domingo, 25 de septiembre de 2016

Tsodilo, el Louvre del desierto

Al noroeste de Botsuana, en el desierto del Kalahari, se encuentra Tsodilo, un paraje compuesto por varias colinas y formaciones de rocas y cuevas, considerado por los bosquimanos como un lugar sagrado. El sitio fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 2001, por las más de 4.500 pinturas rupestres que se pueden encontrar en la zona, un registro único de los asentamientos humanos que han poblado el lugar desde hace miles de años. Por ello, las colinas de Tsodilo son conocidas popularmente "el Louvre del desierto".

Pinturas rupestres TsodiloTsodilo está situado al oeste del delta del río Okavango, en el noroeste de Botsuana, y ocupa una extensión de 10 kilómetros cuadrados. Las cuatro colinas o cerros principales que se encuentran en el lugar se la denomina "Macho" (Male Hill), "Hembra" (Female Hill), "Niño" (Child Hill) y una loma sin nombre. La más alta de todas (Male), alcanza una altura de 1.400 metros sobre el nivel del mar, siendo uno de los puntos más altos de Botsuana.

A pesar de estar localizado en pleno desierto del Kalahari, Tsodilo ha sido un lugar habitado por diversas culturas desde hace miles de años. Las colinas son de una gran importancia espiritual para los pueblos san (bosquimanos), un lugar sagrado al que denominan "Montañas de los dioses" o "Rocas que susurran". Cazadores-recolectores locales, cuyos antepasados vivían en cuevas y abrigos rocosos del lugar, y quienes pintaron las rocas.

Colinas de TsodiloSegún cuentan las leyendas de los bosquimanos, en las cuevas de una de las colinas (Female Hill), habitan varios dioses que gobiernan el mundo desde que existe. La cercana cima del monte Macho, es el lugar más sagrado de todos, donde el Primer Espíritu se arrodilló para rezar tras haber creado el mundo. En una de las rocas de la cima, podemos ver "las huellas" de las rodillas que dejó el dios.

La verdadera importancia del lugar, radica en sus pinturas rupestres, descritas por primera vez por el escritor sudafricano Laurens van der Post, en su libro "The Lost World of the Kalahari" (El mundo perdido del Kalahari). El conjunto suman en total 500 sitios individuales, hasta completar más de 4.500 pinturas rupestres en la zona que le han valido el apodo de "el Louvre del desierto". Las pruebas halladas, indican que algunos pueblos bantú son los responsables de muchas de estas obras de arte prehistóricas, estando datadas algunas de las pinturas de hace 24.000 años.

Tsodilo cueva del RinoceronteUna de las cuevas más importantes es la denominada Cueva del rinoceronte (Rhino Cave), situada en el extremo norte de la colina de la Hembra, con dos paredes principales donde se encuentran pinturas.

En la pared norte encontramos varias pinturas, destacando las pinturas de rinocerontes, de donde toma el nombre la cueva, y otra pintura de una jirafa roja, junto con otras pinturas de pigmentos rojos o naranjas de figuras geométricas, figuras humanas, y animales domésticos y salvajes.

Dentro de la cueva se hallaron también artefactos de hueso, cerámica o hierro, puntas de lanza y artefactos de piedra, normalmente cuarzo o jade. Las dataciones que se han hecho de los objetos encontrados y las pinturas, señalan que la cueva fue utilizada durante miles de años. Abarcando desde hace entre 50.000 y 25.000 años, en la época de la Edad de piedra en África, a períodos muy posteriores como la Edad de hierro africana, hace 2.000 años.

Bosquimanos - Colinas de TsodiloEn otras cuevas de la zona, se han encontrado pinturas de figuras humanas a caballo, lo que sugiere que son mucho más tardías, probablemente de mediados del siglo XIX, cuando los caballos se introdujeron por primera vez en la zona. Las pinturas blancas se les atribuye a los pueblos bantú, mientras que las pinturas rojas están realizadas por los bosquimanos (pueblos San).

Cerca de la Cueva del Rinoceronte, al noroeste de la colina "Female", se encuentra una depresión en la roca que se utilizó antiguamente como refugio. Las paredes de la roca están decoradas con pinturas rojas de lo que parece ser ganado y las muestras halladas en su interior revelan que el lugar fue utilizado desde hace 30.000 años.

Rocas pintadas TsodiloSegún la tradición local, las cuevas y los refugios en la roca eran utilizados tanto como lugar ritual como protección contra los elementos. Si la caza no tenía éxito, los cazadores acudían a estos lugares para entrar en contacto espiritual con sus antepasados y con los dioses. Pedían por una buena caza, y si tenían éxito, volvían a las cuevas a cocinar para sus antepasados parte de la caza como agradecimiento.

Por su importancia cultural, la UNESCO declaró las colinas de Tsodilo como Patrimonio de la Humanidad en el año 2001. Un lugar abierto al público para su visita, aunque de difícil acceso, necesitando un guía local para explorar la zona. Con el tiempo, se han comenzado a añadir señales e indicaciones para facilitar el acceso, y se ha habilitado un camping entre las dos colinas principales con duchas y aseos. La forma más sencilla de llegar a Tsodilo, es a través de un camino de tierra que parte desde el pueblo más cercano, Shakawe, situado a 40 kilómetros, también en Botsuana.

Tsodilo - La Montaña de los dioses

Pinturas rupestres Tsodilo - desierto Kalahari
 
Detalle pinturas rupestres Tsodilo

Cueva refugio bosquimanos - Tsodilo

Pinturas en la roca - Tsodilo
 
Pintura rupestre Tsodilo - Pueblos San

Paraje de Tsodilo

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