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Las miles de películas perdidas para siempre en la historia del cine

La historia del cine está inevitablemente unida los grandes estudios de Hollywood. En esta zona de Los Ángeles, conocida popularmente como la "meca del cine", se han producido durante décadas todo tipo de películas y buena parte de los films más exitosos de la historia. 

Películas perdidas en la historia del cineDesde que en 1911 se fundara el primer estudio de cine de Hollywood, la lista de las películas realizadas es inmensa, pero algo no tan conocido es que entre ellas se encuentran también una larga lista de películas perdidas a lo largo del tiempo y que nunca se han podido recuperar. 

Muchos de estos films se quemaron durante los históricos incendios que sufrieron algunos de los grandes estudios de Hollywood de la época, como los diversos incendios que sufrió Universal Pictures en la década de 1920, el gran incendio de Fox en 1937 o el incendio de la bóveda de MGM en 1967. Grandes tragedias para la historia del cine que, como resultado, llevaron a que se perdieran miles de películas para siempre. 

Uno de los factores más importantes para este grado de destrucción fue que la mayoría de las producciones antiguas usaban materiales como el nitrato de celulosa (celuloide), altamente inflamable, por lo que cuando comenzaba el fuego, las llamas se extendían rápidamente, el incendio se hacía incontrolable y la devastación causada solía ser total. Los incendios de nitratos arden muy rápidamente y son prácticamente imposibles de extinguir, ya que pueden arder incluso bajo el agua. Si se dan las condiciones adecuadas, las películas de nitrato pueden llegar hasta a arder espontáneamente

Uno de los primeros incendios relacionados con las películas de nitrato se produjo el 4 de mayo de 1897, cuando un proyector Lumière se incendió en el Bazar de la Charité en París. El incendio resultante causó 126 muertes. En Estados Unidos, se produjeron durante los orígenes del cine una serie de incendios en instalaciones industriales, como la bóveda de la Lubin Manufacturing Company en Filadelfia, que explotó el 13 de junio de 1914: o el incendio que destruyó el complejo del laboratorio de Thomas Edison en West Orange, Nueva Jersey, en diciembre del mismo año. 

Históricos incendios de estudios de Hollywood

Prácticamente todos los grandes estudios de Hollywood han sufrido algún incendio importante a lo largo de su historia, pero pocos han sido tan golpeados en las primeras décadas del siglo XX como Universal Studios

Tras haber sufrido ya varios incendios previos que afectaron a los sets de rodaje de películas que se encontraban en ese momento en producción, el 25 de mayo de 1922 los estudios Universal sufrieron un gran incendio que se originó por un cortocircuito en un cable eléctrico. Miles de metros de rollos de películas fueron pasto de las llamas al instante, mientras que muchas cajas de metal cerradas con candado y donde se guardaban los films, explotaron debido al intenso calor. 

Película Under Two Flags - 1922En el fuego se destruyeron en total más de 50.000 metros de negativos de diferentes películas. Una de las que se salvó milagrosamente fue el film "Under Two Flags" (1922), un largometraje que estaba en ese momento a punto de terminarse y que la actriz principal, Priscilla Dean, rescató del incendio antes de que fuera también pasto de las llamas. 

Pocos meses después se produjo otro gran incendio en los estudios de Universal en diciembre de 1922, también debido a un cortocircuito eléctrico. En este caso los edificios no sufrieron grandes daños pero se destruyeron cerca de 300.000 metros de negativos, principalmente material de archivo de cuarenta películas que estaban en proceso de edición. La mayoría de ellas no volvieron a rodarse, ya que se estimó que el coste superaría los 250.000 dólares (de la época). 

Antes de acabar la década de 1920, los estudios Universal sufrirían varios incendios más con considerables daños materiales, los más graves de ellos ocurridos en 1924, en 1925 y en 1927. 

También otros grandes estudios sufrieron importantes incendios durante las primeras décadas del siglo XX, como la bóveda de United Film Ad Service, que se quemó el 4 de agosto de 1928 o el incendio que sufrió Pathé Exchange nueve días después. Aunque probablemente el más grave y trágico de todos fue el que se desató en una de las instalaciones de 20th Century-Fox el 9 de julio de 1937. 

Por aquél entonces, los recién creados estudios 20th Century-Fox, fruto de la fusión de Fox Film Corporation y 20th Century Pictures en 1935, tenían un edificio de almacenamiento para guardar sus películas en Little Ferry (Nueva Jersey). Ya se conocía en la época la peligrosidad de los materiales utilizados para las películas, como el inflamable nitrato de celulosa, y que había sido la causa principal de la rápida propagación del fuego en muchos incendios previos. Sin embargo, se desconocían las causas exactas que los originaban. 

En la instalación de Little Ferry, lo gases que estaban produciendo lentamente las películas en descomposición, combinados con las altas temperaturas y una ventilación inadecuada, dio como resultado una combustión espontánea que desató un gran incendio incontrolable. William Zabransky Jr., jefe del departamento de bomberos de Little Ferry que acudió a intentar sofocar las llamas, pudo grabar unas espectaculares imágenes de este histórico incendio: 1937 Fire Vault Fox Footage

El incendio de la bóveda de Fox en 1937

Las consecuencias del gran incendio de la bóveda de la Fox de 1937 fueron devastadoras. Además de una persona muerta y dos heridos graves, el fuego destruyó todas las películas archivadas en la bóveda, lo que provocó la pérdida de la mayoría de las películas mudas producidas por Fox Film Corporation antes de 1932. Además, en las instalaciones se guardaban también los negativos originales de films de otros estudios, que también se perdieron para siempre. 

20th Century-Fox intentó inicialmente minimizar los daños afirmando que "solo se habían destruido algunas antiguas", sin embargo, la mayoría de historiadores consideran que fue una de las mayores pérdidas del patrimonio cinematográfico estadounidense

Entre otras, se perdieron prácticamente todas las películas del cineasta J. Gordon Edwards, un director conocido en la época por realizar películas épicas de gran presupuesto para Fox Film Corporation; se destruyeron todas las películas en las que aparecía la actriz Valeska Suratt; y se quemó una gran cantidad de material de archivo que otros estudios guardaban en la bóveda de Fox, como Educational Pictures o la Filmoteca del Museo de Arte Moderno

La gran destrucción ocurrida en Little Ferry sirvió para que se investigara en profundidad la causa del incendio, determinando finalmente los investigadores que el motivo fue por combustión espontánea de las películas en descomposición. Se comenzó a partir de entonces a invertir en mejorar la seguridad y preservación de las películas y material de archivo. En todo caso, para la década de 1950 el uso de películas de nitrato prácticamente había desparecido.

Si bien las nuevas medidas se demostraron por lo general efectivas y el número de incendios en los estudios se redujeron considerablemente (así como su gravedad), lo cierto es que aún se seguían produciendo cada cierto tiempo, y en 1965 se producía una nueva gran tragedia para la historia del cine. 

Película London After Midnight - 1927Un cortocircuito eléctrico encendió de forma explosiva en 1965 las antiguas películas de nitrato que el estudio Metro-Goldwyn-Mayer (MGM) tenía almacenadas en su bóveda situada en Culver City (California). La explosión inicial mató a una persona y las llamas destruyeron todo el contenido de la bóveda. 

Se quemaron copias archivadas de cortometrajes y películas mudas, películas sonoras tempranas producidas por MGM y se destruyeron las únicas copias existentes de cientos de películas. Entre otras, se perdieron clásicos del cine como los films "A Blind Bargain" (1922) y "London After Midnight" (1927), protagonizados por Lon Chaney; o la película "The Divine Woman" (1928), con la actriz Greta Garbo. 

MGM había entregado años antes varias copias y negativos de sus películas a otros productoras y había comenzado un programa de conservación, dirigido por Louis B. Mayer, para pasar sus films en nitrato a otros formatos, por lo que se pudo rescatar parte del material. Gracias a ello, a pesar de la catástrofe que supuso el gran incendio de la bóveda de MGM de 1965, aún se conservan aproximadamente el 68% de las películas mudas producidas por MGM, una tasa mucho mayor que la de otros grandes estudios.  

Posteriormente, los incendios de estudios de cine o en sus bóvedas de almacenamiento, se han seguido produciendo ocasionalmente hasta la actualidad, uno de los más recientes de ellos, el gran incendio de los estudios Universal ocurrido en 2008. Sin embargo, gracias al avance de la tecnología, a la gran variedad de formatos físicos existentes y especialmente al formato digital, es mucho más difícil que una de estas catástrofes suponga actualmente la pérdida irreparable de una película, existiendo generalmente varias copias distribuidas de cada film en diferentes formatos y lugares. 

Fotografía del incendio de los Estudios Universal de 2008

Las cifras de películas perdidas

Junto al material original perdido en estos grandes incendios de los estudios de Hollywood, otras películas desaparecieron en ocasiones cuando las compañías quebraron, o cuando un estudio destruía la versión original de un film para rehacerla de nuevo. Esto último sucedió particularmente con las películas mudas. Con la llegada del sonido al cine, se comenzó a considerar que las películas mudas ya no tenían valor comercial y muchas de ellas simplemente se desecharon para ahorrar espacio y costes de almacenamiento. Incluso se llegaron a incinerar películas producidas originalmente en blanco y negro que se consideraban inútiles, para poder rescatar el escaso valor residual de las partículas de plata en sus emulsiones. 

No existen estadísticas oficiales sobre la cantidad de películas, cortometrajes, documentales o material de archivo original que se ha perdido a lo largo de la historia, pero según podemos ver en los diversos estudios y estimaciones que se han realizado, su número es mucho mayor de lo que se podría pensar. 

Películas de nitrato quemadas
Según los estudios de la Film Foundation, una organización sin ánimo de lucro creada por Martin Scorsese en 1990 para la preservación y restauración de películas clásicas, se han perdido para siempre aproximadamente la mitad de todas las películas realizadas en Estados Unidos antes de 1950 y más del 90% de las películas producidas antes de 1929. 

El estudio realizado por la Deutsche Kinemathek arroja unas cifras similares, y estima que entre el 80% y el 90% de las películas mudas se han perdido irremediablemente, así como un número significativo de películas sonoras. Este archivo cinematográfico tiene un apartado específico dedicado a las películas perdidas, y en su lista cuenta ya con más de 4000 films de todos los países. La lista sigue aumentando a medida que se va descubriendo documentación o datos sobre películas que no se conocía su existencia: Lost Films Archive

Por su parte, la Biblioteca del Congreso de Estados Unidos, encargada de gestionar el Registro Nacional de Cine, donde se seleccionan todos los años las películas más importantes para su preservación, estima que el 75% de películas mudas realizadas en las primeras décadas del siglo XX están perdidas y nunca se podrán recuperar. De las aproximadamente 11.000 películas de cine mudo que se realizaron, se conservan actualmente menos de 3.000. 

Para entender mejor la cantidad de producciones cinematográficas desaparecidas desde que se inventó el cine, sirva como ejemplo que, del conocido director francés Georges Méliès, únicamente se conservan aproximadamente 200 de las 500 películas que produjo. De esta primera época en los orígenes del cine, esto es además un hecho habitual, y sucede algo similar con otros cineastas pioneros como Segundo de Chomón, Alice Guy, Edwin S. Porter, Thomas Harper Ince, J. Stuart Blackton, o Émile Cohl

También se puede añadir a estas cifras un considerable número de largometrajes que han llegado hasta la actualidad recortados o alterados respecto a su versión original, ya sea por la censura, por lo recortes aplicados a los metrajes, o por realizar nuevas versiones en las que se destruía parte del material original. De una forma o de otra, una gran cantidad de producciones que en todo caso nunca podremos ver tal y como eran cuando se estrenaron. 

Auténticas joyas del cine perdidas

Junto a los films y producciones ya mencionados en el artículo, destacan especialmente determinadas películas, consideradas actualmente perdidas, que son calificadas como auténticas joyas del cine por su importancia cultural única, y que los historiadores confían en que sean encontradas algún día, por muy remota que sea la posibilidad. 

Alfred Hitchcock en el rodaje de la película The Mountain Eagle - 1926
Entre las más buscadas se encuentran "The Mountain Eagle", la segunda película del director Alfred Hitchcock, producida en 1926; la mencionada anteriormente "London After Midnight" (1927), una curiosa película sobre vampiros dirigida por Tod Browning  y que los historiadores denominan "el Santo Grial" de las películas perdidas; o "Cleopatra" (1917) de J. Gordon Edwards, una de las primeras grandes superproducciones de Hollywood de la que solo han sobrevivido pequeños fragmentos.

Otros importantes films que suelen formar parte de las listas de tesoros del cine que se han perdido incluyen: "Hollywood" (1923), una comedia muda dirigida por James Cruze en la que participaron estrellas de la época como Charles Chaplin, Mary Astor o Roscoe "Fatty" Arbuckle; "The Fairylogue and Radio-Plays" (1908), la primera adaptación cinematográfica de "El Mago de Oz"; "Salvada del Titanic" (1912), la primera película sobre el hundimiento del Titanic, estrenada 29 días después de la tragedia y protagonizada por una superviviente; "Her Friend the Bandit" (1914), protagonizada por Chaplin; "A Study in Scarlet" (1914), el primer film basado en el personaje de Sherlock Holmes; "The Great Love" (1918), un melodrama dirigido por D.W. Griffith que incluía imágenes reales de la Primera Guerra Mundial; o "Song of the Flame" (1930), el primer musical rodado en Technicolor, nominado al Oscar a la mejor canción. 

Lo cierto es que la lista de películas y cortometrajes que se pueden incluir es inmensa. Organizaciones de todos los países han creado sus propias listas de las películas perdidas más buscadas. Una de las más conocidas es la del Instituto de Cine Británico (British Film Institute): BFI 75 Most Wanted

Si bien la mayoría de estas producciones son anteriores a la década de 1950, a pesar de los avances tecnológicos o las mejoras en seguridad, varias películas posteriores han engrosado también estas listas por algún descuido o accidente con las copias originales, o simplemente han desaparecido misteriosamente. También encontramos casos peculiares, como el del film "Nobody Ordered Love" (1972), cuyo director, Robert Hartford-Davis, pidió expresamente que fuera destruido tras su muerte.

Un pequeño halo de esperanza

La mayor parte de estas antiguas producciones nunca se podrán recuperar, pero también existe un pequeño halo de esperanza y un punto de vista algo más positivo dentro de la innegable tragedia, las películas perdidas, redescubiertas y recuperadas

Es más o menos habitual que, cada cierto tiempo, se encuentre algún cortometraje, película o material de archivo que se consideraba perdido, y la lista de estas producciones redescubiertas es cada vez mayor. En la mayoría de los casos se trata de copias desconocidas que se encontraban en otros archivos de cine y por tanto no se destruyeron en algunos de los grandes incendios de los estudios, o copias de las producciones en manos privadas que han acabado saliendo a la luz con el tiempo. 

Es el caso de películas como "Défense d'afficher" (1896) de Georges Méliès; "El hotel eléctrico" (1908) de Segundo de Chomón; "Frankenstein" (1910) de J. Searle Dawley; "The Hound of the Baskervilles" (1914) de Rudolf Meinert; "Bucking Broadway" (1917) de John Ford; "Scarlet Days" (1919) de D. W. Griffith; "Hard Luck" (1921) de Buster Keaton; "Little Red Riding Hood" (1922) de Walt Disney; "Phantom" (1922) de F. W. Murnau; o "The Smiling Lieutenant" (1931) de Ernst Lubitsch.

Cartel de la película Metrópolis de Fritz Lang - 1926
A estas producciones se sumarían además las diversas películas que se siguen descubriendo a lo largo de los años, de las que no se sabía de su existencia al no haber datos ni documentación al respecto, y que sin duda son una grata sorpresa para los historiadores de cine. 

Es cierto que en algunas ocasiones estas producciones no se pueden recuperar en su totalidad y únicamente se puede rescatar un largometraje parcialmente. Pero gracias a la gran labor de numerosas organizaciones dedicadas a la restauración de estos cortometrajes y películas clásicas, hemos podido volver a disfrutar de nuevo, aunque sea solo en parte, de unas imágenes que no se habían visto en décadas, o incluso en prácticamente un siglo en algunos casos.

Uno de los mejores ejemplos de esta encomiable labor es la conocida película "Metrópolis" del director Fritz Lang. Estrenada en 1927, el corte original de Metrópolis se perdió y durante las siguientes décadas solo se pudo ver una versión muy recortada del material original. A lo largo de los años se fueron redescubriendo negativos originales con varias partes faltantes del film, y tras numerosas restauraciones y reconstrucciones existe actualmente una versión que contiene más del 95% del metraje original. 

Por todos estos motivos, la pregunta que se hacen muchos historiadores de cine es: ¿Cuál será la siguiente película "perdida" que se redescubrirá?

Louis Le Prince, el verdadero inventor del Cine

Thomas Alva Edison y los hermanos Lumière son considerados habitualmente como los pioneros del cine. Sus respectivos inventos, el Quinetoscopio de Edison y el Cinematógrafo de los hermanos Lumière, se convirtieron en unas populares máquinas a finales del siglo XIX donde la gente podía ver por primera vez imágenes en movimiento. Sin embargo, hubo una persona que se adelantó a ambos, Louis Le Prince, considerado el verdadero inventor del Cine.

Louis Le Prince - el verdadero inventor del CineEn octubre de 1888 Le Prince filmó y proyectó el cortometraje mudo "La escena del jardín de Roundhay" (Roundhay Garden Scene), siendo la primera película de la historia que se ha podido encontrar. Poco después, en 1890, desapareció en extrañas circunstancias en un tren entre Dijon y París sin haber llegado a presentar su máquina al público y reclamar así su logro. La causa de su muerte nunca se pudo determinar, siendo una de las teorías más seguidas la del asesinato por motivos de espionaje industrial. Louis Le Prince quedó relegado a un segundo plano en la historia del cine a pesar de su enorme contribución al nacimiento del séptimo arte.

Nacido en la ciudad de Metz, Francia, en 1841, Louis Aimé Augustin Le Prince se interesó desde muy joven por la fotografía y la química. Pasaba gran parte de su tiempo en el estudio de Louis Jacques Mandé Daguerre, un amigo de su padre que pasaría a la historia como el inventor del Daguerrotipo (uno de los primeros procedimientos fotográficos). Estudio pintura en París y se graduó en química en la Universidad de Leipzig.

En 1866 Le Prince se fue a vivir al Reino Unido, a la ciudad de Leeds, donde había sido invitado por su amigo de la Universidad John Whitley, a trabajar en la empresa "Whitley Partners of Hunslet Brass Founders", una fábrica de válvulas y diferentes componentes de latón.

Fotografía de Louis Le Prince junto a su suegroTras casarse en 1869 con Elizabeth Whitley (hermana de John), quien también sentía una especial atracción por el arte además de ser una reconocida artista, la pareja fundó en 1871 la Escuela Técnica de Arte de Leeds (Leeds Technical School of Art).

Se trataba de una escuela de artes aplicadas que rápidamente se hizo muy conocida en Gran Bretaña por su técnica de fijación de fotografías en color sobre ciertos materiales como el metal o la cerámica. Por aquella época las primeras fotografías en color ya se estaban desarrollando, sin embargo no eran aún accesibles al público ya que no se comercializaban debido a su precio. La excepción eran los Fotocromos , donde se coloreaban fotografías en blanco y negro de forma muy precisa.

Retrato de la Reina Victoria en 1882La escuela adquirió tal popularidad que recibieron encargos del por entonces primer Ministro del Reino Unido, William Gladstone, e incluso realizaron retratos de la propia Reina Victoria. Uno de estos retratos de la reina de Inglaterra fue guardado en una capsula del tiempo (fabricada por la Empresa de Whitley Partners of Hunslet) junto con otros objetos como juguetes, monedas, versos de la Biblia, o fotografías de mujeres del Londres de la época victoriana. La capsula del tiempo se colocó en los cimientos de la Aguja de Cleopatra de Londres (Cleopatra's Needle), un obelisco traído de Egipto situado en la ribera del río Támesis.

Posteriormente, Le Prince se trasladó en 1881 a Estados Unidos, trabajando para la empresa de Whitley Partners como agente durante varios años. Tras terminar el contrato con la empresa, se quedó en el país junto a su familia y se hizo representante de un grupo de artistas franceses. Durante su tiempo en Estados Unidos, Le Prince se dedicó también a ampliar sus conocimientos sobre fotografía y comenzó a experimentar con técnicas de fotografía en movimiento.

Imágenes en movimiento de Eadweard MuybridgeProbablemente se inspiró en el trabajo de Eadweard Muybridge, un importante fotógrafo inglés pionero en el estudio las imágenes en movimiento y la proyección de unas primigenias películas. Muybridge desarrolló entre 1877 y 1878 una técnica fotográfica para mostrar una serie de imágenes utilizando varias cámaras, creando un efecto de movimiento con las fotografías (normalmente de animales corriendo). Para poder proyectar estas imágenes sobre una pantalla, creó el Zoopraxiscopio en 1879, un primitivo proyector de cine que permitiría poco después el desarrollo del cine y la proyección de películas.

Nueve años antes de que los hermanos Auguste y Louis Lumière presentaran su patente para su "Cinématographe" (cinematógrafo), el francés Louis Le Prince construyó en 1886 una primera cámara de cine de 16 lentes demominada "Method of, and apparatus for,
producing animated pictures". Solicitó la patente para su primer proyector de cine "LPCC Type-16", el 2 de noviembre de 1886 en Washington, siendo aceptada el 10 de enero de 1888. Sin embargo, a pesar de que la cámara era capaz de capturar el movimiento, cada una de las lentes tomaba las fotografías desde una perspectiva diferente, quedando la imagen proyectada con pequeños saltos entre cada movimiento.

Cámara LPCCP Type-1 MkII de Louis Le PrinceLe Prince había construido también una cámara de una sola lente modelo "LPCCP Type-1 MkI" que denominó "Method and Apparatus for
the projection of Animated Pictures in view of the adaptation to Operatic Scenes", sin embargo su solicitud de patente fue rechazada en Estados Unidos.

Viajó con su familia a Leeds y diseñó la que sería su cámara definitiva y probablemente el primer proyector de cine de la historia, el modelo "LPCCP Type-1 MkII", capaz de mostrar hasta 20 imágenes por segundo.

Solicitó las patentes de sus dos nuevas cámaras a principios de 1888 en Londres y en París, siendo aceptadas pocos meses después. Con probablemente la primera cámara de cine de la historia, Le Prince rodó el 14 de octubre de 1888 en Oakwood Grange (Roundhay), la que sería la primera película que se ha podido documentar, conocida como "Roundhay Garden Scene" (La escena del jardín de Roundhay). Esta primigenia película de apenas dos segundos de duración, rodada en el jardín de la casa de Joseph y Sarah Whitley en Leeds, Inglaterra, y mostrando una escena cotidiana de la familia Whitley (suegros de Le Prince), se convertiría en la primera película de la historia : Roundhay Garden Scene

En el mismo año, volvió a rodar otro pequeño film en el puente de Leeds para captar a los tranvías, los coches de caballos y los peatones cruzando el puente, denonimado "Traffic Crossing Leeds Bridge" (Tráfico cruzando el puente de Leeds).

La película fue rodada desde la parte sureste del Leeds Bridge, ocupado actualmente por un edificio gubernamental (British Waterways) del que cuelga una placa conmemorativa a Louis Le Prince y su hazaña como "probablemente las primeras imágenes en movimiento del mundo". Las imágenes fueron proyectadas poco después en Leeds ante una público reducido, por lo que se consideran también la primera proyección de cine de la historia. Traffic Crossing Leeds Bridge

Tras viajar a Francia, en septiembre de 1890 Le Prince se preparaba para regresar a Estados Unidos para patentar allí también su nueva cámara y promocionarla. Antes de su viaje, decidió visitar a unos amigos y familiares y dejó Bourges el 13 de septiembre para visitar a su hermano en Dijon. Tras unos días de visita, su hermano lo acompañó a la estación y el 16 de septiembre de 1890 Louis Le Prince se subió en el tren Dijon-Paris express, desapareciendo su rastro para siempre.

Última Fotografía de Louis Le PrinceCuando el tren llegó finalmente a París, los amigos que le esperaban en la estación descubrieron que Le Prince no se encontraba a bordo. No se encontró ningún cadáver ni el tren ni en la línea del ferrocarril. Después de interrogar a otros pasajeros, nadie recordaba haber visto a Le Prince en el tren ni tampoco que se hubiera producido ningún incidente. Tanto la policía francesa, como Scotland Yard o la familia de Le Prince realizaron búsquedas exhaustivas, pero jamás se encontró ni su cuerpo ni su equipaje. El misterio de la desaparición de Louis Le Prince, nunca se resolvió y fue declarado oficialmente muerto en 1897.

La extraña desaparición de uno de los pioneros del cine dio lugar a diferentes teorías, desde que fue un suicidio por motivos financieros al encontrarse al borde de la bancarrota (aunque es poco probable ya que su negocio era rentable y se mostraba orgulloso de sus inventos), a que fuera un asesinato organizado por la familia, bien por dinero o bien porque pensaban que Le Prince era homosexual y no querían cargar con el estigma social (no hay ninguna evidencia de su homosexualidad).

Anuncio original MutoscopeLa teoría más aceptada por lo general es la del asesinato, debido a la guerra de patentes que se estaba dando en los primeros pasos del cine. En el momento de su desaparición, Le Prince estaba a punto de patentar su proyector y salir de Europa para exponerlo de manera oficial en Nueva York. Aunque no se ha encontrado ninguna evidencia de asesinato, su viuda mantuvo siempre esta teoría como la más probable, asumiendo que hubo "juego sucio".

En 1898 el hijo mayor de Le Prince, Adolphe, que había ayudado a su padre en muchos de sus experimentos, asistió como testigo en un juicio entre Edison y la American Mutoscope Company, una pionera compañía cinematográfica que sirvió de plataforma a personajes históricos del cine como Mary Pickford o D. W. Griffith. La compañia Mutoscope esperaba que al demostrar los logros conseguidos por Louis Le Prince para el desarrollo del cine, Edison tuviera que retractarse en sus afirmaciones de considerarse como el inventor de la primera cámara de imágenes en movimiento. Lizzie (viuda de Le Prince) y Adolphe esperaban que si se ganaba el caso se reconociera el logro de Le Prince, sin embargo Mutuscope perdió el caso frente a Edison. Dos años más tarde, Adolphe fue encontrado muerto cerca de Nueva York.

Aunque nunca se llegó a determinar su muerte, y la policía francesa lo archivó como "desaparecido", en el año 2003 en una investigación de los archivos policiales de París, se descubrió una fotografía de una víctima de un ahogamiento en 1890 parecida físicamente a Le Prince.

Considerado por muchos historiadores del cine como "el padre de las imágenes en movimiento", los logros de Le Prince cayeron rápidamente en el olvido. Thomas Edison es generalmente acreditado en Estados Unidos como el inventor del cine gracias a su kinetoscopio (quinetoscopio) que mostró por primera vez al público en mayo de 1890. En Francia, son los hermanos Lumière los considerados como creadores del Cinematógrafo (Cinématographe) y los inventores de la primera explotación comercial de películas, presentando su máquina en París en 1895.

Placa conmemorativa Louis Le Prince en el puente de LeedsTal como le sucedió a Le Prince, en 1892 el inventor francés Léon Bouly había inventado el primer cinematógrafo y lo llegó a patentar, sin embargo nunca se le acreditó ya que dos años más tarde la dejó sin pagar y la patente fue comprada por los hermanos Lumière, quienes se llevaron el mérito. Aprovechando una laguna de Edison con su patente del kinetoscopio a nivel internacional, Louis y Auguste Lumière crearon su cinematógrafo y grabaron en 1894 "La salida de los obreros de la Fábrica" (La Sortie de l'Usine Lumière à Lyon), considerada habitualmente primera película de la historia proyectada ante el público.

Sin embargo, en Leeds, Reino Unido, Le Prince es considerado como un héroe local. En 1930 se colocó una placa conmemorativa de bronce en su honor en 160 Woodhouse Lane, el antiguo taller de Le Prince y donde construyó su cámara. Con el paso de los años, su figura se ha acabado reivindicando gracias a la restauración de estas primeras películas de la historia. Se han conseguido recuperar parte de las imágenes originales mediante copias que se sacaron de una máquina original de Le Prince donada por su hija en 1930 al Museo Nacional de Ciencias de Londres. Además de sus dos películas principales "La escena del jardín de Roundhay" y "El Puente de Leeds", también se ha podido recuperar una tercera grabación realizada por Le Prince en 1888 denominada "El Acordeón" (Accordion Player).

Varios años antes que Edison o los hermanos Lumière, Le Prince ya habia conseguido capturar imágenes en movimiento, convirtiéndose así en el verdadero inventor del cine.

La escena del jardín de Roundhay - primera película de la historia