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Elasmotherium Sibiricum, el unicornio de Siberia

Elasmotherium es un género ya extinto de grandes rinocerontes que vivieron en Eurasia durante el período del Mioceno tardío hasta el Pleistoceno. Estos gigantescos mamíferos prehistóricos vivieron al menos hasta hace 39.000 años en el Pleistoceno tardío, e incluso algunas teorías apuntan a que pudo extinguirse más tarde, hace 26.000 años.

Elasmotherium Sibiricum, el unicornio de Siberia
De las cinco especies que conforman el género, la más conocida es el Elasmotherium Sibiricum, llamado también unicornio siberiano o unicornio de Siberia. Un gigantesco rinoceronte prehistórico con un tamaño similar al de un mamut cuyo rasgo más característico era un cuerno grande y grueso en la frente.

Perteneciente a la familia Rhinoceroses, el género Elasmotherium fue descubierto por primera vez a principios delo siglo XIX por el paleontólogo alemán Gotthelf Fischer von Waldheim, quien identificó que varios restos fósiles hallados en la zona de Siberia pertenecían a una nueva especie de rinoceronte prehistórico. Se nombró al género como Elasmotherium, cuyo nombre en griego significa literalmente "bestia laminada" o "bestia plana". 

Dado su gran parecido físico, inicialmente se pensó que las especies de Elasmotherium (Elasmoterio) estaban relacionados con los rinocerontes lanudos y los rinocerontes modernos, sin embargo la familia de los Rhinoceroses se dividió en dos ramas diferentes hace aproximadamente 40 millones de años, por lo que los Elasmotherium forman un género diferente. 

La especie más antigua conocida de Elasmotherium es el Elasmotherium Primigenium, el cual vivió durante el Mioceno tardío en China. Posteriormente se extendió por Eurasia, llegando a Europa del Este hace unos 2,5 millones de años, durante la primera época del Pleistoceno.

Esqueleto y restos fósiles Elasmotherium Sibiricum
El E. Sibiricum por su parte, es probablemente la especie más grande todos los rinocerontes prehistóricos y cronológicamente la última especie de la familia en aparecer en el planeta, habitando principalmente por gran parte de Siberia.

El tamaño del Elasmotherium Sibiricum podía superar los 4,5 metros de longitud y tenía un peso estimado de entre 3,5 y 5 toneladas. Se cree que los ejemplares más grandes de la especie podían medir más de 5 metros y superar las 6 toneladas de peso. Fue el rinoceronte más grande del Cuaternario y las especies de Elasmotherium Sibiricum y Elasmotherium Caucasicum fueron probablemente también las especies de rinocerontes más grandes que han existido, comparables en tamaño al gigantesco mamut lanudo.

Elasmotherium era un animal muy robusto que tenía extremidades para correr muy similares a las del rinoceronte blanco, que alcanzan fácilmente los 30 km/h con una velocidad máxima de 40 a 45 km/h. Sin embargo, este gigantesco mamífero prehistórico tenía el doble de peso que los rinocerontes modernos, alrededor de las 5 toneladas, y por ello tenía un modo de andar y una movilidad más restringidos, por lo que probablemente alcanzaba velocidades mucho más lentas.

Como era habitual en la megafauna de la época, se cree que el Elasmoterio Sibiricum podía ser un animal lanudo, sin embargo los paleontólogos manejan aún diversas teorías y es posible que tuviera la piel desnuda con una gruesa capa de grasa para protegerse del frío, más parecido físicamente a los rinocerontes modernos. 

Cuerno de Elasmotherium Sibiricum, el unicornio siberiano
A pesar de su gran tamaño y al igual que otras especies de rinocerontes, los Elasmotherium eran herbívoros. Tenían dos premolares y tres molares para masticar, y carecía de incisivos y caninos. Pastaba plantas bajas, hierbas duras y fibrosas en las estepas siberianas y en las riberas de los ríos.

La característica principal por la que el Elasmotherium Sibiricum pasó a ser conocido popularmente como el "unicornio de Siberia" era su enorme cuerno de queratina en el hocico. Aunque no formaba parte del propio hueso, el cuerno se hundía varios centímetros en el cráneo y podía alcanzar fácilmente los dos metros de longitud. El gran cuerno otorgaba a este gigante prehistórico un aspecto tan característico que se cree que puede ser el animal detrás del mito de los unicornios

Inicialmente se pensó que el Elasmotherium Sibiricum se había extinguido hace aproximadamente 200.000 años, pero en la región de Pavlodar (Kazajstán) se encontraron fragmentos de cráneo de E. sibiricum que demuestran que la especie aún persistía en la llanura de Siberia Occidental hace 35.000 años. 

Esta época coincide aproximadamente con la extinción del Pleistoceno, durante la cual se extinguieron muchas grandes especies de mamíferos debido a un cambio a un clima más frío, que resultó en el reemplazo de pastos y hierbas por líquenes y musgos, y la aparición de los humanos modernos en el área.

Otros descubrimientos posteriores apuntan a que los "unicornios siberianos" podían haber haberse extinguido mucho más tarde, hace 26.000 años, sin embargo esta teoría es aún motivo de discusión entre los paleontólogos. 

Tamaño Elasmotherium Sibiricum comparado con un humano

Animales mitológicos, la realidad tras el mito

Durante siglos, la existencia de seres mitológicos se han transmitido en las diferentes culturas y civilizaciones como parte de leyendas o mitos de la cultura popular. Gran parte de estos animales mitológicos son seres fantásticos y criaturas sobrenaturales creadas por el imaginario colectivo para intentar dar una explicación a fenómenos que no podían explicar. Sin embargo los descubrimientos arqueológicos y científicos empiezan a demostrar que algunos de estos animales considerados mitológicos pueden tener detrás un trasfondo de realidad y estar basado el mito en animales que realmente existieron.

De forma genérica, los animales considerados ocultos, extintos o desconocidos pero presentes en la mitología se denominan críptidos y de su búsqueda se ocupa la criptozoología, un pseudociencia que surgió a mediados del Siglo XX. Entre el gran listado de animales críptidos que están en estudio, los criptzoólogos cuentan ya con algunos éxitos destacables como el celacanto o el okapi. Demostrar la existencia de animales mitológicos es un reto más difícil para los investigadores, aunque gracias al descubrimiento de nuevas especies y de restos arqueológicos por todo el mundo, en muchos casos el mito puede estar más cerca de la realidad de lo que se pensaba. 

El Kraken


El Kraken (palabra noruega que significa “monstruo marino legendario”) es una criatura marina de la mitología escandinava y finlandesa descrita comúnmente como un tipo de pulpo o calamar gigante que aparece en testimonios y avistamientos en todos los mares, especialmente en el Norte de Europa. Según la leyenda del Kraken, este animal mitológico emergía de las profundidades, atacaba barcos y devoraba a los marinos. Medía más de dos millas, poseía fuertes y largos tentáculos, capaces de enroscarse con facilidad en los mástiles de los barcos y así, llevarlos al fondo del mar.

Kraken atacando un barco
Con el tiempo, el mito se fue suavizando y aún manteniéndose como una criatura mitológica, se le dio al Kraken un tamaño más reducido en las historias con el paso de los siglos. La leyenda pudo haberse originado en el avistamiento de calamares gigantes reales que con un tamaño estimado de 13 a 15 metros de largo incluyendo los tentáculos, eran consideradas unas criaturas míticas hasta que se demostró su existencia. Son animales de inmersión profunda que pueden descender hasta zonas abisales a pesar de alcanzar dimensiones extraordinarias: recientes estimaciones dan un máximo de 15 metros para machos y de 17-19 metros para las hembras. Aunque se ha especulado con la existencia de ejemplares de mucho más de veinte metros y media tonelada de peso, no está constatado. Uno de los mayores especímenes fue una hembra, cuyo cadáver quedó varado en una playa de Nueva Zelanda, en 1887, que medía en torno a los 18 metros de largo. También se habla de otro ejemplar capturado accidentalmente en el año 1933, en aguas neozelandesas, de 21 metros y 275 kilos de peso.

calamar gigante

La Serpiente Gigante de Naga


En mitologías como la hinduista y la budista las apariciones en sus relatos de serpientes gigantes son habituales. Se les denomina Nagas o Phaya Naga a un tipo de dioses que toman la forma de serpientes gigantes. La más conocida de todas ellas es la conocida como Serpiente Gigante de Naga del río Mekong que según la mitología local es la responsable del extraño fenómeno de las bolas de Fuego de Naga (Luces del río Mekong) que se produce todos los años en algunos tramos del río sin que se haya encontrado aún alguna explicación científica al fenómeno.

Serpiente Gigante de Naga

No faltan testimonios a lo lago de los siglos de lugareños que afirman haber visto al mítico dios Naga reencarnado en un gigantesco animal en el Mekong. Se cree que esta leyenda de la serpiente de Naga podría estar basada en un animal real, una gigantesca serpiente ya extinta del género Madtsoiidae que pudo alcanzar los 11 metros de largo. Incluso se han encontrado restos en otros lugares del planeta de serpientes aún mayores como la Titanoboa con cerca de 14 metros de largo que podrían estar detrás de otros mitos basados en enormes serpientes en la cultura popular.

Titanoboa

Unicornios


Estos seres mitológicos aparecen en numerosas historias y leyendas de diferentes culturas y en épocas muy distintas. El concepto de Unicornio que nos ha quedado es el de un caballo totalmente blanco con un mágico cuerno en la frente, sin embargo el aspecto que se le daba antiguamente difería un poco, el unicornio era una especie de caballo blanco con barba de chivo, patas de antílope, su característico cuerno en la frente, e incluso en algunos casos con cola de león o de jabalí.

Dama y el unicornio

Las más conocidas son las leyendas de la Edad Media que hacen referencia a esta mítica criatura, aunque sus orígenes se remontan a la Antigua Grecia cuando Ctesias, un historiador y médico griego, relataba en el siglo V a.C. como había llegado a ver a este animal en sus viajes a la India. Hay además cierta controversia sobre si también aparece este mítico ser en la Biblia ya que no se sabe con certeza si se habla directamente de un unicornio o es una interpretación incorrecta de algún otro animal como el rinoceronte. En todo caso, los unicornios han sido protagonistas de numerosos mitos e historias a lo largo de los siglos, especialmente en la Edad Media, cuando se creía que su cuerno tenía ciertas propiedades curativas y protectoras.

Algunos investigadores apuntan a que no se puede descartar que haya podido existir alguna especie de caballos con un cuerno en la frente y que no haya sido aún descubierta, sin embargo hasta que no se encuentre algún resto que lo puede confirmar, queda como una hipótesis minoritaria. La mayoría de historiadores e investigadores creen que hay tres grandes hipótesis que podrían explicar la realidad tras el mito del unicornio:

unicornio

Los primeros en mencionar unicornios fueron las expediciones griegas a la India, quienes llamaban "caballo de mar" a los hipopótamos y hablaron de un extraño ser al que denominaron "unicornio". La mayoría de investigadores de textos antiguos interpretan que es muy probable que estuvieran haciendo referencia a los rinocerontes indios.

Respecto al comercio de cuernos de unicornio que parecía existir en la Edad Media. Se cree que proviene de las expediciones vikingas, quienes conocían y cazaban narvales para vender posteriormente su cuerno como auténticos cuernos del mítico unicornio. En el castillo-palacio de Rosenborg, en Copenhague, podemos encontrar el Trono de Unicornio mandado construir por el Rey Federico III de Dinamarca. La leyenda de este trono construido con supuestos cuernos de unicornios perduró durante mucho tiempo, hoy en día quienes han podido analizar el trono confirman que está fabricado con cuernos de narvales.

narval

La última hipótesis es la más reciente, cuando se descubrió en el año 2008 en Italia un corzo con un cuerno en el centro de la frente. Si esta peculiaridad se ha producido más veces a lo largo de la historia, es posible que sea el animal tras el mito del unicornio en Europa.

El Yeti y el Bigfoot


Conocido como Migou, Yeti o el Abominable Hombre de las Nieves, todas las historias sobre este mítico ser hablan de una especie de simio gigante con el cuerpo cubierto de pelo que habita en la Cordillera del Himalaya. Su leyenda varía ligeramente en cada mitología local e incluso los mismos tibetanos hablan de tres tipos diferentes de Yetis:  el considerado Gran Yeti que mediría más de dos metros y medio: el pequeño Yeti llamado por los tibetanos yeh-teh o mi-teh que no llegaría al metro y medio de altura con un pelaje de color rojizo; y el nyalmo o mi-chen-po, un gigantesco yeti de más de 4 metros que aparece en algunas historias tibetanas cuyas huellas serían de cerca de 60 centímetros.

El primero de ellos, el Gran Yeti, es el más conocido por la cultura popular y está relacionado con otros mitos similares fuera de Asia, como el Bigfoot o Sasquatch en América del Norte, el Kunk en los Andes o el Yowie en Australia. Se han encontrado durante años huellas y algunas pruebas como videos y forografías de dudosa credibilidad pero ningún resto o prueba válida para demostrar la  existencia de esta mítica criatura. Por ello se ha considerado tradicionalmente que el animal tras el mito del Yeti podía ser algún tipo de oso lanudo.

nyalmo yeti

Sin embargo, lo restos hallados por el paleontólogo alemán Ralph von Koenigswald en Hong Kong pertenecientes a una especie gigante de homínido hasta entonces desconocida ha abierto nuevas posibilidades.

Estos restos corresponden al Gigantopithecus blacki, un gran primate de 3 metros de altura y cerca de 600 kg que se estima extinto desde hace 100.000 años. Tras este descubrimiento, algunos investigadores desarrollaron la teoría del Bigfoot (Pies grandes), según la cual la especie Gigantopithecus blacki no se habría llegado a extinguir y tras cruzar el estrecho de Bering este animal habría conseguido llegar a los bosques de Norteamérica hasta convertirse en el ser mitológico de aspecto simiesco que sigue siendo uno de los grandes misterios de la criptozoología.

Por el momento, tanto el Yeti como el Bigfoot seguirán formando parte del folclore popular y del mito hasta que no aparezca alguna prueba tangible que demuestre su existencia. Asociarlos al Gigantopithecus blacki es por el momento una simple teoría especulativa sobre un animal que se sabe con certeza que existió pero que se considera extinguido. Quizás la ciencia nos depare alguna nueva sorpresa en el futuro.

Gigantopithecus blacki tamaño