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Tifón, el padre de todos los monstruos

Conocido por diversos nombres como Tifón (Typhon), Tifoeo (Typhoeus), Tifaón (Typhaon) o Tifeo (Typhos), se trata de un monstruoso ser considerado la criatura más mortífera de la mitología griega.

El mito de Tifón, el padre de todos los monstruosHijo de Gaia (Gea) y de Tártaro, el tamaño de Tifón era tan colosal, que cuando se erguía su cabeza rozaba las estrellas. Debido a su legendaria ferocidad, hasta los Dioses olímpicos le temían, llegando incluso a atacar al propio Zeus para derrocarle y hacerse con la supremacía del cosmos. Según el mito, Tifón engendró a algunas de las criaturas más terribles que han existido, siendo denominado por ello como "El padre de todos los monstruos".

Según relata el poeta Hesíodo en su obra "Teogonía" (Origen de los dioses), Tifón era hijo de Gaia (Titán de la Tierra) y de Tártaro (una deidad primordial). Otras fuentes clásicas mencionan a Tifón como descendiente de Gaia, simplemente "nacido en la Tierra", sin mencionar a Tártaro. El historiador y mitógrafo Apolodoro de Atenas (Apollodorus) agregó al mito que Gaia dio a Tifón la ira de los dioses por la destrucción de su descendencia.

Homero en su "Himno a Apolo", señala sin embargo que Tifón era hijo de Hera, esposa de Zeus y reina de los dioses. En esta versión del mito, Hera, enojada con Zeus por haber dado a luz a Atenea por su cuenta, le rogó a Gaia, a Urano y a los Titanes, que le dieran un hijo más fuerte que Zeus. Golpeó el suelo y quedó embarazada. Hera le dio al niño Tifón la mítica serpiente Pitón para que lo criara, y Tifón creció hasta convertirse en una gran ruina para los mortales.

Varias fuentes ubican el lugar de nacimiento de Tifón en Cilicia, en una región cercana a la antigua ciudad costera de Corycus (actual Kızkalesi, Turquía). El poeta Píndaro denomina a Tifón "cilicio" y dice que este legendario ser nació en este lugar y se crió en "la famosa cueva de Cilicia".

Antigua representación de Tifón en la mitología griegaLa descripción de Tifón varía según la interpretación del mito de cada autor clásico, aunque todos coinciden en su aspecto terrorífico. Para Hesíodo, Tifón era inmensamente poderoso, y de sus hombros crecían cien cabezas de serpiente que emitían fuego y todo tipo de ruidos o bramidos de animales salvajes.

Homero describe a Tifón como un ser cruel que no es ni dios ni humano con serpientes como dedos de las manos. Para el escritor griego Nicandro de Colofón, Tifón era un monstruo de enorme fuerza y una ​​apariencia extraña, con muchas cabezas, manos y alas, y con enormes serpientes que crecían de sus muslos. Apolodoro por su parte lo describe como un enorme monstruo alado, cuya cabeza rozaba las estrellas, de forma humana por encima de la cintura, con serpientes en la parte inferior del torso, y fuego en sus ojos.

Probablemente descripción más elaborada de Tifón se encuentra recogida en el relato épico "Las Dionisíacas", escrito por Nono de Panópolis a finales del siglo IV. En esta obra, Nono (Nonnus) hace hincapié en la naturaleza de serpiente de Tifón, estando sus pies y su pelo formado por víboras que escupen veneno y un número incontable de brazos. Para Nono, Tifón no solo tenía varias cabezas de serpiente, sino también muchas otras cabezas de animales, incluyendo leopardos, leones, toros, jabalíes, osos, ganado, lobos y perros, que se combinaban para hacer "los rugidos de todas las fieras".

Cerbero, el guardian del HadesSegún la leyenda que se relata en la Teogonía de Hesíodo, Tifón se unió a Equidna, una monstruosa ninfa mitad mujer, mitad serpiente, que le dio a Tifón sus feroces crías. El primero fue Ortro (Orthrus), un perro de dos cabezas que custodiaba el ganado de Gerión que Heracles (Hércules) debe robar en su décimo trabajo. El segundo hijo de Tifón y Equidna fue Cerbero, el perro de varias cabezas que guardaba las puertas de Hades; y el tercero fue la Hidra de Lerna, la serpiente de muchas cabezas que, cuando era cortada una de sus cabezas, crecían dos más.

Otros autores relatan que Tifón fue también el padre de otras temibles criaturas monstruosas: el Águila del Cáucaso (Ethon) que comió el hígado de Prometeo; Ladón, un dragón de cien cabezas conocido como el Dragón de las Hespérides; el león de Nemea, un despiadado monstruo que venció Heracles; la Esfinge, un demonio de destrucción con rostro de mujer, cuerpo de león y alas de ave; la Quimera, un monstruo híbrido con cuerpo de cabra, la cola de una serpiente o un dragón y la cabeza de un león; o la Gorgona, cuyo poder era tan grande que cualquiera que intentase mirarla quedaba petrificado, existiendo según otros mitos tres gorgonas, Medusa, Esteno, Euríale. Con esta temible progenie, Tifón pasó a ser conocido en la mitología griega como el padre de todos los monstruos.

Tifón atacando el OlimpoExisten diferentes versiones sobre la épica batalla entre Tifón y Zeus, cuando el legendario ser desafió al padre de los dioses y los hombres por el dominio del Cosmos. Aunque todas las narraciones acaban de manera similar, con Zeus derrotando a Tifón y arrojándolo al Tártaro, un profundo abismo usado como una mazmorra de sufrimiento para los Titanes, situado más allá del inframundo. Esta guerra de Tifón por el reino de los mortales y los inmortales se conoce como "Tifonomaquia".

En la obra las Dionisíacas de Nono de Panópolis se narra de forma detallada la batalla. Zeus escondió sus rayos en una cueva para seducir a la ninfa Pluto, con quien tendría como hijo a Tántalo. Sin embargo el humo que salía de los rayos permitió a Tifón, junto con la ayuda de Gaia, localizar las armas de Zeus y esconderlas en otra cueva. Con Zeus indefenso, Tifón extendió sus largos brazos para atacar los cielos primero y posteriormente dirigir su ataque contra los mares. En este primera fase de la batalla, Zeus pierde sus tendones, que caen al suelo y son recogidos por Tifón.

Zeus trama una plan con Cadmo y Pan, semidiós de los pastores y los rebaños. Cadmo se disfraza de pastor y encanta a Tifón tocando la flauta. Cadmo le dice a Tifón que si le gustaba la melodía de su flauta, entonces le encantaría la música de su lira, si pudiera enhebrarla con los tendones de Zeus. Tifón recupera los tendones y se los entrega a Cadmo, quien los esconde en otra cueva, y comienza a tocar sus embrujadas melodías. Con Tifón distraído, Zeus recupera sus rayos.

Cadmo deja de tocar, y Tifón, liberado de su hechizo, regresa corriendo a su cueva para descubrir que los rayos ya no están. Enfurecido, Tifón desata la devastación en el mundo, los animales son devorados, los ríos convertidos en polvo, los mares convertidos en tierra seca, y la tierra arrasada.

La batalla entre Tifón y Zeus en una antigua vasija griegaAl amanecer del día siguiente, Tifón ruge desafiando a Zeus, desatándose una batalla apocalíptica por el trono del dios del Olimpo. En su furioso ataque, el monstruoso ser arroja montañas, rocas y árboles a Zeus, quien consigue repeler los ataques de Tifón. También lanza torrentes de agua a los rayos de Zeus para apagarlos, pero Zeus logra cortar algunas de las manos de Tifón y lanzar rayos que abrasan sus interminables manos, consiguiendo cortar también algunas de sus múltiples cabezas.

A pesar de la ayuda de Gaia a su hijo, Tifón finalmente cae y Zeus se acaba alzando victorioso con un gran grito de burla, diciéndole a Tifón que será enterrado en las colinas de Sicilia, con un cenotafio que dirá: "Este es el túmulo de Tifón, hijo de la Tierra, que una vez azotó el cielo con piedras, y el fuego del cielo lo quemó".

El geógrafo e historiador griego Estrabón estableció a principios del siglo I varios lugares asociados con esta apocalíptica batalla entre Zeus y Tifón. Según Estrabón, Tifón cortó el canal serpenteante del río Orontes, que fluía bajo el monte sirio Kasios (monte Jebel Aqra en la actualidad) mientras huía de Zeus. La mayoría de los relatos del mito tienen como resultado al derrotado Tifón enterrado bajo el Monte Etna en Sicilia, o en la isla volcánica de Ischia, la más grande de las Islas Flegóricas frente a la costa de Nápoles.

Según la mitología griega, Tifón es la causa de las erupciones volcánicas y los terremotos de la región. El padre de todos los monstruos acabó bajo el monte Etna, en las profundidades del Tártaro arrojado por Zeus, desatando cada cierto tiempo su furia y provocando "ríos de fuego".

El Tártaro en la mitología griega

Hiperbórea, realidad y mito de la región más allá del norte

Según la mitología Griega, Hiperbórea era una supuesta tierra perfecta donde el sol brillaba 24 horas al día, situada en el norte, en una región aún por descubrir. Para los antiguos griegos, los hiperbóreos eran personas míticas que vivían "más allá del norte" (Hyper Boreas) o "más allá del viento del norte", atribuyéndoles la inmortalidad y describiéndoles casi como dioses. Según su mitología, Boreas (Dios del viento del norte que traía el invierno), vivía en Tracia (una región situada al norte de Grecia, en la actual Bulgaria y la Turquía europea), y situaban más al norte a la mítica Hiperbórea y sus habitantes.

Hiperbórea - Realidad y mitoAunque es considerado un lugar de leyenda, diversas hipótesis y teorías sugieren que puede existir una realidad detrás del mito, refiriéndose los griegos con Hiperbórea a un lugar físico real que aún no conocían, aunque mezclándolo con elementos típicos de fábulas y leyendas, habituales en la mitología griega. Algunas de las localizaciones posibles para este mítico lugar incluyen Asia Central, las islas británicas, Europa Central, los países escandinavos o incluso el Círculo Polar Ártico.

La fuente más antigua que se conoce que menciona Hiperbórea en detalle, es en la obra "Historias" de Heródoto, un importante documento histórico escrito por Heródoto de Halicarnaso en torno al año 450 a. C., en su libro IV, capítulos 32-36 (The History of Herodotus).

No obstante, el historiador griego también registra otras fuentes anteriores que supuestamente mencionaron a los hiperbóreos, nombrando entre ellos a Hesíodo y a Homero (siglos VIII y VII a.C.). Heródoto también menciona que el poeta griego Aristeas (Aristeas de Proconeso), escribió sobre Hiperborea en su obra "Arimaspea", donde narra su viaje a la tierra de los Issedones (en Asia Central, actual Kazajstán), viviendo los hiperbóreos más al norte de este pueblo. Debido a ello, Heródoto suponía que Hiperbórea estaba situada en algún lugar del noreste de Asia. Para Homero sin embargo, el "Anemoi" o Dios del viento Boreas vivía en Tracia, y en su opinión "Hyper Borea" estaba en Dacia (cerca de los Montes Cárpatos, al norte del Danubio).

Supuesto lugar de Hiperbórea en Europa - norte DanubioOtros historiadores y poetas contemporáneos de Heródoto, del siglo V a.C., como Simónides de Ceos, Píndaro (Pindaros) y Helánico de Lesbos (Hellanicus de Lesbos), también mencionan brevemente en sus obras a los habitantes de Hiperbórea.

Para la mayoría de los antiguos historiadores griegos, los hiperbóreos vivían más al norte de los Montes Ripeos, un lugar mencionado en numerosas ocasiones en los textos antiguos pero cuya localización real se desconoce. Escritores como Sófocles en su obra "Antígona", Esquilo en "Agamenón", Simónides de Ceos y Calímaco, también pensaban que Boreas vivía en Tracia, sin embargo otros escritores e historiadores de la antigua Grecia afirmaban que la casa de Boreas y los Montes Ripeos estaban en lugares diferentes.

Según Hecateo de Mileto los Montes Ripeos se situaban adyacentes al Mar Negro. Para Píndaro, tanto la casa de Boreas, como los Montes Ripeos e Hiperbórea estaban sin embargo cerca del Danubio. Heráclides Póntico (discípulo de Aristóteles) y Antimachus por su parte, identificaban los Montes Ripeos con los Alpes, considerando a los hiperbóreos a la tribu celta de los Helvecios. Para Aristóteles, los Montes Ripeos estaban localizados en la frontera de la región de Escitia (probablemente en los Montes Urales), y lo mítica Hiperbórea más al norte.

Algunos filósofos e historiadores como Hecateo de Abdera, creyeron que Hiperbórea era Gran Bretaña. Según Hecateus (Hecateo), en una región más al norte de la tierra de los celtas se encuentra en el Océano una isla habitada por los hiperbóreos, más allá de donde sopla el viento del norte, con un recinto sagrado dedicado a Apolo y un templo de forma esférica. El templo se cree que podría hacer referencia a Stonehenge.

Mapa Hiperbórea al norte de Asia CentralPosteriormente, las fuentes griegas y romanas cambiaron continuamente de lugar la posible localización tanto de Hiperbórea como de los Montes Ripeos, aunque la mayoría de ellas coincidían en que se encontraba en una región más al norte de Grecia.

En el siglo III a.C. Simmias de Rodas conectó a los hiperbóreos con los masagetas (pueblo nómada que vivía al norte del Mar Caspio), mientras Posidonio en el siglo I a.C. los identificó con los pueblos celtas. Para el geógrafo romano Pomponio Mela (Pomponius Mela), Hiperbórea estaba situado más al norte, en las proximidades del Ártico.

Strabo, geógrafo e historiador griego del siglo I, la legendaria Hiperbórea era una peninsula o isla situada más allá de la actual Francia, probablemente haciendo referencia a las Islas Británicas. Poco después, Plutarco hacía referencia también en sus obras a sus míticos habitantes, identificando a los hiperbóreos con los galos que habían saqueado Roma en el siglo IV a.C. El conocido matemático, astrónomo, geógrafo y científico Ptolomeo, en su obra "Geographia", situaba a Hiperbórea en el Mar del Norte, denominado como "Océano Hiperbórico".

Al igual que Tule (Thule o Tile, un supuesto lugar mitológico, probablemente Escandinavia), Hiperbórea era otra de las denominadas "terra incognita" (tierra desconocida) para los antiguos griegos.

Míto griego de HiperbóreaAutores como Plinio, Píndaro, Heródoto, Virgilio o Cicerón, consideraban a los hiperbóreos como seres casi inmortales que podían vivir hasta mil años, disfrutando de una vida de completa felicidad. En Hiperbórea, el sol únicamente se ponía una vez al año, lo que situaría este mítico lugar al norte del Círculo Polar Ártico o en las regiones polares árticas.

Curiosamente, si interpretamos las descripciones antiguas de la legendaria Hiperbórea con el conocimiento moderno, se pueden dar hipótesis razonables que explicarían parte del mito. Por encima del Círculo Polar Ártico, desde el equinoccio de primavera hasta el equinoccio de otoño el sol puede brillar durante 24 horas al día. En algunas regiones, no llega a ponerse nada más que una vez al año, pudiendo llevar a la errónea conclusión de que un día para esas personas equivale a un año, y por tanto, vivir mil días sería como vivir mil años.

Si seguimos la interpretación de Heródoto, situando Hiperbórea más al norte de Asia Central, es posible que su localización real fuese Siberia. Alguno historiadores modernos como Carl A. P. Ruck, han seguido esta hipótesis y han sugerido que los hiperbóreos eran en realidad algún antiguo pueblo chino.

Mapa de Ortelius con el Océano de Hiperbórea cerca de Islandia - 1572Otra de las hipótesis habituales es asociar a Hiperbórea con Escandinavia. Los europeos del norte (escandinavos) suponían un gran contraste con la clásica cultura greco-romana del Mediterráneo y algunas zonas de la península escandinava es atravesada por el Círculo Polar Ártico. Sin embargo esta teoría parece chocar con la clásica interpretación que se ha dado a Hiperbórea, una tierra más allá del norte siempre soleada.

También interesante hipótesis que intenta explicar la realidad tras el mito de Hiperbórea, es la que desarrolló John G. Bennett en su obra "El Origen Hiperbóreo de la Cultura Indoeuropea", donde señala que esta mítica región era la patria original de los indoeuropeos, en la zona más al norte de Europa.

Si bien parece muy probable que el mito de Hiperbórea esté basado en buena parte en un lugar real aunque desconocido para los griegos, más de 2.500 años de que fuera mencionada por primera vez en los antiguos textos griegos, su localización real no se ha podido determinar, quedando Hiperbórea como parte de la mitología griega. Como curiosidad de cómo se ha adaptado el término con el paso del tiempo, las lenguas nativas utilizadas por los pueblos que viven en las regiones árticas como los inuits, se las conoce como "lenguas hiperbóreas".

Hiperbórea - más allá del norte

Titanomaquia . La guerra entre Dioses y Titanes

En la mitología griega , la Titanomaquia (Batalla de los Titanes o la Guerra Titánica) es una serie de batallas libradas entre las 2 razas de deidades predominantes y anteriores a la existencia de la humanidad. Según la mitología , se enfrentaron en esta guerra por un lado los Titanes, luchando desde el monte Otris, y por otro lado los Olímpicos, que llegarían a reinar en el monte Olimpo .

ZeusEstas épicas batallas vienen recogidas en unos pocos textos griegos como el poema Teogonía atribuido a Hesíodo , es el principal de ellos y el único que se ha conservado . También se conoce un poema épico perdido titulado Titanomaquia y atribuido al ciego tracio Tamiris, a su vez un personaje legendario, éste era mencionado en el ensayo Sobre la música (atribuido a Plutarco).

Antes de la humanidad y de la vida en la Tierra, los griegos, aludían a que existieron los titanes y los dioses. Provistos de dones y privilegios característicos, estos seres inmortales (con caracteristicas mortales en muchos casos), dominaron el mar, la tierra y el cielo. Liberados del tiempo y del espacio.

El episodio de la Titanomaquia, nos cuenta cómo se desarrolló la guerra entre Dios y Titanes por el poder . Los dioses olímpicos, derrotaron a los titanes y asumieron el mando de los cielos.

Cornelis Van Haarlem - Caída de los titanesDe la unión de Gea (la tierra) y Urano (Dios del cielo y gobernante del Universo), nacieron los Titanes, las Erinias o Furias(personificaciones femeninas de la venganza) , los Gigantes, las Melias o Melíades (ninfas) , los Cíclopes (hombres de un solo ojo) y los Hecatónquiros (seres de cien brazos y cincuenta cabezas). Estos dos últimos, fueron encerrados por Urano en el Tártaro para que no vieran la luz .

De todos los titanes y las titánides, Cronos (Cronus - Kronos , representaba el tiempo) era el menor de ellos . Éste, envidiaba el poder de su padre y acudió a Gea (su madre) para derrocarle.

Cronos y ReaGea, resentida por el encierro de sus hijos en el Tártaro, fabricó una hoz de pedernal y se la dio a Cronos. Éste liberó a los cíclopes y a los hecatónquiros y junto con sus hermanos, pactaron derrocar a su padre. Cuando Urano y Gea se encontraron, Cronos le castró con la hoz.
En el dolor, Urano le tildó, por primera vez de Titán y a sus hijos igual, por tener la osadía de cometer tal barbarie . De la sangre y el semen de la divinidad del cielo, caídos a la tierra, se originó la vida. El miembro seccionado cayó al mar y descomponiéndose, formó espuma, de donde nació Afrodita.

Cronos, habiendo ocupado el trono, se casó con Rea (la naturaleza), su hermana y volvió a encerrar a los cíclopes y a los hecatónquiros nuevamente en el Tártaro, bajo el custodio de Campe, una monstruosidad femenina.

Pero Urano, en la mutilación, le profetizó el mismo destino: sus hijos le destronarían.

El periodo de Cronos, como regente, se llamó la edad dorada, las personas no necesitaban leyes, hacían lo correcto y la inmortalidad no existía. Sin embargo, temeroso del porvenir, Cronos tragaba a sus hijos tan pronto nacían (convirtiéndose asi en un regente tan terrible como había sido su padre Urano) . Deméter,Hera, Hades, Hestia y Poseidón fueron víctimas de sus fauces. Sin embargo uno se salvó , Rea acudió a Gea para salvar a su sexto y último hijo, Zeus.

Zeus niño
Otras fuentes hablan de que en realidad fueron 2 hijos los que se salvaron , el quinto y el sexto , Poseidón y Zeus respectivamente .

Exiliada en la isla de Creta, le dio a luz en secreto. Cronos, que sabía que tenía un hijo más, demando a Rea entregárselo para devorarle. Rea le entregó a Ónfalos ( una piedra ) envuelto en pañales que Cronos se tragó , (Poseidón se salvó entregando Rea un potro en su lugar para que lo devorara Cronos según otras fuentes) .

Zeus se crió en el monte Ida de Creta, por su abuela Gea, por la cabra Amaltea, y por los Coribantes (bailarines representados con un casco), que hacían bullicio entre gritos y palmadas en los momentos de llanto del niño para que Cronos no le escuche.

AmalteaAmaltea, la cabra de Zeus perdió un cuerno mientras jugaba de niño con uno de sus rayos por la fuerza del dios, el cual llenó de abundancia, para compensar a Amaltea, le concedió al cuerno roto el poder de dar al ser que lo poseía todo lo que deseaba , dando origen así a la cornucopia (símbolo de prosperidad) . Cuando murió Amaltea , Zeus la llevó al cielo creando la constelación de Capricornio.

Cuando Zeus se hizo mayor, Metis (una titánide) dio a Crono una poción especial, que provocó que éste vomitara a los hijos que se había tragado. Zeus los llevó entonces a la rebelión contra los Titanes . Habiendo Zeus liberado a sus hermanos, los reunió, mató a Campe que cuidaba el Tártaro y volvió a liberar a los cíclopes y a los hecatónquiros, esta vez, definitivamente.

Los Olímpicos, guiados por Zeus, declararon la guerra a la anterior generación de deidades, los Titanes. Éstos fueron encabezados por Crono e incluían a Ceo, Crío, Hiperión, Jápeto, Atlas y Menecio. Los Olímpicos eran guiados por Zeus e incluían a Hestia, Hera, Deméter, Hades y Poseidón. Probablemente Estigia y sus hijos también lucharon en el bando de los Olímpicos.


PoseidónAdemás, los Hecatónquiros y los Cíclopes, que habían sido encarcelados por Crono, ayudaron a los Olímpicos. Los dioses, lucharon contra el Monte Otris, donde reinaban los Titanes. La guerra se prologó durante once años. Se decía que los Hecatónquiros ayudaron a los Olímpicos arrojando enormes piedras a los Titanes, de cien en cien. Los Cíclopes ayudaron fabricando las famosas armas de Zeus, los rayos , los truenos y los relámpagos .

Habiendo logrado por fin la victoria tras toda una década de guerra, los Olímpicos dividieron el botín entre ellos, otorgando el dominio del cielo a Zeus, el del mar a Poseidón, y el del inframundo a Hades. Procedieron entonces a encerrar a los derrotados Titanes en el Tártaro, las más hondas profundidades del inframundo.

Sin embargo, dado que durante la guerra Océano y las Titánides, es decir, Tea, Rea, Temis, Mnemósine, Febe y Tetis, habían permanecido neutrales, no fueron castigadas por Zeus. Algunos otros titanes que no fueron encerrados en el Tártaro fueron Atlas, Crono, Epimeteo, Menecio y Prometeo.

TartaroZeus dio a Atlas un castigo diferente: Urano, el cielo, casi se había derrumbado sobre la tierra tras la guerra debido a la enorme lucha que había ocurrido bajo él, por lo que Zeus dispuso que Atlas sujetase los cielos por toda la eternidad (fue condenado a cargar la bóveda celeste).

Epimeteo, Menecio y Prometeo cambiaron de bando y ayudaron a Zeus en la guerra, por lo que no fueron castigados.


Los Hecatónquiros se establecieron en los océanos donde fundaros sus ciudades y quedaron montando guardia sobre los prisioneros.

Atlas sujetando el MundoSobre el destino de Cronos existen al menos dos variantes míticas: la tradición más antigua, supone que Cronos habita en el Tártaro rodeado por el resto de los titanes. Una tradición posterior señala que Cronos fue luego liberado por voluntad de Zeus, y que quedó reinando en las islas de los Bienaventurados (una parte del inframundo donde las almas virtuosas gozaban de un reposo perfecto después de su muerte , los griegos lo situaban en el Océano Atlántico ).

Posterior a esta guerra , se produjo la Gigantomaquia (algunos autores confunden los términos) , por la cual tras esta batalla , Gea, madre de Cronos y Rea, se enfadó y declaró la guerra a los dioses olímpicos, enviando a sus hijos, los Gigantes, al combate , pero esa es otra historia .

Vídeo : Titanomaquia .