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El proyecto del Palacio de los Soviets de Stalin, el colosal edificio de la URSS

El Palacio de los Soviets fue un ambicioso proyecto de la Unión Soviética para construir un gigantesco edificio como centro administrativo y una sala de congresos cerca del Kremlin (Moscú), dedicado a Lenin, el líder revolucionario comunista ruso.

El Palacio de los Soviets de StalinDe haberse llegado a construir, la estructura tenía proyectada cien pisos, alcanzando los 415 metros de altura (495 metros contando la estatua que lo coronaría), por lo que el Palacio de los Soviets se hubiera convertido en el edificio más alto del mundo en su época.

Tras realizarse un concurso arquitectónico, cuyo miembro más destacado del jurado era Iósif Stalin, secretario general del Partido Comunista de la URSS, y demoler la catedral de Cristo Salvador de Moscú para levantar el gigantesco edificio, la construcción del Palacio de los Soviets comenzó en 1937. Sin embargo, debido a la Segunda Guerra Mundial y la invasión alemana de la Unión Soviética en 1941, la gigantesca estructura nunca se llegó a terminar.

La historia del Palacio de los Soviets comienza en 1922, cuando Sergey Kirov, un líder del partido comunista, propuso en el Congreso de los Sóviets que estableció oficialmente la Unión Soviética, la construcción de un palacio de congresos. Tras la muerte de Vladimir Lenin en 1924 se construyó el Mausoleo de Lenin en la Plaza Roja de Moscú, y se inició una campaña nacional para construir monumentos al líder bolchevique por todo el país.

En febrero de 1931 se estableció un concurso para que arquitectos de todo el país propusieran sus proyectos e ideas para el nuevo Palacio de los Soviets que se iba a construir, sin embargo en mayo se finalizó el concurso sin declarar ningún ganador.

Demolición de la Catedral de Cristo Salvador de MoscúPoco después, el 2 de junio de 1931, en una conferencia del Partido Comunista se estableció el lugar en el que se iba a levantar el Palacio, siendo respaldada posteriormente la decisión el 16 de julio por la comisión del Soviet Supremo de la Unión Soviética.

El emplazamiento elegido para ubicar la gigantesca estructura era el lugar que en esos momentos ocupaba la Catedral de Cristo Salvador de Moscú, quedando por tanto la catedral condenada. El templo se comenzó a demoler el 18 de agosto, y el 5 de diciembre de 1931 la catedral fue finalmente destruida en su totalidad mediante dos explosiones. La retirada de los escombros llevó a los trabajadores más de un año.

Mientras se realizaban las obras de demolición de la catedral, se inició un segundo concurso en julio de 1931, en este caso a nivel internacional, en el que se recibieron un total de 272 conceptos y proyectos para el edificio. En uno de los proyectos, el del arquitecto italiano Armando Brasini, se destacó la idea de colocar una gigantesca estatua de Lenin en lo alto del edificio.

Noticia de la prensa rusa sobre el Palacio de los SovietsSe organizó un consejo de expertos para decidir al ganador, presidido por el bolchevique Gleb Krzhizhanovsky, destacando como figura prominente del jurado al dictador soviético Iósif Stalin. Tras varias rondas de competición, el 10 de mayo de 1933 el proyecto para el Palacio de los Soviets de Boris Iofan fue declarado ganador. Dos arquitectos neoclásicos, Vladimir Shchuko y Vladimir Gelfreikh, fueron asignados al equipo de Iofan, y el diseño se conoció como el proyecto de "Iofan-Schuko-Gelfreikh".

El proyecto original del edificio de Boris Iofan iba a ser coronado con una estatua relativamente pequeña dedicada a los proletarios, sin embargo Stalin intervino personalmente introduciendo varias modificaciones en el proyecto, para que la torre fuera más alta y se colocara una gran estatua de Lenin coronando el edificio.

La idea de Stalin para el edificio del Palacio de los Soviets era construir una estructura colosal que se convertiría en el edificio más grande del mundo de la época. Su altura total sería de 415 metros en una estructura de cien pisos, elevándose hasta casi los 500 metros de altura cuando se coronase el edificio con la gigantesca estatua de Lenin de casi 100 metros de altura y un peso cercano a las seis toneladas. El palacio no solo destacaría por su increíble altura, sino también por su tamaño, ya que mediría 250 metros de ancho y tendría una longitud de medio kilómetro.

Fotografía de la construcción del Palacio de los SovietsLa sala principal del Palacio de los Soviets de Moscú tendría cien metros de alto y 160 metros de diámetro, con una capacidad para 21.000 asientos. Además contaría con otra sala más pequeña con capacidad para 6.000 personas.

Debido a lo ambicioso del proyecto y la gran cantidad de materiales necesarios para su construcción, se instalaron varias nuevas fábricas en Moscú. Tras comenzar las obras de construcción del Palacio en 1937, la base del edificio se completó finalmente en 1939. Los nuevos cimientos tras la demolición de la catedral que ocupaba el lugar, eran una losa de hormigón ligeramente cóncava con anillos verticales concéntricos, destinados a soportar las columnas principales de la sala.

En junio de 1941, se construyó la estructura de acero para los niveles inferiores, sin embargo las obras de construcción tuvieron que detenerse abruptamente por el comienzo ese mismo mes de la Operación Barbarroja, la invasión alemana de la Unión Soviética durante la Segunda Guerra Mundial.

Comparación tamaño Palacio de los SovietsGran parte de los marcos de aceros de la base del palacio se acabaron cortando para ser utilizados entre 1941 y 1942 en la defensa de Moscú y para la construcción de líneas de ferrocarril, especialmente para puentes.

Acabada la guerra, el proyecto del Palacio de los Sóviets nunca llegó a retomarse debido a diversos factores, como el enorme coste económico que suponía para el país (muy dañado por el conflicto a pesar de conseguir la victoria) y las constantes inundaciones que había sufrido la base del edificio, filtrándose agua del río Moscova.

Posteriormente, en 1958, los cimientos del Palacio servirían para albergar lo que se convertiría en la piscina al aire libre más grande del mundo, la piscina de Moskva. Décadas después, en 1995, se comenzó la reconstrucción de la Catedral de Cristo Salvador en el mismo lugar que ocupaba originalmente, finalizándose las obras oficialmente en el año 2000 cuando la catedral fue consagrada.

El Palacio de los Soviets fue probablemente el mayor proyecto arquitectónico de la era soviética. Un gigantesco edificio que se hubiera convertido en la estructura más alta del mundo con el que Stalin buscaba no solo levantar un centro de congresos para el partido y homenajear a Lenin, sino también mostrar la grandeza y el poder de la Rusia Soviética.

Curiosamente, a otro histórico dictador, Adolf Hitler, le sucedió algo similar. Su proyecto de construcción de una colosal capital que asombrara al mundo, conocido como "Welthauptstadt Germania", tampoco llegó nunca a finalizarse.

El Palacio de los Soviets en Moscú si se hubiera construido

Venera, las misiones soviéticas a Venus

En plena Guerra Fría y durante casi 20 años, las dos mayores potencias mundiales se lanzaban a una competición tecnológica en la exploración del espacio. El momento álgido de esta Carrera Espacial se produjo cuando el 21 de julio de 1969 el comandante Neil Armstrong se convertía en el primer ser humano que pisaba la Luna. Un éxito de las misiones Apolo de la NASA y que Estados Unidos necesitaba tras los logros conseguidos anteriormente por la Unión Soviética.

VenusEntre sus distintos éxitos, los soviéticos habían conseguido en 1957 poner en órbita en primer satélite artificial, el Sputnik 1, y ese mismo año conseguían también poner en órbita alrededor de la Tierra al primer ser vivo, la perrita Laika, dentro del Sputnik 2. En abril de 1961 la URSS lograba uno de los mayores avances de la carrera espacial cuando Yuri Gagarin a bordo del Vostok 1 se convertía en el primer hombre en el espacio. Son los hitos más conocidos del Programa Espacial de la Unión Soviética pero no los únicos, ya que las misiones espaciales continuaron y gracias al Programa Venera, en 1966 los soviéticos se convertían también en ser los primeros en conseguir posar un objeto humano en la superficie de otro planeta, el elegido fue Venus.

El Programa Espacial Venera (nombre ruso para Venus) fue una serie de sondas lanzadas por la Unión Soviética a Venus para recabar datos de este planeta. El programa se desarrolló entre 1961 y 1984 y aunque varias de las sondas fracasaron y no cumplieron su objetivo, otras lo lograron y entre la mucha información que transmitieron se incluyen las primeras fotografías de la superficie de Venus. Las sondas debían aguantar las extremas condiciones del planeta: una densa atmósfera compuesta principalmente de dióxido de carbono; una enorme presión atmosférica 90 veces superior a la presión atmosférica de la Tierra; y una temperatura media en la superficie de 464 grados, lo que convierte a Venus en el planeta más caliente del Sistema Solar.

Programa VeneraAdemás de las propias sondas Venera también se lanzaron a Venus sondas de otros programas como Sputnik o Cosmos, sin embargo se utilizaron como pruebas y tras fallar en sus objetivos no se incluyeron dentro del programa Venera. El primer intento de lanzar una sonda a Venus por la Unión Soviética fue la nave Tyazhely Sputnik (Venera 1VA No.1) el 4 de febrero de 1961. La misión falló,  reentrando de nuevo la nave en la atmósfera terrestre sobre Siberia el 26 de febrero, el gobierno soviético no llegó a reconocer el fallo y alegó que se trataba de una prueba para un satélite.

Oficialmente, la primera sonda del Programa Venera se lanzó el 12 de Febrero de 1961. Venera 1 (Venera-1VA No.2) pesaba 643 kilogramos, medía dos metros de altura e iba equipada con instrumentos científicos para realizar mediciones. Siete días después de su lanzamiento, el 19 de febrero, se perdió el contacto con la nave cuando se encontraba a 1.900.000 kilómetros de distancia de la Tierra. La misión Venera 1 se consideró fallida y las últimas noticias de la sonda fueron cuando el 19 de mayo de 1961 pasó a una distancia de 100.000 kilómetros de Venus, los científicos creen que quedó posteriormente en órbita alrededor del Sol (órbita heliocéntrica). Tras este fracaso, la Unión Soviética lanzó una serie de sondas como pruebas para las misiones a Venus que también resultaron fallidas aunque no se incluyeron dentro del Programa Venera.

Sonda Venera 1Cuatro años después se lanzaba la siguiente sonda, Venera 2 (3MV-4 No.4). Además de llevar instrumentos científicos iba equipada también con cámaras, su lanzamiento se produjo el 12 de noviembre de 1965. Su aproximación más cercana a Venus se produjo el 27 de febrero de 1966 cuando se constató que la sonda Venera 2 se encontraba a 24.000 kilómetros de distancia del planeta. Sin embargo poco después la nave comenzó a fallar y se la declaró perdida el 4 de marzo. Se cree que al igual que su antecesora, se quedó en órbita heliocéntrica.

La sonda Venera 3 fue lanzada el 16 de noviembre de 1965, con cerca de una tonelada de peso, era algo más pesada que sus predecesoras. Iba equipada con un sistema de comunicaciones, instrumentos para medir la presión atmosférica y medallones con el escudo de armas de la Unión Soviética. Su misión era posarse en la superficie de Venus y transmitir datos, algo que pudo conseguir entre otros motivos porque no iba equipada con ningún aparato especial para el aterrizaje, se esperaba que siguiera operativa tras llegar a la superficie. No llegó a completar su misión ya que el sistema de comunicaciones falló antes de llegar al planeta, sin embargo la sonda Venera 3 consiguió un hito histórico el 1 de marzo de 1966 cuando se estrelló contra Venus y se convertía en la primera nave u objeto creado por el hombre en impactar en la superficie de otro planeta. A partir de entonces, las sucesivas misiones Venera se contarían por éxitos del Programa Espacial Soviético.

Sonda Venera 4La sonda Venera 4 (4V-1 No.310) fue lanzada el 12 de junio de 1967 y se convirtió poco después en la primera misión que ha analizado in situ la atmósfera de otro planeta. Tras una corrección de su trayectoria el 29 de julio cuando la sonda se encontraba a más de 12 millones de kilómetros de la Tierra, el 1 de octubre de 1967 la nave Venera 4 entraba en la atmósfera de Venus. Durante su entrada los escudos térmicos tuvieron que soportar los 11.000 °C, poco después, a una altitud de 52 kilómetros se desplegó el paracaídas y se comenzaron a recabar datos de la atmósfera que se transmitieron a la Tierra.

A 52 kilómetros de altitud Venera 4 transmitió que la temperatura era de 33 °C y una presión similar a la Tierra, tras 26 kilómetros de descenso, los datos enviados indicaban que la temperatura exterior había ascendido a 262 °C, la presión era ya de 22 atmosferas mientras continuaba subiendo a medida que la sonda se acercaba a la superficie. Poco después se cortó la transmisión, los científicos creen que se pudo posar de forma suave sobre la superficie de Venus aunque hay ciertas dudas al respecto ya que la nave solo podía soportar hasta 25 atmósferas de presión y posteriormente se confirmó que la presión atmosférica de Venus puede llegar hasta las 90 atmósferas.

Venera 4 fue un absoluto éxito, el análisis químico reveló entre otras mediciones que la atmósfera venusiana estaba compuesta casi por completo de dióxido de carbono. Se constató que Venus tenía una temperatura extremadamente alta y los datos sugerían que si en algún momento tuvo agua había desaparecido por completo hacía mucho tiempo. Las siguientes sondas lanzadas en 1969, Venera 5 y Venera 6, también pudieron cumplir sus respectivas misiones y tras su entrada en la atmósfera de Venus durante su descenso estuvieron transmitiendo datos a la Tierra acerca de la atmósfera del planeta durante más de 50 minutos.

Superficie de Venus
La misión de la sonda Venera 7, lanzada el 17 de agosto de 1970, era la de aterrizar de forma suave sobre la superficie de Venus. Tras entrar en la atmósfera del planeta el 15 de diciembre, se desplegó el paracaídas y comenzó a recabar datos. Un fallo en el paracaídas provocó que una parte del descenso lo realizará a más velocidad, impactado con la superficie de Venus a 16,5 m/s, sin embargo la sonda sobrevivió al impacto y pudo transmitir convirtiéndose en la primera nave espacial en transmitir datos desde la superficie de otro planeta.

Los datos enviados fueron lecturas de temperatura que indicaban una temperatura en la superficie de Venus de 475 °C. Poco después, en 1972, la sonda Venera 8 completaba también su misión satisfactoriamente transmitiendo datos sobre la radiactividad del planeta y de sus vientos durante más de 50 minutos. Sirvió para confirmar también los datos de presión atmosférica y altísimas temperaturas en la superficie de planeta enviados por las sondas anteriores. 11 segundos después de posarse la sonda dejó de funcionar debido a las extremas condiciones de Venus.

El 8 de junio de 1975 se producía el lanzamiento de lo que sería el siguiente gran éxito del Programa Espacial Soviético, la sonda Venera 9 (4V-1 No. 660) . Esta nave estaba compuesta por un orbitador y un módulo de aterrizaje (Lander) que sumaban un peso total de casi cinco toneladas. El 20 de octubre de 1975 el Lander se separó el orbitador y aterrizó en el planeta. Gracias a su sistema de refrigeración estuvo funcionando y recabando datos durante 50 minutos antes de ser aplastada por las 90 atmósferas de presión del planeta. En ese tiempo pudo tomar y transmitir a la Tierra las primeras fotografías de la superficie de Venus de la historia.
 
Venera 9 primeras imágenes de la superficie de Venus

Poco después, el 25 de octubre, la misión Venera 10, se completaba también de forma exitosa tras aterrizar su módulo en la superficie del planeta, recabar datos durante 65 minutos y conseguir transmitir más fotografías de Venus. Las siguientes misiones, Venera 11 y Venera 12 se consideraron también un éxito, tras conseguir entrar en la atmósfera venusiana y recopilar datos durante más de un hora tras aterrizar, aunque esta vez no llevaban cámaras incorporadas.

Las siguientes sondas, Venera 13 y Venera 14, eran naves prácticamente idénticas, con un peso de 760 kilos y se lanzaron casi al mismo tiempo, con cinco días de diferencia, en octubre de 1981. Venera 13 fue la primera en llegar, aterrizando sobre Venus el 1 de marzo de 1982, realizando mediciones, enviando datos a la Tierra y tomando las primeras fotografías a color de la superficie de Venus. La sonda Venera 14 aterrizó en el planeta también de forma exitosa el 5 de marzo a casi 1.000 kilómetros del módulo anterior, realizando mediciones y tomando más fotografías.

Venera 13 primeras fotos a color de Venus

Dos años después, en junio de 1983, se lanzaban las dos últimas sondas del Programa Venera a Venus, las sondas Venera 15 y Venera 16. Se trataban de dos naves idénticas Venera 4V-2 que cuya misión era orbitar el planeta mientras cartografiaban con ondas de radar la superficie de Venus. Juntas estuvieron alrededor del planeta durante 8 meses mapeando aproximadamente el 25% de la superficie de Venus.

El Programa Venera se daba por finalizado y la Unión Soviética continuó sus investigaciones de Venus a través del Programa Vega en las que las naves iban a ser también aprovechadas para estudiar el paso del Cometa Halley en 1986.

Sonda Venera 3

Sondas Venera 13 y 14 Venus

Venera 15 y 16

Fotografía de la superficie de Venus, Programa Venera

Fotografía Superficie de Venus

Vuelo 007 de Korean Air, el incidente que pudo provocar la guerra

La Guerra Fría fue un período de enfrentamiento ideológico entre las dos grandes potencias y sus aliados, liderados por Estados Unidos en el bloque capitalista y la URSS en el bloque comunista. Abarcó desde 1945 con el final de la Segunda Guerra Mundial hasta 1989 con la caída del muro de Berlín y el posterior golpe de Estado en la URSS.

Portada Time KAL 007El enfrentamiento tuvo lugar en todos los aspectos: político, económico, social, tecnológico, militar e incluso deportivo.

En esta época se vivieron momentos de mucha tensión que bien pudieron provocar un gran conflicto entre ambas potencias con consecuencias imprevisibles y catastróficas, los más conocidos son la Guerra de Corea y la crisis de los misiles de Cuba.

Hay sin embargo un hecho poco conocido que se produjo también durante la Guerra Fría y que a punto estuvo de desatar la guerra entre ambas potencias. Se trata del derribo del vuelo 007 de Korean Air en 1983 por la fuerza aérea soviética cuando sobrevolaba territorio soviético. Murieron los 246 pasajeros y las 23 personas que formaban parte de la tripulación. En el vuelo además iba el congresista estadounidense Lawrence McDonald.

El vuelo Korean Air Lines 007 (KAL 007 o KE007) era un "Jumbo" (Boeing 747) que partió desde la puerta 15 del aeropuerto internacional John F. Kennedy de Nueva York el 31 de agosto de 1983 con 246 pasajeros y 23 tripulantes a bordo, con destino al aeropuerto internacional de Gimpo en Seúl, Corea del Sur.

El avión aterrizó en el aeropuerto internacional Ted Stevens en Anchorage, Alaska, para repostar, partiendo de nuevo el 1 de septiembre (13:00 GMT) rumbo a su destino. El vuelo se desvió de su ruta inicial accidentalmente al llevar puesto el piloto automático y ser desviado desde la Torre de Control varios grados, lo que le hizo pasar sobrevolando la península de Kamchatka y el mar de Okhotsk, ambos en territorio soviético. Se llegó a desviar 550 kilómetros al norte de su ruta sin que la tripulación lo advirtiera. En esos momentos varios cazas interceptores rusos: tres Su-15 y un MiG-23, fueron alertados y enviados en su búsqueda.

KAL 007Se cree que en ese momento entró también otra señal en los radares rusos, un avión espía estadounidense RC-135 que volaba en la misma ruta que el Jumbo. El avión americano se retiró cuando el KAL sobrevolaba la isla de Sajalín mientras los aviones rusos llegaban a su altura haciendo contacto visual. El mayor ruso Genadi Osipovich solicitó instrucciones tras colocarse en la cola del Boeing. Al no poder hacer avisos de advertencia (se dijo que no llevaba municiones trazadores) el avión de Korean Air Lines no le detectó y solicitó cambiar de altitud a la Torre por motivos de navegación (para ahorrar combustible) sin saber lo que estaba sucediendo. El alto mando de la U.R.S.S lo interpretó como una maniobra evasiva y el General Anatoly Kornukov, comandante de la Base Aérea de Sokol, ordenó derribar el 747.

Los soviéticos derribaron el avión con dos misiles Kaliningrad R-8 a las 18:26 GMT impactando en la cola y en el fuselaje del avión debajo de las alas, lo que provocó una descompresión en cabina. En el momento del impacto (18:26:46) el KAL 007 se encontraba a una altura de 11.660 metros. Entre las 18:27:01 y las 18:27:20 el vuelo reportó a la Base Aérea de Tokio que descendía a los 3.500 metros. El Boeing no se llegó a romper ni explotó tras el ataque y llegó a estar en caída en espiral durante más de 4 minutos. Desapareció del radar de Wakkanai, Japón, cuando llegó a los 300 metros de altitud.

El avión se precipitó finalmente al mar, cayendo en las proximidades de la isla de Moneron. Murieron todos sus ocupantes. Se llegó a reportar que había aterrizado en la isla de Sajalín (Sakhalin), aunque posteriormente se comprobó que era falso.

Su-15La respuesta internacional no se hizo esperar causando un gran repudio el hecho de que un avión civil (y por tanto no armado) hubiera sido derribado por cazas soviéticos. El politburó (máximo órgano de gobierno del Partido Comunista ruso) justificó su respuesta alegando que el avión había sobrevolado por dos veces el espacio aéreo soviético si bien en un primer momento negaron conocer lo que había sucedido exactamente con el avión de Korean Air, algo que ni los Estados Unidos ni Corea del Sur creyeron. Cabe decir en este sentido que en 1978 se produjo un incidente similar con otro vuelo de Korean Air : un Boeing 707 sobrevoló la península de Kola y también fue abatido aunque con más suerte para la tripulación ya que murieron únicamente dos pasajeros tras conseguir realizar un aterrizaje forzoso sobre un lago helado. En ese caso la investigación fue muy difícil debido a la negativa de los soviéticos a entregar los registros de vuelo .

En la del vuelo KAL 007 no fue distinto. La falta de cooperación y entendimiento entre los países implicados hicieron extremadamente complicado el rescate y la posterior investigación de lo sucedido .

Vuelo Ruta Air Korean 007Inmediatamente después de ser derribada la aeronave, Corea del Sur (la propietaria del avión y quien tenía la jurisdicción) designó a Estados Unidos y Japón como agentes de búsqueda y salvamento, lo que hacía ilegal el salvamento por parte de la Unión Soviética siempre que se encontrara fuera de aguas territoriales soviéticas. En ese primer momento se creía que el avión había sido derribado en aguas internacionales y que podía haber caído fuera de territorio soviético. Al hacerse esta designación, Estados Unidos estaba legalmente autorizada a usar la fuerza contra la U.R.S.S si intentaba el rescate. El 13 de septiembre comenzaba oficialmente la operación de búsqueda y rescate por parte de Estados Unidos con dos arrastreros civiles, varios buques de guerra y buques de apoyo. Una búsqueda infructuosa que duró varias semanas. El 21 de octubre ampliaron la zona de búsqueda a 225 kilómetros cuadrados llegando a los límites territoriales soviéticos. No hallaron nada.

La búsqueda soviética por su parte comenzó el día del derribo y se prolongó hasta el 6 de noviembre. Se centraron en los 60 kilómetros cuadrados de considerados de "alta probabilidad" en zona de aguas internacionales y en aguas territoriales soviéticas al norte de Moneron Island. Emplearon además de varios buques, buzos civiles y militares. Los soviéticos no encontraron ningún cuerpo aunque si encontraron ropa y calzado flotando en el agua que fueron enviados a Estados Unidos y Japón, donde algunos familiares de los pasajeros dijeron reconocerlos.
Destructor Soviético
Ocho días después del incidente aparecieron varios restos humanos en la costa norte de Hokkaido, Japón junto con varios enseres como libros, ropa, máscaras de oxígeno, botellas y una tarjeta de identidad que pertenecía a uno de los pasajeros. En total los restos parciales encontrados sumaban 13 personas pero seguía sin aparecer ningún cuerpo.

Con el tiempo se conoció que la U.R.S.S también recuperó las cajas negras del Boeing y negándose a entregarlas a estadounidenses y sudcoreanos, las guardaron bajo llave (aunque también negaron haberlas encontrado).

Tras la caída del muro y de la Unión Soviética se abrió un nuevo período político en Rusia y las Cajas Negras se entregaron en 1993, por lo que finalmente se pudo investigar lo que sucedió realmente.

De las transcripciones podemos concluir que la tripulación no era consciente de que se había desviado de su ruta ni de que había invadido espacio aéreo soviético. También nos detallan que el avión realizó un ascenso autorizado y posteriormente un descenso en espiral tras la descompresión a las 18:26 hasta que se corta abruptamente la grabación a las 18:27:46, probablemente porque la tripulación en esos momentos ya había perdido el control del aparato, aunque la caída continúo varios minutos más (Aquí podéis ver las Transcripciones originales del KAL 007).

New York Times KAL 007Las investigaciones que se realizaron concluyeron que el vuelo se desvió de su rumbo de su forma accidental y que la tripulación lo desconocía. El piloto soviético que lo derribó reconoció posteriormente que había sido obligado a mentir por sus superiores y que en realidad nunca se hicieron disparos de advertencia. No se pudieron demostrar las llamadas de radio que argumentaron los soviéticos que habían realizado al Boeing ni si se le llegó a reconocer como un avión civil antes de derribarlo (posteriormente, en 1996, Osipovich dijo en una entrevista que pudo ver varias ventanillas del avión y que supo que se trataba de un Boeing aunque no informó de este hecho a sus superiores).

Se cree que el día anterior, el avión espía estadounidense RC-135 había estado en la zona siendo detectado por los soviéticos, aunque habría salido del espacio aéreo restringido antes de ser interceptado, lo que podría explicar en parte la decisión soviética al confundir el avión civil con el RC-135. Algunas fuentes señalan que el avión espía también estuvo en la misma zona el día del vuelo del Air Korea, aunque este hecho no pudo ser probado y los estadounidenses no han mostrado ninguna información al respecto.

El entonces presidente de Estados Unidos, Ronald Reagan, lo calificó como "la Masacre de la aerolínea coreana" llevando a su punto más bajo las relaciones con la U.R.S.S y tensando de nuevo la cuerda al máximo para una guerra. La Unión Soviética por su parte reconoció el 6 de septiembre haber derribado el KAL 007 pero alegando que sus pilotos desconocían que se trataba de un avión de pasajeros, considerándolo incluso como una provocación por parte de los Estados Unidos para desencadenar una guerra (ese día los soviéticos tenían programada una serie de pruebas de misiles en la zona y por ello la península de Kamchatka permanecía en alerta).

Osipovich 1983El incidente produjo consecuencias: políticas- fue uno de los momentos más tensos de la Guerra Fría; económicas- por ejemplo se negó a la Aeroflot Soviet Airlines la posibilidad de realizar vuelos dentro de Estados Unidos y sociales- se desató un sentimiento antisoviético, especialmente en Estados Unidos. También se produjo consecuencia inesperada y que tendría repercusiones a más largo plazo para el resto del mundo: debido a este incidente, Ronald Reagan anunció que el sistema GPS estaría disponible para propósitos civiles en cuanto estuviera terminado.

El 12 de septiembre de 1983 la Unión Soviética utilizó su veto para bloquear una resolución de las Naciones Unidas que le condenaba por el derribo del KAL 007. El Gobierno de la U.R.S.S expresó sus condolencias por la pérdida de vidas pero no ofreció disculpas ya que afirmaba que el propósito de este vuelo era probar las defensas aéreas soviéticas en la península de Kamchatka y la isla de Sajalín adentrándose varios cientos de kilómetros en territorio soviético para el espionaje. La U.R.S.S tampoco accedió a ninguna demanda de indemnización .

Aún hoy, existe una asociación que busca posibles supervivientes entre los "desaparecidos" del Vuelo KAL 007, se basan para esta posibilidad en el "milagro del Hudson", un avión con problemas que en el año 2009 consiguió amerizar en el rio Hudson sobreviviendo todos sus ocupantes. Además tienen mucha información recopilada sobre el incidente, para quien quiera saber más : http://www.rescue007.org/

Rescate Hudson 2009Lo cierto es que aún queda algo de misterio. Tras varias búsquedas, apenas se encontraron restos del vuelo KAL 007 y no se logró encontrar ningún cuerpo, solo se hallaron restos parciales. Lo único que se rescató fueron las Cajas Negras que nos cuentan una parte de lo sucedido. Para muchos el incidente sigue sin aclararse y existen diferentes teorías alternativas de los hechos.

Varias de estas teorías se basan en que el KAL 007 podía ser realmente un vuelo espía y que el desvió del rumbo no fue accidental si no provocado por la tripulación conscientemente. Esta teoría se complementa con otra similar por la que el vuelo de Koran Air podría tener propósitos militares. Se basa en el hecho de que no se encontraran cadáveres y sólo se recuperaran unos pocos restos humanos, lo que podría ser la poca tripulación de cabina que necesita un vuelo militar.

Conspiración KAL 007Relacionado con el hecho de los pocos restos humanos encontrados existe la teoría del cangrejo, que señala que los cuerpos de las 269 personas fueron devorados por "cangrejos gigantes", una especie que se encuentra por esas aguas, ayudados por otros animales como tiburones o peces. Ha sido criticada porque esto no explicaría el hecho de que no se encontraran tampoco esqueletos.

La teoría de la descompresión indica que debido al agujero en el fuselaje y la gran descompresión que se produjo, los pasajeros fueron succionados violentamente hacia el exterior, por lo que los cuerpos se desperdigaron en un radio muy amplio del mar.

También existen teorías más conspiranóicas que hablan de una posible abducción o de un encubrimiento por parte del Gobierno estadounidense del incidente con fines políticos.

Sea como fuere, a día de hoy solo conocemos una parte de lo realmente sucedido con el vuelo KAL 007. Un incidente poco conocido para mucha gente y que a punto estuvo de provocar la guerra.