lunes, 9 de noviembre de 2015

La Guerra de los Huesos en el Salvaje Oeste

A finales del siglo XIX, en el todavía "Salvaje Oeste" americano, se producía una gran búsqueda muy diferente a las que habían realizado los buscadores de oro durante las sucesivas fiebres del oro (la más destacada de ellas, la Fiebre del Oro de Californa, entre 1848 y 1855). Se comenzaron a descubrir en esa parte Estados Unidos, restos fósiles de especies aún desconocidas. Esto desencadenó la denominada "Gran Fiebre del dinosaurio" (Great Dinosaur Rush) cuyos máximos protagonistas fueron Edward Drinker Cope y Othniel Charles Marsh.

Guerra de los huesos - Cope y MarshEstos dos paleontólogos, se trasladaron ante las noticias al oeste americano en busca de huesos, entrando en una disputa personal entre ambos en la que usaron todo tipo de artes y maniobras para desprestigiarse mutuamente. Se la conoció como la Guerra de los Huesos por este motivo y aunque tanto Cope como Marsh quedaron arruinados y con una reputación social muy mermada, su contribución a la paleontología y a la ciencia es indiscutible.

Gracias a ambos, entre 1877 y 1892, descubrieron y se pudieron catalogar cerca de 140 nuevas especies de dinosaurios.

Edward Drinker Cope se crió en el seno de una rica e influyente familia de Filadelfia. Tras estudiar en la Universidad de Pensilvania, fue profesor de ciencias naturales en el Colegio Haveford y acabó sus días como profesor de geología y paleontología por la Universidad de Pensilvania. Othniel Charles Marsh procedía de una familia humilde de LockPort (Nueva York). Se formó en la Universidad de Yale y gracias a su tío, un conocido filántropo al que convenció para que fundara el Museo de Historia Natural de Yale, fue nombrado director del Museo.

Excavación en busca de fósiles de dinosaurios en el oeste de EEUUCon orígenes distintos, su pasión por la paleontología los unía y durante un tiempo fueron amigos, colaborando juntos en las investigaciones. Sin embargo esta colaboración mutua no duró mucho y en una de las primeras expediciones que realizaron a unos pozos de Nueva Jersey comenzaron a acusarse de errores en la reconstrucción de los huesos encontrados y de sobornar a los operarios de los pozos.

A principios de 1870 su rivalidad se acentuaría cuando comenzaron a llegar noticias de grandes descubrimientos fósiles en el oeste de Estados Unidos, dando comienzo propiamente a la denominada "Guerra de los Huesos" (Bones War).

Cope entró a trabajar en el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS) a las órdenes de Ferdinand Vandeveer Hayden, un reputado geólogo estadounidense. Se trasladó a Wyoming a hacer prospecciones y rápidamente entró en disputas también con Joseph Leidy, un paleontólogo que trabajaba para Hayden en la misma zona.

Agathaumas sylvestrisA pesar de ello, Cope estaba decidido a seguir con sus investigaciones y siguió la pista de unos huesos que habían sido descubiertos por Fielding Bradford Meeken en una zona conocida como Black Butte, en el suroeste de Wyoming. Allí, en 1872, Cope halló los restos fósiles de un animal que denominó Agathaumas sylvestris (maravilloso morador de los bosques). Hasta ese momento, el mayor animal terrestre que se había descubierto.

Mientras en 1872 los descubrimientos de nuevas especies continuaban, se produjo otro enfrentamiento entre Cope y Marsh que terminó por finiquitar las posibilidades de reconciliación entre ambos. Cope ya no contaba con el respaldo del USGS ni de Hayden y tuvo que contratar un equipo de su trabajo pagándolo él mismo. Poco después descubrió que dos de sus hombres trabajan también para Marsh. Uno de ellos envió parte de los fósiles a Cope por error, cuando éste los recibió se los envió de nuevo a Marsh, sin embargo el incidente tensó aún más la relación.

Se estaban descubriendo una gran cantidad de nuevas especies por lo que por falta de tiempo y para que se les otorgara el descubrimiento rápidamente, los paleontólogos enviaban telegramas donde describían de manera breve sus hallazgos para posteriormente desarrollar y completar sus investigaciones. Varias las especies encontradas eran las mismas, sin embargo, en muchos casos la nomenclatura y clasificación que les otorgó Marsh fue la que se consideró correcta, quedando Cope humillado por su rival.

Marsh con el jefe indio Nube RojaEn 1873, Marsh realizó la que sería su última expedición de campo, a partir de entonces contrataría recolectores locales para que le enviasen a él los huesos para estudiarlos. Se trataba de un viaje patrocinado por Yale al que fue acompañado de un grupo de estudiantes (que se tuvieron que costear el viaje por si mismos) y un grupo de soldados para hacer una demostración de fuerza por parte del Gobierno estadounidense frente a la tribu de los Sioux, presentes en la zona.

Marsh se intentó ganar el favor del jefe de la tribu de los Sioux "Nube Roja", prometiéndole dinero a cambio de los fósiles encontrados y de interceder en Washington a favor de los indios y del trato que recibían. Marsh acabó huyendo en un tren con vagones llenos de fósiles cuando era atacado por la tribu Lakota (parte de los Sioux). Al llegar a Washington cumplió su promesa e intercedió ante el Departamento de Estado en nombre de "Nube Roja".

Cope por su parte dejó de trabajar oficialmente para Hayden y recolectó huesos por su cuenta durante esos años. En 1875 ambos paleontólogos habían acumulado tal cantidad de nuevos fósiles que decidieron detener sus búsquedas para poder investigar y clasificar sus hallazgos. El "descanso" no duraría mucho ante las noticias de nuevos descubrimientos en el oeste.

Expedición de MarshEn 1877, el profesor Arthur Lakes se encontraba haciendo senderismo en unas montañas situadas cerca del pueblo de Morrison (Colorado), cuando descubrió un grupo de enormes huesos. Lakes envió una carta y una muestra de los huesos a Marsh, informándole del descubrimiento. Sin embargo, ante la tardanza de Marsh en contestar, envió también otra a carta a Cope junto con otra remesa de huesos.

Finalmente Marsh contestó a Lakes indicándole que guardara el secreto del descubrimiento y pagándole por sus servicios, envió también a uno de sus hombres de confianza para asegurarse de que Lakes trabajara para él. Marsh acabó publicando el hallazgo en el "American Journal of Science", mientras Lakes escribía una carta a Cope informándole de que los nuevos huesos serían para Marsh. Cope, agraviado de nuevo, no llegó tampoco a publicar su interpretación sobre los huesos que había recibido de Lakes.

Cope se resarciría poco después. La siguiente carta procedente del oeste con nuevos descubrimientos iba dirigida exclusivamente a Cope. El naturalista O. W. Lucas, descubrió un grupo de fósiles en Cañon City (Colorado) mientras estaba recolectando plantas. Tras recibir las muestras, Cope aseguró que se trataba de herbívoros muy grandes, los mayores fósiles que se habían descubierto hasta entonces. Cuando se enteró del hallazgo Marsh, intentó abrir una nueva cantera cerca de Cañon City, sin embargo Lucas se mantuvo fiel a Cope trabajando para él, y Marsh abandonó la idea.

Excavación de dinosaurios en Como BluffPor esas fechas, la cantera que Marsh tenía en Morrison para extraer huesos colapsó y a punto estuvo de matar en el derrumbe a los trabajadores. Cuando parecía que Marsh estaba cerca de quedarse fuera en la carrera por hallar los mejores fósiles, le llegó una carta informando de nuevos restos fósiles que se estaban extrayendo en Como Bluff (Wyoming).

Dos trabajadores de la Union Pacific Railroad que se identificaron como Harlow y Edwards (sus nombres reales eran Carlin y Reed), afirmaban haber descubierto un buen número de fósiles en Como Bluff mientras se construía la línea del ferrocarril en la zona. Marsh envió rápidamente al lugar a Williston, uno de sus estudiantes, quien le confirmó que la historia era cierta y que varios hombres de Cope se hallaban ya por el lugar. Marsh envió dinero a los dos hombres para que trabajaran para él y le enviaran los nuevos descubrimientos, poco después los contrató con un sueldo fijo. Carlin y Reed enviaron numerosos fósiles a Marsh durante todo 1877 y a finales de año, Marsh publicaba un artículo en la revista American Journal of Science, donde describía y descubría al mundo algunos de los dinosaurios más conocidos hoy en día como el Diplodocus, el Stegosaurus o el Allosaurus.

Los rumores sobre los descubrimientos en Como Bluff rápidamente se extendieron a pesar de los intentos de Marsh por mantenerlos en secreto, llegando hasta oídos de Cope, quien contrató ladrones de fósiles para robar algunos de los huesos que extraía Marsh. Carlin, descontentó con Marsh, empezó a trabajar para Cope en enero de 1878, Reed por su parte siguió trabajando para Marsh.

Placa en Como Bluff recordando la Gran fiebre del dinosaurioEstas excavaciones paleontológicas en Como Bluff duraron varios años, hasta principios de la década de 1890. Durante ese tiempo, Cope y Marsh financiaban de su propio bolsillo las excavaciones, recolectando fósiles durante el verano que luego estudiaban y clasificaban en invierno. Toneladas de fósiles fueron enviados en trenes hacia el este.

Aunque se seguían descubriendo una gran cantidad de fósiles, a medida que avanzaba la década de 1880, las duras condiciones de trabajo y los continuos sabotajes entre los grupos de trabajo de Cope y Marsh afectó en gran medida a sus trabajadores que empezaban a estar hartos de la situación (en una ocasión llegaron incluso a pelearse a pedradas entre ambos equipos rivales).

Lakes, enviado por Marsh a Como Bluff, dimitió al poco tiempo por sus constantes roces con Reed. Un hombre llamado Kennedy, que iba a ser el sustituto de Lakes, fue contratado por Marsh pero la situación no mejoró y varios de los hombres de Marsh acabaron abandonando. Por si fuera poco, a esta Fiebre del dinosaurio se sumaron más interesados como el ingeniero y profesor Alexander Agassiz. Carlin y Frank Williston (hermano de uno de los hombres de confianza de Marsh), fundaron su propia empresa, vendiendo los huesos fósiles al mejor postor. Reed acabó abandonando a Marsh en 1884.

Edward Drinker Cope junto a uno de sus fósiles halladosA Cope no le iba mucho mejor, ya que cada día encontraban menos huesos nuevos y también varios de sus hombres decidieron marcharse. A pesar de las dificultades por las que estaba pasando Marsh, tenía todavía más canteras en funcionamiento que Cope. Ambos eran muy protectores con sus yacimientos y cuando cerraban alguna de las canteras, destruían los restos fósiles pequeños o dañados para que no cayeran en manos de su rival.

Antes de acabar la década de 1880 la denominada "Guerra de los Huesos" entre Cope y Marsh dejó de atraer la atención de los medios de comunicación, el "Salvaje Oeste" ya no interesaba al público. Gracias a sus contactos, Marsh consiguió un puesto en el Servicio Geológico de Estados Unidos que le permitía seguir trabajando en su pasión, alejado del foco mediático. Cope por su parte estaba casi arruinado e invirtió en prospecciones de oro y plata en el oeste para buscar fósiles él mismo. Finalmente entró en la Universidad de Pensilvania como profesor.

El estudio de Edward Drinker Cope en 1897La rivalidad entre ambos científicos llegó casi hasta sus últimos días. Durante años, Cope había mantenido un diario donde iba recopilando los errores cometidos por Marsh, y a través de un periodista de Nueva York denominado William Hosea Ballou, publicó varios artículos en la prensa atacando a Marsh. Si bien la comunidad científica y el público en general conocían la rivalidad de Marsh y Cope, estos artículos fueron un duro golpe para su imagen, la conducta de ambos científicos se calificó de vergonzosa.

Cope acusó a Marsh a través de Ballou en un artículo publicado en el New York Herald, de plagio y de malversar los fondos públicos del Servicio Geológico. Sin embargo la jugada no le salió bien a Cope, ya que otros periódicos como The Philadelphia Inquirer pidieron a la Universidad de Pensilvania que despidiera a Cope si no presentaba pruebas que demostraran la acusación. La historia no llegó a más y no llegó a celebrarse ningún juicio para investigar la supuesta malversación.

Aunque el prestigio de los dos científicos había quedado muy dañado tras tantos años de hostilidades, ambos fueron también reconocidos por su labor. A principios de 1890, Cope fue nombrado profesor de zoología y elegido presidente de la American Association for the Advancement of Science. Marsh recuperó parte de su prestigio a finales de la década, cuando consiguió la Medalla Cuvier, uno de los galardones paleontológicos más importantes que existen.

Última imagen de Cope en 1897Con ambos paleontólogos ya prácticamente arruinados, su rivalidad duró hasta la muerte de Cope en 1897. En sus últimos años de vida, Cope estaba sufriendo una enfermedad y tuvo que vender parte de su colección de fósiles para poder subsistir. Marsh acabó hipotecando su casa, sobreviviendo gracias al sueldo que recibía de la Universidad de Yale. Se cree que Marsh se gastó más de 200.000 dólares (de la época) en su búsqueda de fósiles.

Poco antes de morir, Cope lanzó su último desafío a Marsh. Donó su cráneo a la ciencia para que midieran su cerebro, esperando que fuera mayor que el de su rival (lo que por aquella época se consideraba un síntoma de mayor inteligencia). Marsh sin embargo no aceptó el desafío, falleciendo poco después, en 1899.

La Guerra de los huesos entre Mars y Cope dejó un legado de un valor científico incalculable. A Marsh se le otorga el descubrimiento de 80 nuevas especies de dinosaurios, mientras a Cope de "únicamente" 56 especies. Entre ellas, se encuentran varios de los dinosaurios más conocidos como el Triceratops, Stegosaurus, Allosaurus, Diplodocus, Camarasaurus o el Apatosaurus (conocido como Brontosaurus hasta 1974). La teoría de Marsh de que los pájaros descienden de los dinosaurios también parece haberse confirmado con el tiempo.

Stegosaurus reconstruido por Marsh y publicado en American Journal of ScienceSin embargo no todo fue positivo, la reputación de la paleontología en Estados Unidos quedó muy dañada por esta rivalidad y por ciertas prácticas como el uso de dinamita para abrir las canteras y poder desenterrar los huesos más rápidamente.

En su intento por superar a su rival, los dos científicos reconstruyeron algunas especies de forma errónea, lo que llevó a algunas confusiones que tuvieron que ser corregidas durante las décadas posteriores.

En todo caso, la Gran Fiebre del dinosaurio sirvió sin duda para atraer la atención del gran público al mundo de los dinosaurios. Se llenaron portadas de periódicos, artículos de revistas, se abrieron nuevos museos por todo el mundo y aún hoy, nos seguimos sorprendiendo con cada descubrimiento que se produce de algunos de los animales más grandes que han existido en la Tierra.

La guerra de los huesos en el salvaje oeste- Cope y Marsh

Guerra por los fósiles de dinosaurios entre Cope y Marsh

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