos encontrar batallas realmente sangrientas, con un número de bajas muy importante, especialmente si tenemos en cuenta la menor población de la época, sin embargo es en el siglo XX donde encontramos las batallas más mortíferas de la historia.

Conflictos como las Guerras Napoleónicas o la época de las conquistas mongolas, están entre las guerras más sangrientas de la humanidad, pero fue a partir de 1914, con el inicio de la Primera Guerra Mundial, cuando el número de muertos se disparó, contándose por millones.

Los avances en la tecnología y el armamento, desarrollándose nuevas formas de conseguir más bajas en el enemigo, hizo que las batallas durante el siglo XX fueran mucho más mortíferas que nunca. La Primera Guerra Mundial marcó un punto de inflexión, aunque con el tiempo sería solo el antecedente de lo que estaba por venir. En 1939 comenzaba la Segunda Guerra Mundial, el conflicto más sanguinario de la humanidad, y la guerra en la que se producirían las batallas más sangrientas de la historia.

Changping


En el año 262 a.C. se desarrollaba en China la denominada Batalla de Changping, considerada por los historiadores como la mayor batalla de la Antigüedad.

Este conflicto enfrentó al estado de Zhao con el estado de Qin, dos de los siete provincias que formaban la antigua China durante el período histórico conocido como "Período de los Reinos Combatientes".

Mapa de la batalla de ChangpingTras la invasión del estado de Han por el estado de Qin, el reino de Zhao se preparó para hacer frente a un posible invasión, poniendo al mando del ejército a Lian Po, el mejor general de Zhao. Ambos ejércitos se encontraron en Changping en el año 262 a.C., produciéndose una sangrienta batalla que se alargó varios meses.

Las estrategias del general Lian Po no surtieron el efecto esperado, acumulando pequeñas derrotas, por lo que fue sustituido por el general Zhao Kuo, quien asumió el mando de un ejército de más de 400.000 hombres.

Zhao Kuo pasó a la ofensiva, atacando el campamento de Qin, sin embargo fue emboscado mediante una estrategia militar conocida como "movimiento de pinza". Tras batirse en retirada, se protegieron en una fortaleza donde quedaron atrapados y asediados por los más de medio millón de soldados invasores que conformaban el ejército del estado de Qin en ese momento, ya que habían recibido refuerzos mientras tanto.

El ejército de Zhao sufrió una gran derrota por el estado de Qin, dejando una terrible cifra de muertos en ambos bandos, especialmente en el estado de Zhao como el gran derrotado. Se estima que buena parte del ejército de Zhao pereció en la batalla, a los que se suman las cerca de 200.000 bajas que tuvo el ejército de Qin.

Las fuentes antiguas que documentaron este histórico conflicto armado, estiman la cifra de muertes en la batalla de Changping en 700.000, y aunque es probable que no se alcanzaran estas cifras, el resultado fue igualmente terrible, siendo por ello considerada la batalla más sangrienta de la Antigüedad.

Representación de la batalla de Changping

La batalla de Berlín


La última gran batalla de la Segunda Guerra Mundial en Europa se libró en Berlín, la capital del Tercer Reich. La guerra estaba ya perdida para Alemania, con las fuerzas aliadas acercándose por el oeste tras el conocido como "Día D", el gran desembarco de Normandía en junio de 1944, mientras el ejército rojo se acercaba rápidamente a Berlín avanzando por el este.

Tras los éxitos conseguidos por la Unión Soviética en el frente oriental los meses anteriores, con la Operación Bagration como una de las más destacadas, el 16 de abril de 1945 el ejército rojo lanzaba una gran ofensiva sobre la ciudad de Berlín, en la que participaron más de dos millones de soldados soviéticos, incluyendo cerca de 200.000 soldados polacos, de los que aproximadamente un millón participaron en el asalto a la ciudad.

Fotografía de la Batalla de Berlín - 1945Para defender Berlín, el Tercer Reich contaba con 750.000 soldados para evitar que los soviéticos entraran en la ciudad. En la propia batalla de Berlín en las calles, únicamente pudieron participar aproximadamente 45.000 soldados, ayudados por varios miles de milicianos (Volkssturm), policías, y miembros de las juventudes hitlerianas.

La decisión de Hitler de no rendirse y defender Berlín a toda costa hizo la lucha en las calles especialmente cruenta. La derrota era inevitable y el ejército soviético avanzaba cada día mientras miles intentaban abandonar Berlín hacia el oeste para rendirse a las fuerzas estadounidenses en lugar de caer en manos soviéticas.

Con la ciudad ya prácticamente perdida, Hitler se suicidaba en el búnker de la Cancillería el 30 de abril de 1945 junto a su amante Eva Braun, y dos días después, el dos de mayo de 1945, finalmente los defensores se rindieron.

Las cifras de la Batalla de Berlín dejó un saldo de entre 500.000 y un millón de bajas en total, aunque algunas estimaciones son mucho mayores. Según los datos que se consideraron válidos tras la ofensiva, las fuerzas soviéticas sufrieron más de 350.000 bajas, de los cuáles 80.000 habrían resultado muertos durante el combate.

En el lado alemán, se estimó la cifra en 100.000 soldados muertos, 220.000 heridos, casi medio millón de prisioneros, y más de 20.000 civiles muertos durante la batalla. No fue la batalla más sangrienta de la Segunda Guerra Mundial pero fue la definitiva para Alemania, llevando a su rendición incondicional pocos días después.

La histórica foto de la bandera soviética sobre el Reichstag de Berlín

Batalla del Somme


El 1 de julio de 1916, tropas francesas y británicas se enfrentaban a las fuerzas alemanas para intentar romper sus líneas cerca del río Somme, al norte de Francia, durante la Primera Guerra Mundial, participando en total entre ambos bandos más de tres millones de soldados.

La Batalla del Somme se alargó durante varios meses, siendo una de las batallas más largas de la Primera Guerra Mundial, y probablemente la más sangrienta, ya que cuando acabó la batalla en noviembre de 1916 tras varias ofensivas, el resultado fue de más de un millón de bajas en ambos bandos.

Soldados en las trincheras durante la batalla del SommeSolo el primer día de la Batalla del Somme murieron casi 60.000 soldados británicos, la batalla más mortífera de la historia para el ejército británico. Fue también la primera batalla en la que se usaba una nueva arma moderna por entonces, el carro de combate (tanque), un vehículo que fue mucho menos eficaz de lo esperado cuando se desplegó en el campo de batalla por primera vez.

Cuando se dio por concluida la batalla en noviembre de 1916, el resultado fue bastante incierto, ya que los aliados habían conseguido avanzar cerca de ocho kilómetros sobre las líneas alemanas entre el barro, el humo y la lluvia de fuego, pero mucho menos de lo esperado, y a un coste terrible de bajas.

Según las cifras estimadas, en la batalla del Somme los británicos sufrieron 450.000 bajas, mientras que los franceses sumaron otras 200.000 entre muertos, heridos y desaparecidos. En el bando alemán la cifra de bajas se estimó entre 400.000 y 500.000. Esta histórica batalla de la Primera Guerra Mundial demostró también al mundo el mortífero coste que tendría en los años venideros la "guerra moderna".

Los restos de miles de proyectiles disparados durante la batalla del Somme

Stalingrado


La Batalla de Stalingrado fue la mayor confrontación de la Segunda Guerra Mundial, en la que Alemania y sus aliados lucharon contra la Unión Soviética por el control de la ciudad de Stalingrado (actualmente Volgogrado) en el sur de Rusia, en la que es considerada la batalla más sangrienta de la historia de la humanidad.

La ofensiva alemana para capturar Stalingrado comenzó el 23 de agosto de 1942, utilizando para ello el 6º Ejército de la Wehrmacht, y buena parte del 4º Ejército Panzer, siendo apoyado el ataque por un intenso bombardeo de la Luftwaffe que redujo gran parte de la ciudad a escombros. La férrea defensa soviética, decididos a no perder la ciudad, convirtió la lucha en feroces combates callejeros, alargando también la batalla durante meses.

La lucha en las calles de StalingradoEl 19 de noviembre de 1942, el Ejército Rojo lanzó la Operación Urano, un ataque doble dirigido a los ejércitos húngaros y rumanos más débiles que protegían los flancos del 6º Ejército alemán. Las fuerzas del Eje en los flancos fueron invadidas y el 6º Ejército fue cortado y rodeado en el área de Stalingrado.

Adolf Hitler ordenó que el ejército se quedara en Stalingrado y no intentara escapar; en su lugar, se hicieron intentos de abastecer al ejército por aire y romper el cerco desde el exterior. Los combates continuaron durante otros dos meses. A principios de febrero de 1943, las fuerzas del Eje en Stalingrado habían agotado sus municiones y alimentos, por lo que finalmente se rindieron.

La Batalla de Stalingrado duró cinco meses, y participaron más de 2 millones de personas, dejando como resultado unas terribles pérdidas humanas para ambos bandos. Las fuerzas el Eje sufrieron entre 600.000 y 850.000 bajas entre muertos, de las cuales más de la mitad fueron soldados alemanes. El saldo de bajas fue aún mayor para la Unión Soviética, estimándose en más de un millón de bajas en total entre soldados y civiles, con cerca de medio millón de muertos.

La derrota del Tercer Reich en Stalingrado marcó también punto de inflexión en la Segunda Guerra Mundial. El Alto Mando alemán tuvo que retirar enormes fuerzas militares del Frente Occidental para reemplazar sus pérdidas, y la batalla supuso el comienzo del fin para la Alemania Nazi.

Un grupo de prisioneros alemanes tras la batalla de Stalingrado

El sitio de Leningrado


Aunque no es propiamente una batalla, ya que se trata del asedio a una ciudad, también se produjeron combates en su desarrollo, y dado su mortífero resultado, hay que hacer referencia obligatoria a este histórico acontecimiento, ya que el asedio de Leningrado es uno de los asedios más largos y seguramente el más sangriento de la historia.

Durante el transcurso de la invasión alemana de la Unión Soviética como parte de la operación Barbarroja, tomar Leningrado (actual San Petersburgo) era para Hitler un golpe a la moral soviética, ya que la ciudad era la antigua capital del Imperio ruso y uno de los símbolos de la URSS.

Un edificio destruido durante el sitio de LeningradoEl 8 de septiembre de 1941 el ejército alemán llegó a Leningrado, y ante la fuerte defensa soviética que encontraron, Adolf Hitler ordenó que se sitiara la ciudad, dejando morir a la población en su interior de hambre y frío a los más de 3 millones de habitantes.

Al cerco alemán se unió parte del ejército finlandés, quienes estaban deseosos de venganza tras la denominada "Guerra de invierno", por la que la URSS arrebató territorios de Finlandia.

Durante meses se produjeron constantes ataques alemanes para intentar entrar finalmente en Leningrado , pero chocaban una y otra vez contra los defensores soviéticos, que consiguieron mantener a raya a los alemanes. Los contraataques soviéticos para intentar romper el cerco tampoco tuvieron éxito, y el hambre, el frío y las enfermedades comenzaban a hacer estragos entre la población.

Debido a la falta de alimentos durante el sitio de Leningrado, la población se alimentaba de cualquier cosa que encontraran, incluyendo perros, gatos, caballos, cuervos o ratas. También se dieron casos de canibalismo (antropofagia), e incluso se creó un mercado negro en el que se podía comprar grasa y carne humana.

Las calles de Leningrado durante el sitioCon el ejército alemán ya en horas bajas, finalmente el 27 de enero de 1944 los soviéticos consiguieron levantar el cerco a la ciudad. El sitio de Leningrado había durado casi 900 días, y el balance final de muertos fue desolador.

Según las cifras oficiales que se facilitaron durante los Juicios de Núremberg, 642.000 civiles murieron durante el sitio de Leningrado, aunque la Unión Soviética amplió estas cifra a un millón, debido a que cerca de 400.000 personas murieron durante las evacuaciones de la ciudad. Sin embargo la mayoría de estudios sugieren que la cifra de muertos fue mucho mayor, estimándose entre 1,2 y 1,5 millones.

Con gran parte de la ciudad destruida por los bombardeos, las evacuaciones y la masacre de su población, Leningrado se convirtió en un ciudad fantasma, reduciendo su población a poco más de 700.000 habitantes. Muchos historiadores han calificado el sitio de Leningrado como un auténtico genocidio.

Celebrando la liberación de Leningrado tras el asedio alemán