Las personas más antiguas fotografiadas, nacidas en el siglo XVIII

La fotografía no se comenzaría a desarrollar y a adquirir cierta popularidad hasta mediados del siglo XIX, pero unas décadas antes, el científico francés Joseph Nicéphore Niépce ya había conseguido obtener en 1824 las primeras imágenes fotográficas, con la famosa "Vista desde la ventana en Le Gras", realizada en 1826, como la que es probablemente la primera fotografía de la historia, o al menos la más antigua que se conserva. 

Durante las siguientes décadas se experimentaría con todo tipo de técnicas fotográficas diversas y se tomarían imágenes diferentes de lugares, ciudades, objetos y situaciones, así como de personas. Al tratarse aún de las primeras etapas de la historia de la fotografía, lo más habitual es que las personas que eran captadas por un cámara en aquellos años, fueran en muchos casos gente prominente o de la alta sociedad, incluyendo reyes, militares, políticos, inventores o gente célebre en la época.

Sin embargo, si buscamos cuál es la persona más antigua jamás fotografiada, curiosamente los candidatos a este honorífico título son gente apenas conocida en la época, pero que por diversos motivos su imagen o retrato quedó inmortalizado por una cámara. 

Las personas más antiguas fotografiadas en la historia

Debido al hecho de que se trata de personas de las que no conocemos demasiados datos, las fuentes pueden no ser muy precisas o completamente fiables, pero en todo caso hay 3 grandes candidatos a las personas que más atrás nacieron en la historia y fueron fotografiadas en vida: Conrad Heyer, Caesar y John Adams

Nada menos que gente nacida a mediados del siglo XVIII y que, por tanto, ya contaban con cierta edad cuando se produjeron importantes hechos históricos como la Revolución Francesa en 1789 o las Guerras Napoleónicas posteriores. Personas que nacieron en una época en la que aún no se había inventado el telégrafo, el teléfono, la locomotora, la anestesia o incluso la propia fotografía. 

Conrad Heyer

Hijo de inmigrantes alemanes, Conrad Heyer nació en el pequeño pueblo de Waldoboro (Estado de Maine actualmente) en abril de 1749, aunque otras fuentes señalan que pudo haber nacido un poco más tarde, en 1753. 

En aquellos años, el asentamiento de Waldoboro había sido saqueado y prácticamente destruido por los Wabanaki (una unión de varias tribus nativas norteamericanas), por lo que se decidió repoblar la zona con inmigrantes alemanes, quienes procedían principalmente de la región de Renania. Hay que puntualizar que, en los emergentes Estados Unidos de por entonces, la inmigración procedente de Alemania era muy fuerte, hasta tal punto que el alemán llegó a ser el segundo idioma más hablado de Estados Unidos

Fotografía de Conrad Heyer - 1852
Tras pertenecer a la Iglesia Luterana Alemana en su juventud, Conrad Heyer se alistó en diciembre de 1775 en el Ejército Continental bajo el mando de George Washington, y participó en la llamada "Revolución de las Trece Colonias", un proceso revolucionario que se convertiría en el inicio de la Guerra de Independencia de Estados Unidos

Tras un año en el ejército, Conrad Heyer fue dado de baja con honores en diciembre de 1776. Regreso a Waldoboro y se casó ese mismo año con Mary Weber, con quien tuvo diez hijos. El resto de su vida trabajó como granjero hasta su muerte en febrero de 1856, siendo enterrado con honores militares a la edad de 106 años

Pero el hecho que hizo pasar a Conrad Heyer a la historia, fue la fotografía que se le realizó en 1852, cuando ya contaba con 103 años de edad y en la que posó para un retrato en daguerrotipo. No existe información sobre los motivos por los que Heyer fue fotografiado en aquel tiempo, aunque se especula con que quizás se debiese a su pasado militar o simplemente por el hecho de haber llegado a centenario.

En todo caso y aunque hay otros contendientes al título, a Conrad Heyer se le atribuye habitualmente el mérito de ser la primera persona nacida que haya sido fotografiada con vida y sin duda es una de las personas más antiguas jamás fotografiadas que están documentadas. 

John Adams

Según los registros, John Adams nació en febrero de 1745 en la ciudad estadounidense de Worcester, que por entonces formaba parte de la provincia de la Bahía de Massachusetts.

En 1766 se mudó a a la pequeña localidad de Ashburnham, también en Massachusetts, donde además de trabajar como zapatero, se casó y fue elegido en varias ocasiones como concejal y asesor del gobierno local. 

Fotografía de John Adams en 1845
De manera similar a Conrad Heyer, en 1775 John Adams se unió también al Ejército Continental para luchar en la Revolución Americana (Revolución de las Trece Colonias), por lo que cabe la posibilidad de que ambos se llegaran a conocer en algún momento o coincidieran en el campo de batalla.

Respecto a la vida militar de John Adams, está documentado que sirvió en el regimiento del capitán Francis Lane y que participó en las batallas de Lexington y Concord en abril de 1775.

Finalizada la guerra se trasladó a Harford (Pensilvania), el lugar donde vivía su hijo, donde al parecer continuó con su oficio de zapatero. Cuando Adams cumplió 100 años, regresó en 1845 a Ashburnham para que le realizaran una fotografía (daguerrotipo) con motivo de su centenario, convirtiéndose así en una de las primeras personas nacidas que fue fotografiada

John Adams murió finalmente en marzo de 1849 a la edad de 104 años, y según los relatos locales, su audición fue casi perfecta hasta su muerte, era capaz de leer con gafas, e incluso se llegó a fabricar un par de zapatos nuevos en sus últimos meses de vida. 

Caesar

Conocido simplemente como Caesar (César), Caesar Prince o Caesar Nicholls debido a su condición de esclavo, su nombre ha pasado a la historia por ser probablemente la persona más antigua jamás fotografiada, si bien hay ciertas dudas sobre la exactitud de las fuentes respecto a su fecha de nacimiento. 

Caesar supuestamente nació en 1737 en la propiedad de Rensselaer Nicoll, un rico terrateniente propietario de Bethlehem House, una histórica mansión situada en Bethlehem, Nueva York. Tras una vida en la esclavitud y debido a su gran longevidad, a Caesar se le permitió jubilarse en 1817 a la edad de 80 años, aunque en realidad no sería liberado (manumitido) hasta 1841 y siguió viviendo con la familia Nicoll hasta su muerte. 

Fotografía de Caesar - 1851
La avanzada edad que alcanzó Caesar, al parecer le reportó cierta fama en la época, y en 1849 el artista G. W. Woodward dibujó un boceto del hombre mientras dormía en una silla, aunque el dibujo se ha perdido.  

Uno de los miembros de la familia Nicoll convenció a Caesar para que posara en 1851 para un daguerrotipo, en la que sería también una de las primeras fotografías que existen de un afroamericano. La histórica fotografía se tituló simplemente "Daguerrotipo de Caesar: un esclavo".

El retrato iba además acompañado de una nota que rezaba: "Caesar, nacido esclavo de Van R. Nicoll, hijo de William, en 1737 en Bethlehem, Nueva York, donde murió en 1852. El último esclavo que murió en el Norte. Este daguerrotipo fue tomado en 1851. Su segundo amo fue Francis Nicoll, hijo de Van R. Nicoll y su tercer amo Wm. Nicoll Sill, nieto de Francis".

De acuerdo a la inscripción de la lápida de mármol en el cementerio Nicoll-Sill, situado en Cedar Hill (Nueva York), Caesar murió en 1852 a la edad de 115 años. No existe ningún registro oficial de su fecha de nacimiento y solo está documentada oficialmente la fecha de su muerte, sin embargo, en el censo de 1850 aparece registrado el nombre de Caesar Nicholls con una edad de 110 años. 

De esta forma, Caesar no solo sería una de las personas nacidas más tempranamente jamás fotografiadas, sino que, de confirmarse finalmente su edad, también se sitúa entre los estadounidenses más longevos de los que se tiene constancia. 


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