lunes, 23 de abril de 2018

Las siete maravillas del Sistema Solar

Las listas de las maravillas del mundo han sido compiladas en numerosas ocasiones desde la antigüedad hasta la actualidad, como una forma de catalogar las que se han considerado las maravillas naturales más espectaculares.

En 1999 la revista "Astronomy", dirigida a astrónomos aficionados y especializada en publicar artículos sobre astronomía y astrofísica, realizó su particular lista de Las siete maravillas del Sistema Solar, siendo estas las maravillas elegidas:

Encélado


Con 500 kilómetros de diámetro, Encélado es la sexta luna o satélite más grande que orbita Saturno. Debido a que está cubierto casi por completo de hielo fresco, Encélado es uno de los cuerpos más reflectantes del Sistema Solar, con una temperatura máxima en su superficie que apenas llega a los -200 °C, mucho más frío que cualquier otro objeto que absorbiera la luz.

Fotografía de EncéladoEncélado (Enceladus) fue descubierto en agosto de 1789 por el astrónomo William Herschel (quien también descubrió Urano), sin embargo apenas se supo nada de esta luna de Saturno hasta la década de 1980, cuando las sondas Voyager 1 y Voyager 2 se acercaron al satélite. Posteriormente en 2005 fue la sonda Cassini la que pudo acercarse más a Encélado, revelando más detalles sobre su superficie.

Se descubrieron penachos ricos en agua en la región polar sur, así como volcanes de hielo y agua (criovolcanes) que expulsan al espacio chorros de vapor de agua, hidrógeno y material sólido. Parte de este vapor vuelve a caer a Encélado como nieve, mientras que el resto consigue escapar suministrando material al anillo de Saturno.

En 2014 se hallaron en Encélado evidencias de un gran océano de agua líquida bajo la superficie, que tendría un espeso estimado de 10 kilómetros. En 2017 la NASA confirmó que también existen fumarolas y géiseres en la superficie que expulsan vapor de agua procedente de su océano, abriéndose la posibilidad a la existencia de vida microbiana en esta espectacular luna de Saturno.

Encélado expulsando chorros de vapor al espacio

La Gran Mancha Roja de Júpiter


Conocida simplemente como "La Gran Mancha Roja", se trata de una región de alta presión persistente en la atmósfera de Júpiter, que lleva observándose desde 1830.

Comparativa tamaño Gran Mancha Roja de Júpiter con la TierraYa en 1665 y 1713 se dieron observaciones astronómicas que pudieron haber contemplado esta gigantesca tormenta, por lo que se cree que la Mancha Roja de Júpiter tiene al menos 350 años.

Este espectacular tormenta tiene forma ovalada, girando en sentido contrario a las agujas del reloj, en un período que dura aproximadamente seis días terrestres.

Su tamaño es gigantesco, midiendo 16.350 kilómetros de ancho, por lo que que la Gran Mancha Roja de Júpiter es 1,3 veces más ancha que la Tierra. Los vientos en el borde de la tormenta pueden alcanzar los 120 metros por segundo de velocidad (más de 400 km/h), sin embargo las corrientes internas parecen estancadas.

Los científicos no han podido establecer aún con exactitud el motivo que causan el característico color rojizo de la Gran Mancha Roja. Las teorías respaldadas por experimentos realizados en laboratorio suponen que el color puede ser causado por moléculas orgánicas complejas, fósforo rojo o por algún compuesto que contiene azufre.

Fotografía de la Gran Mancha Roja de Júpiter

Los anillos de Saturno


Los anillos de Saturno son el sistema de anillos más extensos de cualquier planeta del Sistema Solar. Está formado por innumerables partículas que van desde tamaños minúsculos a varios metros de diámetro, orbitando alrededor de Saturno. La mayoría de las partículas del anillo están hechas completamente de hielo de agua, con trazas de materiales rocosos.

Fotografía de los anillos de SaturnoAunque la reflexión de los anillos aumenta el brillo de Saturno, no son visibles desde la Tierra a simple vista. El primero en descubrirlos fue el científico Galileo Galilei en 1610, aunque no los pudo observar lo suficientemente en detalle para descubrir su verdadera naturaleza. Posteriormente sería Christiaan Huygens en 1655 la primera persona en describirlos como un disco que rodea a Saturno.

Los anillos principales se extienden desde 7.000 kilómetros a 80,000 km del ecuador de Saturno, con un radio de 60.300 km, y un espesor estimado de tan solo 10 metros en algunos partes del anillo y un máximo de un kilómetro. Los anillos más exteriores se extienden varios cientos de miles de kilómetros desde el planeta. Los diferentes anillos se han ido clasificando y nombrando con el tiempo siguiendo el abecedario (anillo A, anillo B...).

No se sabe con exactitud cómo se formaron los anillos de Saturno, aunque todas las mediciones indican que pueden ser muy antiguos, datando de la formación de Saturno. Hay dos teorías principales con respecto al origen de los anillos internos de Saturno.

La primera teoría, propuesta originalmente por Édouard Roche en el siglo XIX, es que los anillos fueron una vez una luna de Saturno (llamada Veritas) cuya órbita se descompuso hasta acercarse lo suficiente para ser desgarrada por fuerzas de marea, o que la luna se desintegró después de ser golpeada por un gran cometa o asteroide. La segunda teoría apunta a que los anillos nunca formaron parte de una luna, sino que quedaron del material nebuloso original del que se formó Saturno.

Los anillos de Saturno vistos de cerca

El cinturón de Asteroides


Entre las órbitas de los planetas Marte y Júpiter, encontramos el denominado Cinturón de Asteroides, compuesto por numerosos cuerpos de tamaño irregular, tanto asteroides como planetas menores y una gran cantidad de objetos de tamaño reducido.

Tamaño Cinturón de AsteroidesCasi la mitad de toda la masa del cinturón de asteroides está comprendida en los cuatro asteroides más grandes: Ceres, Vesta, Pallas e Hygiea, siendo su masa total aproximadamente el 4% de la Luna o el 22% de Plutón.

Ceres, el único planeta enano del cinturón de asteroides, tiene aproximadamente 950 kilómetros de diámetros, mientras que Vesta (4 Vesta), Pallas (2 Pallas) e Hygiea (10 Hygiea), su diámetro se sitúa entre los 350 y 600 kilómetros. La mayoría de los cuerpos restantes que forman el cinturón de asteroides tienen el tamaño de partículas de polvo.

El material que forma el cinturón de asteroides está tan distribuido en su órbita, que numerosas naves espaciales no tripuladas lo han atravesado sin incidentes, es decir, el cinturón de asteroides está en su mayor parte vacío.

No obstante, se calcula que el cinturón alberga varios millones de asteroides, y es habitual que se produzcan colisiones entre grandes asteroides formando asteroides nuevos y familias de asteroides. Algunas de estas colisiones pueden originar Meteoroides, llegando a alcanzar la atmósfera terrestre en algunas ocasiones convertidos ya en los denominados Meteoritos.

Fotografía de Ceres - Cinturón de asteroides

La superficie del Sol


El Sol es la estrella en el centro del Sistema Solar y la fuente de energía más importante para la vida en la Tierra. Una esfera casi perfecta de plasma caliente cuyo diámetro es de 1,39 millones de kilómetros (109 veces el de la Tierra), y una masa aproximadamente 330.000 veces mayor que la del planeta Tierra.

Fotografía de la Superficie del SolEl tamaño y la masa de esta estrella es tan colosal, que representa el 99,86% de la masa total del Sistema Solar, estando formada las tres cuartas partes de su masa por hidrógeno, cerca de un 25% por Helio, y otros elementos como oxígeno, hierro y carbón.

El Sol está clasificado como una estrella G2V (Estrella de tipo-G) o enana amarilla, y aunque no existe un límite bien definido, lo que podemos considerar su superficie alcanza temperaturas de 5.505 grados Celsius. La superficie visible del Sol, denominada Fotosfera, es la capa debajo de la cual el Sol se vuelve opaco a la luz visible, y tiene un espesor de entre decenas y cientos de kilómetros. Sobre la fotosfera, la luz solar visible se propaga libremente al espacio y casi toda su energía escapa por completo al Sol.

Uno de los ejemplos más visibles de la actividad en la superficie del Sol, son las manchas solares, una región del Sol con una intensa actividad magnética que tiene una temperatura más baja que sus alrededores, y que puede llegar a medir hasta 12.000 kilómetros, agrupándose en algunos casos varias manchas solares alcanzando tamaños mucho mayores, de varios cientos de miles de kilómetros.

Junto a la Fotosfera, las siguientes capas que forman parte de la superficie solar son la Cromosfera, y la Corona solar, que puede alcanzar increíbles temperaturas de varios millones de grados Kelvin.

Superficie solar con la Tierra a escala

El monte Olimpo en Marte


Situado en el planeta Marte, el Monte Olimpo es un gigantesco volcán de casi 25 kilómetros de altura, dos veces y medio más alto que el monte Everest, que lo convierten en el monte más alto del Sistema Solar.

Fotografía del Monte Olimpo en MarteSe trata también del volcán más joven de los grandes volcanes de Marte y el volcán de mayor tamaño que se ha descubierto hasta ahora en el Sistema Solar, contando con una anchura que se extiende a lo largo de 600 kilómetros. Su caldera tiene 80 kilómetros de largo, 60 kilómetros de ancho, y una profundidad de casi tres kilómetros.

A pesar de su tamaño, el Monte Olimpo no es lo suficientemente grande para ser visto simplemente con telescopios, y aunque durante el siglo XIX ya hubo observaciones que indicaban que había un gran objeto en Marte, no fue hasta la llegada de las sondas especiales cuando se pudo identificar correctamente como un inmenso volcán.

Se cree que en la actualidad es un volcán prácticamente inactivo o que puede tener aún una pequeña actividad volcánica, aunque los flujos de lava que se han encontrado en sus laderas indican que el monte Olimpo fue un volcán activo hace menos de dos millones de años.

Comparación del tamaño Monte Olimpo con el Everest

Los océanos de la Tierra


Los océanos son los cuerpos de agua salina que componen la gran parte de la hidrosfera de un planeta. En el planeta Tierra, el agua salina cubre aproximadamente 360 millones de kilómetros cuadrados, y se divide habitualmente en varios océanos principales y mares más pequeños.

El Océano Pacífico visto desde el espacioEl motivo principal por el que la Tierra es conocida como "El planeta azul", es porque los océanos cubren aproximadamente el 71% de la superficie de la Tierra. El 97% del agua del planeta se encuentra en los océanos, y su volumen total es de aproximadamente 1.350 millones de kilómetros cúbicos, con una profundidad promedio de casi 3.700 metros.

Debido a que los océanos son el componente principal de la hidrosfera de la Tierra, es parte fundamental de la vida, formando parte del ciclo del carbono, influyendo en el el clima y en los patrones climáticos. El agua de los océanos es el hábitat de 230.000 especies conocidas, pero debido a que se estima que únicamente se ha explorado aproximadamente el 5% de los océanos, el número de especies que existen es mucho mayor, estimándose en más de dos millones.

El origen de los océanos de la Tierra es aún desconocido por la ciencia, aunque la mayoría de científicos coinciden en que fueron muy probablemente en el origen de la vida en el planeta.

La vida en los océanos

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