jueves, 3 de octubre de 2019

Distrito de Al-Turaif en Diriyah, la primera capital saudí

En la ciudad de Diriyah (Al-Dir'iyah) al noroeste de Riad, se encuentra el distrito de Al-Turaif (At Turaif), uno de los lugares más importantes en la historia de Arabia Saudí, ya que fue la primera capital de la dinastía saudí y el hogar original de la familia real (Casa de Saúd).

Distrito de Al-Turaif en Diriyah, la primera capital saudíFundado en el siglo XV, el histórico distrito de Al-Turaif fue inscrito en la lista de lugares Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en el año 2010, conservando en su interior importantes palacios y monumentos históricos como el Palacio de Salwa, los baños de Turaif, la mezquita del imán Mohammad bin Saud o el palacio de Saad bin Saud.

A pesar de su apertura al turismo a partir septiembre de 2019, el tradicionalmente hermético régimen de Arabia Saudita ha influido enormemente en un gran desconocimiento del mundo occidental hacia la historia del país o a sus monumentos, tal como sucede como Mada'in Saleh, una antigua ciudad nabatea similar a Petra en Jordania, pero prácticamente desconocida para el gran público.

El origen del distrito de Al-Turaif se remonta al siglo XV, cuando surge la ciudad de Diriyah (Al-Dir'iyah) en la zona de Najd o Najdi (Nejd), una histórica región situada en el centro de la península arábiga, y actualmente situada en las afueras de Riad, la capital de Arabia Saudí.

Aunque hay indicios en la zona de antiguos asentamientos y fue en el año 627 el lugar de una histórica batalla liderada por Muhammad ibn Maslamah, compañero del profeta Mahoma, no fue hasta siglos después cuando se levantó la ciudad.

Expansión del reino Saudí en la península arábigaDiriyah fue fundada en torno a los años 1446 y 1447 por Mani 'Al-Muraydi, un antepasado de la familia real saudí. Poco después muchas familias de otras ciudades o de las tribus beduinas del desierto cercano, se mudaron al recién creado distrito de Al-Turaif, estableciéndose finalmente en la zona. Para el siglo XVIII la ciudad de Diriyah se había convertido en una de las ciudades más populares de la región de Najd.

No tardaron en aparecer las luchas internas entre los Al Miqrin, la familia gobernante de la época y descendientes de Mani 'Al-Muraydi. Fue entonces cuando Muhámmad bin Saúd se hizo con el poder y se convirtió en el emir de Al-Diriyah, si bien la dinastía Saúd y el Primer Estado Saudí recibirían en realidad su nombre en honor de su padre Saúd ibn Muhámmad ibn Muqrin, fallecido unos años antes.

En 1744, Ibn Saud se reunió con Muhammad ibn Abd al-Wahhab, un erudito religioso, que provenía de la cercana ciudad de Al-Uyaynah. Tras formar una alianza entre ambas familias, Ibn Saud comenzó a implementar las ideas religiosas de Ibn Abd ul-Wahhab, creador del Wahabismo, la rama más radical del sunismo, estableciendo el dominio de la Casa de Saúd por toda la región. Así nacería lo que poco después se conocería como el Primer Estado saudí, con la primera capital en la ciudad de Diriyah y su histórico distrito de Al-Turaif.

Muhámmad bin Saúd se convirtió en fundador del primer Estado Saudí, basando su modelo islámico de gobierno en una unión del poder político con una visión conservadora del islam sunní (Wahabismo), buscando unificar las diversas tribus de la Península arábiga bajo un mismo emirato.

La antigua ciudad de Diriyah en Arabia SauditaDurante las siguientes décadas Ibn Saud y sus descendientes inmediatos lograron subyugar a todo Nejd, ampliando sus territorio incluso hasta la actual Irak. La ciudad de Diriyah aumentó rápidamente de tamaño y aumentó su riqueza, convirtiéndose en la ciudad más grande de Nejd y probablemente la ciudad más importante de Arabia en la época.

Sin embargo, la conquista de los sauditas de las ciudades sagradas de La Meca y Medina provocó la ira del Imperio Otomano, la principal potencia islámica de la época, lo que condujo a la Guerra Otomano-Saudita (1811-1818) y a una invasión de Arabia por parte de los otomanos y egipcios.

Las fuerzas otomanas pusieron fin al primer estado saudita en 1818, con la capitulación de Diriyah tras un asedio de seis meses. El líder de la fuerza invasora, ordenó la destrucción de Diriyah. Poco después un miembro de la nobleza local trató de revivir el estado Wahhabi en Diriyah, lo que provocó la ira de los otomanos que ordenaron a sus tropas causar una mayor destrucción en la ciudad y prender fuego a lo que quedaba de ella. Cuando la dinastía saudí se repuso fundaron en Segundo Estado Saudí en 1824 y posteriormente el Tercer Estado Saudí en 1902, aunque trasladando su capital a Riad, la actual capital de Arabia Saudí.

Antiguas ruinas de DiriyahLos habitantes originales de la ciudad abandonaron Diriyah tras la derrota en 1818, mudándose la mayoría de ellos a Riad. Sin embargo, el área comenzó a recibir nuevamente pobladores a finales del siglo XX, principalmente beduinos, y el gobierno saudí decidió fundar de nuevo la ciudad en la década de 1970.

La nueva ciudad de Diriyah creció rápidamente en tamaño, siendo reconvertida en una ciudad moderna. De entre las ruinas de la antigua ciudad que se han conservado, destacan las situadas en el distrito de Al-Turaif que dio origen al asentamiento. Emplazada en el oasis de Ad Diriyah, la ciudadela de Al-Turaif es un importante conjunto arquitectónico de la cultura nadjí, en donde se encuentran varias fortalezas y palacios de la familia saudí, junto a otros históricos edificios o antiguas casas de barro que han perdurado en el tiempo.

Entre ellos destaca el Palacio de Salwa, el hogar original de la familia real de Al-Saud. El nombre de "Salwa" se traduce del árabe como "consuelo" o "comodidad", siendo el palacio más grande del lugar con cuatro plantas y ocupando un área de más de 5.000 metros cuadrados. Consta de siete unidades arquitectónicas construidas en etapas sucesivas, a partir de la época del príncipe Muhammad bin Saud bin Muqrin.

El Palacio de Salwa fue construido en un distintivo estilo arquitectónico Najdi. Las paredes tienen ventanas decorativas triangulares diseñadas para la circulación del aire y llevar luz natural a las habitaciones. Los materiales utilizados para la construcción fueron ladrillos de barro, paja y troncos de madera. En su momento albergó las oficinas administrativas, el consejo de los imanes del primer estado saudita y la sede de los ministros, además del primer tesoro del estado saudí.

El palacio de Saad bin Saud en Diriyah
Casi del mismo tamaño e igual de imponente, en Al-Turaif se encuentra también el Palacio Saad bin Saud, construido con ladrillos de barro secados al sol en las paredes. Sus puertas de madera están decoradas con hermosos diseños, reforzados por pesados clavos y barras de hierro. Tiene dos pisos de altura y es famoso por su enorme patio, utilizado antiguamente como establo.

Muy cerca de los palacios se sitúa la denominada "Casa de invitados", un edificio tradicional que se compone de una serie de pequeños patios rodeados de habitaciones; y los baños Al-Turaif, construidos en diferentes estilos arquitectónicos tradicionales.

Cruzando el puente Sheikh Mohammed bin Abdul Wahab, una estructura curva de 75 metros de largo construida a orillas de Wadi Hanifa que conecta el distrito de Al-Turaif y Al-Bujairi, se puede visitar también la mezquita del imán Mohammad bin Saud, construida durante el reinado del histórico regente de la casa Saúd. La mezquita tiene un importancia clave en la historia de Arabia Saudí, ya que fue el lugar donde Muhámmad ibn Abd-al-Wahhab comenzó a dar lecciones sobre su movimiento reformado del islam, que se llamaría posteriormente "Wahabismo".

Al-Turaif es una de las grandes atracciones turística del país. El casco histórico actualmente se encuentra en proyecto de restauración por parte del gobierno saudita, con el objetivo de dar a conocer su cultura al mundo y abrir Arabia Saudí al turismo extranjero.

El histórico distrito de Al-Turaif en Diriyah

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