Nanuqsaurus, el Tyrannosaurus de Alaska

El Nanuqsaurus fue un enorme depredador prehistórico emparentado con el Tyrannosaurus, cuya gran peculiaridad es que era un animal carnívoro que vivió durante el período Cretácico tardío (hace 70 millones de años) en el norte de Alaska y la región polar, con un cuerpo adaptado perfectamente el frío para cazar a sus presas y sobrevivir en un entorno tan hostil.  

Nanuqsaurus, el Tyrannosaurus de Alaska
Se trata de una especie de dinosaurio terópodo en general bastante desconocida, ya que ha sido descubierta en los últimos años, y por tanto aún los científicos no tienen suficiente información más allá de la que ha arrojado los pocos restos fósiles encontrados en la formación Prince Creek de Alaska. 

Antes de que se realizara la descripción formal del Nanuqsaurus y los paleontólogos se dieran cuenta de que estaban ante una nueva especie, se habían encontrado varios dientes y colmillos en la zona de Prince Creek, sin embargo los investigadores pensaban que eran restos fósiles de Gorgosaurus, una especie emparentada que vivió en Norteamérica hace aproximadamente 75 millones de años durante el Cretácico. 

Tras investigar más detalladamente los fósiles descubrieron que tenían que ser más jóvenes, así que los atribuyeron, erróneamente de nuevo, a la especie Albertosaurus, también de la familia de los tiranosáuridos

Finalmente en 2006, en el condado de North Slope en Alaska, en una de las canteras de la formación Prince Creek, se hallaron fósiles del cráneo de un gran depredador desconocido, cuya datación arrojaba que había vivido en la zona durante el Cretácico tardío, hace entre 68 y 70 millones de años. Estos fósiles coincidían además con los dientes y colmillos anteriormente encontrados, por lo que no había dudas de que se trataba de una nueva especie desconocida hasta entonces de un gran carnívoro

Cráneo de Nanuqsaurus
La investigación de los restos llevaría varios años, hasta que en 2014, los paleontólogos Anthony R. Fiorillo y Ronald S. Tykoski, anunciaron y describieron esta nuevo género de tiranosáurido de Alaska con el nombre oficial de Nanuqsaurus

El nombre de Nanuqsaurus significa literalmente "lagarto oso polar", y la única especie conocida del género es el Nanuqsaurus hoglundi. Por sus características físicas y a la zona del planeta donde habitaba, en las regiones mas septentrionales de Alaska y la zona polar, habitualmente se le conoce también como el Tyrannosaurus de Alaska.  

Debido a la falta de datos y a la escasez de fósiles sobre este animal prehistórico, inicialmente se estimó que el Nanuqsaurus tenía una longitud de entre 5 y 6 metros y un peso de hasta 900 kilos. Se concluyó además, que el relativamente pequeño tamaño del Nanuqsaurus era debido a la adaptación del animal a su hábitat en regiones heladas y latitudes tan septentrionales. Cuando se conoció la noticia, los medios llegaron a otorgarle el apodo de "El Tyrannosaurus pigmeo". 

Por comparación, este tamaño sería aproximadamente la mitad de longitud que el conocido Tyrannosaurus Rex, sin embargo, todo los estudios e investigaciones posteriores indican que el tamaño del Nanuqsaurus era mucho mayor de lo que se estimó inicialmente. 

El análisis más detallado de los fósiles y los últimos estudios, apuntan a que el tamaño real del Nanuqsaurus era de entre 8 y 9 metros de longitud, una altura de 4 metros, y un peso estimado de 2 a 3 toneladas. Este además sería el tamaño lógico de la especie al estar estrechamente relacionado con otras especies de tiranosáuridos bien conocidas como el Albertosaurus y el Daspletosaurus.

Nanuqsaurus hoglundi de caza
El Nanuqsaurus era un animal perfectamente adaptado al frío y a las duras condiciones climáticas de la región. Tanto este gran depredador, como sus presas, no emigraban hacia el sur en invierno en busca de regiones más cálidas. Todas las evidencias señalan que habitaba en el Paleoártico durante todo el año, soportando hasta 120 días de oscuridad invernal todos los años, con una temperatura media de 10 ºC en los meses más cálidos y bajo cero en los meses más fríos.  

La región en la que habitaba el Nanuqsaurus se conocía por entonces como Laramidia, una isla continente separada de la actual Norteamérica por un mar interior. El hábitat del Nanuqsaurus se estableció en las zonas más septentrionales, en las regiones polares y en lo que actualmente es Alaska, sin embargo, el clima era algo más suave que en la actualidad. Se cree que este animal extinto ponía sus huevos en torno al mes de abril, cuando comenzaba un período de mayor luz solar durante el día y se podían incubar los huevos durante una época del año con temperaturas relativamente más altas. 

El verano era la época más abundante de caza, y el Nanuqsaurus poseía un gran olfato, de manera que probablemente rastreaba y cazaba posteriormente a sus presas gracias al olor que desprendían, de forma similar al Tyrannosaurus Rex. Para protegerse del frío, se cree que poseía una gruesa capa de plumas pequeñas, similares a un cuerpo cubierto de pelaje que cubría su cuello y su lomo. 

Lo cierto es que aún se sabe poco sobre este gran depredador prehistórico. Una incógnita por el momento para la Paleozoología que lo sitúan entre los grandes dinosaurios menos conocidos. Quizás con el tiempo y a medida que se descubran nuevos hallazgos fósiles en la zona, podamos conocer algo más sobre el Nanuqsaurus, el Tyrannosaurus de Alaska

Tamaño estimado del Nanuqsaurus hoglundi

Tigre vs león: Enfrentamientos reales en la historia

Saber qué animal ganaría en una pelea entre un tigre y un león ha sido históricamente un popular tema de discusión, con opiniones para todos los gustos provenientes de cazadores, naturalistas y expertos, pero que también ha llegado a la cultura popular y ha abierto el debate a todo el mundo en los últimos años gracias a Internet. Los combates entre tigres y leones incluso han inspirado a poetas y artistas, representando esta batalla en numerosos cuadros y pinturas. 

Enfrentamientos reales Tigre vs león
Los dos grandes felinos del planeta tienen ciertas semejanzas entre ellos pero también varias diferencias. Son animales algo más pequeños que sus antepasados, los grandes felinos prehistóricos, pero pueden alcanzar un tamaño y peso realmente considerable. Un gran león macho adulto (Panthera leo) tiene un tamaño promedio de 2,5 a 3 metros de longitud, una altura de hombros de 125 centímetros y un peso cercano a los 200 kilos, aunque se han encontrado leones salvajes aún más grandes. Es un animal además muy social y cuenta con una gran melena que le sirve también como protección.

El tigre por su parte (Panthera tigris) es considerado el félido más grande del planeta. Aunque su tamaño varía en función de las diferentes subespecies, un gran ejemplar de tigre siberiano adulto puede superar los 3 metros de largo y tener un peso de 250 kilos o incluso más. A diferencia del león, el tigre es un animal que caza en solitario.

Ambos animales habitan en zonas distintas actualmente, por lo que un encuentro en la naturaleza es realmente difícil. Sin embargo, en el pasado leones y tigres coincidieron en Eurasia durante un tiempo y probablemente ambos felinos lucharon y compitieron entre ellos por las mismas presas. Incluso hay leyendas de leones y tigres asiáticos que se mezclaron y criaron crías híbridas, llamadas ligres o tigones

Al ser animales tan parecidos en tamaño y fuerza, la mayoría de los expertos coinciden en que en un enfrentamiento entre un león y un tigre no habría un vencedor claro. El resultado final de cada lucha se decantaría por varios factores, como la subespecie de cada animal o simplemente según cómo se desarrolle el combate. 

Lo cierto es que hay registros históricos de diversos enfrentamientos a muerte entre tigres y leones, pocos de ellos en la naturaleza, y la mayoría debido a los encuentros en cautiverio entre ambos felinos, ya sean forzados o por accidente, que han acabado desatando una pelea y la muerte de uno de los dos.

Comparación tamaño tigre vs león

En los circos romanos

Las primeras referencias históricas a una pelea tigre vs león se remonta a la antigua Roma. En los espectáculos de los circos romanos era habitual mostrar bestias exóticas al público y, en algunos casos, se daban enfrentamientos entre estos dos impresionantes felinos. 

Los leones que solían llevar los romanos a sus circos era el denominado león del Atlas o león de Berbería, una subespecie de león originaria del norte de África, algo más grande que el león africano actual, pero que actualmente está prácticamente extinta y solo se encuentra en cautividad. Los tigres que se llevaban hasta Roma eran por su parte tigres de Bengala.

Batallas de bestias en la Antigua Roma
El león era un animal bastante conocido en Roma, incluso algunos ciudadanos prominentes los llegaron a tener de mascotas. Los tigres sin embargo eran considerado animales muy exóticos, por lo que las batallas entre ambos grandes felinos no eran tan habituales como se suele pensar. 

Existe un particular registro de un combate tigre vs león en el circo romano que narró el historiador romano Marco Valerio Marcial, quien escribió en el año 80 d.C sobre los juegos en el Coliseo Romano en la época del emperador Tito. 

En uno de los 100 días de juegos se enfrentó en la arena del circo a un tigre asiático de 270 kilos frente a un león africano de 230 kilos. A pesar de la diferencia de peso, el público daba por hecho la victoria del león debido a que el tigre elegido era conocido por ser bastante dócil y lamer la mano de su entrenador. 

Tal como se narra en los textos antiguos, cuando el entrenador soltó al tigre en la arena algo sucedió. Ya fuera por el ruido de la audiencia asistente al Coliseo o por ver la amenaza del león, el tigre se enfureció y comenzó a perseguir al león por la arena hasta darle caza. Consiguió saltar sobre él y tumbarle de espaldas con su fuerza, desgarrándole el abdomen salvajemente con sus dientes y garras hasta que el león murió desangrado

Aunque esta es la única victoria registrada de un tigre sobre un león en la historia de Roma, parece ser que este enfrentamiento ocurrió en otras ocasiones. Los registros apuntan a que el resultado de esta lucha no solía estar claro, si bien al parecer en la mayoría de las ocasiones fue el tigre el felino que se hizo con la victoria. 

En el siglo XIX

Durante el siglo XIX hay constancia de un par de enfrentamientos entre tigres y leones. El primero de ellos se produjo en 1830, cuando un tigre atacó a un león en una casa de fieras en Turín, Italia. A pesar de haber sido tomado por sorpresa, el león consiguió repeler el ataque, voltear al tigre sobre su espalda y apretar sus mortales fauces en la garganta del tigre hasta matarlo. 

Un león del Atlas fotografiado en el siglo XIX
Posteriormente, a finales del siglo XIX, un maharajá indio decidió organizar una pelea en el anfiteatro de Baroda (al oeste de la India), entre un león del Atlas y un tigre de bengala de 3 metros. Ante una audiencia de miles de personas, su objetivo era determinar cuál de los dos felinos debía de ser considerado el auténtico rey de la familia de los félidos y el "Rey de las bestias". 

Los dos grandes felinos se enzarzaron en una larga pelea, golpeándose con sus afiliadas garras e infringiéndose grandes heridas con sus poderosos colmillos. La victoria finalmente fue para el tigre, que ganó la pelea por una serie de zarpazos finales que acabaron con el león. 

El maharajá hizo una donación de 37.000 rupias en honor del victorioso tigre y le construyó una "jaula de honor" en su colección de animales salvajes. Al león por su parte también le rindió honores por la gran pelea e hizo enterrar el cuerpo del animal siguiendo un ritual real. 

Siglo XX y actualidad

Durante el siglo XX y llegando hasta la actualidad, se han reportado varios enfrentamientos a muerte entre un tigre y un león

- En 1911, Frank Bostock, un conocido domador de fieras de principios del siglo XX, afirmó que uno de sus leones había matado a uno de los tigres en una violenta pelea. 

- En 1934, un león africano adulto mató a un gran tigre de bengala poco tiempo después de que los animales fueran descargados del tren en el que viajaban. Al parecer los animales se enzarzaron en una pelea y el león mató al tigre antes de que los entrenadores pudieran separarlos. 

- En un zoológico alemán, un tigre y un león acabaron encontrándose en la misma zona de manera accidental en 1937, y como resultado de la pelea el tigre mató al león

Un tigre siberiano, el felino más grande del mundo
- Hay registros de que el 3 de junio de 1949, en Fichtburg (Massachusetts), cuando el circo Biller Brothers se trasladó en tren a su siguiente destino, dejó atrás los restos de un tigre de casi 400 kilos. El motivo es que el tigre había muerto la noche anterior en una pelea salvaje contra un león

- En 1949 se produjo una pelea de tres minutos en el zoológico de South Perth (Australia) entre un tigre y un león cuando el tigre asomó la cabeza por una especie de tobogán que comunicaba los recintos de ambos animales. El león agarró al tigre por el cuello, lo arrastró por la abertura y lo acabó matando antes de que llegaran los cuidadores del zoo. 

- En 1956, uno de los leones del conocido adiestrador austriaco Roman Proske, saltó sobre el lomo de uno de los tigres para atacarlo. Los entrenadores llegaron a intervenir atacando al león para que soltara al tigre, pero el felino se bastó solo para revolverse y matar al león de un mordisco

- En 1959, el maharajá de la región de Gwalior en la India, quería experimentar si los leones podían prosperar en la India a pesar de su declive, tal y como lo habían hecho en el pasado. Los leones que se utilizaron para ello fueron especímenes africanos. Después de un solo día, el león macho fue asesinado por una pelea con uno de los tigres; mientras que el otro par de leones restantes ya habían abandonado el área en el momento de la muerte del león.

- En septiembre de 2010, un tigre de Bengala del zoo de Ankara (Turquía) pasó por un hueco entre su jaula y la de un león, y lo mató de un solo zarpazo. Según dijeron las autoridades: "El tigre cortó la vena yugular del león de un solo golpe con su pata, dejando al animal muriendo en un charco de sangre". En la noticia del suceso, también se indicó que el tigre ya había herido previamente al león un año antes. 

Los míticos combates y peleas entre tigres y leones siempre han desatado la imaginación popular. Un enfrentamiento entre los dos grandes depredadores de la familia de los felinos que, hasta ahora, ha sido realmente raro de ver en la naturaleza, pero que podría volver a darse en los próximos años. 

A partir del siglo XXI, India es el único país que tiene leones y tigres salvajes, específicamente leones asiáticos y tigres de Bengala. Aunque no comparten el mismo territorio que en el pasado, existen varios proyectos ya avanzados para la reintroducción de leones asiáticos en la India, lo que llevaría a la postre al encuentro de estos dos grandes felinos en la naturaleza salvaje, donde tendrán que competir entre ellos por las mismas presas o luchar por su territorio. 

Tigres y leones juntos

Phryganistria, el insecto más largo del mundo

Los fásmidos (Phasmatodea), conocidos habitualmente como insectos palos o insectos hojas, son un tipo de animales que se caracterizan por su extraordinaria habilidad para el camuflaje, con cuerpos de diferentes formas y colores capaces de imitar hojas, ramas o la vegetación del paisaje para confundir a los depredadores. 

Phryganistria chinensis, el insecto más largo del mundo
Las más de 300 especies diferentes de fásmidos que hay en el planeta se concentran principalmente en Asia, habitando en los árboles y arbustos (de los que también se alimentan), de países como Malasia, Singapur, China o Indonesia. Junto a su particular aspecto, otra de las características más destacables de los insectos palo es que están entre los insectos más grandes que existen. Y en particular una especie concreta denominada Phryganistria, considerado el insecto más largo del mundo

Durante muchos, el denominado insecto palo gigante (Phobaeticus serratipes) fue considerado el insecto más largo del planeta gracias a un ejemplar de espécimen hembra hallado en Malasia que llegaba a alcanzar una longitud de 55 centímetros con las patas delanteras y traseras totalmente extendidas. 

A pesar de su enorme tamaño, el insecto palo gigante sería superado en 2008 cuando se descubrió una nueva especie de fásmido. Se trataba de otra hembra de insecto palo con una longitud de 56,7 centímetros con las patas extendidas y una longitud de cuerpo de 35,7 centímetros. 

Esta nueva especie se halló en la isla de Borneo (Malasia) y recibió el nombre científico de Phobaeticus chani. El ejemplar más grande de la especie hallado hasta la fecha, y que pasó a ser por entonces el insecto conocido más largo del planeta, se conserva actualmente en el Museo de Historia Natural de Londres.

Insecto palo gigante
El récord volvería batirse nuevamente solo unos pocos años después. En mayo de 2016 se dio a conocer al público que, dos años antes, se había hallado en la región de Liuzhou, en China, un gigantesco espécimen de insecto palo perteneciente al género Phryganistria. Se trataba en realidad de una nueva especie dentro de la familia, por lo que fue catalogada como Phryganistria chinensis.

A pesar de los impresionantes 62,4 centímetros de largo que alcanzó este ejemplar de insecto palo hembra, el récord de tamaño le duró muy poco. En 2017, uno de sus descendientes alcanzó los 64 centímetros de longitud, convirtiéndose en el insecto más largo del mundo, certificado además por el Libro Guinness de los Récords

El descomunal tamaño del Phryganistria chinensis lo hace rivalizar e incluso superar a numerosas especies de insectos prehistóricos gigantes, considerados habitualmente como los insectos más grandes que han existido en el planeta. En todo caso, quizás lo más interesante de estos recientes descubrimientos sea el hecho de que ningún biólogo ni científico descarta que se puedan hallar insectos aún mayores. Gran parte del sudeste asiático esta cubierta por regiones selváticas muy frondosas y relativamente inexploradas que aún pueden dar nuevas sorpresas a los investigadores. 

Tamaño del insecto Phryganistria chinensis